jueves, 21 de junio de 2018

La (falsa) Plaga


Parecía que no iba a llegar nunca, pero por fin esta semana terminó la tercera temporada de 'Supergirl' (disponible en HBO España). Y es que el parón de más de dos meses (entre febrero y abril) ha hecho que la serie de la CW retrasase su final hasta la penúltima semana de junio. La temporada, en términos de audiencia, no ha funcionado mal (con una media de 0.51 en demos y algo más de 1'8 millones de espectadores, por debajo del 0.73 y los 2'36 millones de su segundo año); en cuanto a la trama, para mí ha estado acertada, el problema ha sido su parón, que ha hecho que diese la sensación de llevar viendo lo mismo desde hace demasiado tiempo (la tercera ha sido la temporada más larga de 'Supergirl', con 23 episodios, 1 más que la segunda y 3 más que la primera). El año que viene, por cierto, 'Supergirl' sufrirá un nuevo cambio y pasará a emitirse la noche de los domingos.

Se agradecen todos los sucesos acontecidos en la season finale, dejando claro que el pasado ya no importa y que lo verdaderamente relevante es el futuro. Y por eso hemos visto pinceladas de lo que está por venir, después de despedir a un par de personajes. De aquí en adelante spoilers de la tercera temporada de 'Supergirl'.


La trama Raign me ha parecido muy interesante (qué poco han aprovechado la presencia conjunta de las tres Matamundos), pero de lo larga que ha sido, ha terminado perdiendo fuelle (y siendo un poquito coñazo). Parecía que su desenlace no iba a llegar nunca, y no ha sido hasta el final de temporada cuando, con viaje en el tiempo incluido, hemos visto a Samantha Arias venciendo sobre Raign (después de ser testigos de cómo Supergirl hacía caso a su madre y aceptaba matar para eliminar el mal). Raign, impulsada por las tres brujas, ha estado a punto de destrozar la Tierra para, borrón y cuenta nueva mediante, crear un nuevo Krypton. La ayuda de Imra (la escena de la congelación de la ola ha sido de las más impresionante de la serie) ha sido esencial para conseguirlo.

Con las villanas caídas, llega el turno de repasar los cambios que se han producido en este capítulo final y que afectarán a la serie en su futuro. Por un lado hemos asistido al cambio de puesto que se ha producido entre Winn y Brainy. Y es que Winn (Jeremy Jordan no será regular la próxima temporada) se incorpora a la Legión y viaja al futuro para ayudar a evitar que "el familiar maligno" de Brainy acabe con todas las inteligencias artificiales. Y con Winn se va Mon-El ("No puedo abandonar el mundo que juré proteger cuando más me necesitaba"), que se despide de manera definitiva de Supergirl, de Kara y de la audiencia, ya que Chris Wood no seguirá en la serie. Si lamenté su (falsa) despedida la temporada pasada, ésta (mucho más fría que la primera) no me apena demasiado, pues me parece que Mon-El ya no aportaba lo que sí aportó en el pasado. Y además me sabe mal que el personaje regresase, dando esperanzas a que él y Kara retomasen su relación, para llegados a este punto, despedirle para siempre.


J'onn ha visto morir a su padre, que ha decidido sacrificarse para ayudar a poner fin a los planes de Raign. Esta trama familia me ha aburrido soberanamente, pero lo cierto es que su despedida me ha parecido muy bonita y emotiva ("Promueve la paz. Y sé feliz, hijo mío"). J'onn ya no será el Director del DOE, papel que asumirá Alex, y aunque no va a abandonar a su familia, va a vivir una vida más relajada. Y Alex (me encantó el guió a 'Anatomia de Grey' "Quería ser investigadora, por eso trabajé durante un tiempo en Seattle"), que estaba dispuesta a renunciar para conseguir la vida familiar que tanto ansiaba, ha visto recompensado su duro trabajo y en su nuevo papel vivirá una vida menos peligrosa que le ayudará a conciliar trabajo y vida familiar. Supergirl (qué ausente ha estado Kara esta segunda mitad de temporada) ha decidido quedarse en la Tierra ("Mi misión es protegerla"), renunciado a su vida junto a su madre. James ha desvelado que él es Guardian ("No todos saben que Guardian es negro. El racismo es la forma más antigua de bullying") y Lena  ha entregado a Alura la materia que les ha ayudado a vencer a Raign asegurando que no queda nada en la Tierra. ¡Mentira! Lena e Eve están experimentando con ella, no sabemos muy bien por ni para qué.

Así pues, la cuarta temporada de 'Supergirl' contará con la baja de Mon-El, la presencia episódica de Winn y el fichaje de Brainy, que será el nuevo Winn. Tendremos a Lena siendo más Lena que nunca y sacando adelante sus propios planes. ¿Cuándo le contará Kara que es Supergirl? ¿Será mayor el odio que siente Lena hacia Supergirl? Pero lo más importante, y la que parece que será la trama central de la temporada, es la presencia de una doble de Supergirl que ha aparecido en Siberia en el momento en que Supergirl viajó en el tiempo para evitar las muertes de gran parte de su equipo y así vencer a Raign. ¿Tendremos una Supergirl soviética?

martes, 19 de junio de 2018

Traición


'Billions' es de esas series que requieren un esfuerzo extra por parte del espectador y que no tarda en recompensarle por ello. Y es que, si bien somos testigos de conversaciones eternas e imposibles de entender, ya sabemos que es marca de la casa encontrarnos escenas-explicación poco después. Y no hablo de que nos traten como a idiotas, no; hablo de que a través de actos se ponga en imágenes lo que no hemos entendido con palabras. Nos presentan primero la teoría para luego enseñarnos la práctica. Y os aseguro que no hay mayor placer que ése.

