miércoles, 27 de abril de 2016

La niñera de la idiota


Comedy Central estrenó a mediados de enero 'Idiotsitter', una comedia de la que en 2014 se emitieron seis capítulos en formato webisodio. Dos años después la cadena decidió convertirla en serie televisiva con la emisión de los 10 capítulos que han compuesto su primera temporada. De momento no hay noticias sobre su renovación, pero ese "To be continued" que se dejó ver en la season finale deja abiertas las puertas a su regreso.

Jillian Bell y Charlotte Newhouse, además de ser las protagonistas, son las creadoras, productoras y guionista de 'Idiotsitter', una comedia que se centra en la relación entre Billie (Newhouse) y Gene (Bell). Ellas son profesora y alumna respectivamente. La situación sería normal de no ser porque Gene se encuentra bajo arresto domiciliario y para evitar terminar en prisión debe aprobar el GED (examen de desarrollo de educación general), razón por la cual su padre (Stephen Root), multimillonario de profesión, contrata a Billie. Las dos chicas no pueden ser más diferentes: mientras Gene es una loca de la vida a la que le encanta la fiesta, Billie es mucho más tranquila y tiene problemas para hablar en público.


Además de Billie, Gene ("Bueno, tengo miedo a las arañas y a Pierce Brosnan") y su padre Ken, en 'Idiotsitter' hay un reducido grupo de secundarios a los que los guiones sacan todo su potencial: Tanzy (Jennifer Elise Cox), la nueva (y estúpida) mujer de Ken y Joy (Elizabeth De Razzo), la asistenta latina ("white puta") que no soporta a la familia para la que trabaja. Luego está Chet, el mejor amigo "no sexual" de Gene, al que van dando vida diferentes actores porque el Chet original muere en la serie y Gene va buscando "nuevos Chet". Además de todos esos cameos que se van sucediendo a lo largo de la temporada: Randall Park ('Fresh Off the Boat', 'Veep'), Ryan Gaul ('House of Lies', 'Por la cara'), Chris Klein (la saga 'American Pie'), Channing Tatum ('Magic Mike', 'Infiltrados en clase'), Jake Johnson ('New Girl') o Sarah Baker ('Tammy').

Billie y Gene viven situaciones a cual más loca: desde ese momento desafío a la voz del GPS del coche, todo lo relacionado con el funeral de Chet, la visita de Channing Tatum ("Quiero comer. Quiero comerme la vida" "Mi vagina se llama 'Vida'"), todo el episodio en el que Chris Klein da vida a un DJ ("Ghost pussy"), la aparición de la madre de Gene ("¿Quieres una 'mom-mosa'? Es como una mimosa, pero sólo con champán"), que tuvo su momento 'Tú a Boston y yo a California', el baile de graduación con homenaje a 'Carrie' o la visita del ex de Billie ("Ya sabes lo que dicen de las personas con casas grandes: coño grande"). Aunque para loco, el desenlace de la historia, que sirve para dejar claro que en 'Idiotsitter' hay tramas de sobra.


No exagero si digo que 'Idiotsitter' es una de las mejores comedias que se han estrenado en lo que va de año. De carcajada a mandíbula abierta y con dos protagonistas sin un solo pelo en la lengua, hará las delicias de todo aquel que disfrute del humor más salvaje. 

lunes, 25 de abril de 2016

(Girls) Just Wanna Have Fun


A nuestras girls favoritas sólo les queda un año por delante para seguir creciendo y conociéndose a sí mismas. HBO emitió los dos últimos episodios de la quinta temporada de 'Girls' hace dos domingos y, cuando la dramedia regrese a la parrilla el año que viene, será la última vez que lo haga. Su quinto año en antena ha sido uno de los mejores de la serie sin duda, y tiene ya todas las papeletas para aparecer en diciembre en las listas que recogen lo mejor del año.

