jueves, 22 de junio de 2017

La (puta) locura de los dioses


Cuando Starz (en España se puede ver la serie en Amazon Prime Video) comunicó que iba a convertir en serie la novela 'American Gods' (Neil Gaiman) no lo dudé ni un momento: era la oportunidad perfecta para leerla. Así que el verano pasado me la compré y me la leí. No es una novela fácil, en absoluto; tan pronto tiene pasajes apasionantes como otros en los que aparentemente no pasa nada, como otros en los que el lector no entiende nada de lo que lee. Así que la serie era una oportunidad perfecta para complementar la lectura. Bryan Fuller ('Hannibal', 'Pushing Daisies') y Michael Green (guionista de 'Alien: Covenant', 'Logan' o la futura 'Asesinato en el Orient Express') han unido fuerzas junto al propio Gaiman para sacar adelante la serie.

'American Gods' es una serie preciosa, poética, hipnótica, con una fotografía absolutamente maravillosa, con una banda sonora que es perfecta para las imágenes a las que acompaña y con un reparto espectacular. A primera vista, 'American Gods' lo tiene todo. Pero es complicada. Para el lector de la novela, 'American Gods' es fácil y pone en imágenes (en orden diferente) lo leído. Para aquel que es ajeno a la novela, 'American Gods' no es fácil. Ni comprensible. Es una serie que, sin llegar a ser lenta, sí es cierto que se toma con calma las cosas, pero la "falta de acción" se compensa con el preciosismo de sus imágenes.


La historia comienza cuando Shadow (Ricky Whittle; 'Los 100', 'Infieles') sale de la cárcel 3 días antes de lo previsto debido a la muerte de su novia Laura (Emily Browning, vista en películas como 'Sucker Punch', 'Pompeya' o 'Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket'). Es entonces cuando conocer a Mr. Wednesday (Ian McShane; 'Deadwood', 'Los pilares de la tierra') y a Mad Sweeney (Pablo Schreiber; 'Orange is the New Black', 'Weeds'), que sacuden su vida de una forma inesperada. Aunque la locura se desata cuando Shadow se reencuentra con su novia Laura. ¿Quién es en realidad Mr. Wednesday?

Aunque cuesta entenderlo, y no es hasta el octavo capítulo cuando el personaje de McShane lo explica abiertamente ("Creer es ver. Los Dioses son reales si crees en ellos" "¿Sabes por qué suceden las cosas? Porque los Dioses las hacen suceder"), 'American Gods' se centra en la guerra entre los Dioses Antiguos, que buscan permanecer en la vida de las personas ("A mí lo único que me aterra es que me olviden. Puedo sobrevivir a muchas cosas, pero a eso no") y los Dioses Nuevos (un equipo en el que se encuentran Crispin Glover, Bruce Langley y Gillian Anderson). El viaje que realizan Wednesday y Shadow es un road trip en busca de fichajes para su equipo (Peter Stormare, Kristin Chenoweth). Sweeney y Laura también protagonizan su propio road trip, acompañados por Salim (Omid Abtahi; 'Damien', 'Los que matan') aunque con una finalidad diferente. Pero ambos viajes terminan en un mismo destino, donde descubrimos la realidad tras la muerte de Laura.


Si por algo se ha caracterizado la primera temporada de 'American Gods' ha sido por ir presentándonos a diferentes dioses a lo largo de sus ocho capítulos. Llama la atención el caso de Bilquis (Yetide Badaki), a quien conocimos en el primer episodio pero cuya historia no hemos conocido al completo hasta la season finale. Todavía desconocemos qué papel jugará en la historia o en qué bando terminará, pero son dos dudas que seguramente resolvamos en la segunda temporada. Y lo mismo ocurrirá con la reacción de Shadow una vez descubra la verdad tras la muerte de Laura. Lo que está claro es que la guerra ("Será la guerra en la que todos morirán") ha llegado: "Díganle a los creyentes y a los no creyentes. Díganles que hemos tomado la Primavera. Podrán tenerla de vuelta cuando le recen a ella".

'American Gods' es una serie que ha hecho las delicias de los que hemos leído la novela y que a aquellos que no conocían su historia ha dejado algo descolocados. Una serie que tiene sexo, violencia, continuas referencias a la mitología y la religión, y momentos cómicos de carcajada salvaje (la reacción del personaje de Betty Gilpin al reencontrarse con Laura). Pero todos tenemos claro algo: el nuevo drama de Bryan Fuller es una de las mejores experiencias televisivas vividas en esta primera mitad de año.

martes, 20 de junio de 2017

13 lecciones de vida que nos ha enseñado 'Master of None'

'Master Of None' fue una de las revelaciones de la temporada 2015/2016. Tras un parón de un año, Netflix estrenó la segunda temporada de la serie creada por Aziz Ansari y Alan Yang el pasado mes de mayo. Y hoy quiero hacer un repaso a sus diez capítulos a través de algunas de las mejores frases que hemos escuchado a los personajes, y que podrían entenderse como lecciones de vida.

1ª lección: ¿dónde puedes masturbarte?


- No te la puedes pelar en un Airbnb.
- ¿Por qué? En los hoteles lo haces.
- Es distinto, ésto es la casa de alguien.
- Cada uno lo ve a su modo.

2ª lección: disfruta de tu soltería.


- Diviértete sin tener pareja. Ya encontrarás a alguien.
- Eso espero.
- Y yo también.

3ª lección: mantén la tradición.


- Lo entiendo, somos indios. Guardamos las apariencias. No como los blancos, que en casa hablan de sexo.

4ª lección: respeta a tus mayores.


- ¿No sois ya mayores?
- Sí, pero nos dan miedo nuestros padres.

5ª lección: asegúrate de que tus conversaciones privadas sean eso, privadas.


- Quiero que salga de ti comerme el coño.
- Mira, me encanta tu coño, ¡es un coño estupendo!
- Disculpad, ¿os importaría dejar de hablar de coños delante de todo el mundo? (conversación en lenguaje de signos)

6ª lección: no sueltes spoilers sin control.


- Me cago en todo, una clienta ha contado el final de 'El castillo de la muerte'. ¡Qué rabia me da! ¡Los taxistas también vemos pelis!

7ª lección: haz caso a tu padre.


- Venga, ven a ver a tu padre en acción. Será como en la serie 'Anatomía de Grey'. Sólo que conmigo, yo seré el Doctor Macizo.
- Joder, está bien. Yo seré el Doctor Cañón.

8ª lección: lucha contra lo que está mal.


- Mirad, ambos pertenecéis a una minoría.
- ¿Qué es una minoría?
- Es un grupo de gente que trabaja el doble para obtener la mitad. Y Denise, tú eres una mujer negra, así que tendrás que trabajar el triple.

9ª lección: abre tu corazón a tu madre.


- Soy lesbiana.
- No quiero que la vida se te haga difícil. Ya es difícil ser una mujer negra en este mundo.

10ª lección: la felicidad está en los pequeños detalles.