Showtime (en España se puede ver en Movistar +) acaba de renovarla por una cuarta temporada que promete ser épica por lo sucedido con sus dos protagonistas. Y es que, después de lo que vivieron en sus dos primeras temporadas y de lo que les ha sucedido a ambos en la tercera, es inevitable que la cuarta se centre en eso cuyo germen hemos visto en la season finale.

Ahora toca repasar las grandes tramas de la tercera temporada de 'Billions' por lo que el texto estará repleto de spoilers. Si no estás al día, te recomiendo que dejes de leer.


La temporada comenzó con las consecuencias de la trama de los zumos, que terminó obligando a Bobby a dejar de ser, temporalmente, la cabeza de Axe Capital, papel que recayó en manos de Taylor. Paralelamente a la construcción de este caso, Chuck Sr. seguía moviendo los hilos para que la carrera política de su hijo diese el pistoletazo de salida y Bryan se ponía como objetivo frenar a su jefe sacando a la luz sus trapos sucios ("Me temo que Chuck ha empezado a abusar de su poder. ¿No te gustaría joderle?"). Precisamente los avances de Bryan fueron los que provocaron la inesperada alianza entre Chuck y Bobby, promovida en gran parte gracias a Wendy. "Si uno va a la cárcel, vamos todos. Nuestro único objetivo ahora es sobrevivir".

La jugada les salió redonda, pues ambos consiguieron evitar la ley, y aunque su mayor preocupación era cómo se iba a sentir Wendy después de decidir echar la culpa a un tercero, la mujer de Chuck no tardó en demostrar su frialdad, fortaleza y capacidad de manipulación (que le pregunten a Mafee). Los que salieron perdiendo fueron el propio Bryan y Dake; el primero despedido por Chuck ("Aprendiste todo lo que te enseñé, excepto lo que más importa: no ganaste"), y el segundo por Jeffcoat (Clancy Brown), la mano invisible detrás de todos los movimientos contra Rhoades, que decidió convertir al General en su nuevo rival a batir. Y es que Chuck, a pesar de dar un golpe sobre la mesa para ser él el único responsable en su camino hacia la mansión del Gobernador ("Yo tomaré las decisiones, tú y tu gente trabajaréis para mí"), escuchó a su mujer ("Veo a alguien que sabe que una de esas cosas le hace sentir vivo y la otra se sentirá como una obligación") y pagó una vieja deuda ("Necesito que sigas siendo fiscal") renunciando así a su carrera política.


De este modo Chuck ha ido removiendo cielo y tierra para hacer caer a Jeffcoat, una persona dispuesta a utilizar la justicia a su antojo, por lo que podemos afirmar que, por primera vez en tres temporadas, Rhoades estaba haciendo lo justo y correcto. Sin olvidar lo que hizo por su amigo Ira (aunque su padre jugó un importante papel: "No le lleves gonorrea a tu esposo, es descortés"). Y aunque parecía que todo iba sobre ruedas, no contaba con la reaparición de Bryan y Dake, empeñados en hacer caer a Rhoades, y que tras descubrir sus planes (Sacker se fue de la lengua), vuelven a los pies de Jeffcoat para ponerle al día de la trampa en la que iba a caer. Conclusión: Chuck ha sido despedido y Bryan ocupa su puesto.

Por su parte, y después de haber recuperado el control de Axe Capital, Bobby ha conseguido llamar la atención de un poderoso (y peligroso) inversor ruso: Grigor Andolov (John Malkovich). "No puedes perder mi dinero. Si es así tenemos un problema. ¿Entendido?". Grigor ha llegado en el que parecía ser el mejor momento de Axe...de no ser por Taylor, que ha traicionado (por lo motivos adecuados) al que le convirtió en lo que hoy es ("Hice lo que debía hacer para sobrevivir y ganar") y ha montado su propia empresa de inversión, llevándose personal, Mafee, y capital, tanto de Bobby como de Oscar Langstraat, su fugaz novio. Grigor no se lo ha pensado dos veces y ha propuesto encargarse de Taylor ("Cuanto te joden, me joden a mí también"), propuesta que ha sido rechazada por Bobby ("Le destruiré de formas que deseará que hubiese pasado lo que tú me ofreciste").


Así pues, si Bobby y Chuck vivieron enfrentados hasta la mitad de la tercera temporada, momento en el que firmaron la paz, la cuarta la van a vivir trabajando juntos (ahora que no hay conflicto de intereses) con el único objetivo de vengarse de todos aquellos que les han traicionado/han sido más listos que ellos: Jeffcoat y Taylor. Y Wendy va a ser pieza clave, especialmente después de una temporada en la que se ha pasado oficialmente al lado oscuro ("Lo próxima vez que quieras emboscarme, amenazarme, humillarme o joderme, mejor que recuerdes con quién te metes"), en el que se ha dado cuenta de que está mucho más cómoda de lo que pensaba. 

