miércoles, 20 de mayo de 2015

Secretaria Leoni


'Madam Secretary' ha sido uno de los mejores dramas estrenados en la temporada 2014/2015. Estrenada a finales de Septiembre ante más de 14 millones de espectadores (1.9 en demos), la serie producida y protagonizada por Téa Leoni despidió su primera temporada por debajo de los 10 millones y marcando un flojo 1.0 en demos. La CBS anunció su renovación hace semanas.

Este procedimental político se ha centrado cada semana en uno o dos casos a los que se debe enfrentar la Secretaria de Estado de los EEUU junto a su equipo, sin dejar de lado esa trama más serializada: la conspiración (¿POTUS asesinado a su Secretario de Estado?). Y es que, no lo olvidemos, si Elizabeth McCord se convierte en Madam Secretary es porque el anterior Secretario de Estado murió en un accidente de avión. Este hecho, además de darle un nuevo trabajo y cambiar su vida y la de su familia, sitúa a Elizabeth en el ojo del huracán. Un huracán en el que también acaban metidos su marido, antiguas compañeras de cuando trabajaban juntas en la CIA y el mismísimo Presidente de los EEUU, junto a su mano derecha.


Si hay algo que destacar en 'Madam Secretary' es el gran trabajo que realiza Téa Leoni, a la que los Globos de Oro, a pesar de su condición de actriz de cine que se pasa a la televisión, decidieron ignorar en su última edición, error que espero no comentan los Emmy. Leoni carga sobre sus hombros un drama que gira en torno a ella y que llega a su punto álgido con su dramática visita a Irán. Las consecuencias de lo ocurrido le llevan a replantearse su vida ("¿Qué les he hecho a nuestros hijos?") y, entre otras cosas, a dedicar largas horas a un videojuego, algo que esta temporada también hemos visto en 'The Good Wife', el drama de la CBS junto al que se emite la noche de los domingos y con el que comparte más de una similitud.

Pero Leoni no está sola, y es que a su alrededor pululan una gran cantidad de personajes secundarios con tramas propias y que participan activamente en el día a día de la Secretaria McCord. En casa está Henry, su marido (un Tim Daly al que ya soporto después de odiarle durante su etapa en 'Private Practice'), profesor de religión que se ha visto salpicado en más de un caso a los que ha tenido que enfrentarse su mujer; Stevie (Wallis Currie-Wood), su hija mayor, a la que se ha enfrentado por razones tanto profesionales (menudo drama se montó cuando Stevi descubrió parte del pasado de su madre), como románticas (digamos que a Stevie le gusta relacionarse con hombres cuyas relaciones no están exentas de polémica), como de la propia situación actual de su hija (ahora trabajo, ahora estudio, ahora vuelvo a trabajar); y sus hijos pequeños, Alison (Kathrine Herzer) y Jason (Evan Roe). Me ha gustado mucho lo bien escritas que están las relaciones entre los cinco miembros de la familia McCord: entre hermanos, entre padres e hijos (el encuentro entre los McCord, Stevie y Arthur es sencillamente genial) y entre el propio matrimonio.


En el trabajo también está muy bien rodeada. Nadine (Bebe Neuwirth) es su mano derecha a la que, por su implicación personal, hace partícipe de su teoría de la conspiración; Matt (Geoffrey Arend lejos del atontado de su personaje en 'Body of Proof') y Daisy (Patina Miller), con su particular relación; Blake (Erich Bergen), secretario de McCord y el secundario cuya vida privada nos es más una incógnita a pesar de ciertos detalles (miradas, opiniones); o Jay (Sebastian Arcelus), que nos pasa más desapercibido pero que adquiere mayor protagonismo al final de la temporada por su relación con cierto personaje implicado en la conspiración. Sin olvidarme de la aparición, episódica, de Mike B (un Kevin Rahm pluriempleado al que esta temporada hemos visto también en 'Bates Motel' y 'Mad Men'), aportación personal de la Secretaria de Estado. Russell Jackson (Zeljko Ivanek) ha pasado de ser el "enemigo en casa" a ser el mejor aliado de Elizabeth. Igual que el Presidente (Keith Carradine), al que le une una profunda amistad que se remonta a sus años en la CIA.

Otro de los grandes aciertos de la serie (y que también comparte con 'The Good Wife') es su capacidad para adaptar a la ficción casos políticos de la vida real. Golpes de estado, la relación de EEUU con determinados países sudamericanos, las crisis en Europa...todos ellos han tenido sitio en 'Madam Secretary'. La conspiración se ha resuelto perfectamente y ha terminado salpicando a tantos personajes que ninguna ha quedado descolgado. Además, por la serie hemos visto pasar a muchísimas caras conocidas: John Pankow, William Sadler, Selenis Leyva, Philip Baker Hall, Tim Guinee, Becky Ann Baker, Debra Monk, Josh Hamilton, Frankie J. Alvarez (en un papel similar al que un par de semanas después desempeñó en 'The Good Wife'), Tom Skerritt o Anna Deavere Smith.

