viernes, 8 de diciembre de 2017

La trampa de Flash


'The Flash' por fin ha decidido dejar atrás a los villanos speedsters. Le ha costado cuatro temporadas, pero está hecho. Este año la serie más vista de la CW (y del universo DC de la cadena) ha recuperado el ritmo perdido en el pasado y, no sólo ha incorporado a un nuevo miembro a su equipo (que no se vuelvan locos, a ver si con tanto meta al final 'The Flash' se va a convertir en los circos que son 'Arrow' o 'Legend's of Tomorrow'), sino que su(s) villano(s) de temporada es(son) alguien completamente diferente a los anteriores. E infinitamente más inteligente(s).

Una serie como 'The Flash', que en el fondo no deja de ser un procedimental que tiene al meta de la semana como rival a batir, se beneficia tremendamente de tener una trama serializada de la que vamos conociendo detalles conforme avanza la temporada. Y su cuarta tanda de episodios (de la que se han emitido los primeros 9) no es una excepción. El Samurai fue la primera pista; la aparición de los meta del autobús la segunda. Podríamos considerar el renacimiento de Flash como la tercera. Además de esta trama, hemos sido partícipes de todo lo relacionado con Caitlyn y Frost Killer, a quien parece haber cogido el tranquillo y que sólo aparece cuando se le necesita. Amunet (Katee Sackhoff) ha sido la otra gran villana de lo que llevamos de temporada. No tengo ni idea de si su presencia va a ser habitual cuando regrese la serie del parón, pero así lo deseo.


Antes de entrar en profundidad en todo lo relacionado con el villano, no quiero pasar por alto lo que han vivido como pareja Iris y Barry ("Tú no eres Flash, Barry. Nosotros lo somos"), con visita a terapeuta incluida (qué intensos son para ser tan jóvenes). La boda (oficiada por John Diggle, ¡HORROR!) ha llegado antes de lo esperado y lo fuerte es que ni siquiera se ha producido en un capítulo de la serie, sino que se celebró, así, sin invitados NI NADA (¿en serio Iris se casaría sin la presencia de su padre?) en el capítulo de 'Legend's of Tomorrow' correspondiente al crossover de esta temporada (la boda oficial tampoco se hubiese producido en 'The Flash', sino que fue en 'Supergirl'). Asumido esto (y que los pesados de Felicity y Oliver, no solo no confirmaron su asistencia a la boda hasta UN DÍA ANTES, sino que les robaron protagonismo casándose a la vez que ellos y les regalaron una máquina de café que ni siquiera estaba en la lista de bodas), tenemos ya casados a Barry e Iris. ¡Bien por ellos! (El capítulo de las despedidas de solteros fue especialmente divertido, con Barry borracho y las chicas empoderadas).

Por el camino nos hemos despedido de Wally (¡BIEN!), Joe y Cecile van a ser padres (¿WHAT?) y hemos dado la bienvenida a Ralph Dibny (Hartley Sawyer), el nuevo (y acertado) fichaje del #TeamFlash. Y así hemos llegado a desvelar la identidad de nuestros villanos: el matrimonio DeVoe, formado por The Thinker (Neil Sandilands) y The Mechanic (Kin Engelbrecht). Ellos han sido los responsables del ataque del Samurai, del regreso de Flash y del accidente del autobús que convirtió en meta a 12 personas diferentes (¡qué maravillosa Becky!). Una vez descubierto su plan ("expandir la mente hasta una capacidad infinita"), y sabiendo que en principio querían con ello salvar a la Humanidad (no sé si ésto sigue en pie), los DeVoe han dado un paso adelante sacrificando a Sandilands y sustituyéndole por Kendrick Sampson, un nuevo meta amigo de Caitlyn que además tiene poderes telepáticos. Y todo por obra y gracia de Amunet.