- ¿Un antidiarreico de chocolate? ¿Puedes comer chocolate y cortar la diarrea? Dev, ¡qué maravilla vivir en esta época!

11ª lección: todo tiene arreglo.


- ¿Hacemos una fiesta de pijamas?

12ª lección: la vida duele.


- ¿Sabes cómo me duele? ¿Estar contigo, disfrutar del momento y luego volver y acostarme junto a mi prometido? A veces...sé que suena raro, pero a veces desearía que me hubiera engañado. Sería mucho más fácil romper.

13ª lección: sé sincero y no te guardes nada para ti.


- Soy feliz cuando estás aquí.

viernes, 9 de junio de 2017

La explotación americana


'American Crime' ha pasado desapercibida para la audiencia a lo largo de sus tres años de emisión. Si su primera temporada promedió un bajo 1.16 en demos con 4'98 millones de espectadores, la segunda bajó al 0.94 con 3'7 millones. La tercera, que ha contado solamente con 8 capítulos (2 menos que la segunda y 3 menos que la primera) se ha hundido en un triste 0.39 y sin alcanzar los 2 millones de espectadores, siendo su único destino posible la cancelación. En cambio, el drama creado por John Ridley (guionista oscarizado por el libreto de '12 años de esclavitud') sí ha gustado entre la crítica (5 nominaciones en los Globos de Oro, 2 Emmys para Regina King o 1 nominación en los SAG para Felicity Huffman entra muchas otras menciones).

Las tres temporadas de esta antología sobre el crimen americano se han propuesto denunciar muchas de las injusticias que se dan, no sólo en la sociedad americana, sino en la mayoría de países del mundo. Crímenes raciales, racismo, drogas, violaciones, abusos sexuales, explotación laboral y sexual. Estos han sido los grandes temas tratados a lo largo de los 29 capítulos que componen la serie. Pero hoy quiero hablar de su tercera temporada, en la que hemos vuelto a ver a muchos de sus actores habituales y hemos dado la bienvenida a otros tantos. El tema central ha sido la explotación, tanto sexual como laboral, y hemos sido testigo de ella de un lado y del otro. 

"Esas personas son nuestra responsabilidad"
Jeanette (Felicity Huffman) quiere poner fin a la mala situación que viven los trabajadores (ilegales) de la granja que su marido Carson (Dallas Roberts) y sus hermanos (Cherry Jones y Tim DeKay) han heredado de su padre moribundo. En esta situación sólo tiene como aliado a su cuñado JD (DeKay), un alcohólico empedernido considerado la oveja negra de la familia. Los dos hermanos viven bajo el régimen instaurado por Laurie Ann (Jones), la mayor de los tres y la más dispuesta a ignorar una situación que no les salpica de forma directa ("Está todo arreglado para que las personas de arriba no se ensucien"). Jeanette además tiene que lidiar con su hermana Raelyn (Janel Moloney), que en el pasado tuvo problemas con las drogas pero que ahora vive junto a sus dos hijas y trabajando para mantenerlas. Cuando Jeanette planta cara a Laurie Ann y ve que su marido no le defiende ("No quiero que esto se interponga entre nosotros"), decide irse de casa (no sin antes dejarle preparada comida para mucho tiempo) y se va a vivir con su hermana. 

Es entonces cuando se da cuenta de que no tiene nada, que haber estado al lado de su marido, en la granja, y encargándose de la casa, no le ha permitido tener una vida que fuese suya. Incluso le plantea a Carson la posibilidad de separarse para poder tener una pensión. Su hermana, que no está muy contenta de tenerla en casa ("Tengo a las niñas. No puedo darme el lujo de sentirme abrumada"), le deja caer que tal vez lo suyo sea un capricho. Su mundo se viene abajo cuando Raelyn falla uno de los test de drogas a los que está obligada a someterse de forma aleatoria, y descubre que probablemente no se haya alejado de ese mundo tanto como debiera. La mayor preocupación de Jeanette son sus sobrinas y la única salida que ve es regresar a casa (porque cuando pide ayuda a JD éste le confiesa que va a entregarse por las muertes de los trabajadores, básicamente porque su hermana le ha obligado). El regreso a casa no es fácil, pero ésta vez su marido sí da la cara por ella ("Quiero a mi mujer") y por eso acepta las condiciones que le impone Laurie Ann (un discurso a los trabajadores cuyas palabras son una gran mentira).

"La gente muere todo el tiempo en la granja. Tiramos un montón de cuerpos al río"
Isaac (Richard Cabral) trabaja en una de las granjas de los Hesby y su función es captar/atraer posibles trabajadores. Aparentemente es una buena persona, tal y como demuestra con Coy (Connor Jessup), un joven (blanco) que deambula por las calles y al que le ofrece trabajo. Coy quiere desintoxicarse para regresar junto a su hermano y su madre, pero Isaac, presionado por su hermano (Clayton Cardenas) le suministra droga para que sea capaz de mantener el inhumano ritmo de trabajo exigido en la granja. Cuando Coy ve al hermano de Isaac abusando de otro de los trabajadores, Diego (Cardenas) no duda en obligar a su hermano a meter en cintura a Coy, al que le da una paliza que provoca su última bajada a los infiernos. Coy toma una sobredosis con las pastillas que le han obligado a pagar y se deja morir en la calle. Pero un equipo médico le atiende y le devuelve a la vida. Es lo último que sabemos de él.

Luis (Benito Martínez) ha dejado atrás a su mujer para ir en busca de su hijo Teo, que se fue de casa hace meses dispuesto a independizarse. Y no se le ocurrió otra que ir a trabajar a una de las granjas. Por eso Luis va pasando de granja en granja hasta terminar en la de Isaac, donde descubre que su hijo está muerto y que Isaac fue el responsable de su muerte, razón por la cual le dispara y vuelve a casa junto a su esposa. Teo dio la cara por una trabajadora en la granja, lo que hizo que los capataces no le perdiesen la pista, hasta que perdieron los nervios y decidieron quitárselo de encima. 

"La ayuda llega después de que pasen cosas malas, cuando la gente se siente culpable. Pero entonces es demasiado tarde para ayudar"
Kimara (Regina King) es una trabajadora social que vive por y para los jóvenes a los que ayuda (de ahí que sea ella la que salga a buscarles y no al revés). Cuando Shae (Ana Mulvoy Ten), prostituida por su novio y embarazada, se cruza en su camino, Kimara tiene claro que debe ayudarle. El caso de Shae afecta especialmente a Kimara (lleva mucho tiempo intentando quedarse embarazada), sobretodo cuando confiesa que quiere abortar. ¿Cómo reaccionarías ante una persona que quiere deshacerse de algo que tú deseas pero que te está costando mucho conseguir? Shae termina aceptando que quiere al bebé, pero necesita dinero para sacarle adelante, por lo que huye del albergue en el que le metió Kimara y pasa a formar parte de una comunidad de jóvenes en la que le prometen dinero fácil a cambio de satisfacer los deseos que le piden sus clientes via webcam.