El origen
Animo a todo al mundo a echarle un ojo a 'Madam Secretary', una serie que comienza pareciendo ser un simple procedimental con trama de fondo pero que se pone interesantísimo cuando la conspiración empieza a ganar protagonismo. ¿Para cuándo el crossover entre Selina Meyer y Elizabeth McCord con sus correspondientes staff?

lunes, 18 de mayo de 2015

Secretos, mentiras y la careta de Ryan Phillippe



'Secrets and Lies' ha dado la campanada en la noche de los domingos de la ABC y, aunque no ha tenido unas audiencias despampanantes (el último capítulo marcó un 1.7 en demos), sí han sido suficientes para que la cadena haya decidido renovarla por una segunda temporada. Y yo que pensaba que era uno de esos eventos con principio y final. Y más teniendo en cuenta su trama.

El asesinato del pequeño Tom Murphy conmocionó a los vecinos de Chelsea Bay Drive, un barrio residencial de Charlotte. Ben Crawford (Ryan Phillippe estrenando careta en todos y cada uno de los diez episodios que han compuesto la primera temporada) se convirtió en el principal sospechoso al ser él quien encontró el cadáver en el bosque. Por eso su vida, la de su mujer (KaDee Strickland) desde hace 17 años, y las de sus hijas Natalie (Indiana Evans se va a comer el mundo) y la pequeña Abby (Belle Shouse) cambian radicalmente. Especialmente desde que la detective Cornell (Juliette Lewis al principio es un auténtico circo, luego se centra) se ha propuesto destapar todos los secretos que habitan en casa de los Crawford, empezando con la detención de Ben.

Phillippe de carnaval todo el año
A partir de aquí, spoilers sobre la primera temporada de 'Secrets and Lies'.

Como todo buen drama con asesinato que se precie, 'Secrets and Lies' está repleto de personajes secundarios sobre los que recaerá, en algún momento, la sombra de la sospecha. Porque si algo tiene claro el espectador desde el principio es que Ben tiene tanto de culpable como Cornell de maestra de la comedia. Empezando por el insoportable de Dave (Dan Fogler), el mejor amigo de Ben. Él ha sido mi apuesta (fallida) como asesino de Tom. En todos los episodios ha dicho alguna frase, ha actuado de tal forma que hacía pensar que iba a terminar siendo el responsable. ¿De verdad fue incapaz de contarle toda la verdad en torno a la noche en la que murió Tom? ¿Y qué me decís de aquellos vecinos que resultaron ser un matrimonio de hermanos? ¡Demencial!

Pero si hay algún vecino que ha tenido claro que Ben era el único culpable ha sido Kevin Williamson, ese señor que le secuestró una noche y le torturó porque le pilló liándose con Jess (la madre de Tom) y él era el abanderado de los soldados a los que sus parejas les engañan cuando están en el extranjero. Ese capítulo fue muy loco y Phillippe nos ofreció sus mejores registros. Kevin quedó en el olvido ("Ahora es problema del fiscal") y la vida siguió adelante, siendo Cornell la siguiente sospechosa cuando nos la vendieron como una detective corrupta y sin alma por haber encerrado a su propia hija. Las dudas se disiparon rápido y pasamos a la siguiente de la lista: Christy Crawford, la mujer del principal sospechoso, al que apoyó desde el primer momento pero al que dio la espalda en el momento más oportuno. "Me has robado los mejores años de mi vida y no voy a dejar que te lleves más". Ea. Todo se complicó cuando la presentaron como una infiel que ocultaba dinero a su marido y que pagaba a escondidas a su abogado.


A la vez que Christy estaba en el ojo del huracán, Cornell descubrió que el modus operandi del asesinato (matar en el agua) era cosa de mujeres, y fue cuando se convenció de que Ben no tenía nada que ver. Y yo pensando que Cornell lo tenía claro desde el principio. Fue entonces cuando en escena, y a lo grande, entró Jess (Natalie Martinez), que volvió a acostarse con Ben y lo primero que le dijo al despertar fue "Podríamos concebir otro". Otro bebé, claro, porque Tom resultó ser hijo de Ben. Esa frase tan poco afortunada despertó las alarmas de Ben, que descubrió que su vecina estaba loquísima y que, además, ya había perdido otro bebé en el pasado. De la noche a la mañana Jess se había convertido en la asesina de Tom. Y en una loca que le tiraba tijeras. Y que, aparentemente, había secuestrado a su hija Abby. "Se siente horrible, ¿no es así?". Y que, para rematar, aseguraba que Ben le había violado.

Pero Cornell ya había identificado a la verdadera asesina de Tom Murphy. Y Ben lo había descubierto por su cuenta. Abby, la pequeña Abby, confesó ante sus padres que aquella noche se fugó junto a Tom para hacer que Scott (pareja de Jess y padre no biológico de Tom) volviese a casa. Y de paso hacer que Ben se centrase en su mujer y dejase de ponerle ojitos a la vecina. "Sólo quería mantener a nuestra familia unida". Nat, su hermana mayor, lo tuvo claro: "No podemos mantenerlo en secreto" y la familia Crawford se volvió loca al hablar de que la niña (de 12 años) iba a ir a prisión. 