Nuestro reencuentro con 'Girls' en febrero estuvo ambientado en la boda de Marnie y Desi, donde la propia Marnie expresó sus dudas sobre el enlace y de si había cometido un error. Hannah fue clara al respecto y le ayudó a salir de dudas (cuando Marnie y Hannah se abrazan el mundo es un lugar mejor). Shosh ironizó sobre su situación viviendo una relación a distancia y Jessa y Adam vivieron un primer acercamiento al que ella respondió con un "No puedo". Ray (¡no puedo con este señor!) ejerció de protector e interrogó a Fran acerca de la seriedad de su relación con Hannah, además de confesar que "el amor de su vida" se casaba aquel día. A la vez que la no relación entre Jessa y Adam avanzaba y se hacía más profunda (el rechazo de Jessa, convencida de podría destrozarle a él, les llevó a estar juntos sin tocarse), Hannah descubría que su padre se había iniciado en el mundo de la búsqueda del amor online, viéndose obligada a hacer una visita a su primer compañero sexual (al que termina regresando al terminar la temporada), y su madre lo único que quería era divorciarse mientras que Elijah conocía a un famoso presentador de noticias (Corey Stoll) con el que comenzó una relación.


La pobre y desdichada Sosh estaba ya instalada en Tokio cuando recibió la noticia de que su empresa había decidido despedirla desvincularla, teniendo que regresar a EEUU. Después de una última (y muy loca) noche junto a un compañero de trabajo, Soshanna (que ya había avisado a Scott) decide quedarse en Japón junto a esas amigas que la consideran rica por su actitud de malcriada. "Así es como actuamos los americanos", les responde. Hannah, que ya buscaba entonces cualquier oportunidad para terminar lo suyo con Fran, encontró en su móvil fotos de sus ex novias utilizadas por el chico para masturbarse ("El porno es asqueroso"), y todo porque las fotos que le enviaba su actual pareja las consideraba ridículas. Por eso Hannah se alía con Ray para una sesión sexy de fotos ("Píntame como a una de tus chicas francesas, Ray").

La fisura en la amistad entre Jessa y Hannah se crea cuando, sin ser consciente de lo que está sucediendo con Adam, ambas discuten. "Todo el mundo tiene que dejar todo por Hannah cuando Hannah necesita 'apoyo'". Es entonces cuando Jessa se acuesta con Adam por primera vez ("He querido ésto por mucho tiempo") y Elijah hace lo propio con Dill Harcout. Adam y Jessa viven en un cuento de hadas hasta el punto que ella le presenta a su hermana ("Nos hemos acostado con las mismas personas. Excepto mi padre. Fue ella sola"). Hannah, que se ha ido con su madre a un retiro, prueba por primera vez un conejo, un papo una vagina, mientras que su madre decide quedarse con su padre. Por su parte, Shosh toma una decisión con respecto a su situación, nos rompe el corazón y regresa a casa. "Estoy muy triste. Me siento jodidamente sola".


Marnie tiene una auténtica revelación cuando Charlie (Christopher Abbott) se cruza en su camino y comparten juntos una noche ("No sabía que todavía le robaban a la gente") de dobles identidades ("Soy Magita. Magita Pérez"). La magia se rompe cuando ella descubre la realidad en la que vive él. Pero para entonces la decisión ya está tomada. Marnie regresa a casa y se confiesa a Desi: "No quiero estar casada contigo". Dicho esto se dirige a casa de Hannah y se mete en su cama para dormir al lado de su amiga. Precisamente Hannah se enfrenta a quejas entre los profesores del colegio en el que enseña, y después de homenajear a 'Instinto Báscio' reflexiona: "Los hombres tienen mucho miedo a la vagina. Deberíamos usar esta táctica para ganar guerras". Elijah descubre la verdad de su relación con Dill en el mismo momento en el que Hannah se entera de que Adam y Jessa están juntos y Marnie (que acaba de recibir un "A lo mejor" a su pregunta "¿Crees que me merezco todo lo que me está pasando?") descubre que su música va a aparecer en 'Anatomía de Grey' ("Seguro que con la muerte de algún personaje principal").

El regreso de Shosh no es fácil (su caminata por el aeropuerto es tan maravillosa como dolorosa), al igual que tampoco lo es la ruptura entre Fran y Hannah, que decide encerrarse, en pleno viaje, en un baño de una estación de servicio y mandarle un SMS diciéndole que se vaya. Ray acude al rescate y se lleva una casi completa mamada como agradecimiento. Al final es Guillermo Díaz el que trae de vuelta a Hannah a casa. Jessa y Adam descubren que su hermana ha desaparecido, dejando a su bebé y a Laird solos. Por eso empiezan a ejercer de padres. Y Marnie descubre que Desi ha seguido adelante.  Hannah echa de casa a Fran ("Con gusto te pagaré un Uber para que te lleve a ti y a tus cosas a tu casa") y decide dejar su trabajo. Marnie se da cuenta de que a quien realmente quiere es a Ray ("La buena noticia es que sólo me puedo correr cuando medio odio a la persona") y Elijah cambia su estilismo para intentarlo por última vez con Dill. Pero Elijah no es ese alguien especial que Dill quiere.