Me gusta que 'Billions' recurra a personajes secundarios del pasado para utilizarlos en el presente. Especialmente me gusta Ira, que nos ha dejado dos grandes perlas esta temporada: "Me he dado cuenta de que necesitas esto; poner a la gente en situaciones imposibles para controlarlos a tu voluntad y torturarlos" y "Lo extraño de toda esta locura, lo que me enseñó, es que a veces lo peor que te pasa no es tan malo". Me encanta Wags (la trama de su parcela del cementerio fue genial) y echo de menos a Lara, olvidadísima desde la temporada pasada, pero que al menos, cuando aparece, lo hace para recordar lo mucho que se le echa en falta ("Los hombres de mi vida no necesitan tus malditos consejos"). ¿Habrá acercamiento entre ella y Bobby? ¿Sabremos algo más del padre de Bobby, considerado por su madre como "tu primer gran enemigo"?


'Billions' regresará el año que viene con el estreno de su cuarta temporada, y no me podéis negar que lo que está por venir no puede ser más apetecible.

miércoles, 13 de junio de 2018

Fuego soporífero


Lo tengo claro: cuando termine la emisión de la cuarta temporada de 'Fear the Walking Dead' (que acaba de despedirse antes del parón estival), la abandonaré. Perdí toda mi paciencia con su serie madre y desde luego no pienso invertir más tiempo con una serie cuyos capítulos veo haciendo más cosas a la vez. Y es que, seamos sinceros: 'FTWD' se ha vuelto soporífera. A diferencia de lo que me ocurre con 'The Walking Dead' (a cuyos personajes les deseo la peor de las muertes por el odio que siento hacia el 95% de ellos), con 'FTWD' lo que siento es auténtica indiferencia: no puede importarme lo más mínimo lo que les suceda. Es más, esta temporada se ha producido una muerte que no me da dado ninguna pena, y nos han dejado con la duda con respecto al destino de otro personaje (¿de verdad está muerto?).

Y es una pena, porque comenzó siendo un drama familiar en un ambiente hostil que nos presentó situaciones no vistas en 'TWD' pero no tardó mucho en repetir su patrón: llegar a un sitio "seguro" para destrozarlo y tener que volver a hacer las maletas. Todo ello a través de personajes que empezaron siendo interesantes pero que ahora me son irrelevante y no siento interés alguno hacia ninguno de ellos. Ni siquiera por los nuevos, que han convertido en simples secundarios a los personajes de siempre en esta primera mitad de temporada. Y que tengamos que tragar con Morgan (personaje más odioso de 'TWD') ha sido lo peor que podía pasarle a la serie.

A partir de aquí spoilers de los 8 primeros capítulos de la 4ª temporada de 'Fear the Walking Dead'. 


Aviso de los spoilers, pero lo cierto es que no ha pasado nada relevante en este comienzo de temporada. Sí, un personaje ha muerto, pero no le hemos dicho adiós porque ahora jugamos con las líneas temporales. Sí, otro personaje parece que también ha muerto (en el último capítulo), pero me parece a mí que le veremos vivo y coleando a su regreso. Por lo demás, no ha pasado NADA. Nada relevante. Comenzamos dando la bienvenida a Morgan, que echó a correr y salió de 'The Walking Dead' ("Acabarás con gente de un modo u otro") para entrar en 'Fear the Walking Dead'. Una vez instalado en su nuevo hogar, no tardó en hacer buenas migas con John (Garret Dillahunt), su versión blanca ("Yo tampoco mato. Al menos intento no hacerlo") y Althea (Maggie Grace), reportera dicharachera de 'Callejeros: ¡mi vecina es un zombie!".

A la vez hemos ido viendo (porque este año 'FTWD' ha descubierto las líneas temporales y los diferentes usos de la fotografía) qué fue de los protagonistas de la serie tras lo ocurrido al final de la temporada anterior. Todos están bien excepto Nick, que está traumatizado (¿cuándo no lo ha estado?). Se han instalada en un estadio de béisbol, su nuevo hogar (spoiler: no les dura ni una temporada) y han conocido a Los Buitres, la versión 'FTWD' de Los Salvadores, con Mel (Kevin Zegers) como marca blanca de Negan. Y como hemos jugado con las líneas temporales, no hemos descubierto hasta el final qué pasó en el estadio para que el camino de Alicia, Victor y Lucy se haya cruzado con el de Morgan, Althea y John. Y con el de June, antes Naomi (Jenna Elfman) y Charlie (Alexa Nisenson).