A la vez que Shae descubre que ese dinero fácil prometido es una gran mentira (apenas recibe parte del dinero que gana), Kimara hace lo propio cuando su amiga (Sandra Oh) le pide que falsifique unos documentos que le asegurarán percibir una mayor cantidad de dinero para seguir sacando adelante su proyecto social. La única posibilidad que ve Shae para aumentar sus ingresos es regresando con su novio, con el que ganaba más, aunque le recomiendan cambiar de clientes (hasta ahora se encargaba de casos de caridad y desnudos). Con lo que Shae no cuenta es con ser asesinada por otra de las chicas de la comunidad en la que trabajan. Su cuerpo termina tirado en el río y Dustin (Kurt Krause), otro de los chicos con los que convive, tiene claro que debe huir antes de que se deshagan de él por ser testigo de lo ocurrido. Así termina junto a Kimara que, aunque ha dimitido, decide ayudarle.

"No debería tener que preguntar a la persona que hizo que prefiriera tirarme tipos en la calle si puedo tener un aborto"
Cuando descubre que Shae está muerta y ve a Dustin siendo detenido por haber sido cómplice de su asesinato por no haber confesado antes, Kimara se da cuenta de que la única posibilidad de ayudar a los demás es haciendo trampas. Así pues, regresa con Abby (Oh) y le dice que va a trabajar para ella pero percibiendo una mayor cantidad de dinero de la acordada. Seguirá trabajando en lo que le gusta y de paso, seguirá intentando quedarse embarazada.

Claire (Lily Taylor) está casada con Nicholas (Timothy Hutton) y son padres de Nick (5 años). Para ayudarle a cuidar de su hijo, Claire contrata a Gabrielle (Mickaëlle X. Bizet), una haitiana que sólo habla francés. Desde el principio intuimos que algo (muy) malo le va a pasar a Gabrielle. Con el paso del tiempo le vemos perder el pasaporte (Claire se lo guarda en la caja fuerte por motivos de seguridad), pasar de un dormitorio a la sala de costura y sufrir por unas heridas que le salen tanto en las manos como en los brazos. Mientras la situación de Gabrielle es cada vez peor, el momento por el que atraviesa el matrimonio Coates tampoco es mucho mejor: la empresa se va a pique. Además descubrimos que Nick es un niño milagro (fruto de inseminación artificial), lo que afectó al matrimonio. "Tuve que usar el esperma de otro hombre y es por eso que odias a Nick". 

"No le enseñamos inglés a Gabrielle porque quiero que te enseñe francés"
Gabrielle no aguanta más y decide irse de casa. Pero no quiere abandonar a Nick y se lo lleva con ella. Su huida termina en fracaso cuando es detenida por la policía y es entonces cuando comienza su pesadilla. Claire afirma que el comportamiento de Gabrielle se debe a su pasado y a "cosas oscuras" y que las heridas que tiene son autoinfligidas. Pero la verdad no tarda en salir a la luz, cuando el hijo de Gabrielle aparece con las cartas que le enviaba su madre en las que le hablaba del maltrato sufrido por su empleadora. Claire confiesa y responsabiliza de sus actos al comportamiento de su marido. "Me castigas desde el nacimiento del niño".

La tercera temporada de 'American Crime' termina uniendo a todos los personajes en la misma sala, cuando los "malos" (Claire, Raelyn, Dustin y JD) se enfrentan a la justicia. Detrás vemos a Isaac, Shae y Teo, las víctima de la historia. No termino de entender la presencia de Isaac en este grupo, pues él es responsable de la muerte de Teo (e imaginamos que de muchos otros también). Este año 'American Crime' también ha hecho hincapié en esos ciudadanos americanos que consideran que estan por encima de sus mujeres ("¿Qué has hecho además de dejar el negocio? ¿demás de dejarme a mí?") y de aquellos que no son americanos como ellos ("¿Hasta este punto hemos llegado? ¿Esta gente puede decir lo que quier y la policía les cree antes que a nosotros?"), todo ello concentrado en el personaje de Timothy Hutton.

jueves, 8 de junio de 2017

El futuro de Gotham


La tercera temporada de 'Gotham' terminó este lunes con la emisión de su doble season finale. A pesar de la progresiva pérdida de audiencia sufrida por la serie (de los 2.19 en demos de la primera temporada, a los 1.4 de la segunda hasta bajar al 1.08 de la tercera con poco más de 3'3 millones de espectadores), FOX no ha dudado en renovarla por una cuarta temporada; eso sí, aunque seguirá teniendo temporada completa, pasa de emitirse la noche de los lunes a la de los jueves.

La primera temporada de 'Gotham' me pareció decepcionante hasta el punto de plantearme la posibilidad de abandonarla. Pero empecé la segunda y comprobé que la serie había dado un tremendo salto de calidad. Salto de calidad que coincidió con el cambio de planteamiento de la serie, dividiendo la temporada en dos partes (Rise y Wrath of the Villains), un esquema repetido en la tercera (Mad City y Heroes Rise) y que es la fórmula ganadora que ayuda a que las tramas funcionen mejor. A 'Gotham' dejar atrás el procedimental (la primera temporada) le sentó de maravilla; si bien es cierto que la segunda y la tercera también han funcionado por episodios, no es menos cierto que los villanos que llegaban se iban acumulando a los ya conocidos. No era "el caso de la semana" era "el villano que viene a quedarse de la semana". 



'Gotham' se nos presentó como la serie que iba a contar la transformación de Bruce Wayne en Batman a la vez que íbamos a ir conociendo a los diferentes villanos que pululan en los cómics de DC pertenecientes a su universo (aunque luego los hay que comparten trama con otras series, como 'Arrow'). No soy lector de los cómics (pero sí he visto las películas de Batman) y por lo tanto no veo venir quién es villano, quién regresará convertido en qué o qué pasará con cierto personaje ahora que ha muerto. 

A partir de aquí spoilers de 'Gotham'.


La trama del virus Tetch se ha alargado esta temporada al convertirse en el arma utilizada por la Corte de los Búhos para sembrar el pánico en Gotham. Al principio la #TramaBúhos me pareció interesantísima, pero ha terminado eternizándose demasiado. En esta segunda mitad de temporada, y relacionado con la Corte, hemos asistido al comienzo de la transformación de Bruce Wayne, al que Alfred ya había empezado a convertir en un pequeño soldado. The Shaman (Raymond J. Barry) ha ejercido de maestro manipulador, un enigmático personaje que se nos presentó como el líder de los Búhos (cuando quedó claro que Kathryn no era tal) pero que antes de morir dejó claro que también había alguien por encima de él (Ra's al Ghul, que busca en Bruce "al caballero que le sirva en la oscuridad" y que al parecer será villano la próxima temporada). Matar a Alfred para posteriormente resucitarle (el factor sorpresa ha desaparecido porque ya había visto funcionar el agua en 'Arrow') ha sido la clave para recuperar a (Master) Bruce, a quien ya vemos entrar en acción en la escena final de la temporada.