¡Que alguien me lleve a 'Hermano mayor'!
Conclusión: Christy y Abby se fueron de la ciudad, Ben confesó y Natalie se fue a vivir con su tío. ¿Es necesario separar a la familia ahora que Ben ha confesado e ingresado en prisión? Pero Cornell lo sabe todo y tiene claro que Abby es el mal: "Abby es cruel, es insensible, es violenta". Que su hija sea una delincuente puede ayudar a que tenga esta visión sobre Abby, pero es la verdadera. "Tom no será su última víctima". "Voy a encerrar a Abby Crawford", le confiesa a su ex marido, que aparece en el último momento para dejar claro que se dejará ver en la segunda temporada. Y mientras, Christy, comprobando que su hija está MUY LOCA: "Estaba segura de que Jess se marcharía. Nada de esto habría pasado si hubiera llevado a Tom al río". ¡Que alguien le regale una pegatina para el coche que diga "Psicópata a bordo"!

'Secrets and Lies' ha sido un digno entretenimiento, aunque era carne de serie de verano, época en la que estoy seguro que se hubiese disfrutado más. Pero claro, una serie ambientada en plena Navidad emitiéndose en época estival, mal. ABC la estrenará en midseason de la temporada que viene, en la noche de los miércoles. Cornell persiguiendo a Abby. Ben en prisión. Y Christy conviviendo con una loca. No habrá que perdérselo.

viernes, 15 de mayo de 2015

Los villanos que se comieron al héroe


'Gotham' llegó, por fin, al final de su primera temporada la semana pasada. El que fuera uno de los dramas más esperados de las temporada 2014/2015, que a punto está de llegar a su final, ha resultado ser un fail de proporciones épicas. Los 22 capítulos que han dado cuerpo a su primera temporada se han terminado haciendo largos (la mayoría han superado los 44 minutos de duración), además de que a una serie como esta el formato "13 episodios por temporada" le sentaría de lujo. La audiencia ha ido huyendo progresivamente de la serie, que se estrenó ante 8 millones de espectadores y un fuerte 3.2 en demos y que se despidió por debajo de los 5 millones y un buen 1.7. Y a FOX, que se agarra a sus pocos éxitos como a un clavo ardiendo, no le tembló el pulsó y la renovó por una segunda temporada lo más pronto que pudo.

Vida y obra de Barbara Kean
'Gotham' tiene un problema muy grande y son sus personajes. No puede ser que el protagonista sea un pan sin sal que se esfuerza por sacar la serie adelante pero que pierda interés al cruzarse con determinados secundarios. Ben McKenzie ha ido mejorando conforme la temporada avanzaba, pero su James Gordon está lejos de interesarme. A su alrededor tiene a su compañero Harvey Bullock, que al principio parecía hasta un personaje que, independientemente de que despertase o no tus simpatías, tenía un trasfondo interesante, con ese doble juego con los bajos fondos de Gotham. La vida amorosa de Gordon es lo que más me importa, y no por saber con quién se acuesta o deja de hacerlo, sino porque ellas son infinitamente más interesantes que él. Se nos presentó a Barbara como una pija rica, díscola y con un pasado turbio (drogas y bisexualidad). Pero no ha sido hasta la aparición de El Ogro (interpretado por un siempre guapo y elegante Milo Ventimiglia) cuando Barbara me ha interesado de verdad. No sé qué derroteros va a tomar su personaje tras lo sucedido junto al villano, pero sino le hacen pasar al lado oscuro, toda esa trama va a dejar de importarme. Por eso recibí a la doctora Leslie Thompkins con los brazos abiertos. Morena Baccarin ha sido la gran esperanza de 'Gotham', aunque a su personaje no se le ha sacado todo el jugo que tiene. Por eso me gustó que ambas se cruzasen en la season finale, algo que me pareció tan turbio como acertado (haz que tu novia actual psicoanalice a tu ex después de haber sufrido un episodio traumático).

Lo que tenía 'Gotham' a su favor es que, además se mostrarnos el nacimiento de Batman, íbamos a conocer el pasado de los villanos más carismáticos con los que hemos visto enfrentarse al héroe. Estos villanos han sido los protagonistas de los capítulos de 'Gotham', que ha sido un procedimental policial en el que los ladrones de turno eran sustituidos por psicópatas que tan pronto robaban, como asesinaban y torturaban. Pero, ¡ay! es que la versión pre-adolescente de Bruce Wayne ha sido un auténtico coñazo. David Mazouz ha sido demasiado intenso y cuando se juntaba con ese ser insoportable y manipulador llamado Selina Kyle, la serie se venía abajo. Entiendo que hay que saber qué ocurre en la empresa de los Wayne, pero esa trama necesita una importante inyección de interés. Y que metan de por medio el pasado de Alfred 'Master Bruce' Pennyworth, no ayuda. ¿Tendrá Lucious Fox mayor protagonismo en el futuro? ¿Cómo van a reaccionar Bruce y Alfred cuando descubran lo que hay en la cueva que tenía oculta su padre?

