viernes, 31 de octubre de 2014

Producid, malditos, producid (XI)

El tema de los actores de series que deciden dar un paso adelante para crear, escribir y producir las series que protagonizan es un clásico en el blog y hoy toca recuperarlo.


'True Detective' ha sido una de las sensaciones de 2014. Woody Harrelson y Matthew McConaughey, sus nominados protagonistas, tuvieron claro que el guión que tenían entre manos iba a ser un bombazo y durante los ocho capítulos que duró su primera temporada ejercieron de executive producer.


Llegué tarde, pero lo mío con '30 Rock' fue un auténtico flechazo. La galadornada serie de la NBC (¡qué injusticia de ausencia de premios para ese maravilloso ser llamado Jane Krakowski!) fue creada por Tina Fey, que además de protagonizarla ha escrito muchos de sus guiones y ha ejercido de executive producer. Pero ella no es la única de sus actores en haber dado el paso adelante: Alec Baldwin ejerció de producer.


En 'About a Boy' ninguno de sus protagonistas cruza la barrera, pero para eso tenemos a Robert De Niro, actor galardonado con dos Oscar al que la producción de series de televisión no le es ajena: en 1993 hizo lo propio con 'Tribeca' en 1993 y con 'NYC 22' en 2012). En la comedia de NBC ejerce de executive producer.


'Bates Motel' estrenará su tercera temporada el año que viene y Vera Farmiga seguirá ejerciendo de producer, labor que desempeña desde la segunda temporada.


'Mixology' fue una de las comedias fracasadas de la midseason de 2014. La ABC emitió íntegramente su primera temporada pero no dudó en cancelarla, a pesar de que terminó siendo un producto mucho mejor de lo esperado. Y aunque ninguno de sus actores dio el paso, sí lo hizo una famosa cara televisva: Ryan Seacrest ejerció de executive producer.

lunes, 27 de octubre de 2014

The Cristela Project


Que estrenen tu serie la noche de los viernes significa dos cosas: no hay grandes esperanzas puestas en ella (los viernes el consumo televisivo es inferior al resto de noches) y, precisamente por esa razón, la cadena va a ser menos exigente con tu ficción. Así le ha sucedido a Cristela Alonzo, creadora, productora, guionista y protagonista de 'Cristela', la nueva comedia que la ABC ha estrenado esta temporada la noche de los viernes. Su episodio Piloto superó los seis millones y medio de espectadores (con un flojo 1.3 en demos que le convirtió en líder de su franja) datos que en su segunda semana quedaron por debajo de los seis millones, con un 1.2.

'Cristela' es la historia de Cristela (Cristela Alonzo), una joven latina estudiante de Derecho dispuesta a comerse el mundo en su ámbito profesional. Su primera gran oportunidad le llega cuando se convierte en becaria de un importante bufete de abogados en el que, aunque le van a explotar laboralmente, ella está completamente feliz. Su jefe es Trent (Sam McMurray), una caradura dispuesto de cargar de trabajo a sus empleados. Su hija Maddie (Justine Lupe) es una de las becarias contratadas por Trent, junto a Cristela y Josh (Andrew Leeds), que poco a poco irá desarrollando la clásica tensión sexual no resuelta que este tipo de comedias necesita con Cristela.


Si hay algo que hace a 'Cristela' funcionar es la trama familiar. Cristela vive junto a su hermana Daniela (Maria Canals-Barrera), su marido Félix (Carlos Ponce), sus hijos y Natalia (Terri Hoyos), la madre de Cristela y Daniela que dedica la mayor parte de su tiempo a recordar el pasado. Es fascinante cómo una familia latina, en su día a día, utiliza el inglés recurriendo al español sólo para ciertas bromas. El principal lastre de esta trama es Alberto, el personaje al que da vida Gabriel Iglesias, un amigo de la familia que se cuela en la casa cuando quiere y que quiere conquistar a Cristela, que le detesta.