La conclusión ha sido que Los Buitres son muy malos y que los buenos son muy buenos ("Aquí todos respiramos. Significa que estamos en el mismo bando"). Y entre medias hemos visto morir a Nick a manos de Charlie (pequeña traidora), no sin antes tener que tragar con uno de los aburridos discursos de Morgan. Ha sido un auténtico coñazo comprobar que han necesitado 8 capítulos (y un fuego de campamento) para contarnos lo que pasó en el estadio: los Buitres (no olvidemos lo malos que son a pesar de las veces que le advirtieron a Madison que su plan era erróneo "Por mi experiencia, las cosas malas de verdad nunca las ves venir", "Madison, por favor, ¡esas malditas paredes no aguantarán!", "Deberíamos pensar en irnos") lo llenaron de zombies bañados en gasolina y Madison se vio obligada a comenzar un incendio para librarse de ellos. Con ella dentro. ¿Que Madison ha muerto? ¿Va a perder la serie a dos miembros de su reparto original en el mismo tramo de temporada?

Porque, siendo honestos, las vidas de los nuevos personajes no me importan un pimiento. John era un agente de policía que disparó a quien no debía y decidió que no volvería a usar un arma de fuego; June perdió a su hija; y de Althea lo único que sabemos es que quiere ganar el Pullitzer. ¿Que John y June fueron amantes? Qué interesante, sí. Casi tanto como esa historia de amor que no llega a desarrollarse entre Strand y Cole (Sebastian Sozzi). El hecho de haber tenido varias líneas temporales estos 8 capítulos no sólo ha sido una forma de estirar la trama, sino que ha quitado dramatismo a la muerte de Nick; si seguimos viendo al personaje, jamás sentiremos su pérdida.


'Fear the Walking Dead' regresará con la segunda mitad de su cuarta temporada el próximo 12 de agosto en EEUU. Podrá verse el capítulo de forma simultánea y en VOSE gracias a AMC España, que estrenará los nuevos capítulos (doblados) el lunes 26 (con la emisión de los dos primeros). No miento si digo que tengo ganas de dar carpetazo a los zombies.

jueves, 31 de mayo de 2018

Renegade


'iZombie' regresará en abril del año que viene con el estreno de la que será su última temporada. Y volverá a hacerlo con una temporada corta (algo que le sienta genial a la serie). La cuarta temporada de la serie basada en el cómic del mismo nombre y desarrollada por Rob Thomas y Diana Ruggiero se despidió con una media de 0.25 en demos y algo más de 700.000 espectadores. Partiendo de la base de que jamás fue una serie de grandes audiencias (la primera tuvo una media de 0.65 y poco más de 1'7 millones de espectadores), 'iZombie' dirá adiós con la cabeza bien alta. Y siendo tan encantadora como siempre.

A pesar de ser un procedimental policial, 'iZombie' ha contado siempre con una trama serializada para cada una de sus temporadas, y aunque la segunda tuvo más capítulos que el resto (19 frente a 13) ha sido un acierto contar con un menor número de episodios, lo que nos ha ahorrado los odiados capítulos de relleno. Ir directa al meollo del asunto ha sido una de sus fortalezas, además de contar con el arrollador carisma de Rose McIver (y con un reparto con el que te irías a pasar un fin de semana a la playa). Siempre digo lo mismo pero, ¿para cuándo el libro de recetas de Liv Moore?


"Tolerancia cero" ha sido el lema bajo el cual Fillmore-Graves se ha movido esta temporada. Todos aquellos zombies que no cumpliesen con sus normas sabían que su destino tenía dos finales posibles: ser congelados (en una "cárcel para zombies") o morir aplastados por la guillotina (si conviertes humanos en zombies con un arañazo). Y es que, aunque la población zombie seguía aumentando, la cantidad de cerebros para alimentarles había quedado estancada. La resurrección de Angus (Robert Knepper), el padre de Blaine, poco hizo por mejorar la situación, pues se autoerigió como el Profeta/predicador del orgullo zombie que necesitaba la población de los no muertos y alimentó sus ansias por hacerse con el control. "¡Dios os quiere!"

Así pues, en el Nuevo Seattle convivían una pequeña parte de la población humana, zombies, los zombies radicales dirigidos por Angus, Fillmore-Graves y un grupo de zombies liderados por Renegade (Dawnn Lewis) dispuestos a convertir en zombies a humanos enfermos, aumentando la población de no muertos en un momento en el que los cerebros humanos escaseaban. "He roto la ley porque te sientes bien al salvar vidas; te sientes bien al reunir familias. Te sientes humano". Por eso Renegade ha sido la rival a batir por FG (más bien por Chase, su líder), que pensó que al ejecutarle terminaría con sus problemas, pero no contó con Liv, que después de haber conocido a Mamá Leone (Renegade) y verle morir, heredó su papel y se convirtió en la nueva Renegade.


"Mamá quería que le mostráramos al mundo que los humanos y los zombies pueden trabajar juntos". El grupo de Renegade quería dejar constancia de sus buenas acciones, por eso Levon (Daniel Bonjour) iba a todos lados con su cámara, para grabar el documental que pasase a la posteridad y en el que se veía a Liv arañando ("cometiendo un delito capital"). Y así fue como conocieron a Isobel (Izabela Vidovic), una chica enferma pero inmune a los arañazos de Liv, lo que le convirtió en sujeto de estudio de Ravi, cuya finalidad era encontrar una vacuna o cura que ayudase a evitar la creación de más zombies o a conseguir que los zombies volviesen a ser humanos. El personaje de Isobel, y su relación con Liv, Ravi y los demás, ha sido uno de los grandes aciertos de la temporada.