La gata que se comió al pez Mooney para ser engullida por el Pingüino
En 'Gotham' han sido incapaces de mantener el interés en torno a sus pocos buenos personajes. El Pingüino, por ejemplo, empezó robando completamente la función al resto de personajes. Robin Lord Taylor fue un fichaje acertadísimo pero que se ha ido desdibujando a lo largo de la temporada cuando su Oswald (¡que vuelva su madre!) quedó encerrado en otra, aburridísima, trama con la mafia de fondo y el enfrentamiento entre Don Falcone y Maroni. Por si esto fuera poco, la petarda de Fish Mooney (el único personaje creado expresamente para la serie) ha estado dando vueltas de un lado para otro, aspirando a convertirse en la reina de Gotham. Mira, bonita, lo único a lo que puedes aspirar es a ser la próxima Rita Repulsa. Jada Pinkett Smith, vestida de mamarracha bien tetona, que confirmó hace unas semanas que no seguiría en la serie al finalizar la primera temporada ("Para qué trabajar, pudiendo explotar a mis hijos" debe pensar), ha querido dar vida a un personaje guay pero le ha salido el tiro por la culata. Podría haberse quedado encerrada en aquella clínica de tráfico de órganos y miembros del cuerpo (clavarse el cuchillo en el ojo fue lo mejor que hizo) donde lideró una revolución que le trajo de vuelta a Gotham, escogiendo como aliada a la imbécil de Selina. Que me explique alguien qué va a ser de la gatita ahora que Fish está fuera de juego.

¿Se acuerda alguien de Montoya y Allen, los de Investigaciones Criminales? Desaparecidos en combate. El que no ha estado desaparecido y ha ganado protagonismo en el tramo final de la temporada ha sido Edward Nygma, mi personaje preferido. Ha estado el 75% de la serie jugando a los acertijos, como si fuese necesario recordarle al espectador, cada dos por tres, en quién se iba a terminar convirtiendo. En el último capítulo de la temporada, y tras dar un paso del que no hay vuelta atrás, hemos dado la bienvenida a Riddler, Enigma. Supongo que en la segunda temporada veremos más de él. Y de Hiedra Venenosa, espero, que en el primer tramo de temporada estuvo presente. Lo que sí es seguro es que en la segunda temporada el Joker y Dos Caras serán algunos de los villanos cuyas historias serán desarrolladas después de haber sido presentados en la primera.

El Enigma de los Wayne
Mi intención es no seguir con 'Gotham', pues 22 episodios han sido más que suficientes para terminar harto. Pero la segunda temporada tiene ingredientes tan interesantes (los villanos, James Gordon como "el hombre de la ley" que necesita Gotham, Oswald como el nuevo rey de Gotham o Bruce descubriendo el cuarto oscuro la cueva de su padre) que podría salir de ahí algo mucho mejor que lo visto hasta ahora.

miércoles, 13 de mayo de 2015

El corazón de Victoria


Tras cuatro (intensos e irregulares) años 'Revenge', la telenovela de alto standing que revolucionó la parrilla americana en 2011, emitió su último capítulo el domingo pasado. Y lo hizo cuando la cadena ya había confirmado que iba a ser su series finale. Da la sensación de que llega una temporada tarde, aunque la verdad es que yo he disfrutado de este último año a pesar de las tramas innecesarias (¿a santo de qué la trama con la ex de Ben?) que han alimentado el drama protagonizado por Madeleine Stowe y Emily VanCamp. Ellas (y sólo ellas) han sido las estrellas de una serie que ha girado en torno de la venganza de la segunda contra la familia de la primera por haber mandado a prisión injustamente (y con resultado de muerte) a su padre.

En el texto habrá spoilers de la cuarta temporada.


"Antes de embarcarte en un viaje de venganza, Confucio advierte que uno debe cavar dos tumbas"

Aquella trama principal tuvo su cierre al final de la tercera temporada cuando el motivo por el que Amanda Clarke (llamemos a las personas por su verdadero nombre) comenzó su venganza resucitó de entre los muertos, siendo una decisión tan criticada como previsible. De hecho traer de vuelta a David Clarke, que en formato flashback funcionaba muy bien, fue una idea tan buena como mala. A su favor tenía los momentos reencuentro con todos los personajes que habían participado, de una u otra forma, en su vida (por ejemplo, cuando Amanda tiene a su padre delante por primera vez y separados por un cristal en comisaria); en su contra, que hubo que desarrollar para él una trama propia que no gustó nada (aquel villano al que se enfrentaron Queen V y Amanda en el faro), además de otros rellenos innecesarios (¿de verdad había que intentar liarle con la última némesis de Victoria, también llamada la enfermera asesina de ancianos que dejan como herencia a su ex nueras sus perros?). Para colmo, después de haber superado su muerte en prisión, va y los guionistas deciden que lo mejor era encasquetarle un linfoma, lo que dejó claro que iba a hacer que David no llegase vivo al final. Y más teniendo en cuenta que el último episodio llevaba, como título, "Two graves" (dos tumbas).