Hannah se reencuentra con una amiga del colegio (Jenny Slate) a quien confiesa lo que siente con respecto a la relación entre Jessa y Adam ("Les echo de menos a los dos") y lo vivido con Fran ("Y yo, obviamente, no soy una chica convencional"). Ray acepta la propuesta de Marnie de ir con ella de gira mientras Sosh se encarga de revitalizar el negocio, convertido en una exitosa cafetería anti hipsters ("Es hora de que empecemos a vender café a la gente que trabaja"). Adam y Jessa discuten por culpa de Hannah, y es que ella le reprocha a él que se haya interpuesto entre ambas por haberle robado el novio a su mejor amiga ("Nunca te perdonaré por eso"). Adam escupe todo su odio hacia su ex y terminan acostándose y finiquitando la discusión. Hannah muestra sus sentimientos en una lectura de relatos sobre celos ("Soy Hannah para siempre") y parece que se siente mejor y dispuesta a avanzar.

'Girls' ha seguido teniendo esos momentos tan Lena Dunham que han sido santo y seña para la serie desde el principio ("Tienes el puto felpudo al aire. Está ahí, flotando en el puto viento como un jodido concierto de Bob Dylan", Hannah viéndole el pene a Desi mientras habla con Marnie por Skype, "No estaba poniendo los ojos en blanco, estaba mirando una nube que se parecía mucho a Blake Lively") y ha vivido su temporada más madura, en la que las cuatro protagonistas han tenido que enfrentarse a las consecuencias de sus decisiones y sus actos. El año que viene regresarán para despedirse y ojalá sean capaces de seguir la estela marcada este año.

viernes, 22 de abril de 2016

Cordón sanitario


'Containment' es la enésima adaptación que llega a la parrilla televisiva estadounidense, esta vez de la mano de Julie Plec (la Shonda Rhimes de la CW, donde ha producido éxitos como 'The Vampire Diaries' o 'The Originals' y fracasos como 'The Tomorrow People') y teniendo como origen el drama belga 'Cordon'. CW la estrenó el martes precedida de un capítulo de estreno de su actual serie estrella ('The Flash') y la jugada no salió especialmente bien (1'6 millones de espectadores y un 0.5 en demos).

¿Qué nos cuenta 'Containment'? Así, en líneas generales, es una versión sin zombies de 'The Walking Dead' (¡aquí también comienza en Atlanta!). Si en la serie de la AMC uno se convierte en muerto viviente, en la de la CW al contraer el virus directamente te mueres. El paciente cero de la pandemia es un sirio que ingresa en el hospital con, parece ser, la clara intención de esparcir el virus, una gripe aviar manipulada para darle mayor virulencia y así poder ser transmitida de humano en humano. Así pues, el FBI, Seguridad Nacional, la policía de Atlanta y demás organismos toman el control y deciden la instalación de un cordón sanitario que mantiene en cuarentena una zona concreta de la ciudad, aislándola del resto. La población, por supuesto, no mantiene la calma y estalla el caos. Las inicialmente prometidas 48 horas de encierro, según hemos visto, se prolongan hasta, como mínimo, 13 días.


David Gyasi (visto en películas como 'Interstellar' o 'El atlas de las nubes') es Alex Carnahan, policía de Atlanta al que Sabine Lommers (Claudia Black, gran villana en la segunda temporada de 'The Originals' y que en 'Containment' luce un pelucón que debe pesar lo suyo), del Departamento de Salud, decide convertir en la persona que dé la cara ante los medios y la población civil. Chris Wood (que no puede ser más guapo y que también ejerció de villano en una serie made in Julie Place, 'The Vampire Diaries') da vida a Jake, compañero de trabajo Alex y que termina encerrado en el hospital el mismo día que se da a conocer la noticia de la existencia del virus. Alex tiene una novia, Jana (Christina Marie Moses), incapaz de comprometerse con sus parejas, y que en el pasado estuvo saliendo con Jake. ¿Podría Jana estar enferma?

