viernes, 26 de mayo de 2017

La inteligencia de Chicago


'Chicago PD' llegó la semana pasada al final de su cuarta temporada. En otoño, la unidad de Inteligencia liderada por Hank Voight, regresará con el estreno de su quinto año. Si algo caracteriza a las veteranas de la franquicia 'Chicago' es la fidelidad de sus seguidores (1.7, 1.57, 1.55 de media en demos; 6'41, 7'1, 6'9 millones de espectadores) y los buenos datos que siguen marcando año tras años. Es cierto que éste ha sido el más flojo para el drama de los policías (1.37 en demos con 6'5 millones de espectadores de media), lo que no quita para reconocer su éxito. 

Desde la pasada temporada 'Chicago PD' se ha convertido en mi favorita de la saga, no sólo porque de verdad me sigan fascinando y sorprendiendo con sus casos semanales, sino por la evolución de sus personajes, especialmente el de Erin Lindsay (¡qué buena es Sophia Bush!). Precisamente ella ha sido la protagonista de la cuarta season finale de la serie, dejándonos con la duda con respecto a su futuro. Futuro que la NBC desveló ayer cuando comunicó que Sophia Bush abandonaba la serie.

A partir de aquí spoilers de 'Chicago PD'.


Que Bunny iba a poner entre la espada y la pared a su hija en cualquier momento estaba claro, pues cada vez que ha aparecido en la serie ha sido para alterar su vida (como por ejemplo, para engañarle con un falso padre y dejarnos ver que ella y Voight tuvieron una noche de placer ¿será verdad que al final son padre e hija?). La muerte de un viejo conocido de Voight, y novio de Bunny, ha sido la última, coincidiendo con el peor momento de Lindsay, que acaba de ser suspendida por su actuación con un sospecho en un caso de abuso infantil. Hank lo tiene más difícil que nunca para ahorrarle a su protegida el mal trago, ya que las opciones son sólo dos: o se deshace de ella o cierran la unidad de Inteligencia. Voight es un hombre de recursos y, aunque de primeras parece que no hace mucho caso a la advertencia, poco tarde en mover hilos: dejar que Lindsay se vaya pero asegurándole un trabajo en el FBI.

Después de sacarle la verdad a Bunny (sí mató a su novio) y de advertirle que no vuelva a poner en peligro a Erin, Voight se despide de ella con un bonito gesto haciéndole ver que siempre estará a su lado. Pero Lindsay no lo tiene claro, y si bien no le hemos visto aceptar con rotundidad la oferta del FBI, no parece que haya hueco para ella en la unidad de Inteligencia (pero sí en el corazón de Jay, que se queda con las ganas de pedirle matrimonio). Cuadra ahora la oportuna llegada de Upton (Tracy Spiridiakos) a tres capítulos del final de temporada. ¿Cubrirá el hueco dejado por Lindsay?


Burgess, el personaje que más y mejor ha evolucionado a lo largo de la serie, comenzó la temporada dejando ver a Voight que estaba preparada para formar parte de Inteligencia a pesar de haber rechazado la propuesta en el pasado ("Sentí que aún tenía que aprender algo en la patrulla"), y la salida de Antonio (Jon Seda abandonaba la serie para mudarse a 'Chicago Justice') fue la excusa perfecta para volver a proponérselo (a pesar de la negativa inicial de Olinsky). La pregunta es, ahora que 'Justice' ha sido cancelada, ¿regresará Seda a la serie? ¿Qué pasará con Burgess? ¿Cuánto tardará en regresar de su permiso? Cómo me gustó lo que su hermana le dijo a Platt nada más conocerla: "Siempre dice cuánto le enseñó, cuánto la ayudó a entrar en Inteligencia. Es agradable saber que hay alguien aquí cuidando de ella".

Otro al que hemos dicho adiós es Craig (Samuel Hunt dejó 'PD' para irse a 'Empire'), que regresó al ejército y fue sustituido (aunque no hemos vuelto a saber nada de sus sustituta). Ruzek también estuvo desaparecido durante un par de capítulos en los que Rixton (Nick Wechsler) ocupó su lugar. Con su regreso, y la oportuna salida de Rixton, recuperó su sitio y a Burgess (a quien le confesó que se fue a trabajar encubierto porque no estaba seguro de poder trabajar junto a ella después de haber roto su relación). Olinsky vio morir a su hija (en el caso que protagonizaron las cuatro series de la franquicia) y el pasado de Jay apareció para pedirle el divorcio (provocando la ruptura con Erin).