Lo que no podemos negar es que el tramo final de la temporada ha sido estupendo, especialmente los tres últimos capítulos. Todo lo sucedido a partir de la explosión en Villa Grayson ha sido una clara masterpiece (que empezó a gestarse cuando Amanda confesó su verdadera identidad, que oye, a cambio de no denunciar al Gobierno por los 20 años en prisión de su padre consiguió que no le persiguiesen por fraude). ¿O acaso no es maravilloso que nos hicieran ver a Vicky volar por los aires para, 40 minutos después, verla a través de un vídeo de whatsapp confesando su maquiavélico plan? "Ding, dong, la zorra está muerta". Un plan del que ha formado parte Margaux (¿nadie le ha shippeado con Victoria?), que tuvo claro que iba a ser la encargada de destruir a Amanda Clarke ("Yo no amenazo en vano"). Y reconozcámosle su mérito, porque la francesa lo tiene. De hecho, ese giro con la aparición de Courtney Love no se lo esperaba nadie, y menos después de verle en el capítulo en el que hizo su primera aparición. ¡Y todo gracias a Margaux! Bueno, sin olvidar que la confesión de Margaux en su encuentro carcelero con Amanda, es lo que hace que todo termine como lo ha hecho.

Si recibes un whatsapp de Victoria Grayson piénsatelo dos veces antes de leerlo
Ha sido bonito, en el último capítulo de la serie, recuperar la voz en off de Amanda, presentándonos el tema en torno al que iba a girar el capítulo. Pero para bonita, la primera aparición de Victoria vestida de obrera, que se reúne con Margaux para terminar de pulir su plan (desaparecer del mapa, establecerse en el extranjero) y revelarle la identidad del cadáver que hizo pasar por el suyo propio: el de su madre, que se murió en el momento más oportuno y después de confesar la identidad del padre de su hija y de hacerle ver que Victoria le gana en cuanto a "peor madre del año". Por si no hubiésemos tenido suficiente con su primer outfit, nuestra querida Queen V le roba una peluca a Louise de su extensísima colección y se cuela vestida de madre dolorosa en su propio funeral (al que no asiste Patrick). Y mientras decide que hay que contarle la verdad a la loquita pelirroja, Amanda descubre la foto de Victoria con su madre y une los puntos. Todo demasiado oportuno.

La participación de Louise ha sido clave. Un personaje que llegó nuevo este año, presentado como una loca de la vida que resultó no estar tan loca, sino que (la todavía más loca de) su madre la drogaba para manipularla a su antojo. La aparición de toda su familia me hizo convencerme de que la ABC, o bien le iba a dar un spin-off y cancelaría la serie, o bien iba a renovarla por una quinta temporada centrada completamente en Louise. La cuestión es que Louise ("una mujer inestable") aspiró a ser la nueva mejor amiga de Victoria, para ello se acostó con Daniel, su hijo (de saber que era la última temporada, ¿hubiese querido Josh Bowman quedarse hasta el final?), terminó casándose con Nolan, con el que formó una paraje genial (los gemelos maravilla), mató sin querer a su hermano (que se alió, brevemente, con Victoria, para hacer luego lo propio con Margaux), se volvió en contra de Nolan, volvió a junto a Victoria ("era como una hija para Victoria", "Victoria Grayson era mi propio ángel de la guarda personal") para, en el último momento, darle la espalda y terminar ayudando a Amanda a culminar su plan. Todo muy oportuno. Pero Louise ha sido un fantástico fichaje, porque su locura y sus pelucas le han convertido en un personaje al que querer achuchar a todas horas.

Louise Ellis, reina de las pelucas
Jack (si Nick Wechsler se hubiese desnudado antes, estoy seguro de que hubiésemos visto a su personaje con otros ojos) y Amanda por fin culminan su pasión, aunque hay que tener mal gusto para acostarse juntos por primera vez en la cama de la madre de la persona a la que más odias y en la que ha estado durmiendo hasta hace día y medio. De todos modos, ¿no le había dicha Amanda, un par de episodios atrás, que no podía estar con él provocando la marcha del ex policía a California? Amanda se va de aventuras mientras su hombre le va a comprar el desayuno y termina apuñalado por una vieja mercenaria que, después de matar a Kurt Cobain, se ha propuesto cargarse a todos los hombres que han pasado por la vida de Amanda Clarke. Después de las confesiones y arrepentimientos de Margaux, de la pedida de mano a David de su hija Amanda y de estancias en el hospital, por fin somos testigo del enfrentamiento final entre Amanda y Victoria. Y gracias a la traición de Louise. "La muerte es mi única venganza de verdad". Y cuando Amanda va a apretar el gatillo se le adelanta su padre que, sabiendo que va a morir, decide sacrificarse por su hija y ser él el responsable de la muerte de Vicky. "¡Papá! ¿qué demonios estás haciendo? ¡Era mía!". Pero quién ha sido reina una vez, lo es todas las que haga falta y, antes de morir, Queen V dispara por la espalda a Amanda.