'The Flash' se ha despedido hasta el 16 de Enero con la detención de Barry, al que han cargado con la muerte de DeVoe (qué bien traída toda la trama). Imagino, por tanto, que descubrirán que el personaje de Sampson es ahora villano. Y terminaremos de conocer la identidad del resto de metas convertidos en el autobús además de la continuación del plan de los DeVoe.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

El reino de la oscuridad


Con su tercera temporada 'Supergirl' tiene una tarea complicada. Superar la que fue su primera tanda de episodios (emitida en CBS) es fácil; pero hacerlo con respecto a la segunda (o simplemente igualarla), le está costando lo suyo. Tal vez sea el hecho de que el villano de la temporada no ha hecho su aparición oficial hasta el 9º episodio (la winter finale); o porque el año pasado disfruté muchísimo con la química entre Melissa Benoist y Chris Wood; o puede que haber indagado tanto en las tramas personales de sus personajes haya bajado el nivel. O, simplemente, y quiero pensar que es la verdadera razón, este año 'Supergirl' ha necesitado un (demasiado extenso) prólogo para ayudar a introducir al espectador en su tercera temporada.

La temporada comenzó haciéndonos disfrutar de Cat Grant en su nuevo papel como Secretaria de Prensa de la Presidenta de los EEUU: "Cualquier niño de tercer curso sabe que el calentamiento global es la mayor amenaza de nuestro tiempo. Y me alegro de informar de que la capacidad intelectual de nuestra Presidenta no es inferior a la de un niño de 8 años". Qué pena haber perdido un personaje como el de Cat y cuánto mejora la serie cuando aparece de visita. La crisis personal que atravesaba Kara tras la separación de Mon-El al final de la anterior temporada le llevó a renunciar a su trabajo y a obligarse a sí misma a no ser humana. Esta crisis coincidió con los preparativos de boda de Alex y Maggie, que terminaron en agua de borrajas porque la pareja se vio obligada a separarse al ser conscientes de que no querían lo mismo (Alex quería ser madre y Maggie tenía claro que sudaba del tema a lo grande). Lo cierto es que la despedida les quedó tan bonita como dolorosa: "No sabía que pudiera ser feliz. O aceptarme a mí misma. No habría llegado aquí de no ser por ti".


Mientras, Lena compraba CatCo y convertía a Samantha Arias (Odette Anable) en su sustituta como cabeza visible de L-Corp. Y Hank se veía obligado a regresar a Marte, donde se reencontró con su padre, al que trajo a vivir a la Tierra. ¿Cómo es posible que los capítulos que se centran en Hank sean siempre los más aburridos y flojos de las temporadas? ¿Cuándo se darán cuenta de que no nos importa Hank como para tener que soportar sus traumas? El capítulo del padre de Hank fue también el capítulo del insoportable padre de Maggie (que le visitó cuando la boda seguía en pie). Y es entonces cuando conocimos a Thomas Coville (Chad Lowe), líder de los hijos de Rao y superviviente del accidente de avión que llevó a Kara Danvers a sacar a la luz a Supergirl. Coville sería un personaje episódico más de no ser por la importancia de sus palabras en la winter finale

Primero hablemos un poco más a Samantha Arias y su hija Ruby (Emma Tremblay). ¿No es sumamente extraño que días (semanas) después de conocerse, Kara y Alex ya se consideren a sí mismas como "tías" de Ruby? ¿Soy el único que piensa que Samantha y Alex van a terminar enrolladas? En esta trama lo realmente extraño han sido los sueños de Samantha, que ya nos iban dejando ver que el suyo iba a ser un personaje importante. Por si estas pistas no fuesen suficientes descubrimos que, al igual que Kara, era adoptada, despertando las alarmas de aquel tercer personaje que abandonó Krypton antes de su desaparición. Y ya, el hecho de que le disparasen y no sintiese nada era un claro caso de "aquí pasa algo". 


El capítulo de la reaparición de Mon-El fue el capítulo en el que descubrimos la verdadera identidad de Samantha. Pero vayamos por partes. Volver a ver a Mon-El (¡ays!) fue una de las cosas más bonitas de la temporada, aunque la alegría nos duró más bien poco al descubrir que estaba casado y que, si bien en la serie sólo habían pasado 7 meses desde su despedida, para él habían transcurrido 7 años (que vivió en el siglo 31). Ver juntos a Kara y Mon-El sin estar juntos, además de raro, como que hasta dolía (no sé si será un rollo raro mío, pero la serie ha conseguido que vea a Mon-El como a un ex que regresa dándote la peor noticia posible). "Esto es peor que lo peor que me había imaginado. Y es que tú me mires sin amor en tus ojos". Es una cursilada de narices, pero qué cierto es.

