miércoles, 7 de septiembre de 2016

Money. Dick. UnREAL.


Ser una serie de tremendo éxito en tu primera temporada no está al alcance de todo el mundo. Repetir hazaña en tu segundo año de vida es algo a la altura de muy pocos. 'UnREAL' tenía la difícil tarea de revalidar su título de "mejor estreno estival de 2015", apoyada en múltiples premios y nominaciones (Constace Zimmer se juega el tipo el día 18 en los Emmy).

Algunos dirán que su segunda temporada ha sido un despropósito. Otros, que no ha sido para tanto. Y otros, entre los que me encuentro, vimos el primer episodio (Money. Dick. Power) y disfrutamos como nunca; llegaron los siguientes y el nivel bajó. Pero a partir del sexto, la historia y la serie se vinieron arriba y nos hizo disfrutar como antaño. Rachel ("No soy una maníaca. Estoy cambiando el mundo") y Quinn ("Si despidiéramos a toda la gente con la que hemos tenido sexo, no tendríamos equipo") vivieron un breve período de tiempo de libertad ("Yo soy Chet. Tú eres Quinn. Yo digo cosas locas, tú haces que pasen") en el que consiguieron cumplir uno de los sueños de la primera: tener un pretendiente negro ("negro de fútbol"), lo que en los tiempos que corren debía de suponerles un éxito. Y morbo ("Quiero decir, cuantos más coños blancos, mejor"). Pero con lo que no contaban era con el regreso de(l ex gordo de) Chet, que estaba dispuesto a recuperar su reino.


En el set de rodaje las uñas estaban afiladas y ni Jay ni Madison ("¿Quién decidió hacerla productora? El pene de Chet, después de que ella se lo chupase en la oficina") estaban dispuestos a ser chuleados como en el pasado. Ni siquiera (el ahora gordo) Jeremy. El regreso de Chet rompe los planes de las amigas, viéndose obligada Quinn a volver  ejercer de ella, y siendo degradada Rachel ("No resolvemos los problemas, ¿de acuerdo? Nosotras los creamos. Y luego ponemos cámaras sobre ellos") a su antiguo papel, mostrando un odio exagerado pero justificado hacia su competencia directa: Madison ("Llevar puesto un velo no hace que seas terrorista" "Pero llevar coletas a tu edad sí hace que seas una retrasada"). Así que Rachel no tardó nada en acudir a Gary, buscando convertirse en la nueva Quinn/Chet, y lo único que consiguió fue la llegada de un cuarto jugador: Coleman Wasserman (Michael Rady; 'Melrose Place').

Coleman y Rachel se convirtieron en aliados, jugando a dos bandas con Chet y Quinn respectivamente, mientras la edición de Everlasting iba haciendo aguas (y eso que las chicas hacían lo imposible por dar juego: "Eres como Donald Trump con tetas"). "Es sólo una concursante descontenta que ha sido eliminada" fue la respuesta de Rachel cuando una de las candidatas fue expulsada para animar el juego. Quinn no tardó en descubrir la traición de Rachel ("Eres inestable y desgraciada y no puedes hacer este programa sin mí") a la vez que vio cómo Chet intentaba reconquistarle, aunque su timing no fue el mejor y resultó detenido por secuestrar a su bebé. Conocer a John Booth (Ioan Gruffudd; 'Ringer') ha sido lo mejor que le ha pasado este año a Quinn, que veía en él a su as bajo la manga.


Jeremy se volvió un salvaje y lo pagó con Rachel, provocando su despido y su inesperada alianza con "la Rachel buenorra", una de las candidatas a conquistar el corazón del soltero de oro y que resultó ser una concursante bomba. La reaparición de Adam (¡que viva Freddie Stroma!) agitó la vida de Rachel, que provocó un grave incidente con la policía que le hizo llamar a su madre y abandonar Everlasting. Pero Coleman acudió en su rescate para utilizarla a su favor, lo que provocó la inesperada confesión de Rachel sobre su pasado y su reincorporación al programa cargada de odio: "La Rachel buenorra se ha cagado encima en televisión nacional". La nueva situación de Rachel unida al drama que vivió Quinn con Booth hicieron que la segunda se tragase sus palabras y que juntas ideasen un nuevo plan. Un plan para evitar que toda la verdad, conocida ya por Coleman y Yael, saliese a la luz. Y para ello contaron con un aliado inesperado (Jeremy) y con la complicidad de Chet.

De esta forma 'UnREAL' se despidió hasta el verano que viene, en el que les tocará lidiar con las consecuencias de ese accidente. ¿O podrán escapar? ¿Cuánto tardarán en salir a la luz todos los secretos que envuelven el programa? ¿Llegaremos a vivir una tercera edición de 'Everlasting' o las cosas se complicarán? ¿Tendremos solteros homosexuales?