'Cristela' no es la mejor nueva comedia de la temporada, pero sí una comedia divertida en la que su protagonista, Cristela, juega a ser la Mindy Lahiri latina.

viernes, 24 de octubre de 2014

El sudor del luchador


Cuando una cadena decide renovar una de sus series nuevas por dos temporadas más tras la emisión, únicamente, del Piloto, hace sospechar. ¿Tiene plena confianza en ella y sabe que va a ser un pelotazo o lo que le mueve es la locura? Recordemos que Starz renovó la fantástica 'Boss' por una segunda temporada cuando sólo había emitido su primer capítulo y tuvo que lidiar con sus bajísimas audiencias. La última en apuntarse a esta moda ha sido DirectTV, y lo ha hecho con una de sus novedades para esta temporada: 'Kingdom'.

Frank Grillo está fuertote, fuertote
Poco se había hablado (sinceramente, no había leido NADA) de este nuevo drama antes de la sesión de fotos protagonizada por Nick Jonas. Aunque también es cierto que, aún habiéndose emitido ya sus tres primeros capítulos, la serie no ha suscitado la curiosidad de mucha gente. Pero, independientemente de las fotos del menor de los Jonas, y después de haberme informado debidamente, sí me animé a echarle un ojo al Piloto, aunque más por curiosidad que con intención de convertirla en una nueva serie a seguir. Pero ¡oh, sorpresa!, me he encontrado con un interesante drama familiar que es bastante mejor de lo que, de primeras, aparenta.

Además de unas costillas, os puedo freir unas morcillotas
Frank Grillo ('The Gates') es Alvey Kulina, co-propietario de un gimnasio en Venice (California) y antiguo luchador de artes marciales mixtas. Después de dejar atrás a su turbio pasado (drogas incluidas) y de introducir las visitas a un terapeuto en su vida, Alvey se decidió a centrarse en su gimnasio junto a su pareja Lisa (Kiele Sanchez, 'Lost') y en convertir a Nate (Nick Jonas), el menor de sus hijos, en una estrella de las AMM. Pero como toda familia, los Kulina también tienen una oveja negra, Jay (Jonathan Tucker, 'Parenthood'), que también fue luchador en el pasado pero que siguió la senda oscura de las drogas y la vida dispersa de su padre. Jay se preocupa de su hermano y le quiere muchísimo, pero Alvey está convencido de que no es buena influencia y no comparte que vivan juntos. En la ecuación falta Ryan (Matt Lauria, 'Parenthood'), campeón de AMM y ex prometido de Lisa que acaba de salir de prisión después de pasar cuatro años encerrado. Además hemos puesto cara a Christina (Joanna Going, 'House of Cards'), la madre de Jay y Nate que ahora ejerce la prostitución.

Venid a abrazarme
Películas recientes como 'The Fighter' y 'Warrior', o series de televisión como 'Ray Donovan' han tratado el mundo del boxeo, un deporte claramente similar a las AMM. 'Kigndom' se centra en este mundo, del que se ve obligado a salir Nate después de recibir una paliza. Su salida coincide con el regreso de Jay y Ryan. El mayor de los Kulina lo hace por su hermano y porque es algo que se le daba muy bien (dejó de luchar cuando su vida se enturbió); mientras que para Ryan es una forma de salir de la situación de autodestrucción en la que se encuentra, aunque regresar a un mundo con tal violencia está claro que muy bien no le va a sentar. Además, está en juego la posibilidad de reenamoramiento entre él y Lisa, algo que no ha pasado por alto Alvey.

Os he venido a empotrar
'Kingdom' es un drama familiar mejor de lo esperado y con unos personajes interesantes a los que sus actores han sabido adaptarse a la perfección. La violencia va a ser una constante en la serie, no así tanto el sexo, algo muy presente en dramas de este tipo. La trama de los posibles investores (con otra ex de 'Lost', Zuleikha Robinson), las apariciones de la madre y la venganza por la paliza recibida por Nate darán cuerpo a la primera temporada, que constará de 10 capítulos, los mismos que tendrán la segunda y la tercera. Y todos ellos estarán repletitos de carne, a manos de Grillo, Jonas, Lauria y Tucker.

viernes, 17 de octubre de 2014

Stalking!