Regresemos a Samantha: su madre adoptiva le cuenta que le encontró en una nave y, por cuestiones de azar, la propia Samantha termina encontrando su propia fortaleza, en la que finalmente descubre su auténtica identidad: Reign. "Eres la culminación de siglos de trabajo, un ser diseñado para un propósito: ejercer justicia. Tu justicia destruirá el mundo delos hombres". Aunque lo mejor de este mensaje es la postdata: "Tu descendencia ha sido un desafortunado error. Pronto la olvidarás". La trama Reign se vio interrumpida por el crossover "Crisis en Tierra X", en el que Supergirl tuvo todo el protagonismo que se le negó en el de la temporada pasada. Lo único relevante para la serie fue que Alex tuvo por primera vez un rollo de una noche (se acostó con Sara Lance).


Y así llegamos a la winter finale: en plena Navidad (qué metido con calzador el crossover, no cuadrando para nada con la línea cronológica de 'Supergirl') y para descubrir que Mon-El y su mujer Imra (Amy Jackson), inspirados por Supergirl y haciéndose llamara 'La Legión' (¿tendrán una cabra?), luchan por mantener la paz en la Tierra (y las estrellas) del siglo 31. Lena y James se enrollan (inesperado, ¿eh? #no) y Kara les da las gracias a Lena y Samantha por ser sus primeras mejores amigas. Lena, sí. ¿Pero Samantha? Hija, Kara, que la conoces de hace 2 días. Sólo tiene sentido esta amistad tan improvisada para hacer hincapié en el drama que supone que las nuevas mejores amigas sean ahora enemigas a muerte. El Fin de los Días ha llegado y Reign es la encargada de llevarlo a cabo: "No eres un dios. Ni yo soy el demonio. Todo lo que soy es la verdad. Y la justicia. Y la muerte. Y reinaré". Y dicho esto, Reign se marca un drop the mic que deja a Supergirl en el peor de sus momentos.

El 15 de Enero 'Supergirl' regresará para continuar la emisión de su tercera temporada. Y espero que, ahora que tenemos villana oficial, la temporada mejore. Supergirl saldrá adelante y descubriremos qué une a Morgan Edge (Adrian Pasdar) con Samantha Arias/Reign. ¿Podría ser el padre de Ruby? ¿O ya sabemos quién es el padre y no me acuerdo porque fue un dato irrelevante? ¿Cuántos episodios más sufriremos viendo juntos a Kara y Mon-El sin ser cuquis como sólo ellos saben?

viernes, 1 de diciembre de 2017

Cuando los momentos felices son también un poco tristes


'This is Us' ha confirmado con los diez primeros capítulos de su segunda temporada que es uno de los mejores dramas (de network) en emisión. Y uno de los más vistos. Este año ha alcanzado la regularidad que el año pasado perdió tras el parón navideño (antes de lanzarse de lleno en el drama William), cuando nos ofreció sus peores episodios. Pero lo de esta temporada no tiene nombre, y es que parece claro que 'This is Us' no va a tocar techo. Al menos de momento.

La segunda temporada de 'This is Us' comenzó haciéndonos pensar que saldríamos de dudas definitivamente en torno a la muerte de Jack y, si bien es cierto que ya conocemos los detalles de la misma, todavía quedan agujeros en esa historia que, imagino, iremos rellenando conforme avance la temporada. Lo que sí hemos presenciado ha sido la confesión que Jack realizó a su mujer respecto a su adicción al alcohol ("Llevo borracho semanas") y la respuesta que le dio Rebecca ("Eres mi marido y yo soy tu mujer y si tienes un problema lo arreglaremos juntos"), además de ver cómo le presentó su problema a su hija Kate.


Kevin, Kate y Randall han protagonizado la trilogía de 'This is Us': tres capítulos centrados cada uno en uno de los hijos de Jack y Rebecca (Número 1, Número 2 y Número 3 respectivamente). En cada uno de ellos la trama dramática de cada personaje ha estallado y ha abierto un nuevo camino a su futuro. Así pues, Randall, Beth y las niñas han tenido que decir adiós a Déjâ después de todo lo vivido para conseguir su adaptación a la familia. Esta trama nos ha mostrado a un Randall en su versión moñas como padre, lo justo para que el espectador sintiese cierta vergüenza al verle y escucharle en determinadas situaciones, pero teniendo presente en todo momento lo padrazo que es. Sin dejar a un lado a Beth (ojalá se valorase más el trabajo de Susan Kelechi Watson). ¿Qué historia traerá el niño que suponemos ocupará el puesto de Déjà?