'Chicago PD' regresará en otoño para resolver muchas de las dudas que ha dejado abiertas. ¿Cuándo regresará Burgess? ¿Qué va a ser de Antonio? ¿Se quedará Upton? En la unidad de Inteligencia no hay sitio para todos. ¿O sí?

jueves, 25 de mayo de 2017

Drama en la 51


'Chicago Fire', la hermana mayor de la franquicia 'Chicago' (que perdió a su última adquisición el martes cuando la NBC anunció la cancelación de 'Chicago Justice'), cerró la semana pasada su quinta temporada. Y aunque ha marcado mínimo en demos (1.52), en cuanto a millones de espectadores se ha convertido en la segunda menos vista con más de 7 millones (frente a los 6'6 de la primera temporada). Y es que 'Chicago Fire' es una rara avis en la televisión actual, pues sus datos han ido subiendo y bajando a lo largo de las temporadas (demos por temporada: 1.8, 2.02, 1.82, 1.75, 1.52; millones por temporada: 6'59, 7'46, 7'42, 8'01, 7'05), lo que le convierte en una de las ficciones americanas con audiencia más fiel. Con estos datos es normal que la ABC quiera su propia serie de bomberos.

Las series pertenecientes a la saga creada por Dick Wolf tienen en común un reparto muy coral, de modo que las tramas van rotando entre sus personajes y dándoles protagonismo a todos y cada uno de ellos; lo que no quita para que haya personajes que destaquen por encima del resto. Y esta temporada de 'Chicago Fire' no ha sido una excepción. Casey y Severide llevan la voz cantante, y las tramas más importantes son las que les tienen a ellos como centro. Otro aspecto en común de las series Chicago es la camaradería entre personajes, algo que visto desde fuera puede producir algún que otro momento de vergüenza ajena. 

A diferencia de 'Chicago Med', que despidió su segunda temporada sin riesgos, 'Chicago Fire' ha dicho adiós hasta otoño viviendo una de sus situaciones más dramáticas. A partir de aquí spoilers de 'Chicago Fire'.


Cruz se ha convertido en el personaje odioso del final de la temporada. Su trabajo como vigilante de seguridad en un bar se vio comprometido cuando expulsó a un borracho después de empujarle, lo que hizo que el departamento de bomberos de la ciudad se ganase una denuncia. El caso ha terminado con Cruz suspendido de salario durante 60 días y enemistándole con Mouch, que no puedo evitar tal resultado. Así que desde entonces Cruz va de intenso por la estación de bomberos y aprovechando cada oportunidad que tiene para hundir un poco a Mouch ("Pon mi ronda en la cuenta de Mouch. Siempre respalda a sus amigos"). Ya podría irse con su hermano y desaparecer, que nadie le echará de menos.

Mouch ha sido otro de los grandes protagonistas del final de temporada, pues se ha dado cuenta de que está mayor para el trabajo y que ya no es tan efectivo como antes. Por eso se ha buscado una alternativa profesional, le ha contado su situación a Trudy y ha decidido jubilarse. El problema está en que ha elegido como su último turno uno de los peores incendios a los que se ha enfrentado la 51, y en el que ha sufrido un infarto que le deja tirado en el suelo y con Herrmann llorando sobre su cuerpo. ¿Está muerto? En este mismo incendio han quedado atrapados Severide, el recién incorporado Kannell, Casey, Otis, Kidd y los ya mencionados Herrmann y Mouch. No sé si alguno de los miembros del reparto abandona la serie, pero es verdad que para ser una serie sobre el cuerpo de bomberos y para la gravedad de las situaciones a las que se enfrentan, pocas bajas han tenido.