En su encierro Jake conoce a Katie (Kristen Gutoskie) una profesora que llevó a sus alumnos (entre los que se encuentra su hijo) de visita al hospital para animar a los enfermos el peor día posible. Allí el doctor Cannerts (George Young) está investigando el virus después de ver morir a una compañera, convirtiéndose así en pieza clave en la trama. Fuera del hospital y buscando a su novia Teresa (Hanna Mangan Lawrence; 'Spartacus: Sangre y arena'), embarazada y que se encuentra tras el cordón sanitario, está Dennis (Yohance Myles; 'The Originals', 'Common Law'). Y, aunque en el Piloto no se deja ver, Trevor St. John (visto en un episodio de 'The Vampire Diaries' o en la película 'El ultimátum de Bourne') da vida a Leo Greene, un periodista que fuera del cordón luchará por sacar a la luz la verdadera historia tras el virus.

Que Chris Wood venga a salvarnos con sus brazos
El Piloto es correcto, hace la pertinente presentación de personajes y mantiene el suficiente interés como para que, como espectador, quiera saber más. Especialmente de Chris Wood. Y si es desnudo, mejor. Presentada como "a limited series event" (de 13 episodios), veremos si la cadena lo respeta y le da principio y final sin necesidad de renovar. 

jueves, 21 de abril de 2016

El verdugo de Waterbury


Chiller (canal americano centrado en géneros como el terror, el thriller y el suspense) se ha lanzado a producir series propias. La primera (coproducida junto a Super Channel, cadena canadiense) ha sido 'Slasher', un drama cuyo título deja bien claro qué ofrece al espectador, el cual es imposible que no quede satisfecho con el resultado final.

Y es que, si el año pasado la versión televisiva que hizo la MTV con 'Scream' quedó muy por debajo de las películas y no cumplió con su papel de slasher televisivo definitivo, es 'Slasher' la encargada de ocupar dicho puesto. Junto a la maravillosa 'Scream Queens', por supuesto. Y es que, si eres de los que disfrutó con 'Harper's Island', seguramente repitas experiencia con 'Slasher', serie antológica cuya primera temporada se compone de ocho capítulos de menos de una hora de duración y que no se corta a la hora de mostrar sangre, vísceras, amputaciones y asesinatos en directo.


La historia es bien sencilla: Sarah Bennett (elijamos a Katie McGrath como una de las mejores peores actrices de la televisión actual, por favor) regresa a la casa en la que, hace más de 20 años, su madre le dio a luz la noche de Halloween. No habría mayor complicación de no ser porque aquella noche tanto su madre como su padre fueron asesinados por El Verdugo (Patrick Garrow). En la actualidad Tom Winston (El Verdugo) cumple condena en prisión, por lo que la nueva tanda de asesinatos que se está produciendo en Waterbury, con un asesino que viste igual que El Verdugo, pone de manifiesto que éste tiene un admirador que le copia. La peculiaridad de este nuevo Verdugo es que mata siguiendo los siete pecados capitales, por lo que cada una de sus víctimas será acusada de representar alguno de ellos.

Junto a Sarah está su marido Dylan (a Brandon Jay McLaren ya le vimos pasarlo mal en 'Harper's Island'), un periodista que está dispuesto a todo (incluso a sacrificar su matrimonio) por ser la cara de la noticia. En Waterbury Sarah se reencuentra con Cam (un Steve Byers al que apodaremos Brazotes), amigo de juventud, policía e hijo del cura (que fue testigo de la muerte de los padres de Sarah). Además conoce a Robin (Christopher Jacot), con el que entablará amistad, igual que con su marido Justin (Mark Ghanimé) y tendrá que convivir junto a su abuela Brenda (Wendy Crewson), cuyo objetivo es dinamitar la relación entre su nieta y su marido. Por Waterbury se dejarán ver otros personajes tales como el sheriff (Dean McDermott), una madre cuya hija lleva desaparecida un par de años o la prostituta yonkie a la que todo el pueblo conoce. Todos ellos pasarán a formar parte de la lista de sospechosos en algún momento a lo largo de la serie. Y todos ellos, sin excepción, guardan algún secreto que terminará saliendo a la luz.