William sigue presente en la serie a través de flashbacks que nos descubren más detalles sobre su pasado que desconocíamos, o conversaciones que tuvo con Randall y de las que no teníamos conocimiento. Especialmente bonito ha sido ese what if que relata William a su hijo y que podría haber cambiado su relación cuando éste tenía 9 años. Lo que no ha cambiado es la relación entre Kate y su madre, que no tardó en aparecer cuando descubrimos que había perdido el bebé. "¿Cómo puede ser tan triste? Ni siquiera conocí al bebé". El abrazo que se dieron fue especialmente emotivo. Que Toby (¡qué bonito fue su conversación de petición de mano con Jack!) y ella vayan a seguir intentándolo es buena noticia.


Y por último Kevin, heredero de los demonios de su padre y el personaje que mayor cambio está sufriendo. Siento debilidad por Kevin y su capítulo ha sido mi favorito de la trilogía. Por eso no me gusta ver lo que está pasando con él. Le hemos visto en el momento más alto de su carrera profesional (superó su momento como fenómeno televisivo, vivió con éxito el teatro y ha terminado trabajando codo con codo junto a Sylvester Stallone) y que le ha llevado a su peor momento a nivel personal: su adicción a los analgésicos (el miedo a perder su futuro viene directo del pasado) y separarse de Sophie. "No sé cómo ser un marido para ti. No sé cómo ser un padre para nuestros hijos. Te estoy diciendo que cuando...cuando sueño con nuestro futuro juntos...Sophie, es una pesadilla". 

Ahora que Kevin es consciente de su problema y estás dispuesto a hacerle frente ("Necesito que alguien me ayude"), se ha encontrado con que es el peor momento para confesarse ante su familia. Imagino que su detención será lo que le obligue a contar la verdad. Que Tess estuviese en el coche me sobra completamente. No era necesario aportar más drama a una situación como ésta. El 2 de Enero 'This is Us' regresará con la segunda mitad de su temporada (8 capítulos), en los que además de continuar con las historias de Kevin (rehabilitación), Kate (boda) y Randall (adopción) imagino que conoceremos más detalles del pasado de Jack (¿y ese hermano secreto?) y del cómo se fraguó la relación entre Rebecca y Miguel (ya sabemos que todo comenzó la noche del nacimiento de Tess).

martes, 28 de noviembre de 2017

Todos somos uno


Los amantes del cine de terror (y del slasher en particular) celebramos el año pasado el estreno de 'Slasher', serie canadiense que supuso el estreno de la cadena (estadounidense) Chiller en el terreno de la ficción. Su primera temporada (compuesta por un total de 8 episodios), pudo verse una vez concluida en Netflix. Su segunda temporada ha tardado en llegar (lo hizo el pasado 17 de octubre) y ha vivido un cambio de cadena y de distribución, pues ahora es Netflix la poseedora de sus derechos (y que la tiene en su catálogo como serie original propia).

Su primera temporada (que nos descubrió a esa mamarracha llama Katie McGrath a quien podemos ver en 'Supergirl'), que tenía como villano al verdugo de Waterbury, fue bastante disfrutable y cumplió con las expectativas. La segunda (también de 8 capítulos), con el sobrenombre de 'Guilty Party' ('Slasher' es una serie antológica, por lo que las temporadas no comparte ni trama ni reparto), ha dado un par de pasos adelante con respecto a la primera, ha abrazado el gore y la violencia y nos ha hecho disfrutar a lo grande.