El drama es mayor si tenemos en cuenta que Casey y Gaby (ahora convertidos en marido y mujer) no pasan por su mejor momento (y eso que superaron juntos el varapalo de la adopción: "Siempre voy a estar ahí para ti") desde que el padre de ella se ha instalado en casa debido a su mala situación económica. Tampoco ayuda mucho la presión que tiene Casey como concejal, razón por la cual ha renunciado a su puesto eligiendo como sustituta a Tamara. Aunque si hay alguien que ha sufrido de verdad esta temporada ha sido Severide (vaya, ¡¡como siempre!!), que es un personaje al que los guionistas disfrutan haciéndole sufrir. Lo último ha sido ver morir a Anna, su pareja, enferma de cáncer y a la que conoció cuando donó médula. Pero no ha sido su único drama, pues estuvo involucrado en un caso policial que le convirtió en principal sospechoso.

Por el camino hemos perdido a Borelli, hospitalizado debido a las graves quemaduras que sufrió en un incendio y sin olvidar que estuvo dispuesto a derribar a Boden a quien hizo responsable de la muerte de su hermano. A Boden le hemos visto conociendo a su hijo, al que quiso convertir en bombero con todo el descaro del mundo, además de enfrentándose al jefe de otra estación, trayendo el caos (temporal) a la suya. Mouch y Brett jugaron a ser escritores, lo que a punto estuvo de costarles el puesto de trabajo, aunque todo terminó en un final feliz con club de lectura incluido. Y Gabriela se asustó al ver la química entre su hermano Antonio y su compañera Sylvie (relación ya terminada). 


'Chicago Fire' alcanzó los 100 capítulos celebrando el centenario del Molly's. Además, 'Chicago Fire' dio el pistoletazo de salido al crossover entre las cuatro series de la franquicia. Sin olvidar el secuestro vivido por la 51 a manos de algunos de los muchos gángsters que pueblan Chicago. ¿Se hará efectiva la amenaza recibida por Kidd? En otoño regresaremos a la 51 con el estreno de la sexta temporada y descubriremos cómo consiguen salir del incendio. ¿Saldrán todos o Mouch será la baja de la temporada?

miércoles, 24 de mayo de 2017

Tatuajes fluorescentes


'Blindspot' cerró su segunda temporada la semana pasada con la renovación por una tercera asegurada. Tercera temporada que supondrá un cambio en su programación, pues cambiará de día (por segunda vez) y pasará a emitirse la noche de los viernes, donde básicamente irá a morir. Y es que la segunda temporada de 'Blindspot' ha marcado una media de 1.03 en demos con casi 4'9 millones de espectadores, un bajón considerable con respecto a la primera (1.83 y más de 6'9 millones de espectadores).

La trama de la segunda temporada de 'Blindspot' ha continuado lo que empezó la primera: la operación Sandstorm. Y, de hecho, la ha terminado, pues la season finale cierra la trama y, tras un salto temporal de dos años, abre otra nueva. El problema está en que básicamente va a ser lo mismo que hemos visto hasta ahora, con la diferencia de que los tatuajes son fluorescentes. Además, si la primera temporada se centró en el enigma Jane, y la segunda en por qué Weller formaba parte sin saberlo del plan, la tercera les unirá y les convertirá a ambos en objetivo. ¿Razón suficiente para seguir con ella? Que cada uno lo valore, pero en mi caso, aunque ya digo que creo que la serie no va a innovar, sí seguiré.

A partir de aquí spoilers de la segunda temporada de 'Blindspot'.


Tras el ataque sufrido en la Agencia (que terminó con la muerte de Pellington), Weller está encerrado junto a otros altos cargos de distintas organizaciones a la espera de producirse el reinicio anunciado por Shepherd. Y es que ellos forman el Subcomité de Continuidad del Gobierno que asumirá el poder (Protocolo de Truman mediante) cuando el propio Gobierno haya caído. Después de escapar sin ningún problema (menuda seguridad de pacotilla), Weller regresa junto a su equipo para echar por tierra el plan de Shepherd )bombardear Washington y hacer desaparecer la costa este). Para lo bien organizada que estaba la villana de la función, me parece que su plan ha sido destruido con una facilidad pasmosa. Los buenos ganan, Shepherd está en manos de la CIA (más concretamente en las de Nas Kamal) y Roman, que ya ha recuperado la memoria y por lo tanto sabe que fue Jane la que se la borró ("Cuanto más recuerdo más te odio") ha conseguido escapar (porque Jane fue incapaz de disparar a su hermano).