Con el virus bajo control gracias al antídoto de Strange la ciudad ha vuelto a la calma. Igual que Jim y Lee (¡cuánto me hubiese gustado tenerle como villana!). Pero si bien Gordon ha regresado a su trabajo, Lee ha decidido abandonar la ciudad. "No sé si Gotham merece ser salvada, pero hay algo que sí sé. Si alguien puede salvarla, eres tú. A cambio, creo que puede salvarte a ti". Pero antes de conseguir que la ciudad volviese a la paz, hemos asistido a la guerra de candidatos a dirigirla aprovechando el caos en la que estaba sumida. Fish ha regresado por enésima vez para morir ("Lo he hecho tantas veces [morir], que sé cuándo he llegado al final") y le ha dejado una tarea a Oswald: "Haz que la ciudad sea tuya o quémala hasta los cimientos". Tampoco ha salido victoriosa la (fantástica) pareja formada por Bárbara y Enigma. A ella le ha electrocutado Tabitha y a él el Señor Frío le ha convertido en souvenir congelado bajo las órdenes de Oswald. Sinceramente espero que volvamos a verles en el futuro (¿será ella Harley Quinn?).


Butch (ahora que él y Tabitha habían tenido iniciativa para plantar cara a Barbara) tampoco ha sobrevivido a la temporada, pues Barbara le ha metido una bala entre ceja y ceja. Aunque igual es demasiado atrevido decir que no ha sobrevivido porque, ¿quién o qué es Cyrus Gold? Vivo o muerto, Tabitha ha decidido seguir adelante y ha encontrado en Selina a una aliada inesperada. Selina, a la que por fin hemos visto caer desde la ventana, rodearse de gatos y ser devuelta a la vida gracias a Ivy, parece que también ha empezado a abrazar su condición como Catwoman.

'Gotham' regresará en otoño con su cuarta temporada, en la que descubriremos si las bajas que hemos visto en la season finale lo son en realidad. Bruce avanzará en su camino para convertirse en el Caballero Oscuro, en el protector de Gotahm y tendrá que hacer frente al líder de la Liga de los Asesinos. Y James y Harvey intentarán que sus vidas como detectives regresen a la normalidad después de lo vivido con el virus (en Gotham debe haber oposiciones a policía cada mes debido a la cantidad de bajas que sufre el cuerpo en cada capítulo). ¿Volveremos a ver a Jerome?

miércoles, 7 de junio de 2017

La Pasión de Kevin Garvey y Nora Durst


'The Leftovers' ya es historia. El drama que supuso la vuelta a televisión de Damon Lindelof tras el final de 'Perdidos', ha terminado su andadura tras tres temporadas y 28 capítulos a su espalda. Basada en la novela del mismo nombre escrita por Tom Perrotta (también productor de la serie), 'The Leftovers' ha sido una maravilloso viaje con un satisfactorio final. Un final que ha sorprendido por tener como protagonista a Nora, el personaje femenino de mayor relevancia en la historia pero que no era Kevin, el protagonista absoluto de la serie. El resto de personajes no han aparecido en la series finale, a excepción de Matt y de ese otro personaje cuya presencia es reveladora.

La tercera temporada de 'The Leftovers' (con un doble salto temporal), que llegó más tarde de lo habitual y con dos capítulos menos que sus dos anteriores temporadas, ha sido la parte final de un viaje que comenzó cuando el 2% de la población mundial desapareció sin dejar rastro. Siete años después el mundo está preparado para celebrar, aunque un grupo de personas, liderados por el padre de Kevin, están convencidos de que se producirá el Apocalipsis. 'The Leftovers' ha sido una serie que ha tenido muy presente a la religión y que ha dado un protagonismo especial a la imprescindible banda sonora de Max Richter, presente en todos los momentos de mayor carga dramática y que ha acompañado al espectador en la montaña rusa de emociones que ha sido la serie.


Tuvimos pistas del final de 'The Leftovers' en el primer capítulo de la última temporada, aunque por aquel entonces no supimos entenderlo y sirvió para que cada uno plantease su propia teoría (las series de Lindelof y las teorías de la audiencia). De hecho, el capítulo final también juega con nosotros en ese aspecto, pues hasta que entendemos qué estamos viendo y por qué, nos es inevitable teorizar al respecto. ¿Por qué Nora recuerda, o parece haber vivido la vida que hemos visto en la serie, pero Kevin ha reseteado su memoria? De ahí la importancia del monólogo de Nora (¡qué buena eres, Carrie Coon!) para explicarnos lo vivido desde que entró en la máquina que iba a reunirle con sus hijos y su marido. 

Si no has visto el final de 'The Leftovers' no sigas leyendo.


"Aquí perdimos a algunos de ellos. Pero allí nos perdieron a todos nosotros". Con esa bomba Nora comienza su relato. Transcurrió mucho tiempo hasta que fue capaz de llegar a Mapleton para reencontrarse en la distancia con los suyos y comprobar que eran felices. Allí la vida no se había detenido como sí lo hizo aquí. O si lo hizo, no lo sabemos. "No pertenecía allí", confiesa Nora. Así que volvió, pero fue incapaz de regresar junto a Kevin por miedo a que no le creyese. "¿Por qué no lo haría? Te creo". Kevin y Nora comienzan así una nueva etapa abriendo la puerta al debate: ¿creemos a Nora o damos un salto de fe con su historia? ¿El "Te creo" de Kevin es verdad o mentira? Para mí las cosas sucedieron tal y como nos las cuenta Nora y, por lo tanto, el "Te creo" de Kevin, teniendo en cuenta TODO lo que ha vivido el personaje, es verdad verdadera.

Lo que más me ha gustado de este final ha sido que Kevin, y especialmente Nora, llevasen la carga de capítulo y serie. Matt apareció al principio para despedirse de su hermana ("Me asusta morir, Nora. Y me asusta sobrevivir") y Laurie a mitad para confundirnos ("Eres mi paciente de forma oficial") con su presencia (para, poco después y en boca de Kevin. confirmarnos que efectivamente está viva y que no hubo suicidio al final del sexto capítulo, o que si lo hubo fue un fracaso, ¡teoricemos!). El propio Kevin es, además, el encargado de ponernos al día de las vidas del resto de personajes de la serie, siendo ésta la despedida que tenemos de ellos.