La historia es sencilla: cinco años después de haber vivido un trágico acontecimiento en los alrededores del campamento de verano en el que trabajaban como monitores ("No quiero ser mayor. Quiero ser monitora de campamento siempre" "Yo creo que hacerse mayor tiene que molar"), un grupo de jóvenes regresa al lugar para eliminar la prueba que les vincula con aquel hecho. El campamento ya no es tal y ahora alberga una comuna una casa en la que conviven los miembros de una secta una familia (cada uno con su particular situación personal), a quienes tendrán que ocultar sus verdaderas intenciones. El trágico acontecimiento al que me refiero es el juicio al que sometieron a Talvinder (Melinda Shankar) "por ser una puta zorra". Para que nos entendamos: Talvinder es a 'Guilty Party' lo que Alison DiLaurentis a 'Pretty Little Liars'. Pero el espectador no termina de descubrir lo mala que es Talvinder hasta que vamos conociendo, mediante flashbacks, las putadas a las que sometió a sus amigos. Amigos

A partir de aquí spoilers de 'Slasher: Guilty Party'. Si desconoces el (loquísimo) giro que toma la serie en su desenlace, no sigas leyendo.


Las intenciones de 'Guilty Party' quedan claras cuando, poco después de empezar su primer capítulo, vemos morir (siendo atravesado por una motosierra) a Gene (el guapísimo Jefferson Brown). La suya es la primera muerte de una larga lista, a cual más sangrienta y dolorosa. Ninguno de los habitantes de "We live as one", el nombre de la comuna de la casa, está a salvo. Ni siquiera los recién llegados, que despiertan las sospechas de la secta familia. Pero cuando aparece el cadáver de Andi (Rebecca Liddiard), una de las antiguas monitoras, la locura estalla el dejar claro que cualquiera puede convertirse en la siguiente víctima. Pero, ¿quién es el (o la) responsable de semejante festival de vísceras (que las hay en grandes cantidades)?

Como en toda película (o serie) que se centre en un asesinato (o en una serie de asesinatos), todos los personajes son posibles asesinos hasta que se demuestre lo contrario. O lo que es lo mismo: hasta que mueren. Así van cayendo todos, uno a uno después de que conozcamos su pasado (especialmente rocambolesco es el de Glenn [Ty Olsson], que incluye cierto momento en un autobús difícil de olvidar y la consecuencia derivada del descubrimiento de su verdad) y, o bien las razones que les llevaron a "We live as one" (si hablamos de uno de los miembros de la secta) o bien la forma en la que rehicieron sus vidas tras lo ocurrido con Talvinder (si es uno de los monitores). Lo mejor que tiene 'Guilty Party' es a sus personajes: una colección de insoportables (mención especial para Renée [Joanne Vannicola] y Antoine [Christopher Jacot], las razones de ser de "We live as one": "Nuestro matrimonio no fue convencional pero nos queríamos") que te llevan a desear su muerte y a aplaudirla mientras está sucediendo.


Cinco son los personajes que llegan vivos hasta la season finale. Entre ellos está el asesino. El plot twist llega al descubrirse que uno de ellos ni siquiera está vivo y que sólo vive en la cabeza de otro de ellos. Wren resulta que es en realidad Owen ("Nosotros pagamos su castigo, así que una muerte dolorosa y lenta es justo lo que se merece este mierda"), el monitor al que cargaron con la muerte de Talvinder y que se suicidó estando en prisión y Judith (Leslie Hope) es su madre. Wren es un personaje que vive en la imaginación de su madre (de ahí que ningún otro personaje hable con él y que cuando ven a Judith hablando sola sonrían), que se vuelve loca convirtiéndose en su hijo y vengando su muerte. "¡Mamá, haz justicia!"

Lo fuerte es que, aunque no vemos cómo ni cuándo llegó Judith a "We live as one" sí sabemos que es la única a la que le dejan tener medicamentos en casa, dejando caer que conocían su situación mental ("Ahora soy una mujer mucho más fuerte de lo que era antes de llegar aquí y quieres usar mi pasado en mi contra"). ¿Por qué nadie se planteó que la loca pudiese ser la asesina? ¿Fue alguien capaz de pillar este giro? Porque he de confesar que yo sí me olí que Wren (del que también sospeché que era Owen) fuese hijo de Judith y que tuviesen algún tipo de relación sexual muy retorcida. 