¿Alguien dijo remake de ''La muerte os sienta tan bien"? Pues no, imposible, que Amanda sobrevive y la que se queda a dos metros bajo tierra es Victoria. Me ha encantado ver a Charlotte poniendo flores en la tumba de su padre pero no asistiendo al segundo funeral de su madre (ni al de su hermano Daniel). La niña está hasta el moño y no se corta un pelo de dejarlo claro. Muy poético que David muriese en el porche de su casa ("liberación vigilada"), en pleno invierno y después de decir por última vez su famoso "infinitas veces infinito". Amanda y Jack se casan (Charlotte también asiste a la boda de su hermana porque el odio máximo que le profesaba desapareció), y después de mencionar a todos los personajes importantes que han muerto en la serie a lo largo de sus cuatro temporadas, Amanda le regala a su marido un nuevo Sammy. Los tortolitos se van de luna de miel, Nolan encuentra un nuevo propósito en su vida (que el asistente social hubiese aparecido de la mano de su hijo adoptado hubiese sido too much) y Amanda sueña repetidas veces que el corazón que le han trasplantado es el de Victoria. Que mira, yo estoy convencido de que así ha sido. Aunque también os digo que no hay dos sin tres, y Queen V ha muerto falsamente ya 2 veces. ¿Por qué no habría de ser esta la tercera?


"No puedes existir sin venganza. El ciclo sin fin del odio es tu adicción"

'Revenge' ha tenido un muy buen final (que empezó a gestarse en el capítulo en el que tuvimos continuas referencias, en formato flashback, a hechos ya vistos en la serie, y con el regreso de Mason, Crazy Capote), demostrando por qué fue la reina del drama telenovelesco lleno de giros inesperados. Obviaremos su horrible segunda temporada y la recordaremos como la versión moderna del Conde de Montecristo. Como la serie con la que pasamos eternos veranos en los Hamptons (donde, si tenías suerte, podías ver hasta delfines). Como la serie de Emanda/Amandemily/Ems/Ams/Emily Thorne/Amanda Clarke. Y, por supuesto, como la serie de ese maravilloso ser, continuamente pegado a una copa de alcohol y reina del universo llamado Victoria Grayson.

PD, ¿Dónde está Lydia Davis?


lunes, 11 de mayo de 2015

Lizzy, Luke y Prudence


'One Big Happy' llegó a la parrilla de la NBC el pasado 17 de marzo siendo una de sus nuevas comedias para el último trimestre de la temporada que a punto está de terminar. El movimiento de la cadena del pavo real es algo absurdo y más teniendo en cuenta que 'One Big Happy' sólo ha tenido seis episodios en su primera temporada. El último se emitió a finales de abril y reunió a 3.2 millones de espectadores, lo que supuso un bajo 0.9 en demos y convirtiéndole en la peor ficción de la cadena para la noche de los martes. Éstas han sido razones suficientes para que la NBC comunicase el viernes que no iba a concederle una segunda temporada.

Elisha Cuthbert ha dado vida a Lizzy, una lesbiana con poca suerte en el amor que se comprometió junto a su amigo Luke (Nick Zano) a que si llegaban a los 30 sin pareja se quedarían embarazados y criarían juntos a su bebé. No será por intentos, pero la buena noticia no llega hasta que Prudence (Kelly Brook), una británica que está a punto de ser deportada a su país, se cruza en sus vidas y se enamora de Luke. Y Luke de ella, claro. La misma noche en la que descubren que Lizzy se ha quedado embarazada Luke y Prudence se escapan a Las Vegas para casarse y así evitar que Prudence tenga que volver a Europa. El embarazo de Lizzy y la nueva vida de casados de Luke y Prudence convivirán entre las cuatro paredes (muy bien decoradas, todo sea dicho) del piso en el que, hasta entonces, vivían los dos amigos.


La comedia comenzó siendo muy floja pero no tardó mucho (tampoco tenía tiempo para hacerlo, claro) en encontrar su hueco y acoplar muy bien al trío protagonista. Cuthbert es la reina de la función (ese momento 'Single ladies' en el mercado); una actriz carismática y muy adorable que se mueve como pez en el agua en la comedia (para muestra, su Alex de 'Happy Endings'). Ellen DeGeneres ha sido productora de la serie, así que seguro que Lizzy es un poco ella. Nick Zano (¿es guapo? ¿es feo? ¿a ratos lo uno y a ratos lo otro?) es un actor bastante mediocre, pero al que le coges el tranquillo una vez eres consciente de sus limitaciones y tiene química con Cuthbert (las arcadas compartidas). Algo que no ocurre con la tercera en discordia: Kelly Brook no es buena actriz pero va sacando poco a poco adelante a Prudence y, al final, tiene hasta cierto encanto.