En la season finale ha reinado el caos. Blane, después de conseguir engañar a su padre para convencerle de que sus acólitos escapasen de Seattle y convirtiesen en zombies a todos los humanos que se encontrasen a su paso, ha visto cómo sus planes fracasaban después de que Lambert engañase a Angus y cayese en su trampa. ¿Resultado? Angus muerto. Para evitar que Liv y Levon muriesen en la guillotina, los renegadiers han decidido filtrar el documental y conseguir el apoyo de los ciudadanos. ¿Resultado? Levon muerto, Chase muerto y Liv Viva. Tras la muerte de Chase, Major se ha convertido en el nuevo Comandante de FG. ¿Su primera decisión? Convertir a Blane y Don E en sus proveedores de cerebros.


El año que viene seremos testigos de si la nueva situación ha prosperado o no. Con una Liv que, finalmente, no sólo va a seguir siendo zombie, sino que parece ser que mantendrá su papel como Renegade. Y es que, al descubrir que Clive se casaba con Dale y renunciaba a su deseo de ser padre por ella ("No hay una versión de la vida sin ti que yo quiera"), ha declinado la posibilidad de volver a ser humana y le ha dado el cerebro de Isobel (que Ravi descubrió que era la cura) a Dale. ¿Seguirá Peyton siendo la alcaldesa en funciones o lo será ya oficialmente? ¿Qué perfiles le quedan a Liv por vivir al comer cerebros? ¿Qué recetas nos descubrirá? ¿Volverán a estar juntos Liv y Major ahora que, por fin, están en el mismo bando, o guardará luto a Levon?

miércoles, 30 de mayo de 2018

Doctores de Chicago


'Chicago Med', que fue la tercera serie de la trilogía Chicago en aparecer en la parrilla de la NBC, acaba de despedir su tercera temporada. El año que viene estrenará la cuarta y lo hará pasando a la noche de los miércoles, en la que se emitirá junto a 'Chicago Fire' y 'Chicago PD'. No sólo eso, sino que volverá a disfrutar de temporada completa (este año ha tenido 20 capítulo, 3 menos que el pasado y 2 más que en su primer año), algo que se ha ganado al convertirse en la Chicago más vista de las Chicago (con una media de 1.22 en demos y algo más de 6'6 millones de espectadores). Es curioso el desgaste que ha sufrido 'Chicago Fire' (emitirse los jueves le ha matado), pasando de ser la más vista de la saga a la menos (con mucha diferencia) con una peligrosa pérdida de audiencia. Imagino que el próximo otoño las tres Chicago se beneficiarán de emitirse juntas.

'Med' sigue el mismo esquema que 'Fire' y 'PD': se beneficia de ser un procedimental que presenta semanalmente un par de casos a la vez que las vidas de sus protagonistas van ocupando las diferentes tramas. Y, al igual que les ocurre a aquéllas, aquí también tenemos personajes insoportables que lastran los capítulos que giran en torno a ellos. Aunque en 'Med' es cierto que sólo hay uno: el doctor Ethan Choi. El resto pueden pasar por diferentes fases, pero por lo general son más simpáticos que antipáticos. Eso sí, el común denominador de todos ellos es la intensidad (premio que se llevan los doctores Choi y Rhodes) y lo muy debatibles que son algunas de las situaciones médicas que presenta (algo que me recuerda a 'Sin Cita Previa', en la que todas las semanas había un debate ético y filosófico detrás de alguno de sus casos).


La tercera temporada de 'Chicago Med' comenzó con el juicio contra la persona que disparó al doctor Charles. Me fascina la capacidad que tiene Daniel para terminar involucrándose en el 75% de los casos que tratan en cada capítulo. Por A o por B, casi todos los pacientes necesitan la supervisión del jefe de Psiquiatría del hospital. Además, el doctor Charles es algo así como la Gabriela Dawson de 'Chicago Fire': a veces confunde su trabajo con el de un detective y/o policía. Al menos en este final de temporada, en el que se ha propuesto investigar por su cuenta a Robert Haywood (Michel Gill), el padre de la doctora Reese, sospechoso de ser un asesino en serie responsable de la desaparición de jóvenes universitarias. ¡Que alguien llame a Holden Ford y Bill Tench!

El doctor Charles también tuvo protagonismo por su hija (Mekia Cox) que, afortunadamente, se fue y nos dejó en paz a todos. Especialmente al doctor Rhodes, que se empeña en ser buena persona pero  que todavía no ha aceptado que es el personaje rico, estirado y sin grandes problemas en la vida de la serie, y que, por lo tanto, el espectador es poco posible que empatice con él. ¡No estamos en 'Dynasty'! Connor ha lidiado esta temporada con la doctora Bekker (Norma Kuhling), personaje con acento, lo que significa que es mala y que viene a quitarle su puesto de trabajo. Ahora bien, nada les impide acostarse juntos. Ni siquiera la presencia del doctor Latham (Ato Essandoh), un personaje muy desagradable pero que es su mentor.