Así que al final las únicas supervivientes son las mujeres: Judith (por razones obvias), Keira (Madison Cheeatow), la enfermera/doctora de la casa y Dawn (Paula Brancati), dueña y señora de 'Guilty Party' y auténtica final girl de la historia. Aunque no por mucho tiempo, ya que Judith/Owen tienen planes para ella en el momento en el que recupere la libertad (Dawn no sólo es una mujer fuerte sino que además es sincera y humana y termina confesando la verdad a las autoridades). Ojalá tengamos tercera temporada de 'Slasher' el año que viene.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Druidas y Shannaras


'The Shannara Chronicles' ha vivido en su segunda temporada una mudanza al pasar de la MTV a Spike. No contentos con este cambio, su segunda tanda de episodios ha llegado año y medio después de que terminase la primera. ¿Conclusión? Ha sido un soberano fracaso de audiencia (los seis últimos capítulos se han emitido a razón de doble episodio semanal). Pero aun así, la temporada ha cerrado con un "continuará", lo que deja la puerta abierta a su continuación. Lo cierto es que su final ha sido tan cerrado que su cancelación no sería todo lo dolorosa que cabría esperar (vale, sí, en el último minuto y medio abren la trama de la que sería la tercera temporada, pero no nos hemos quedado a medias con ningún gran enigma).

Es una pena que 'Shannara' haya pasado tan desapercibida, pues se trata de un cruce low-cost entre 'El señor de los anillos' y 'Juego de Tronos', teniendo, como ambas, origen literario. Un drama de aventuras juvenil entretenidísimo y en el que no dejan de suceder cosas (por la cantidad de muertes inesperadas que se producen en la segunda temporada podría compararla con la primera de 'The Vampire Diaries'). Su primera temporada contó con un trío protagonista que en la segunda ha quedado reducido a pareja (aunque luego se hayan sumado más personajes). Y, sino fuese por el último minuto de la season finale, pensaría que en la tercera tendríamos un único personaje protagonista superviviente del trío original.

A partir de aquí spoilers de la segunda temporada de 'The Shannara Chronicles'. Si no conoces la importancia del Pozo del Cielo, no sigas leyendo.


Este año hemos conocido a Cogline (Andrew Grainger), un personaje del pasado de Eretria (que se ha convertido en dueña y señora de la temporada) que le ha ayudado a conocer su historia. Así pues, hemos descubierto que es descendiente de la secta conocida como Los Niños del Armaggedon, superviviente de las Grandes Guerras. ¿Qué tiene de particular ser una Niña del Armaggedon? Ser un híbrido entre humano y demonio, lo que le hace susceptible de ser corrompida por cualquier ser con magia oscura. Como así ha ocurrido una vez el Señor de los Hechiceros se ha alzado gracias a Bandon. Porque sí, el que en la primera temporada estaba llamado a suceder a Allanon, se ha confirmado como villano, aunque ha terminado muerto a manos de su Maestro.

Al #TeamShannara (compuesto por Eretria y Will) se han sumado Lyria (Vanessa Morgan, a quien podemos ver en la segunda temporada de 'Riverdale') y Mareth (Malese Jow); la primera, heredera del reino de Leah, y la segunda, hija de Allanon y de la hermana del rey Eventine, lo que, tras la muerte del Rey Ander, le convierte en sucesora al trono. Sí, (sexy) Rey Ander ha muerto protagonizando el primero de los regicidios de la temporada. Una pena, aunque Aaron Jakubenko no estaba tan guapo como en la primera temporada y su protagonismo había quedado bastante reducido. El segundo regicidio ha sido el de la Reina Tamlin (Caroline Chikezie), madre de Lyria. No me digáis que no parecían Rihanna y una de las Little Mix.


La esperada guerra entre la luz y la oscuridad ha sucedido. Y a pesar de la cantidad de bajas que se han producido esta temporada (no olvidemos a Catania, a quien llegan a resucitar para morir por segunda vez), el bien ha triunfado sobre el mal. Una vez más. Y eso que no se lo han puesto nada fácil. El Señor de los Hechiceros (con el rostro de un Allanon muy chungo y con muy mal color) ha ido ganando poder a la vez que Allanon perdía el suyo en detrimento de su hija, llamada a ser el próximo druida. La culminación de esta transmisión de poderes se ha producido con la muerte del hasta ahora último druida a manos del Señor de los Hechiceros, que ha arrasado allí por donde ha pasado (y sino que se lo pregunta al General Riga).