Los que no pasan el corte son los secundarios: Rebecca Corry es Leisha, la hermana de Lizzy, un personaje que podría ser hasta gracioso pero que es incapaz de sacar una sonrisa al espectador. Lo mismo ocurre con Chris Williams (que es Roy, el marido de Leisha) y con Brandon Mychal Smith (Marcus, el mejor amigo y compañero de trabajo de Luke). La serie funcionaría mucho mejor sin ellos, reduciendo sus apariciones a uno cada cinco episodios. De hecho, Jessica Lowe, en su aparición en la season finale, tiene mucha más gracia que ellos.


'One Big Happy' se deja ver sin dificultad y, aunque le cuesta arrancar, se le termina pillando el punto. O seré yo, que a las comedias les cojo cariño con facilidad. Salvo que sean unos callos importante, claro. Que el agente de Cuthbert le busque cosas mejores, que ella se lo merece.

viernes, 1 de mayo de 2015

Trabajos de serie

Hoy, día 1 de Mayo, se celebra el día internacional del trabajador y no se me ocurre mejor forma de celebrarlo que haciendo un repaso por algunas de las profesiones que podemos ver en series americanas que se emiten actualmente.


Voy a comenzar con un clásico: los bomberos. A estos señores (y señora) del fuego podemos verles en 'Chicago Fire' desde hace ya tres temporadas en la NBC. Auténticos héroes en Chicago que, no contentos con salvar vidas a diario, aún tienen fuerzas para reunir a todos sus compañeros y demás ciudadanos en el Molly's, el bar que regentan algunos de ellos. ¿Mi favorito? Kelly Severide.


Sin abandonar la ciudad, dejo atrás a los bomberos para centrarme en la unidad de inteligencia de la policía de Chicago en la que es la hermana pequeña de la anterior: 'Chicago P.D.'. Liderados por la mano de hierro de Hank Voight, resuelven todos los casos que caen en sus manos y no se lo piensan dos veces a la hora de pedir ayuda a sus amigos (en el caso de algunos) o hermanos, los bomberos de Chicago. ¿Mi favorita? Erin Lindsay.


Y como no hay dos sin tres, aunque esta vez cambiando de cadena, en Chicago está también el prestigioso bufete en el que se ambienta la maravillosa 'The Good Wife'. Con seis temporadas a su espalda, el prestigioso drama creador por Michelle y Robert King no sólo nos muestra el día a día de un grupo de abogados, sino que hemos sido testigos de varias carreras políticas. ¿Mi favorita? Diane Lockhart.


Aprovecho para quedarme en la CBS y en otra de las series que la cadena emite la noche de los domingos: 'Madam Secretary'. Su protagonista, la Secretaria de Estado de EEUU, ha de enfrentarse a diario a la multitud de problemas que llegan hasta su despacho y que sería incapaz de resolver sin la ayuda de su equipo. Por si fuera poco, ha tenido que lidiar con una conspiración política y con su familia, que le ha dado más de un quebradero de cabeza. ¿Mi favorita? Elizabeth McCord.


En 'Veep' (¿para cuándo un crossover entre esta serie y la de la CBS?) Julia Louis-Dreyfuss ha pasado de ser la Vicepresidenta de los EEUU a ser la Presidenta, aunque sea en una situación especial y temporal. En este caso es muy necesario recalcar el trabajo realizado por el equipo de Selina Meyer, pues sin ella sería, literalmente, la nada. ¿Mi favorita? Selina Meyer.


Si Selina Meyer es la presidenta de los EEUU, en 'Revenge', Victoria Grayson (cuya mayor ilusión en la vida fue tener una sala de exposiciones) es la presidenta del mayor grupo de zorras de los Hamptons (y probablemente de todo el continente). Fue perra lista, se casó con un rico y se dedicó a vivir, entre copazos, fiestas y yates. Parece que no, pero es un trabajo muy sufrido y no se deja de ganar para disgustos. ¿Mi favorita? Victoria Grayson.


Poniéndonos serios, y regresando a profesiones verdaderas, de esas que te hacen llevar una vida sufrida, me paso a 'Nashville' para señalar el duro trabajo de los artistas que forman parte del mundo del country (y del mundo de espectáculo en general). Que le pregunten, sino, a Rayna Jaymes, madre, ex-esposa y reina del country. Sin olvidarme a la princesa (prácticamente) destronada: Juliette Barnes. Pero ellas ya están consolidadas en este mundo, no como otros aspirantes a serlo todo, como Scarllet, Avery o Gunnar. ¿Mis favoritas? Rayna Jaymes y Juliette Barnes.


Para puteadas, las camareras/reposteras protagonistas de '2 Broke Girls'. Max y Caroline casi no tienen tiempo para vivir, pero aún así se toman la vida con humor, ironía y mucha mala leche. En su universo habitan también gerentes de restaurantes, cocineros, cajeros y señoras polacas sin profesión conocida pero que viven sin problemas. ¿Mis favoritas? Max, Caroline y Sophie.