Y hablando de gente desagradable: el doctor Choi debería ser cancelado. Y de paso dejar tranquila a April. Por si fuera poco tener a un Choi en la serie, la aparición de su hermana Emily ha hecho que tengamos a dos (que no pueden ser más opuestos entre sí) y que trabajan juntos en el hospital. En la season finale, y después de demostrar que es alguien de quien uno no se puede fiar, nos la hemos encontrado durmiendo en la calle y enferma de hepatitis, porque más cosas no podían ocurrirle para hacer que Ethan le deje vivir en casa provocando que April, que sabe más que nadie y está hasta las narices de Emily, decida irse (#TodosSomosApril).

Por su parte, y antes de reencontrarse con su padre, la doctora Reese pasó por una época loca en la que se obsesionó con que un paciente iba a atacarle. Me parece que Sarah no tiene mucho futuro en el mundo de la psiquiatría cuando ha sido incapaz de ver las oscuras intenciones de su padre. Pero bueno, es un personaje que no puede pasar en 'Chicago Med' sin vivir un drama. Algo así como Natalie y Will, que después de aceptar que se querían y estaban hechos el uno para el otro, se toman un tiempo que, por supuesto, no sienta muy bien a la pareja, y aunque les genera más drama del que ya tenían, les ofrece un final ¿feliz?


Y es que esta season finale de 'Chicago Med' ha sido muy loca: hemos tenido brotes de hepatitis, una operación para separar a siamesas (que ha culminado con éxito gracias a la divina intervención del héroe Rhodes), el intento de suicido del ex marido de Sharon (no olvidemos que perdió a su novia esta temporada), una pedida de mano sin respuesta y el enfrentamiento de Daniel con el padre de Reese. Y es que el doctor Charles termina plantándole cara y comunicándole que sospecha de él como posible autor de la desaparición y ¿muerte? de las universitarias. ¿Ha fingido Haywood un ataque para detener al doctor Charles o realmente le pasa algo y le veremos morir al comienzo de la próxima temporada? ¿Le sorprenderá a alguien cuando descubramos que Rhodes ha rechazado la plaza que le han ofrecido como adjunto en una clínica en detrimento de Bekker? ¿Cuántos trabajadores del Chicago Med han sido suspendidos temporalmente esta temporada? ¿Qué ocurrirá con la nueva situación economicoadministrativa del Hospital? ¿Cuántos crossovers tendremos a próxima temporada ahora que las tres Chicago se emiten juntas?

martes, 29 de mayo de 2018

El futuro ya está aquí


La cuarta temporada de 'The Flash' acaba de terminar convertida en la menos vista de la serie (con un 0.8 de media en demos y algo más de 2'2 millones de espectadores), pero sigue siendo la gallina de los huevos de oro de la cadena, por lo que su renovación por una quinta tanda de episodios era inevitable. La hermana pequeña de 'Arrow' (por llegar después, nada más, porque 'The Flash' hace tiempo que la superó en entretenimiento) ha sabido reinventarse este año, dejando atrás a los velocistas del pasado y teniendo un villano de carne y hueso.

Spoilers de aquí en adelante.


O, más que un villano de carne y hueso, una pareja de villanos de carne y hueso: Marlize y Clifford DeVoe, un matrimonio dispuesto a iluminar a los habitantes de la Tierra formateando sus cerebros para empezar de cero. Especialmente interesante fue el capítulo que nos permitió seguir a la pareja desde que se conocieron ("No puede culpar a la tecnología por el modo en que el hombre la utiliza, profesor"), pasando por el momento en que Clifford expuso sus planes ("Nuestra tecnología nos está matando. Tú y yo podemos arreglar eso") y Marlize los aceptó ("La tecnología se ha vuelto un cáncer conduciendo a la civilización a su consumición") hasta el día de su separación ("Inicialmente nos propusimos iluminar el mundo. Ahora quieres gobernarlo. Te dejo, Clifford. No eres nada sin mí").

Después del parón navideño tuvimos a Barry preso acusado del asesinato de Clifford y usando la misma celda que en su momento ocupó su padre. Durante su paso por la cárcel, el #TeamFlash se valió de los poderes de Ralph (Hartley Sawyer) para hacer frente a las numerosas amenazas sufridas por la ciudad. Hasta que consiguieron que Barry recuperase la libertad (que no su trabajo) después de presenciar cómo Clifford, desde su silla, era capaz de absorber y hacerse con los poderes de los metahumanos del autobús. Por aquel entonces, además, descubrimos que Cecile era capaz de leer mentes, poder que sale a la luz a raíz de su embarazo (y que ha dado pie a numerosos gags cómicos entre ella y Joe).


Flash de la Tierra 3 (John Wesley Shipp) anunció su retirada: "Estoy pensando en intentar algo nuevo. Para empezar, entrenar a alguien para que se haga cargo. Será una nueva Flash en cuanto termine de entrenarla". Importantes palabras que igual habría que poner en relación con la revelación/sorpresa de la season finale. Tuvimos también un capítulo muy especial en el que Iris se convirtió en Flash, coincidiendo con los primeros experimentos que realizó Harry con el casco de materia oscura que terminó por freirle el cerebro, convirténdose así en la cobaya humana ideal para comprobar que el plan de Clifford podía funcionar.