'The Leftovers' se despide de la mejor manera posible, con una historia de amor impecable, sin necesidad de dar respuesta a por qué se produjo la desaparición de la población pero sí explicándonos cómo es la vida de ese 2%. Nora nos enseña a superar el dolor ("Tápalo, por favor, como si nunca hubiera pasado") y a seguir adelante, cerrando la puerta al pasado ("Yo quiero un maldito cierre") y aferrándose a la vida. Y Kevin, Mesías 2.0, a su lado, después de comprobar que fue un falso ídolo, convertido en mero mortal (¿mortalidad recuperada después de asesinar a su idéntico hermano gemelo? ¿hermano gemelo como el que dijo "Dios", en el 5º capítulo, que tenía Jesucristo?) y de reencontrarse con la mujer a la que nunca dio por muerta y que es el amor de su vida. Y yo me pregunto, ¿se cruzaría Nora con JLo en su viaje por "el otro lado"?

martes, 6 de junio de 2017

Dios tiene la culpa de todo


Menudo bombazo de serie es 'Lucifer'. Si la temporada pasada la consideré toda una sorpresa/revelación, ésta la elevo a la lista de imprescindibles/mejores series de la temporada. Su renovación por una tercera temporada en FOX no fue ninguna sorpresa (en Febrero, cuando se dio la noticia, la serie promediaba un 1.09, ligeramente superior al 1.04 de media en demos que han tenido los 18 episodios, con más de 3'6 millones de espectadores); en cambio sí lo fue cuando anunciaron que tendría temporada completa (22 capítulos) pero a última hora decidieron dejarla con 18 (lo que ha jugado, considerablemente, a su favor).

El (simple) punto de partida de la series es casi lo de menos (Lucifer ha bajado a la Tierra cansado del Infierno), pues desde aquel primer capítulo la historia ha avanzado muchísimo. Lo mejor que tiene el drama sobrenatural creado por Tom Kapinos (que de haberse emitido en Showtime, como ocurrió con su 'Californication', hubiese hecho las delicias del público, especialmente tras confesar la bisexualidad de su protagonista) es la increíble química que establecieron, desde el principio, los dos personajes principales, a los que dan vida Tom Ellis y Lauren German. Pero la química no se ha quedado sólo entre ellos, sino que se ha extendido entre todo el reparto. Ésto, unido al interés que despiertan los casos (por mucha trama serializada que tenga la serie no deja de ser un procedimental) y a unos guiones que hacen que tanto Ellis ("Me encantan los enfermos mentales") como Helfer ("¿Podríamos tan solo abrazarnos? Con tus pantalones bajados, por supuesto") suelte auténticas maravillas por su boca, convierten a 'Lucifer' en una de las grandes ficciones tapadas que nos vienen de EEUU.


La llegada de la madre de Lucifer y Amenadiel en el cuerpo de Charlotte (Tricia Helfer) hizo que la serie fuese incluso mejor de lo que había sido hasta ese momento, pues la dinámica "qué hago en este cuerpo y cómo aprendo a manejarlo" es siempre divertida. Con Charlotte en escena se produjo el ansiado reencuentro familiar, que a pesar de las trampas de unos y los engaños de otros, terminó derivando en lo que parecía un único plan final. Aunque Lucifer se tenía guardado un as bajo la manga y estaba dispuesto a esconderlo hasta el final.

A partir de aquí spoilers de 'Lucifer'.


A la vez que Lucifer y Amenadiel descubrían que el ángel que había perdido los poderes era en realidad el hijo favorito de Dios, Charlotte hacia lo propio con la destrucción que sufría su cuerpo al ir recuperando los suyos, convirtiéndose así en una peligrosa arma. Si con este descubrimiento Amenadiel ponía en duda el plan (entrar en el Cielo para empezar una guerra contra su padre), Charlotte tenía claro que su tiempo se agotaba y que tenían que meterse prisa. De este modo Lucifer se veía obligado a contar su verdadero plan a su hermano (encerrar en el Cielo a sus padres para que se torturen entre ellos), sin contar que su madre había descubierto la verdad de boca de una torturada Linda.

Cuando Charlotte aparece pidiendo explicaciones, sus hijos intentan engañarle diciéndole que lo que quieren es enviarle al Infierno para convertirle en su gobernanta. Pero la historia no sale bien y hasta que la vida de Chloe no se pone en peligro, Lucifer no toma la decisión de utilizar la Espada para deshacerse de una vez por todas de su madre. Pero con un pequeño cambio de plan: enviarle al Cielo a pelear con su marido no es avanzar, es repetir la misma historia; así que Lucifer decide crear un nuevo mundo para ella, evitando una guerra y las bajas que siempre se producen en ellas. "Lo último que quiero es herir a mis hijos". El espíritu de su madre cruza al otro lado (junto a la Espada Ardiente), dejando en la Tierra el cuerpo de una Charlotte que no recuerda nada ni a nadie.


Después de ver a Chloe pidiéndole confianza ("Si piensas que no te perdonaría todos tus fallos y errores, si piensas que a estas alturas no te conozco tal cual eres, entonces estás equivocado"), Lucifer decide que es el momento de contarle la verdad. "Quiero contártelo todo". Esas son las últimas palabras de Lucifer por teléfono antes de ser atacado por una figura oscura. Cuando despierta lo hace semidesnudo, en pleno desierto y con sus alas en su sitio. ¿Ha regresado Lucifer al Infierno?

Uno de los tremendos aciertos que ha tenido esta temporada ha sido hacernos pensar a los espectadores que la relación Lucifer-Chloe estaba hecha desde el momento en que ambos personajes se besaron pareciendo que todo iba a ser un camino de rosas. Pero Charlotte se interpuso soltando la bomba ("Dios creó a Chloe. Dios la puso en el camino de Lucifer", lo que explica la razón por la que la detective le hace tal vulnerable), haciendo que el odio de Lucifer hacia su padre aumente, desestabilizándole por completo y provocando su desaparición temporal. De ahí que cuando regresó (falsamente casado para proteger a Chloe) lo hiciese con un nuevo plan. Tras su regreso conocimos a God Johnson (Timothy Omundson), el que parecía ser su padre ("Me di cuenta de que mi padre nunca me diría esas cosas. Y por eso le odio aún más").


'Lucifer' regresará en otoño para explicarnos qué demonios (nunca mejor dicho) ha pasado con su protagonista. ¿Dónde está y quién le ha llevado hasta allí? Sólo le pido que tengamos más Trixie; lo mismo me da con Lucifer ("Lo siento. ¿Tenemos que tocarnos? ¿No tienes una correa o algo para cuando salimos?") que con Maze, pero que la hija de Chloe siga presente.  

lunes, 5 de junio de 2017

Las mejores frases de Jessica Huang en la 3ª temporada de 'Fresh Off the Boat'


Desde su estreno en midseason de la temporada 2015/2016, 'Fresh Off the Boat' se ha convertido en una de las comedias más divertidas de la televisión estadounidense. La tercera temporada de la comedia creada por Nahnatcha Khan ha marcado una media de 1.17 en demos con más de 3'9 millones de espectadores, datos que le han asegurado una temporada más en parrilla. Si hay algo a destacar en la serie es el espectacular trabajo que hace Constance Wu, que le ha valido varias nominaciones a los Critic's Choice Awards así como a los premios de la Crítica Televisiva en EEUU. Si su trabajo dando vida a Jessica Huang destaca por encima del del resto de personajes es por su guión, razón por la cual recopilo algunas de sus mejores frases escuchadas esta temporada.