¿Por qué 'Stalker' es un drama para televisión y no una película en condiciones? Que le pregunten a Kevin Williamson, cabeza pensante de, entre otras ficciones, ''Dawson's Creek', 'The Vampire Diaries' o 'The Following'. 'Stalker' es el nuevo procedimental que esta temporada ha presentado la CBS con un resultado discreto. Su Piloto superó los nueve millones de espectadores pero marcó un correcto 2.0. Una semana después perdía casi un millón de seguidores, bajando a un 1.7, dato que en demos se repitió en su tercera semana, aunque esta vez quedando por debajo de los ocho millones. O la cosa mejora, o Dylan McDermott encabezará su segundo fracaso consecutivo en la misma cadena ('Hostages' se la pegó a lo grande la temporada pasada).

"Unos 6 millones de personas son acosadad al año en EEUU. Una de cada seis mujeres; uno de cada 19 hombres. El acoso es la atención no buscada u obsesiva de una persona hacia otra. Está provocado por rechazo, celos o venganza"

Maggie Q (que ganó una gran legión de seguidores gracias a 'Nikita') da vida a la teniente Beth Davis, quien está al frende de la Unidad de Evaluación de Amenzadas de la Policías de Los Ángeles. Su función es "ocuparse de todos los casos de acoso y amenazas a individuos, así como a políticos y funcionarios" (unos 300 casos al año, con 20 o 30 en curso). Davis es muy profesional y, aparentemente, tiene poca vida más allá de su trabajo. En el segundo capítulo ponemos cara a la que parece ser la única de sus amistades. Pero ni rastro de vida personal. Por su forma de actuar al llegar a casa podríamos decir que sufrió su propio caso de acoso en el pasado (¿y si sigue sufriéndolo?), aunque también puede deberse a la paranoia que genera el tema que trata la serie (sin ir más lejos, la forma en la que nos presentan al personaje masculino). De todos modos, parece que Davis se toma muy personalmente su trabajo ("Es muy humano ignorar a un acosador o, peor, aceptar que forma parte de tu vida cotidiana"). Supongo que iremos conociendo un poco más de su situación, pero de momento ya tiene que hacer frente a Perry (Erik Stocklin), un acosador de uno de sus casos que pasa a convertirse en el suyo propio y en el de su amiga (Tara Summers).

McDermott y Basett comparten el elixir de la vida
Como he comentado, la presentación del personaje al que da vida Dylan McDermott (que sigue estando impresionante a sus 53 años), el agente Jack Larsen juega con el espectador al presentarlo como un posible acosador. Nada más lejos de la realidad. Si de Davis no sabemos nada, de Larsen conocemos que trabajó en Nueva York y que se mudó a Los Ángeles para estar más cerca de su ex mujer y de su hijo, al que no ha conocido nunca. Sabemos que se acostó con la mujer de su anterior jefe, pero hay un secreto adicional que contribuyó a que su ex pareja pusiese tierra de por medio y le odiase de la forma que lo hace. Y debe ser algo terrible, porque su ex (Elisabeth Röhm) amenaza con hacerlo público. Junto a Davis y Larsen están los agentes Ben Caldwell (Victor Rasuk, 'How to Make it in America') y Janice Lawrence (Mariana Klaveno, 'True Blood', 'Devious Maids'). Caldwell es un principiante y está algo más alejado del grupo, así que, una de dos: o bien sorprenderá a su equipo resolviendo un caso importante/arriesgando su vida o bien es un acosador en la sombre y será un villano en la sombra. Y Lawrence, aunque nos la presentan como la típica mujer que se acostará con Larsen, se quedará con las ganas.

