martes, 13 de septiembre de 2016

Las campanillas de la familia Hawthorne


'The Family ('El secreto de Adam' en España) se convirtió la pasada primavera en uno de mis descubrimientos del año. Adictiva hasta el extremo, tuve la suerte de poder disfrutarla del tirón. Que la ABC la cancelase fue una auténtica pena; entiendo que con la audiencia que tuvo, una segunda temporada era inviable, por eso, con haber tenido dos capítulos adicionales, hubiésemos tenido más que suficiente. Menciono el drama liderado por Joan Allen porque 'American Gothic' ha seguido la estela marcada por la serie de la ABC: una familia poderosa, relacionada con el mundo de la política, envuelta en un misterio.

Creada por Corinne Brinkerhoff ('The Family' también tuvo creadora femenina), productora y guionista de series como 'The Good Wife', 'Elementary' o 'Jane the Virgin', 'American Gothic' ha contado con una primera temporada de 13 capítulos. Una historia con principio y final que, si bien al comienzo puede confundir al espectador por esa combinación tan extraña entre drama y comedia (razón por la cual considero que hay momentos en los que estoy viendo una mamarrachez), llega un punto en el que sólo hay sitio para la primera. 


¿Cómo de profunda es la implicación de la familia Hawthorne en la investigación que gira en torno al asesino de la campanilla de plata? ¿Por qué sus vidas se cruzaron en la de este asesino en serie? Eso es lo que nos cuenta 'American Gothic'. Virginia Madsen (nominada al Oscar como Actriz de Reparto por su papel en 'Entre copas') y Jamey Sheridan ('Ley y orden: acción criminal') dan vida a Madeline y Mitchell Hawthorne, miembros de la alta sociedad de Boston. Los Hawthorne son padres de cuatro: Alison (Juliet Rylance; 'The Knick'), madre de gemelas, casada con Tom (Dylan Bruce; 'Orphan Black') y aspirante a convertirse en la nueva alcaldesa de Boston; Garrett (Antony Starr; 'Banshee'), el mayor de los cuatro y que regresa a casa 14 años después de alejarse de su familia; Cam (Justin Chatwin; 'Shameless'), dibujante de tiras cómicas, con problemas de adicción y padre de Jack (Gabriel Bateman; 'Stalker'), un niño muy peculiar fruto de su relación con Sophie (Stephanie Leonidas; 'Defiance'); y Tessa (Megan Ketch; 'Jane the Virgin'), profesora y casada con Brody (Elliot Knight, el Merlín de 'Érase una vez'), con el que quiere comenzar su propia familia.

El asesino de la campanilla de plata cometió entre 1999 y 2002 seis asesinatos en los que acabó con la vida de ciudadanos adinerados de Boston. El caso se reabre cuando aparece un cinturón vinculado con el último de los asesinatos. ¿Qué pintan los Hawthorne en todo esto? Que el cinturón se encuentra en un bloque de cemento puesto por la empresa de cemento Hawthorne. La investigación, liderada por la detective Cutter (Deirdre Lovejoy; 'The Wire'), y en la que trabaja el marido de Tessa, empezará centrando sus ojos en Cam (el cinturón es suyo), pero no dejará de avanzar y de dar vueltas hasta conocer ese inesperadísimo (al menos por mi parte) twist en el capítulo 11.


'American Gothic' funciona a base de cliffhangers (no tan potentes como los de 'The Family') y, como suele ocurrir con cualquier producto que gira en torno a un asesino, los guiones se centran en hacer sospechar al espectador de todos los personajes. Especialmente de esa madre a la que interpreta Madsen, que está al tanto de todo y que controla de forma especial a su hijo Garrett (¿acaso no parece 'American Gothic' la secuela no oficial del personaje de Starr en 'Banshee'?), el único que parece saber más que el resto de hermanos. A su favor tiene que todas las tramas interactuan entre ellas gracias a los personajes, lo que consigue hacer que ninguno quede fuera de lugar y, por tanto, ninguno deje de interesar. Su recta final es de infarto, además de estar perfectamente cerrada la historia, que tiene su sorpresa hasta cuando uno cree que ya no hay sitio para más. "No te preocupes, volveré a verte pronto".