Lo último que vemos antes de producirse el salto temporal de dos años es a Weller y Jane diciéndose que se quieren y comprometiéndose a estar juntos. Pero después de avanzar en el tiempo descubrimos que Jane (¿se ha vuelto budista?) se ha alejado tanto de su equipo como de su pareja (¿tenemos que aceptar que se han casado o el anillo es un mero detalle?). Weller le visita para pedirle ayuda, pues Patterson, Reade y Tasha han sido secuestrados. Para convencerle de regresar le enseña una caja recibida por el FBI que lleva el nombre de Jane (¿a qué nos recuerda?). Una caja (y su contenido) que les necesita a ambos para funcionar. De ella sacan un espejo con un pájaro, el mismo que lleva Jane tatuado en el cuello, y que acercándose a este pájaro ilumina de forma fluorescente los tatuajes de Jane. La sombra de Roman es alargada, y parece que Sandstorm aún tiene algo que decir.


En la segunda temporada de 'Blindspot' descubrimos la traición de Borden ("Mi país ha perdido su norte y algo tiene que cambiar"). Él sabía quién era Jane, conocía su pasado (del que formó parte) y estaba a la espera de que el plan de Shepherd saliese adelante. También hemos visto sufrir a Reade, que pasó sus horas más oscuras antes de salir de dudas con respecto a si fue o no abusado por su profesor en su adolescencia. Incluso hemos sido testigo del romance (básicamente sexual) que se desarrolló entre Weller y Nas. ¡Si hasta el cachondo de Rich Dotcom volvió para involucrarse en un caso en el que Weller tenía que hacerse pasar por su amante!

Así pues, la tercera temporada de 'Blindspot' llegará para resolver un nuevo misterio y para aclararnos por qué Jane se alejó de los suyos. Con Shepherd encerrada, ¿habrá asumido Roman el control? ¿Los guionistas no pararán hasta que Jane mate a su hermano? Toca espera hasta otoño para salir de dudas.

martes, 23 de mayo de 2017

El corazón de Meredith Grey


'Anatomía de Grey' suma y sigue. 13 temporadas lleva en antena y el próximo otoño estrenará la 14ª. Por si esto fuera poco, la cadena ABC ha dado luz verde a un spin-off de la serie (¡¡a estas alturas!!) centrado en el cuerpo de bomberos (¿¿una serie de bomberos ahora que 'Chicago Fire' va camino de su 6ª temporada??). Amo la serie por encima de todas las cosas, por lo que jamás en la vida me quejaré de que su final no llegue nunca. Y es que, de hecho, parece que tenemos 'Grey' para rato. ¿Querrá Shonda llegar a las 15 temporadas?

Si hay algo que tiene a su favor 'Anatomía de Grey' es su reparto. Un reparto que no se resiente a pesar de las inevitables salidas que se producen temporada tras temporada. La última, conocida desde hace semanas, ha ido dejando pistas de cómo se produciría, aunque lo cierto es que no ha sido, desde mi punto de vista, nada satisfactoria. Y me molesta que un personaje tan bueno como ése tenga que decir adiós siendo incoherente consigo mismo. Tampoco me ha gustado este año lo mal que han llevado el embarazo de una de sus actrices, cuya trama iba a ser uno de los platos fuertes de la temporada y que ha terminado resultando una decepción, más que nada porque el personaje ha desaparecido prácticamente sin que nadie preguntase por ella. Pero no todo es malo: Meredith sigue siendo la reina del lugar, los casos médicos siguen sorprendiendo y emocionando a partes iguales y la música sigue siendo uno de sus puntos fuertes.


Después del parón que se produjo tras la emisión de sus primeros nueve capítulos, 'Anatomía de Grey' regresó con un episodio diferente que estuvo protagonizado por Arizona, Bailey y Jo en una prisión. Todo el drama que se creó en torno a Jo, Alex y DeLuca se cerró cuando este último quiso retirar los cargos presentados contra Karev, que terminó pidiéndole perdón. La pena es que esta trama, que al principio de la temporada parecía tan potente, se desinfló y pasó a ser muy secundaria, pues Camilla Luddington se quedó embarazada y su presencia en la serie se ha ido reduciendo de forma considerable. El peor parado ha sido DeLuca, un personaje que llegó a la serie siendo una revelación ganándose el corazón de todos los espectadores, pero que ahora es prácticamente la nada. No sé si volveremos a ver al marido de Jo ("Soy Alex Stevens" ¡el espíritu de Izzie sigue vivo!), pero qué rabia de trama sin final potente, aunque haya servido para ver que Alex es capaz de controlarse a sí mismo.