Como no soy lector de los libros de 'Shannara' pensaba que la temporada terminaría con el triunfo del plan del Señor de los Hechiceros y que la tercera consistiría en eliminar todo el mal expandido a través de las aguas del Río de Plata. Pero no: el sacrificio de Will tras eliminar al villano ha servido para asegurar el triunfo del bien. Y así hemos dejado las cosas: con Lyria convertida en reina (compuesta y sin pareja) y dispuesta a reconstruir Leah ayudada y protegida por Jax (Gentry White); y con Eretria (recuperada pero sabiendo que sigue siendo susceptible a la oscuridad) y Mareth (dispuesta a convertirse en la mejor druida posible) ayudadas por Cogline. Éste hubiese sido un bonito final feliz para la historia, pero en el último momento descubrimos que Mareth siente, a través de las piedras élficas, que Will sigue vivo. Efectivamente: Will está vivo y, aunque no sabemos dónde, sí sabemos que está en un lugar ¿custodiado? por demonios alados.


'The Shannara Chronicles' ha dicho adiós con un "continuará" que da alas a su posible continuación, pero con unas audiencias que ponen en bandeja su cancelación por parte de Spike (que todavía no se ha pronunciado respecto a su futuro). Aunque no tengo ninguna esperanza de que así vaya a  suceder, cruzo los dedos para que podamos disfrutar de una tercera temporada.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

De lo bueno, lo mejor


'Better Things' ha llegado al final de su segunda temporada y, afortunadamente, tendremos tercera en 2018 (todo el asunto en torno a Louis C.K. saltó poco después de renovar). Demos gracias ya que el nivel que ha alcanzado la serie co-creada, co-producida y co-escrita por Pamela Adlon (¿dónde están todos los premios que se merece esta mujer?) se ha convertido, por derecho propio, en una de las mejores series del año. Y no hay discusión. Cuando una serie (sea drama, comedia o una mezcla de ambas) te enseña a ser mejor persona (o te enseña cosas, a secas), se merece todos los halagos del mundo. Y 'Better Things' lo consigue. Quiero repasar lo que han dado de sí los 10 magníficos capítulos de su segunda tanda de episodios recordando algunas de sus mejores frases.

"No preguntes cosas si no quieres saber la verdadera respuesta" (Sam)

"Podría masturbarme durante horas viendo a gente real ser asesinada" (Sam)

"Ése ha sido siempre mi punto débil. Quiero demasiado. Perdono demasiado" (Phyllis)


"Sabes que estoy muy orgullosa de ti" (Phyllis a su hija Sam)

"¿Veis? Siempre me gusta más la versión gay" (Sam)

"¿Podéis dejar de robar velas para llorar en la bañera?" (Sam)


"He estado manteniendo a tu hijo desde el día en que le conocí, que es nueve meses antes de que naciera Max" (Sam)

"Lo peor es ver a todos mis amigos volviéndose más inteligentes. Yo soy muy estúpida" (Max)

"¿Cómo puedes olvidar a alguien que no conociste?" (Sam)


"- Que no se te olvide escribirnos.
- ¿Tienes correo electrónico?
- No. Me temo que vas a tener que aprender a usar un lápiz" (Frankie y su tía abuela Jarita)

"- ¿En serio? ¿Nada de "crecen tan rápido?
- No. Ha sido lentísimo. Y no ha terminado. ¿Qué te crees? ¿Que se va a mudar mañana? Además, ni siquiera tiene 18 años. Y es retrasada" (Sam y Rich)

"Eres la mejor mamá del mundo" (Max)

martes, 21 de noviembre de 2017

Los 300 de Meredith Grey


Que 'Anatomía de Grey' es ETERNA lo sabemos todos. Y no precisamente eterna de "no termina nunca", no; es eterna de "por favor, que no termine nunca". El drama médico creado por ese ser omnipresente llamado Shonda Rhimes alcanzó con el capítulo previo a su finale invernal los 300 episodios. TRES-CIEN-TOS. Una semana después (es decir, hace 5 días), la ABC emitió su último capítulo de 2017, por lo que nos tocará esperar hasta enero del próximo año para resolver todas las situaciones que nos ha planteado.