Cuando los espectadores nos habíamos encariñado con Ralph, le vimos morir a manos de Clifford, lo que traumatizó a Barry al ser testigo directo de su muerte, de la que se consideraba responsable. Otra que también murió, pero de manera diferente, fue Killer Frost, pues DeVoe la extrajo del cuerpo de Caitlin obligándole a buscar alternativas para poder convertirse en su otro yo. Esta trama parece que adquirirá relevancia la temporada que viene, y puede que el padre de Caitlin se deje ver. ¿Por qué vio mini Caitlin a Killer Frost años antes de que se produjese el incidente que dio poderes a los meta?


Lo que ha quedado claro es lo difícil que ha sido para el #TeamFlash enfrentarse a un villano que iba siempre 100 pasos por delante, al tener en su cabeza todos los escenarios posibles en los que podían moverse los héroes. Pero de momento no ha habido rival capaz de salirse con la suya, y gracias a la ayuda de una Marlize dispuesta a recuperar a su marido, no sólo Clifford ha caído (me ha dado la sensación de que todo ha sido más fácil de lo que parecía), sino que Ralph ha vuelto a la vida (?). Además Harry, que ha recuperado parte de su cerebro (un equilibrio entre cerebro y corazón), ha decidido volver a su Tierra, por lo que es más que posible que la próxima temporada convivamos con una nueva versión del doctor Wells.

La mayor sorpresa del capítulo final de temporada no ha sido el parto de Cecile, que ha dado luz a una niña. Lo más impactante ha sido la aparición de la actriz Jessica Parker Kennedy, a la que hemos visto en la serie brevemente desde que se produjo la boda (fallida) entre Iris y Barry. "Soy tu hija, Nora. Del futuro. He cometido un error, un error enorme". ¿Es ella la velocista entrenada por Flash de la Tierra 3? ¿Es ella la que ayudó a Barry a conseguir evitar que Clifford se saliese con la suya? ¿Qué narices ha hecho para estar aquí y por qué ha decidido revelar su auténtica identidad?


La quinta temporada de 'The Flash' verá la luz el próximo otoño con Nora, la hija de Barry e Iris, como principal novedad. Caitlin adquirirá un protagonismo especial debido a las revelaciones que se han producido esta temporada. Imagino que conoceremos a una nueva versión del Doctor Wells (no hay noticias que de Tom Cavanagh vaya a abandonar la serie). Y Cisco vivirá más tranquilo ahora que lo suyo con Gypsy ha terminado (afortunadamente) y sin la presión de convertirse en el nuevro Breacher (Danny Trejo).

lunes, 28 de mayo de 2018

Hasta la eternidad


Que 'Anatomía de Grey' vaya a regresar el próximo otoño con el estreno de su 15ª temporada es una alegría. Creo que ahora mismo no hay serie que me haga más feliz; no hablo de un happy place, no, sino de una serie que de momento siempre ha estado ahí, con caras conocidas, en un ambiente conocido y sabiendo que te hará sentir mejor (en un 90% de los casos) que antes de haber empezado un capítulo. Y además sabiendo que 'Grey' nunca falla. Su pérdida de audiencia es tan progresiva como comprensible (1.93 de media en demos con más de 7'5 millones de espectadores), y aún así sigue siendo la suficiente como para situarla entre las series con mejores datos. Esta temporada, a los miembros del reparto que han dirigido capítulos de la serie (Ellen Pompeo, Chandra Wilson, Kevin McKidd y Debbie Allen) se ha sumado Jesse Williams.

Este año, y como viene siendo habitual en la serie desde los primeros despidos/salidas de miembros del reparto, sabíamos de antemano que nos iba a tocar despedir a dos de sus actrices: Jessica Capshaw (llegó a la serie en la 5ª temporada y ha interpretado a Arizona durante 224 capítulos) y Sarah Drew (llegó en la 6ª y ha sido April durante 202 episodios). Así que desde que se hizo pública su salida y hasta la season finale hemos estado con el corazón en un puño esperando a ver cómo nos iban a decir adiós (por en medio hemos tenido un falso cáncer de mama y una casi muerte). En mi caso, he de confesar que Arizona siempre me cayó bien, aunque hubo una temporada que le cogí bastante manía (y el hecho de que se dijese que sería la protagonista del spin-off de la serie me parecía terrible); y April, me parece que como a todos, me empezó cayendo bastante gorda, hasta que consiguió colarse en nuestros corazones.


Es cierto que da pena decirles adiós, pero ambas se despiden con un final feliz: Arizona se muda para hacer feliz a su hija (y con un proyecto entre manos con la Doctora Herman) y nos dan a entender que volverá con Callie (hemos vuelto a escuchar a Sara Ramírez cantando 'The Story'); y April, que pasó una temporada terrible ("No creo que Dios me haya dejado o yo le dejara. Sólo nos peleamos") de la que se salió gracias a uno de sus pacientes y después de haber estado a punto de morir (en un homenaje a lo sucedido con Meredith en la 3ª temporada), renuncia a su trabajo para entregarse a los demás y termina casándose con Matthew (Justin Bruening), ante la presencia de Arizona y de Avery ("Quiero que April sea feliz"), con el que huyó el día que dejó plantado en el altar a Matthew.