"No pasaría nada si te perdieses aquí, Evan. No ha pedófilos en Taiwán. La gente está muy ocupada haciendo cosas como para tener tiempo para hobbies" 

"Halloween no es para mí. No es tan especial como la Navidad o como cuando estrenan una nueva película de Denzel (Washington)" 

"'El caso del cuchillo en el cerebro', por A.L. Tyson. Ese es mi nombre de escritora, así no tendremos locos en la puerta" 

"Huele a tristeza"


"- Todas las películas navideñas son buenas, igual que todas las películas de Denzel (Washington)
- Mamá, ¿y si Denzel hiciese una película navideña?
- Es como si pudieses mirar en mi alma" (en una conversación con su hijo Evan)

"Es muy especial hacer un regalo que haga felices a nuestros hijos a un precio que me haga feliz a mí" 

"¿'El color púrpura'? Más bien 'El color de la crueldad blanca'" 

"¿Por qué los blancos no pueden vigilar a sus hijos? Cada vez que miro un cartón de leche tengo que ver sus fracasos"


"Eddie, hay algo que se llama "mentira piadosa". Es una mentira que te protege de todas las cosas que hacen que los blancos sean blandos" 

"Demasiado tráfico. La gente debería aprender a conducir. Algunos estarían mejor muertos. Estos esqueletos desaparecerán cuando el sol se ponga; a los viejos no les gusta la oscuridad" 

"Estas manzanas son para ti, no para tus profesores. Suficientemente fáciles son sus vidas como para conseguir comida gratis" 

"¿Sabes quién más pensaba que estaba a salvo llevando sandalias? Tu colega Jesús. Ve a cambiarte" 


"Ordeno la biblioteca y luego me pruebo mi vestido de novia. Me lo pruebo una vez al año para asegurarme de que mantengo mi talla"

"Evan, este es Phil, tu profesor de golf. Su nombre real es Phillip, pero a los blancos les encanta acortar sus nombres"

"Cuando debatas con alguien usa sus propias palabras contra él. Le atrapa en una prisión diseñada por él mismo" 

"En esta familia no escondemos los errores. Los miramos, nos sentimos avergonzados y nunca volvemos a hablar de ellos"


Bonus track. Evan, el hijo pequeño del matrimonio Huang, ha heredado lo mejor de su madre. He aquí dos de sus mejores frases.

"Lo siento, los abrazos son para las madres que se acuerdan de sus bebés"

"Sé que la escuela privada es cara, pero sólo tenéis que enviarme a mí. "Los otros" no tienen por qué saberlo"

viernes, 2 de junio de 2017

Elizabeth McCord, dueña y señora de los EEUU


'Madam Secretary' es uno de los mejores dramas políticos que se emiten en la actualidad. Para definirla podríamos decir que si 'Veep' no fuese comedia, sería 'Madam Secretary'. A pesar de ser una serie que nunca ha tenido grandes datos en demos (la primera temporada, la que mejor ha funcionado en este aspecto, promedió un 1.44), sí que ha contado con un abultado número de espectadores (de nuevo, fue la primera temporada la que mejor media obtuvo, con más de 11'8 millones). La tercera temporada, que llegó a su final hace dos domingos, promedió 0.88 en demos con casi 8'3 millones de espectadores, datos suficientes para que CBS le concediese una cuarta temporada.

He llevado la tercera temporada de la serie al día excepto cuando regresó de su último parón en marzo, que fue cuando decidí dejar que se me acumulasen sus últimos 10 episodios para verlos a mi ritmo. Y la verdad es que 'Madam Secretary' es una serie tan buena que se puede disfrutar de cualquier modo. Me da rabia que Téa Leoni, que es tan adorable como estricta dando vida a la Secretaria de Estado McCord, no sea nominada en los grandes premios (bueno, ni en los grandes ni en los pequeños). Ella o cualquiera de los muchos secundarios o actores/actrices invitados/as que se han ido dejando ver en la serie a lo largo de sus 68 episodios.


Lo que más me fascina de la serie creada por Barbara Hall (y en la que Morgan Freeman ejerce de director y se reserva alguna que otra aparición sorpresa) es lo patriótica que es. Los EEUU son la nación que ha venido al mundo a salvarlo. Sólo ellos. El resto somos naciones que estamos ahí, creando conflictos, siendo incapaces de resolverlos y necesitando que venga América para ayudarnos a vivir (Benidorm apareció esta temporada y nuestros agentes de inteligencia eran latinos). Podría tomarse como algo negativo, pero no, es este ensalzamiento nacional lo que más me gusta de la serie. Bueno, y que igual que ocurría con 'The Good Wife' (serie junto a la cual se emitió durante sus dos primeras temporadas), se mueve en situaciones reales como pez en el agua. Los guionistas son capaces de adaptar lo que sucede en el mundo (la temporada empezó con las elecciones presidenciales) y convertirlo en guión. ¿Su último enemigo? ¡Rusia!

Otro de los grandes aciertos de 'Madam Secretary' es la forma en la que combinan la trama personal/familiar de los McCord con asuntos de política. No hay episodio que no comience o termine en casa de los McCord. Y este año, por fin, hemos tenido un capítulo dedicado íntegramente al equipo de Elizabeth, en el que todos ellos nos abrieron las puertas a su vida personal sin salirse del guión. En este aspecto fue Blake el que más pasos adelante dio, cuando después de encontrarse con una persona de su pasado decidió abrir su corazón a su jefa (en una escena que fue verdaderamente bonita).


Es curioso cómo la temporada empezó con Francia dando problemas en la OTAN y ha terminado con Fracia en la misma situación respecto a la OTAN, pero siendo esta vez expuesta por su trato con Rusia. Además hemos visto a los McCord sufrir al ver a sus hijos convertidos en objetivo; hemos indagado en el pasado de Elizabeth y su hermano (Eric Stoltz); hemos visto a Stevie empezando a trabajar para Russell ("Si quieres hacer el bien tienes que estar preparada para hacer el mal"), que ha vuelto a sufrir otro infarto, y a Matt dando la cara por su madre y la comunidad musulmana; hemos tenido un viaje a África que fue todo menos fácil; hemos asistido al inicio del affaire entre Nadine y Mike B,; hemos sido testigo del divorcio de Jay, así como de la relación entre Daisy y Kevin, que tuvo un final dramático y relacionado con una trama de investigación que terminó cruzándose con la que estaba llevando a cabo Henry (que, una vez más, ha vuelto a jugarse la vida). Y hemos visto a la Secretaria de los Estados Unidos rompiéndole la nariz al nuevo presidente de Filipinas.

'Madam Secretary' regresará el próximo otoño para seguir mostrándonos a los EEUU como el Superman de la política. Henry estrenará nuevo trabajo, Alison universidad, Daisy será madre (no sé durante cuántos capítulos se ausentará Patina Miller, embarazada en la vida real) y seguro que tanto Nadine como Blake empiezan a vivir más relajadamente sus vidas amorosas.

jueves, 1 de junio de 2017

De familias, supermercados, tías que tienen el poder y una comisaría muy loca


La segunda temporada de 'Life in Pieces' terminó a principios de mayo y en otoño llegará la tercera a pesar de la progresiva pérdida de audiencia que ha sufrido la serie, pasando del 2.0 en demos de la primera al 1.26 de la segunda (8'7 millones vs 6'1 millones). Y es que 'Life in Pieces' es una comedia bastante irregular que es incapaz de mantener el nivel entre sus capítulos. No termina de ser divertida y, aunque sí puedo decir que es más bien simpática, es una comedia irrelevante que a veces hace reír, pero que por lo general tiende a ser más bien sosa. 