Lo más destacable de los primeros ocho episodios de tu 14ª temporada (¿soy el único al que le da la sensación de que los continuos recuerdos del pasado le lleva a pensar que estamos cerca de su final?) ha sido la celebración de los 300, con uno de esos capítulos hechos para fans con los que recorrimos la historia de la serie a través de sus personajes (la no mención de Addison Montgomery es uno de esos enigmas sin solución) y de algunas de sus canciones más míticas (¡demos gracias por la banda sonora de la serie!). Por no hablar del momento piel de gallina al celebrar lo que todos sabíamos que llegaría antes o después. ¡Que viva Meredith Grey! Por cierto, ¿se ha convertido Ellen Pompeo en productora de la serie a partir del capítulo 300 o ya lo era de antes?

A partir de aquí spoilers del comienzo de la temporada 14 de 'Anatomía de Grey'. Si no conoces la sorpresa que le espera a Jo al salir del ascensor, no sigas leyendo.


La temporada comenzó con el regreso de entre los muertos de Megan (Abigail Spencer), la hermana de Owen y pareja de Riggs. Con ella también se produjo el regreso de Teddy (a Kim Raver le hemos visto ejerciendo de cirujana en la última temporada de 'Ray Donovan' con una trama digna de 'Anatomía de Grey', todo sea dicho). Recordar el coñazo que fue la llegada de Riggs al hospital y sus continuos enfrentamientos con Owen han terminado mereciendo la pena, pues nos hemos quitado de encima al supuesto sucesor de Derek. Una pena no haber hecho lo propio con Owen, un personaje al que a cada capítulo que pasa cuesta más soportar.

Precisamente ha sido Owen el que más a tope ha empezado la temporada, pues no solo ha recuperado a su hermana sino que por fin él y Amelia han tomado la decisión de separarse. ¡Celebremos! Por su parte, Amelia ha protagonizado una de las tramas médicas más fugaces de la serie, en cuanto a que su cáncer ha sido explotado de forma bastante breve y rápida. El doctor Koracick (Greg Germann) ha sido el encargado de librarle de él y con quien celebró su separación oficial. Descubrir la noticia ("No estás en tu sano juicio ahora y no lo has estado durante años") llevó a Shepherd a vivir una crisis como cirujana ("Todas estas personas buscaron mi ayuda y arruiné sus vidas (...) Creo que me hizo valiente e intrépida. No estoy segura de poder ser cirujana sin él") de la que se irá recuperando poco a poco.


Otros eventos importantes de este comienzo de temporada han sido la llegada de Carina DeLuca (Stefania Spampinato), hermana de DeLuca y que, al igual que él en su momento, ha tenido una irrupción en las tramas maravillosa (tanto por su trabajo como por sus relaciones amorosas). Confiemos en que no le pase como a Andrew y de repente se olviden de ella. La decisión de Ben de convertirse en bombero va a dejar de lado la posibilidad de convertirle en la nueva Stephanie de Jo, y además va a aportar un poco de drama a su relación con Bailey, que no ve con muy buenos ojos la decisión tomada por su marido. Y hablando de maridos: Alex confesó a Jo (que es la nueva jefa de residentes) que encontró al suyo pero que no hizo nada ("Te juro que jamás te haría daño"), lo que por fin les va a permitir vivir su relación en paz.

Nuevos internos han llegado al hospital con todo lo que ello supone (de momento les han sabido incorporar a las tramas, aunque lo de DeLuca con Sam Bello me da un poquito de pereza). Nuevos internos que han estado más presentes que nunca en la winter finale, lo que nos ha permitido conocerles un poquito más. En su despedida invernal 'Grey's' ha vivido un secuestro cibernético (¿no les había sucedido algo similar la temporada pasada? trama que vivimos fugazmente en 'Chicago Med') consecuencia del concurso de cirugía desarrollado anónimamente por Jackson (¿cuándo se van a dar cuenta él y Maggie de que están destinados a quererse mucho y muy fuerte?) y que ha puesto el hospital patas arriba. Aunque no ha sido lo único puesto patas arriba, pues Jo se ha dado de bruces con Paul, del que por fin ha decidido divorciarse.


'Anatomía de Grey' regresará en enero para continuar la emisión de su decimocuarta temporada. La audiencia acompaña y, aunque sigo pensando que las continuas referencias al pasado me llevan a pensar que el final está cerca, es poco probable que la ABC decida dejar de contar con ella en parrilla. ¡Afortunadamente!