'Slasher' es una serie muy disfrutable a pesar de que el espectador experto en la materia podrá verse venir algún que otro giro (imposible adivinar ese loquísimo twist que recuerda a una de las películas ganadoras en la última entrega de los Oscar). Es divertido ver cómo bailan los nombres de la lista de posibles asesinos, mientras Katie McGrath muestra sus dotes como actriz exagerando un esguince o siendo incapaz de poner cara seria en los momentos más dramáticos. En 'Slasher' todo es serio, pero es inevitable encontrarse con momentos tróspidos que convierten a la serie en toda una revelación.

A partir de aquí spoilers del desenlace de la primera temporada de 'Slasher'.


Que Brazotes era el asesino se veía venir casi desde el principio (comencé sospechando de la propia Sarah). Por eso es fascinante cómo en el último capítulo no se cortan un pelo a la hora de mostrar al Cam más psicópata (¿puede alguien explicarme por qué después de ver cómo mató a su mujer, su padre no lo internó en algún centro?). Al más psicópata y al más deportista, porque toda la carne que no se ve en siete capítulos la concentran en la primera parte de la finale. ¡Y menuda carne! Sarah termina vengando a las víctimas del nuevo Verdugo después de pedirle a Dylan que sujete a Cam para poder cortarle bien el cuello. Cuatro semanas después los Bennett abandonan Waterbury y Robin encuentra nuevos clientes (con hija psycho incluida) para comprar la casa familiar de Sarah. 

martes, 5 de abril de 2016

Un lobo llamado Negan


La segunda parte de la sexta temporada de 'The Walking Dead' se ha vertebrado en torno a la figura de Negan: un enigmático personaje al que no conocíamos (pero del que sí sabíamos qué actor le iba a dar vida: Jeffrey Dean Morgan) y que se presentaba como el peor villano de todos los conocidos hasta la fecha en el universo 'TWD'. 

Negan es el lobo del cuento. "Que viene el lobo. Que viene el lobo". Al jodido lobo le ha costado aparecer ocho capítulos. Pero la espera, confieso, ha merecido la pena. Suyos han sido los últimos 10 minutos de la temporada, y la suya ha sido la última cara que veremos hasta el regreso de la serie el próximo octubre. Eso sí, ese final, muy tramposo. Demasiado. Similar a #lodeGlenn y parecido a #lodeDaryl. 

"¿Qué tal si es tu último día en la tierra?"
A partir de aquí, spoilers de la segunda parte de la sexta temporada de 'The Walking Dead'. Si no sabes quién es Lucille, no sigas leyendo.

"El mundo es nuestro y sabemos cómo tomarlo"

La season finale ha sido dividida en varias tramas: por un lado están los que se quedan "guardando la cama" en Alexandria, liderados por Gabriel (¿en serio Rick está cómodo dejándole al cargo de su defensa?). Tienen todo planificado en caso de sufrir un ataque, por lo que parece que el peligro, a ellos, de momento, les queda lejos. Por otro lado tenemos al insufrible Morgan, que mandó a Rick de vuelta a casa para ser él, en exclusiva, quien se encargase hacer regresar a la cada día más odiosa Carol. Carol de mi vida y de mi corazón, ¿qué te ha pasado? Entiendo la situación del personaje y entiendo que haya llegado a un punto en el que decida que ya no puede más (menudo viaje emocional ha llevado el personaje de Melissa McBride). Pero Carol es too much. Su alto al fuego ("Tendría que matar por ti. Y no quiero. No puedo. No puedo querer a nadie porque no puedo matar por nadie") se vio alterado por la presencia de los ¿salvadores? que le atacaron ("si no matas, mueres" hija, Carol, que pareces nueva) y que le han dejado malherida, lo que ha provocado que Morgan dejase atrás sus particulares artes marciales y también tuviese que apretar (varias veces) el gatillo. ¿Se han encontrado con los Quijote y Sancho Panza de la época apocalíptica?