Ella también lleva peluca
'Stalker' es un procedimental de libro que contará con sus casos semanales y con uno más serializado. Es uno más, de acuerdo, pero el aliciente está en que en vez de perseguir asesinos, violadores y terroristas, aquí importan los acosadores de cualquier color, edad, sexo y tamaño. Acosadores que en sus ratos libres también pueden ser asesinos, violadores y terroristas, aunque aquí sólo nos importa su condición de acosadores. No es todo lo oscura que debiera, pero entretiene y estoy seguro de que irá ganando conforme avance la temporada. Y además, en sus dos primeros capítulos, ha contado con la participación de miembros del cast de 'Pretty Little Liars' (¡que dejen vivir tranquilas a las mujeres de la familia Hastings!). Sigo pensando que la idea sería mejor contada en formato película; es carne de slasher. Pero de momento la tenemos como serie y yo tengo intención de seguirla semanalmente.

"El acoso normalmente empieza con un flechazo benigno, o una fijación, y escala hacia algo que se vuelve más frecuente. Mientras la obsesión crece, así lo hace también el coraje del acosador y su necesidad de acercarse"

jueves, 16 de octubre de 2014

Esta jueza está muy loca


Kate Walsh ('Grey's Anatomy', 'Private Practice', 'Fargo') es de esas actrices/reclamo para cualquier producto en el que aparezca. Así que siendo la protagonista de 'Bad Judge', una de las nuevas comedias que la NBC ha estrenado esta temporada para la noche de los jueves, era imposible no acercarse, al menos, a su Piloto. Este primer capítulo congregó a cuatro millones y medio de espectadores (1.3 en demos), superando los cinco, pero manteniéndose en los mismos 1.3, en su segunda semana.

En 'Bad Juge', Walsh da vida a la jueza Rebecca Wright, a la que nunca en la vida veríamos en los tribunales de Chicago en 'The Good Wife'. Wright lleva la vida que cualquier adolescente desearía pero cobrando lo que cualquier adulto mataría por recibir en su cuenta corriente. Bebe, sale de fiesta, se acuesta con quién le da la gana y conduce una furgoneta muy cherokee que aparca en el hueco reservado a los minusválidos. A Rebecca le encanta mantener relación con los familiares de todos aquellos delincuentes a los que manda a la cárcel, razón por la cual, por ejemplo, se hace responsable de un niño a cuyos padres envió a prisión. Tone Bell ('Whitney') es Tedward Mulray, el alguacil que trabaja siempre junto a Rebecca. Tedward es lo más cercano a un mejor amigo que Wright tiene y a quien acude en sus peores momentos.

Rebeconsejo: ved 'Origen' en 3D acompañado de dos bizcochos de marihuana
John Ducey (Jonas', 'Sabrina, cosas de brujas') es Tom Barlow, uno de los abogados que trabaja en los juzgados y cuyos casos suele presidir con mayor frecuencia la jueza Wright. Como no podía ser de otro modo, tiene que haber tensión sexual entre Rebecca y un personaje masculino, Gary Boyd, al que da vida Ryan Hansen ('Veronica Mars', 'Friends with Benefits', 'Bad Teacher', ojo, Boyd, parece que tienes predilección por las comedias canceladas tras una única temporada). Boyd y Wright son pareja sexual, que no sentimental, hasta que se den cuenta de que están hechos el uno para el otro y se arrepentirán de todo el tiempo perdido. Y por último tenemos al juez Hernández, al que da vida Miguel Sandoval ('Medium', 'Dallas 2012') y que es compañero (y da la sensación que superior) de Rebecca.

'Bad Judge' es una comedia que deja algo indiferente. Ni es divertida ('The Mindy Project') ni es simpática/adorable ('A to Z'). ¿Qué es lo que es, entonces? Una comedia sin más, con una protagonista muy interesante interpretada por una actriz por la que siento debilidad. ¿Merece la pena? Sinceramente, no. Pero, ay, al igual que no me ha parecido una gran comedia, tampoco me ha parecido el horror que fueron otras comedias en el pasado (sin ir más lejos, el Piloto de 'Blackish' ni lo terminé). Así que, de momento, me quedo con la jueza Wright. Al menos, hasta que dicte sentencia en su contra.

lunes, 6 de octubre de 2014

Historia de amor en Manhattan


Las historias de amor están de moda este año (en realidad, ¿cuándo noha sido así?). Si hace unos días hablé de 'A to Z', la nueva comedia para la noche de los jueves de la NBC hoy le toca el turno a la apuesta de la ABC para uno de sus días malditos: los martes. 'Manhattan Love Story' se estrenó la semana pasada sin alcanzar los 5 millones de espectadores y con un poco halagüeño 1.3 en demos. No puede haber empezado con peor pie.