Podemos afirmar categóricamente que la estrella de esta temporada ha sido Jo Wilson. La trama de su boda con Alex ("Siempre quería huir hasta que te conocí") ha sido protagonista de gran parte de los capítulos, y de hecho nos hemos despedido hasta otoño con la celebración in extremis de la misma, oficiada por Meredith. Pero además le vimos plantando cara a su pasado (Matthew Morrison), conociendo a su suegra, convirtiéndose en una gran médico de la mano de Meredith Grey, la mejor mentora posible (y cómplice en deshacerse de Paul: "Sé quien eres. Soy amiga de Jo Wilson") y teniendo que soportar la mala leche traída (con razón) por un fantasma del pasado en forma de la enfermera Olivia (Sarah Utterback): "¿Aún sigue pegándole sífilis a las enfermeras o ha pasado a la gonorrea?".


Maggie y Jackson también han tenido un protagonismo especial este año al convertirse en una de las parejas oficiales de la serie. Y eso que les costó lo suyo dar el paso. Confiemos en que Maggie sea feliz durante un tiempo (ya puestos, hasta el final), aunque confieso que disfruté muchísimo cuando su interés amoroso/sexual era DeLuca. A Avery (y a su madre, "Una mujer negra y poderosa no será la cabeza de turco de un viejo rico y blanco que no pudo tener las manos quietas") les ha tocado lidiar con el oscurísimo pasado de su abuelo, el Harvey Weinstein de la medicina, lo que provocó un cambio de nombre en la fundación (ahora Funcación Catherine Fox). Y que el concurso que desarrollaron en el hospital no llegase a buen puerto (no así los proyectos presentados). Consecuencia de esta trama fue que Meredith contase la verdad con respecto a su madre y Marie Cerone (Rachel Ticotin).

Bailey tuvo también lo suyo cuando casi nos hicieron pensar que iba a morir por un infarto. Fue un capítulo muy especial en el que se reconcilió con su madre y que además sirvió para dejar que su marido Ben comenzase su nueva andadura profesional ("La vida es muy preciosa par malgastarla haciendo cualquier cosa que no nos haga felices. Tienes que conseguir ser feliz"). 'Station 19' es el spin-off de 'Anatomía de Grey' y que también ha sido renovado, por lo que es más que posible que el año que viene vivamos crossovers entre las series al más puro estilo la franquicia 'Chicago' de la NBC. Bailey, por cierto, se va a tomar un año sabático de estrés: esto quiere decir que seguirá trabajando pero dejará, temporalmente, de ser jefa. ¿Su sustituta? Teddy Altman, que regresa definitivamente a la serie.


Que no nos sorprenda lo de Teddy, porque tiene demasiadas cosas pendientes con Owen. De hecho, Owen regresó a ella para decirle que le quería, pero Teddy descubrió que fue un rebote ("¡Te aterra estar solo!") porque su historia de amor con Amelia no iba a ningún lado ("nada de cargas emocionales"). Y ahora que Owen ha adoptado, Amelia se ha convertido en la madrina de la madre del bebé adoptado por Owen (Peyton Kenndy) y viven todos juntos en paz y armonía, parece que Amelia acepta que Owen le gusta (otra vez). Así que el regreso de Teddy va a complicar las cosas. Ojalá todos lo tuvieran tan claro como Meredith, que ante la presencia del enésimo nuevo Derek (Scott Speedman), fue tajante: "Me gusta cómo es mi vida ahora. Simplemente...me hizo sentir algo que no he sentido desde Derek". Webber también ha tenido lo suyo, al ver morir a la que fue su madrina en su alcoholismo. Y DeLuca ha dicho adiós a Sam (Jeanine Mason), a la que casi no nos dio tiempo a conocer, y que ahora está en Suiza junto a Cristina Yang. Espero muchas tramas conjuntas para DeLuca y su hermana Carina.

'Anatomía de Grey', desde sus inicios, ha sido una serie que ha hecho mucho por las minorías. Lo último ha sido dar voz y presencia a los transexuales ("Soy un hombre trans orgulloso, Doctora Bailey (...) pero me gusta que la gente llegue a conocerme antes de que averigüen mi historial médico", además de a través del personaje interpretado por Candis Cayne). También hubo una conversación entre Bailey, Ben y su hijo Tucker en torno a la violencia policial con respecto a la comunidad negra. Y aunque 'Anatomía' funciona muy bien con el drama, ha demostrado más de una vez lo bien que se desenvuelve en comedia (las galletas de marihuana).


El próximo otoño 'Anatomía de Grey' regresará con su 15ª temporada. Lo hará sin April ni Arizona. Con una Bailey que disminuirá su ritmo de trabajo y un Avery que deberá aprender a entender a Dios por la promesa que le hizo si salvaba a April. Con una Jo que deberá elegir entre continuar su formación en Boston (adonde le seguiría Alex) o aceptar el puesto como adjunta ofrecido por Meredith. Con Amelia y Owen previsiblemente regresando a su bucle amoroso, esta vez en presencia de una Teddy que está embarazada. Con Maggie disfrutando de la estabilidad. Con Webber siendo Webber. Y con Meredith queriendo ser feliz: "Sólo quiero ser feliz en un mundo sin Cristina y sin Derek, y no quiero estar sola".