La segunda temporada tiene a su favor que ha sido capaz de conectar las cuatro historias que nos cuenta cada capítulo, ya bien porque ocurren de forma cronológica o porque se hace mención a algún suceso ocurrido en la anterior. La pequeña Sophia ("Me dan dinero cuando se me caen los dientes, ¿para qué me los voy a lavar?") sigue siendo lo mejor de una serie que en ocasiones es capaz de crear tramas realmente divertidas (el bingo familiar, la relación de Joan y John con Facebook), aunque sean minoritarias.


'Speechless' se ha convertido en una de las comedias más cuquis de la temporada, razón más que suficiente para conseguir la renovación (y porque su 1.55 en demos con casi 5'4 millones de espectadores de media lo pedían a gritos). Y eso que cuesta un poco pillarle el truco a la atípica familia DiMeo. Dirigidos por una Minnie Driver ("¡Oh, Dios! ¿Qué es? ¿Un bebé? No le querré, Ray. Lo siento", "Soy más guay que las lesbianas de Coachella") que ha llegado para enamorar (y para conseguir su tercera nominación a los Emmy) y que es la auténtica reina de la función, 'Speechless' pasa de la carcajada a la risa cómplice con pasmosa facilidad y, de paso, roba el corazón a la audiencia.

Confieso que al que no soporto es a Jimmy, el patriarca, pues actor y personaje me producen tremendo rechazo. En cambio Dylan ("Por fin otra persona que tiene el espíritu de un campeón", "Tío, es su primer día estando buena. Aún no se ha dado cuenta de que está fuera de tu alcance") me parece el mejor personaje que tiene la serie. Pero no es otro que JJ el centro de la historia, un personaje que a ratos es un cabezota pero que en la mayoría de los momentos muestra su gran corazón ("No te puedo llevar en coche a ningún sitio pero te protegeré a mi manera"). Me ha gustado especialmente la trama que se ha ido desarrollando en torno a si JJ iba a ser capaz de vivir por sí mismo ("Te hemos hecho daño y ahora es el momento de hacernos daño") y que ha terminado con toda la familia (y Kenneth) acompañando a JJ al campamento.


'The Mick' es, para mí, ya no la comedia de la temporada, sino la comedia del año, razón por la cual celebré por todo lo alto su renovación por una segunda temporada (y eso que sus datos, con un 1.1 en demos y poco menos de 3 millones de espectadores, no auguraban nada bueno). La comedia protagonizada por Kaitlin Olson (¿dónde ha estado todo este tiempo y por qué he tardado tanto en conocerle?) es todo menos políticamente correcta: malhablada, ordinaria, verdulera, y, sin cortarse un pelo, ha conseguido hacerse un hueco en mi lista de series del año. ¡Y en otoño regresará con temporada completa!

¡Qué reparto más bien dotado para la comedia! ¡Qué gozada de niños! ¡Y qué maravillosa es Carla Jimenez! Si hay algo que destaca en una comedia tan gamberra como 'The Mick' es lo bien que han llevado la trama del pequeño Ben ("¡Soy un transformer!", "Sí, me gusta mucho Jennifer. ¿Eso me convierte en lesbiana?"), con total naturalidad y con una comicidad tremendamente salvaje ("Por cierto, estás muy guapo con ese vestido" "Gracias, me tiene la vagina ventilada"). Es una gozada ver a Olson y Jimenez compartiendo tramas ("Dios, ¿sabías que era tan fea al llorar?"), especialmente cuando tenían a Sabrina como objeto de sus bromas ("¿Implantes de pecho? ¿Qué? ¿Por qué? Quiero decir, sé por qué pero, ¿por qué?"). Ahora bien, ¿qué tal le sentará a la serie semejante cambio de escenario?


La primera temporada de 'Superstore', aunque simpática, no llegó a entusiasmarme sobremanera, por lo que a punto estuve de abandonarla. Y me alegro muchísimo de no haberlo hecho, porque la segunda temporada no sólo me ha parecido simpatiquísima, sino que hasta ha conseguido arrancarme más de una carcajada. Sus personajes son todo corazón (especialmente Glenn y Cheyenne) e incluso los que se muestran más villanos que el resto (Dina y Mateo) son lo suficientemente divertidos como para quererles tanto como a los demás. Y a pesar de la pérdida de audiencia (1.47 vs 1.13 en demos y 5'08 vs 3'9 millones de espectadores de media), la NBC no dudó en renovarla por una tercera temporada.

La relación sentimental de Mateo ("Odio a los niños pero amo a los padres") con Jeff (en la que se metió Sandra porque "Por primera vez en mi vida, era una estrella"), la sorprendente relación sexual entre Dina y Garrett, las siempre divertidas frases del bonachón de Glenn ("Siempre he pensado que la depresión es lo que inventaron las amas de casa para poder echarse siestas extra"), que quiso convertir a Jonah en su yerno y en su mejor amigo, la boda de Cheyenne ("No me siento cómoda llevan bisutería barata a casa. Uno de los pájaros irá a por ella y entonces será otra carrera de pesadilla a Urgencias") o el continuo tira y afloja entre Amy y Jonah (con sorpresa en la season finale) han sido algunas de las muchas tramas que ha tenido la segunda temporada de 'Superstore', que se despidió con un capítulo tan divertido como dramático que, o bien les obligará a dar un salto en el tiempo, o les hará cambiar de escenario o les repartirá entre diferentes tiendas.


'Modern Family' lleva ya un par de temporadas mostrando síntomas de desgaste. No sólo la audiencia empieza a cansarse de la comedia de la ABC (pasando del 3.19 en demos al 2.56 y de los 9'4 millones de espectadores a los 7'9), sino que sus tramas hace ya tiempo que dejaron de ser lo que eran. Es cierto que la audiencia manda, razón por la cual ha sido renovada por dos temporadas más, pero es una pena que 'Modern Family' vaya a pasar a convertirse en una comedia más. Afortunadamente no todo está perdido, pues sigue mostrando momentos de brillantez absoluta con algunos de sus capítulos (como el de la alianza entre cuñados o el de los cinco minutos).

'Modern Family' se ha basado siempre en el reparto de tramas entre las 3 familias protagonistas, lo que no quitar para reconocer que la mejor sigue siendo la de los Dunphy, a los que bien podrían dar el protagonismo por entero en las dos próximas temporadas. Cam y Mitchell se han vuelto aburridos, Gloria sigue teniendo encanto, pero se repite y su marido Jay es cada vez más insoportable. Lo que nos deja a Phil y Claire como auténticos reyes de la comedia. Y a sus hijos, que han crecido muy bien (Luke sólo a ratos, que parece que convertirse en hombre le ha quitado la gracia). Quien también ha crecido muy bien es Joe, que habla poco, pero cuando lo hace es para robar el show (lo mismo que le ocurrió a Lily al principio).