"Love, sex and every thoughts in between". Así se presenta 'Manhattan Love Story', historia de amor entre dos personas que disfrutan más hablando consigo mismos que con los demás. Ella es Dana (Analeigh Tipton 'Hung'), una joven que se muda desde Atlanda a Nueva York para empezar a trabajar en lo que verdaderamente quiere: la publicidad. A Dana, además de dedicarse a gritar su contraseña de Facebook en el metro, le encanta caminar por la calle comentando consigo misma los bolsos que desea de las mujeres con las que se cruza. El que también habla consigo mismo mientras camina es Peter (un guapísimo Jake McDorman 'Shameless'), aunque él se dedica a comentar a qué mujeres se tiraría y a cuáles no. Trabaja en una empresa que se dedica a grabar todos los objetos posibles ("Básicamente, si puedes grabar tu nombre en ello, lo hacemos"). Un día Dana y Peter se cruzan por la calle y se llaman la atención, pero sin más.


Su historia en común comienza el mismo día que ella empieza en su nuevo trabajo, donde no es recibida con los brazos abiertos. Tras una primera no tan desastrosa cita (aunque la verdad es que si la persona con la que tienes una cita a ciegas te ve sacándote mocos y oliéndote los sobacos las cosas no pueden ir muy bien) parece que Dana y Peter no van a darse una segunda oportunidad. Pero, ay, los que les han juntado (el hermano de él está casado con la mejor amiga de ella) obligan a Peter a que le pida una segunda cita. Peor ni las flores sirven para disimular que Peter está actuando obligado. La intervención de su hermana le hace pensarse las cosas dos veces y se anima a tener una verdadera primera cita invitando a Dana a su primer bicitaxi y a visitar la Estatua de la Libertad, dos de las cosas incluídas en su lista de "Cosas que hacer en NY" (que levante la mano quién no escribiría una lista así).


El Piloto va de menos a más y termina justo cuando verdaderamente te quedas con ganas de conocer más a los protagonistas. Ella es adorable y él es tan guapo que te olvidas de su imbecilidad. El mayor problema está en sus secundarios: que se quede exclusivamente la hermana de Peter (Chloe Wepper). Aunque debo confesor que me ha hecho gracia la interacción entre Dana y Amy (Jade Catta-Preta) ante la incapacidad de la primera por definir su situación sentimental en Facebook.  Si 'Manhattan Love Story' dura lo suficiente en antena, podríamos encontrarnos ante una simpática historia de amor. Aunque en el partido de los Pilotos, el triunfo es para 'A to Z'.

viernes, 3 de octubre de 2014

La silenciosa traición del doctor Masters


El domingo la cadena de cable Showtime emitió el último capítulo de la segunda temporada de 'Masters of Sex', el drama que en su primer año nos lo dio todo y que en el segundo nos lo ha quitado. La pérdida del factor novedad y unas tramas que verdaderamente no interesaban a nadie (lo de Langham y las pastillas de adelgazamiento es de juzgado de guardia) han sido las claves para demostrar que los 12 episodios emitidos este año han decepcionado. ¿Y por qué se han tomado tan en serio que todos y cada uno de los capítulos de la temporada durasen prácticamente una hora?

A partir de aquí spoilers de la season finale.