Y luego tenemos a los rickers (Rick, una Maggie que está fatal, Carl, Abraham, Sasha, Eugene y Aaron), que quieren llevar a Magie a Hilltop para que el médico le trate. Pero, ¡oh!, en su camino se cruzan, de forma inevitable, los salvadores, dueños y señores del lugar, que consiguen lo que quieren y terminan llevando a los rickers (+ Daryl, Glenn y Rosita) a conocer POR FIN a su líder Negan. Esta particular situación (sin salida) en la que se han encontrado subiendo y bajando de la caravana ha servido para dejar claras las intenciones de Abraham con Sasha (después de darle puerta, de una forma muy cruel, a Rosita) y para que el pelirrojo reconociese el valor de Eugene ("Eres un superviviente. Siempre lo fuiste"). ¡Manda huevos!

Y ha sido entonces cuando, desde la mismísima caravana de los rickers, y teniéndolos a todos de rodillas, espectadores y protagonistas hemos conocido a Negan. Un ser humano despreciable. Un asesino. Un sádico. Un monstruo. "Soy Negan. Y no me gusta que mates a mis hombres". ¿Qué ha pasado para que este señor se haya convertido en lo que es? Él ha establecido un nuevo orden social (muy diferente a aquel del que Rick habló a su hijo después de perder el ojo): recibe una parte de todo lo que consigan aquellos que trabajan para él. ¿Y quiénes son los últimos fichajes de su plantilla? Los rickers y, por ende, todos los alexandrinos. El mensaje es claro, aunque a Negan todavía le falta dar la puntilla. Así les presenta a Lucille: su maqueado bate de béisbol con el que, sencillamente, muele a palos a uno de los rickers. "¡Lo soportó como un campeón!" es la reacción de Negan ante el primer golpe. Que no el último. La pantalla se funde en negro, pero seguimos escuchando los golpes. 

"Estás a pocos minutos de lamentar haberte cruzado en mi camino"
¿Quién ha sido el elegido? ¿Nos tomaríamos este hecho de forma diferente en caso de haber sido los salvadores los protagonistas de 'The Walking Dead' y los rickers los villanos a batir? Porque 'The Walking Dead' hace tiempo que dejó de ser un drama de buenos y malos. Para nosotros, los buenos son los buenos porque son a los que conocemos, lo que no quita para que el resto no deje de ser bueno. La llegada de Negan es potentísima y consigue asegurarse de que el espectador estará pendiente del regreso de la serie en otoño para conocer la identidad del personaje-baja para la próxima temporada. No somos nuevos y sabemos que es bastante improbable que caiga uno de los personajes "importantes", por lo que Abraham, Eugene, Rosita, Sasha o Aaron tiene todas las papeletas para morir.

Por el camino hemos sido testigo del romance surgido entre Rick y Michonne (???) y entre Carol y Tobin (?), de la pérdida del ojo de Carl, de la aparición de Jesús (que es quien introduce el nombre de Negan en el mundo de los rickers), del tiempo que dedican Daryl y Rick a depilarse, de la muerte de Deanna-zombie a manos de su hijo, del secuestro a manos de las salvadoras-todos-somos-Negan de Carol y Maggie ("Tu gente son asesinos, lo cual hace que tú seas una asesina, Carol" como punto de inflexión en el cambio vivido por Carol), de la versión caníbal de Eugene y de la muerte de Denise (que da más pena por el cariño a la actriz que al personaje, del que apenas sabemos cosas; por cierto, ¿se lo van a avisar a Tara en algún momento?).

lunes, 4 de abril de 2016

Las mentiras de Harlee Santos


'Shades of Blue' llegó a la parrilla de la NBC en enero con el aliciente de estar protagonizada por Jennifer Lopez (a la que 'American Idol' se le termina, por siempre, esta semana). Junto a JLo había otros nombres reconocibles para el público, ya bien por su trabajo en cine (Ray Liotta) o por su presencia en televisión (Drea de Matteo). En mi caso, con saber que Jenny from the block era la protagonista me tenían ganado. Sólo faltaba que la serie fuese buena. O lo suficientemente tróspida como para seguirla semana tras semana. 

Al final ha ganado lo primero, pues 'Shades of Blue' ha resultado ser un procedimental bien hecho, bien guionizado y bien interpretado. Ha tenido los suficientes giros de guión como para mantener enganchado al espectador (lo que no ha quitado para que el drama haya sufrido una considerable pérdida de audiencia, pasando de los 8'5 millones de espectadores con un 1.8 en demos de su premiere, a los 5'4 y el 1.1 de su finale), de modo que la NBC no dudó en renovarla por una segunda temporada que, visto lo visto, tendrá los ingredientes suficientes como para que la audiencia quiera seguir sabiendo de Harlee, Wozniak y el resto de detectives.