Con la cuarta temporada de 'Brooklyn Nine-Nine' me he llevado toda una sorpresa. Programada de una manera funesta (tras el parón de navidad se emitió doble capítulo el 1 de enero y luego ya no regresó hasta el 11 de abril para, durante las últimas tres semanas de la temporada, programar dos capítulos semanales), deseé que la FOX la cancelase pues, después habérmelo hecho pasar tan bien, la primera mitad de la temporada me pareció aburrida y tediosa. Y no debía ser el único, ya que el bajón de audiencia ha sido considerable (ha llegado a marcar un 0.58 en demos), marcando una media de 0.86 en demos con poco más de 2'1 millones de espectadores.

Pero FOX tenía un as bajo la manga: la segunda mitad de la temporada ha subido el nivel de una forma muy loca, volviendo a ser tremendamente divertida. Y es que la primera fue muy irregular, con capítulos aburridísimos (la gran mayoría) alternados con otros divertidísimos (el de Acción de Gracias: "Me siento como Dexter. Creo. Nunca he visto esa serie"). Y lo sucedido en la season finale pide a gritos una continuación. Una continuación que, por muy dramática que se presente, tomará un giro cómico cuando menos lo esperemos. La serie sigue siendo el show de Gina ("¿Quieres que te enseñe a besar?"), aunque es cierto que se trata de una serie muy coral en la que todos los personajes derrochan diversión por los cuatro costados. Además este año fuimos testigo del crossover entre 'Brooklyn Nine-Nine' y 'New Girl', aunque tampoco fue gran cosa.

miércoles, 31 de mayo de 2017

El castigo de Flash


'The Flash' ha llegado al final de su tercera temporada de una forma un tanto extraña. La serie regresará en octubre con su cuarta tanda de episodios asumiendo las consecuencias de lo sucedido en la season finale. Con una media de 1.06 en demos y más de 2'8 millones de espectadores, la tercera temporada de 'The Flash' se ha convertido en la menos vista de la serie, pero a su vez sigue siendo la serie más vista de la cadena (por tercera temporada consecutiva), lo que le asegura una larga vida.

Este año 'The Flash' ha cedido la corona como mejor serie del universo DC a 'Supergirl', que ha dado un tremendo salto de calidad al pasar de la CBS a la CW. Y aunque está lejos de hundirse de la forma que hizo 'Arrow', a 'The Flash' más le valdría salir del formato "velocista malísimo viene a hacernos la vida imposible" antes de convertirse en una serie previsible, repetitiva (Thawne, Zoom, Savitar) y aburrida.

A partir de aquí spoilers de 'The Flash'.


La season finale se presentaba como uno de los eventos dramáticos de la temporada, pues el capítulo anterior terminó con la muerte de Iris (¡qué bien quedó su despedida por el móvil!) que el #TeamFlash no pudo evitar. Pero se produce un giro inesperado en el que descubrimos que HR se convirtió en Iris sacrificándose por el equipo. "Soy la razón por la que Savitar te encontró. Necesito solucionar esto". Si obviamos la muerte de un miembro del equipo, las cosas vuelven a la normalidad, pues ya sabemos que sin drama Savitar jamás nacerá. Pero aquí todo el mundo tiene un plan B, y si Savitar, por su lado, lo que pretende es fragmentarse a lo largo del tiempo para estar presente en todo momento sucedido, Barry decide que tiene que ser el héroe que Snart le describió ("Tu bondad es tu fuerza") y considera que lo más apropiado es ayudarle, aunque haya estado a punto de matar a su prometida y, de hecho, haya matado a HR.

El plan de Savitar (el de Barry estaba claro que era una fracaso desde el principio) no llega a buen puerto, y lo único que consigue es que Garrick escape de la prisión de la velocidad, que Flash rompa su traje y que Iris le dispare poco antes de ser alcanzado por la paradoja y desaparecer. Por el camino Caitlin deja de ser Killer Frost, deja de ser Caitlin, rechaza la cura que había encontrado Julian y decide desaparecer por un tiempo para descubrir qué es en realidad. Y entonces empieza el comienzo del fin, pues la prisión de la velocidad (por la que ya pasó Wally) necesita un ocupante porque sino se vuelve inestable y puede destrozar el planeta. 


La única opción es que Barry se convierta en su prisionero, aunque le suponga alejarse de su familia (la boda no va a llegar nunca). "Es mi redención, por Flashpoint". Nora, su madre, aparece para llevárselo y de paso dar una explicación: "Barry ha alcanzado su meta. Su carrera ha terminado". El #TeamFlash pierde a su líder, ve alejarse a Caitlin pero recibe al doctor Wells, que regresa de Tierra 2 (¿cuánto tardará su hija en hacerlo de Tierra 3 en la que estaba sustituyendo a Garrick mientras estuvo en la prisión?), a Gypsy y a la doctora Brand. ¿Se quedarán de forma definitiva?

Me ha gustado ver la transformación, en contra de su voluntad, de Caitlin en Killer Frost. Que finalmente iba a ponerse de lado del #TeamFlash estaba claro. Lo que no me esperaba es que se negase a tomar la cura y decidiese emprender su camino en solitario. Pasar del "Necesito deshacerme de mis poderes antes de...antes de que hiera a alguien más...como te herí a ti" al "Soy algo más y necesito descubrir qué es" tiene lo suyo, y espero que sigamos de cerca su proceso de investigación. También me gustó el capítulo en el que Barry (de visita a la Fuerza de la Velocidad) vio a todos los que se sacrificaron por un bien mayor. Y, por supuesto, la forma en la que revelaron la identidad de Savitar. "¡Soy el futuro Flash!". ¡Lo que hacen las comas! Y, en particular, me gusta que nos expliquen las razones por las que suceden las cosas y que nos hagan creer que lo entendemos, aunque en realidad no sea así.


En el lado negativo de la temporada sitúo a Grood. No necesitamos volver a ver a Grodd. ¿En serio un gorila es villano en los cómics? Sus capítulos suelen ser, para mí, los peores de la temporada. Ni tampoco necesitamos un nuevo episodio musical como el protagonizado junto a Supergirl. Fue bienintencionado, pero no me gustó. Otro aspecto negativo de esta temporada ha sido la necesidad de verse obligados a estirar la trama a lo largo de sus 23 episodios, lo que ha dado lugar a que se repitiese cada tantos capítulos el esquema "ya sé cómo vencer a Savitar pero todo sale mal". La cuarta temporada tiene que dejar atrás el drama de los villanos velocistas, y explicarnos cómo saldrá Barry de la prisión de la velocidad. Por no hablar de contarnos qué va a ser de Caitlin y del #TeamFlash sin Flash (aunque eso ya lo vimos mientras él estuvo en Flashpoint).