Bill y Virginia han puesto especial empeño en arreglar el problema del doctor, encontrando la clave en algo tan sencillo como tocarse. Así parece que han puesto fin a la pesadilla que llevaba persiguiendo al doctor Masters desde hace algún tiempo. Pero no todo es felicidad: su mujer Libby sigue formando parte de una ecuación en la que sólo debería haber dos incógnitas. Está claro que Bill quiere y desea a Virginia, dos sentimientos que Libby no despierta en él. Ella es la dama de rojo que interrumpe su sueño Kennedy. Aunque la señora de Masters tiene sus propios sueños y planes. Esta temporada hemos asistido a su despertar sexual; un despertar que le ha hecho abrir los ojos y acercarse a lo prohibido. Robert ("No sé por qué dejé que pasara eso"), afroamericano, se ha convertido en el (oscuro) objeto de deseo de la rubia ("¿Qué pasa si lo hiciste porque me deseabas?"), que comenzó a perder la inocencia cuando tuvo sus problemas con Coral. Que se cuide mucho Bill, que su mujer sabe que le lleva siendo infiel desde hace tiempo y no falta nada para que Virginia se lo cuente todo (especialmente después de esa conversación en el parque).


A Virginia le toca lidiar con otro problema mucho mayor: la custodia de sus hijos. Su ex marido George ha regresado (regresar a la serie, que en su vida parece ser que seguía) con la intención de pasar más tiempo junto a sus hijos después de haberles ignorado durante gran parte de sus vidas. La responsable de este cambio es su nueva pareja, Audrey, a la que no hemos puesto cara pero que seguro se dejará ver el año que viene. Virginia se ha visto entre la espada y la pared y ha terminado eligiendo su proyecto (y a Bill) antes que a sus hijos. De esta forma ha satisfecho las exigencias de George en detrimento de alejar a su hijos de su vida. Durante un tiempo. Es un tema demasiado jugoso (y dramático) como para dejarlo pasar con tanta facilidad. Y después de comprobar que la CBS no va a emitir todo el material grabado, Virginia ha renunciado a su familia por nada. Y por culpa de Bill, que es lo más gordo.

De la trama de Langham con Cal-o-Metric no pienso decir nada porque me ha parecido el horror. ¿De verdad el médico deja de ejercer la medicina para convertirse, por muy bueno que esté, en la imagen de unas pastillas de adelgazamiento y someterse sexualmente a los deseos de su jefa? El único sentido que le veo a todo esto es que hayamos descubierto ese secreto que se guardaba Flo y que igual se explota con una trama política la temporada que viene. ¿Langham trabajando para Kenndy? Lo mismo me ocurre con Lester y Barbara, cuya trama estaba hecha para que nos enamorásemos de los personajes y no he sentido otra cosa que no fuese tedio. Casi prefería a Betty y su marido (que llegaron para convertirse en el nuevo matrimonio Scully, que a su vez tendrá forma en la tercera temporada a través de los personajes de Betsy Brandt y Kevin Christy). Precisamente Barton ha regresado al universo 'Masters' de la mano de Bill, ya que es a quien pide ayuda para que le ayuda a boicotear su proyecto televisivo, convencido de que no puede salir a la luz hasta que él y Virginia obtengan resultados. Así pues volvemos a ver también a Ethan. ¿Qué pasará entre Virginia y Bill cuando ella descubra la jugarreta que le ha hecho el doctor?

Es una pena que la temporada haya terminado siendo tal flop con el buen comienzo que tuvo. ¿Por qué no dejaron más tiempo a la doctora DePaul con lo bien dibujada que estaba escrita su relación con Virginia? Lo mejor de esta segunda tanda de episodios ha sido Lizzy Caplan, que sinceramente creo que se ha comido con patatas a Michael Sheen; o ver a Ann Dowd ejerciendo de madre del doctor Masters a la vez que le veíamos vestir de blanco, silenciosa y fumando a todas horas en 'The Leftovers'. Muy bien lo tiene que hacer 'Masters of Sex' para no sufrir una fuga de espectadores/blogueros/tuiteros, o sólo seremos cuatro gatos los que acompañaremos a Masters y Johnson en su investigación.