Y por último, un clásico entre los clásicos: los médicos. 'Anatomía de Grey' ha estado esta semana en boca de todos por cierto acontecimientos inesperado que nos ha dejado a todos sus seguidores con la boca abierta. Los doctores del Grey-Sloan Memorial Hospital deben andarse con cuidado, pues la invasión alienígena no está todo lo lejos que esperan. Así no hay quien viva en paz. ¿Mi favorita? Cristina Yang, que ya no está con nosotros. En su momento lo fue Izzie Stevens. De los que quedan en pie, me quedo con Miranda Bailey, Meredith Grey y Callie Torres.

miércoles, 29 de abril de 2015

Familia Huang


'Fresh Off the Boat' terminó su primera temporada sin confirmación por parte de la ABC con respecto a si tendremos, o no, segunda temporada. La comedia, que se estrenó en midseason, en miércoles, con grandes datos (2.5 y 2.4 en demos) bajó, en su primer martes (día habitual de emisión) al 1.7 y 1.8. La semana pasada se despidió superando los cinco millones de espectadores con un buen 1.5. Es la ficción más fuerte de la ABC en su floja noche de los martes lo que, unido a las buenas críticas que ha cosechado, debería asegurarle un segundo año de vida.

Al igual que lo que comenté con 'Cristela', 'Fresh Off the Boat' forma parte de esta nueva generación de series americanas que deciden dar protagonismo a personajes que no son blancos. La serie se basa en la autobiografía del mismo nombre escrita por Eddie Huang, productor de la comedia y narrador. La historia gira en torno a los Huang, una familia taiwanesa que en 1995 deja atrás su asiática y tradicional vida en Washington para mudarse a Orlando, donde Louis, el padre (Randall Park) quiere cumplir su sueño: sacar adelante su propio negocio.

"Pimp style"
Por supuesto la reacción inicial del resto de su familia es todo menos positiva. Jessica, la madre (Constance Wu), echa de menos su antigua vida; a Eddie (Hudson Yang), el hijo mayor, le cuesta horrores acoplarse a su nueva vida escolar y a sus compañeros; los pequeños Emery (Forrest Wheeler) y Evan (Ian Chen) se acomodan rápidamente a su nueva situación; y la abuela (Lucille Soong) apenas sale de casa, no habla el idioma y vive anclada en el pasado.

La serie comenzó muy muy bien, con unos primeros capítulos salvajemente divertidos y, aunque no ha podido mantener el nivel, sí que ha seguido desarrollando su esencia, a través de unos personajes que funcionan muy bien y con unos guiones que saben perfectamente en qué llaga meter el dedo para sacar carcajadas al espectador. La principal responsable es Jessica, que se ha ganado un hueco en todas las listas de mejores personajes de 2015. Constance Wu construye un personaje divertidísimo, híper controlador y tan obsesionado por que la cultura asiática se mantenga en la familia, a pesar de la inevitable invasión de la americana, como por la serie 'Melrose Place'. A Jessica le hemos visto gran parte de la temporada en casa, hasta que se rebeló como la mejor agente inmobiliaria de la ciudad. Lo que comenzó colándose en casas a la venta para aprovecharse del aire acondicionado terminó convirtiéndose en algo serio. "Créanme, soy la mejor". Aunque tuviese que escapar de sus vecinas escondiéndose en establecimientos de comida basura para no tener que dar explicaciones. ¿Quién podría decir "Espera, ¿quién era gay en 'Philadelphia'?" después de ver la película? Jessica.


Eddie, adaptándose a sus nuevos compañeros y demostrando ser el chino más negro de toda Florida; sus hermanos pequeños luchando entre sí por ver cuál es más nerd que el otro, siempre y cuando no jueguen a homenajear las cintas de terror asiáticas, como en el episodio de la varicela. Y Louis, sacando adelante su restaurante, a pesar de la competencia y de sus propios camareros. Louis y Jessica han funcionado muy bien como pareja cómica, especialmente cuando aparecían por el despacho del director del colegio. "Lo siento, tenemos nuestras propias actividades para después del colegio. Se llaman trabajos". Todas sus intervenciones en el colegio han sacado algo bueno, como cuando Jessica saboteó la obra de teatro: "Si tanto desean ser actores, deberían acostumbrarse a estar desempleados".

Otros de los aciertos de la serie ha sido la cantidad de actores que han pasado por ella venidos de comedias (siempre comedias) fracasadas. Albert Tsai (nunca me cansaré de recomendar 'Trophy Wife') vino a ejercer de némesis de Eddie; Parker Young (tan guapo como se le vio en 'Suburgatory' o más recientemente en 'Enlisted') trajo de cabeza a Louis en el restaurante; o Maria Bamford (recién salida de 'Benched') dando vida a la profesora de Eddie.


'Fresh Off the Boat' es de esas comedias a las que merece la pena echar un ojo porque son mucho más divertidas de lo que aparentan. Crucemos los dedos para que, al igual que 'Cristela', tenga una segunda temporada. Si es necesario, que repita en midseason. Pero que los Huang vuelvan.