A partir de aquí, spoilers de la primera temporada de 'Shades of Blue'.

"Dime la verdad, Harlee"

A la detective Harlee Santos (Jennifer Lopez), madre de una talentosa adolescente con la que mantiene una buenísima relación, le conocimos cuando el agente del FBI Robert Stahl (Warren Kole) le ofreció un trato: ella entregaría al equipo de detectives corruptos del que forma parte a cambio de inmunidad. Fascinante es la obsesión ("Escucha, yo te tocaré cuando quiera y como lo crea necesario, porque soy tu dueño") que Stahl desarrolla en torno a Santos (la idea de la prostituta doble de JLo es lo más). La tarea era dura, especialmente porque en ese acuerdo estaba incluido Wozniak (Ray Liotta), su jefe y que en el pasado le ayudó a seguir adelante con su vida tras un traumático suceso que involucraba al padre de su hija, Miguel Zepeda (Antonio Jaramillo), que a punto está de salir de prisión. La aparición de James Nava (Gino Anthony Pesi, el maromo empotrador que aparece para enamorar a Harlee), asistente del Fiscal del Distrito, parece que ayudará a evitarlo, aunque la misión no sale bien y Zepeda es liberado.


Por si no fuera suficiente lío en su vida, Santos comprueba de lo que es capaz Woz con tal de mantener alejado al FBI de su equipo: la muerte de su compañero Saperstein (Santino Fontana), al que Woz considera el topo de su equipo, hace que Harlee se replantee su situación. Pero todo se complica (todavía más) cuando Santos obliga a que su inmunidad sea extensible a todo el equipo a cambio de entregar al FBI a Donnie Pomp (Michael Esper), el agente de Asuntos Internos que mueve los hilos de la corrupción y que es el amante de Woz (¡descubrir esta relación me dejó en shock, igual que cuando lo hacen Santos y Stahl! ¡Igual que ese momento mamada grabada en la barbería!), y a Linklater (Stephen Lang), supuestamente agente de la DEA y de cuya identidad sabemos más bien poco. ¿Sabremos algo más en el futuro? Tess (Drea de Matteo), Tufo (Hampton Fluker) y Espada (Vincent Laresca) colaboran junto a Woz y Santos sin ser conscientes de todo lo que se juegan, pues sólo conocen la verdad a medias. Como Woz.

No es hasta el final cuando Harlee, viendo cómo todo a su alrededor se desmorona (la muerte de Donnie, la rebeldía de su hija y su alianza con Miguel), decide contarle la verdad a su jefe, quien se lo toma con tremenda tranquilidad y no duda en perdonar a quien considera una hija. Pero llega tarde, pues Wozniak ha decidido sacrificarse (lo mismo que iba a hacer ella cambiando su inmunidad por la del equipo) y entregar el dinero robado. ¿Qué sucederá para evitar su detención? Aunque el mayor quebradero de cabeza que se le avecina a Santos es Miguel, que a pesar de aceptar el dinero que la madre de su hija le ofrece para desaparecer e iniciar una vida nueva, se niega a acatar sus órdenes. ¿Solución? A punto de ser violada, Harlee le parte el cuello. ¡Y ya está! Ese plano final de Jennifer Lopez es oro televisivo.


'Shades of Blue' tiene una correcta primera temporada que mejora considerablemente en su recta final (desde la muerte de Saperstein, para ser más exacto) cuando los capítulos se centran, exclusivamente, en LA operación. La trama de sufrimiento, dolor y drama de Loman ha sido, sin duda, lo peor. Por suerte, el detective espabila al final y, aunque sigue siendo igualmente odioso, pasar a formar parte del equipo de Woz le sienta divinamente. En la segunda temporada, Santos deberá hacer frente a la verdad (espero que le cuente, con detalles, a Woz, su relación con Stahl). ¿Cómo reaccionará el resto del equipo? ¿Irán a la caza de Linklater? ¿Volverán a mentir Woz y Santos en torno a Miguel? ¿Cómo saldrá Woz de ese pacto realizado con Stahl? ¿Verá Cristina en algún momento el vídeo-confesión de su madre? ¿Retomarán Tess (¡menudo maridazo, al que da vida Mark Deklin, tiene!) y Espada su affaire? ¿Volverá a aparecer Casper Smart, el novio de JLo, productora de la serie, en 'Shades of Blue'?