Otra de las tramas potentes de la temporada ha sido la protagonizada por Diane (LaTanya Richardson Jackson), la madre adoptiva de Maggie que vino para hacernos llorar. Su cáncer de mama inflamatorio (maquillado al principio como una simple operación de aumento de pecho) sirvió para conseguir que madre e hija se reconciliasen ("Encuentra un hombre decente que te quiera sólo un poquito más de lo que tú le quieras a él"). Y ha sido el germen de una de las posibles relaciones amorosas del futuro: Maggie y Avery. Ella empezó echándole en cara que le ocultase la enfermedad de su madre, pero él le hizo ver que cuando Diane supo que se moría, sólo quería estar a su lado. De primeras no estoy muy a favor de esta relación, pero cuantas más vueltas le doy al tema, más veo que nos fueron dejando pistas de lo que estaba por venir. ¡Si hasta Kepner lo tiene claro!


Con los que no parece que va a haber vuelta atrás es precisamente con Kepner y Avery, que se reencontró con su padre (Eric Roberts). En cambio, los que sí se han reconciliado han sido Bailey y Richard, después de que la guerra entre ambos ("Si necesitase ayuda serías la última persona a la que llamaría"), y que involucró a Catherine, Eliza y Meredith (que llegó a ser suspendida de su puesto), haya llegado a su final ("Ellis jamás me perdonó. Se fue a la tumba sin perdonarme. No nos hagamos eso el uno al otro"). Entre medias casi le costó su matrimonio a Richad con Catherine ("Bailey era mi estudiante favorita. Vi todo su camino hasta jefa. Y la pusiste en mi contra"), a la que recuperó gracias a la misión de Bailey ("Mire, ha recuperado a su mujer del trabajo, ahora recupere a su verdadera mujer") y su amistad con Arizona, con la que pasó del "Gracias por estar de mi lado. Eres una buena amiga" al "Necesito algo de tiempo" que le dijo tras descubrir su relación con Minnick (que termina la temporada siendo despedida ahora que por fin han espabilado Bailey y Catherine).

El drama que se han traído entre manos Owen y Amelia, después de hacerles sufrir intensamente, y de aburrir a los espectadores, parece que ha llegado a su final con el regreso a casa de la hermana de Owen. Sí, la hermana desaparecida y dada por muerta que era novia de Nathan y que les tuvo enfrentados al poco de llegar este último al hospital, está viva. Y vuelve a casa. En el peor momento posible, pues Nathan y Meredith habían dado por fin el paso de estar juntos ("Estoy dispuesta si tú lo estás"), superando un avión en peligro y el miedo a contárselo a Maggie ("Eres mi hermana. Y estoy completamente segura de que no te voy a perder por un tipo"). Pero Mer, nuestra Mer, tiene un corazón que no le cabe en el pecho y, aunque le duele, acepta lo que está por venir, pues como bien dice ella, si fuese Derek el que volviese, no se lo pensaría dos veces.


Y llego así a Stephanie, a la que esta temporada han hecho sufrir perdiendo pacientes ("Si realmente no tenemos control, ¿entonces cómo nos atrevemos a decirles que podemos?"), e incluso obligando, tarde, a hacer terapia por la muerte de su novio (Wilmer Valderrama). Su implicación en la explosión (¡qué bien se presentó la trama del violador!) y lo mal parada que ha salido del incendio (¿nadie iba a decirle que estaba achicharrad?) le van a obligar a alejarse del quirófano. Ese quirófano por el que ha vivido desde que llegó a la serie y del que ahora no siente ninguna pena por alejarse. De repente se da cuenta de que ha estado toda su vida viviendo en un hospital y de que es el momento de ver lo que está fuera de él. "Usted me cambió la vida, Doctor Webber. De verdad, me ha enseñado cómo olvidar el pasado y encontrar mi camino (...) Significa que dimito". Y así, de repente, tira por la borda su futuro profesional. Cero coherencia con el personaje.