lunes, 21 de marzo de 2016

Los cinco de Anna Mae


'How to Get Away With Murder' fue uno de los mejores dramas del año pasado y éste, aunque ha perdido el factor sorpresa, ha sabido mantenerse como un producto sólido. Tan bueno ha sido el resultado (a pesar de la considerable pérdida de audiencia) que la ABC la ha renovado ya por una tercera temporada (por lo que los americanos tendrán, un año más, la noche Shonda).

"Todo empezó con lo que hicisteis vosotros cuatro"
El primer año de la serie se centró en el asesinato de Lila Stangard (asunto que ha seguido coleando esta temporada, llegando incluso a tener relevancia en la season finale) y el segundo, aunque comenzó con el asesinato del matrimonio Hapstall, ha tenido que lidiar con una trama secundaria que, parece ser, seguirá acaparando protagonismo el año que viene. De hecho, el asesinato principal fue resuelto antes de que la serie se despidiese en Navidad, razón por la cual la audiencia no esperábamos el giro final y por eso, en mi caso, he recibido esta despedida con los brazos abiertos. Por eso y por la clase de baile que nos ha dado Viola Davis.

El gran pero que le he visto a esta temporada ha sido el personaje de Wes, que al disfrutar de trama propia con relevancia (tanto al principio como al final de temporada) ha estado separado del grupo (le hemos visto socializar muy pocas veces, siendo Laurel su única aliada: "Pero tú has estado cuidando de mí cuando no tenías que hacerlo"). Ha sido Asher quien ha ocupado su sitio, al que terminaron haciendo partícipe (un saludo a Emily Sinclair) de las locas aventuras de los cincos de Annalise Keating. Al igual que el año pasado, la primera parte de la temporada giró en torno a un flashback que marcó la trama Hapstall y que dejaba muy malparada a Annalise (que se marcó un homenaje a la TVMovie 'Lila & Eve' cuando sacó de fiesta a sus chicos).


La que ha espabilado este año ha sido Bonnie, que no ha dudado ni un momento en enfrentarse a Annalise ("Todo lo bueno que has tenido en esta vida es por mi causa") siempre que ha tenido ocasión ("Querrás decir a pesar de ti. Quiero que te mueras"). De hecho, Laurel jugó durante un par de capítulos a ser la nueva Bonnie de Annalise entre polvo y polvo con Frank (aunque para polvos, los conjuntados entre Michaela y Caleb, Annalise y Nate, y Connor y Oliver, estos últimos en el Aula de Derecho Penal, detalle que me fascinó). 

Phillip Jessup fue, para nosotros, siempre el culpable de la muerte de los Hapstall, pero no ha sido hasta el final cuando hemos descubierto que Annalise descubrió la verdad cuando Phillip le atacó en el piso de Wes. Verdad que se ha callado hasta ahora, cuando Caleb, el verdadero asesino, ha empezado a declarar contra su antigua abogada. Si Catherine sabía que fue Caleb el que los mató, ¿a santo de qué esa conversación entre hermanos cuando va a visitarle a la cárcel y en la que inculpan a Phillip? Laurel descubrió la verdad con respecto a la muerte de Lila y se la escupió a la cara a Annalise, que no tardó en pedir explicaciones a Boonie para, inmediatamente después, tomar una decisión: "Se tiene que ir". Así pues, Frank ha desaparecido del mapa.

"Somos todos malas personas. Es lo único que tenemos en común"
¿Es él responsable de la muerte del padre de Wes? ¿O ha sido Eve, sabiendo que Mahoney destrozó la vida de su amada? ¿Es o no es fascinantemente cruel y retorcido que Wes haya visto morir a sus padres con una diferencia de 10 años? ¿Qué ocurrirá cuando Connor descubra lo que ha hecho Oliver (que el año que viene será personaje regular) con su correo de admisión? ¿Cuánto tardará Annalise en darle trabajo a Oliver? ¿Hay algo de verdad entre Michaela y Asher? ¿Se quedará por siempre la madre de Annalise? Tocará esperar hasta el próximo septiembre para conocer las respuestas.