'Anatomía de Grey' cierra su decimotercera temporada diciendo adiós a Edwards y dando la bienvenida a la hermana de Owen. También despide a Minnick y abre la puerta a un posible romance entre Maggie y Avery. Yo sólo le pido a Shonda que siga haciendo feliz a Meredith, porque cuando ella sonríe, el mundo sonríe. Y que sigamos teniendo estrellas invitadas tan maravillosas (Aida Turturro, Samaire Armstrong, Robbie Kay, June Squibb, Hal Holbrook, Matthew Morrison o la pequeña estrella de 'Big Little Lies' Darby Camp).

lunes, 22 de mayo de 2017

La crisis del Presidente Kirkman


Que 'Designated Survivor' ha sido uno de los mejores estrenos de la temporada está claro. Que a nivel de audiencia ha funcionado, también (1.25 en demos con casi 6 millones de espectadores de media). Pocas cosas negativas puedo decir sobre el thriller político que ha supuesto el bautismo televisivo de David Guggenheim (guionista de películas como 'El invitado' o 'Contrarreloj') y que la cadena ABC estrenó en septiembre trayendo de vuelta a la televisión Kiefer Sutherland después de volver a ponerse en la piel de Jack Bauer en 2014 ('24: vive otro día').

Aunque 21 episodios ("divididos" en dos partes: Peter MacLeish/Nestor Lozano y Nestor Lozano/Patrick Lloyd) siguen siendo demasiados, a 'Designated Survivor' no le han sentado del todo mal, pues a diferencia de otras series con conspiración y política (como es el caso de 'Quantico', con cuya segunda temporada tiene bastantes aspectos en común), ha sabido sacar partido a todos y cada uno de ellos (y se deshizo de aquello que era un lastre, como los dramas de la familia Kirkman). Y es que, a pesar de ser un procedimental, lo cierto es que ha tenido mayor relevancia la trama serializada que los casos capitulares. De hecho, los episodios en los que se ha dejado a un lado la conspiración han sido los más flojos, siendo ése su punto débil (algo en lo que 'Madam Secretary' le saca muchísima ventaja).

Cuando eres un villano de nariz sexy
Descubrir la identidad del responsable tras el ataque que llevó a Tom Kirkman a pasar de sucesor designado a nuevo Presidente de los EEUU (el más humano, como demuestra tapando con una manta a su Secretario de Prensa en el Air Force One, y el menos político de la historia) ha sido el objetivo de esta primera temporada, que supo, especialmente en los primeros episodios, atrapar al espectador con cliffhangers que le dejaban con ganas de más. Y la trama se ha ido desarrollando y creciendo (e implicando a cuantos más personajes mejor) hasta ser casi resuelta en la season finale. Porque sí, uno se queda satisfecho con el recorrido y con el resultado final, y el "lo que vendrá en el futuro" es suficientemente interesante como para asegurarse de que los fans regresaremos cuando la serie estrene su segunda temporada. Vale, sí, 'Designated Survivor' se ha pasado, por momentos, de ser la más patriótica y más americana de las series; sí, también se ha pasado en intensidad en alguno de sus diálogos ("Hoy todos somos norteamericanos", "No viviremos con miedo"); sí, Rob Morrow es insoportable; sí, Kiefer Sutherland está fatal operado; y sí, la voz de Kal Penn es casi tan irritante como él. Pero quiero más.

A partir de aquí spoilers de 'Designated Survivor'.

Cuando juegas a ser el mejor POTUS de la historia
Hannah Wells es la Alex Parrish de 'Designated Survivor' (ojalá crucen sus caminos en algún momento). Ella, prácticamente sola, ha resuelto la crisis a la que se ha enfrentado Kirkman como Presidente, y ha sido la que ha visto morir a casi todos los personajes (a excepción de Jason, su maestro). Lloyd (el Donald Trump de 'Designated Survivor') se les ha escapado, y ahora que tiene en su poder "cualquier aspecto de la estructura defensiva del país", se ha convertido en el enemigo público del planeta. Ahí es nada. La segunda temporada le tendrá como némesis oficial desde el primer capítulo y hasta que den con él. 

En otoño 'Designated Survivor' regresará con su segunda temporada y persiguiendo a Patrick Lloyd. ¿Veremos de nuevo a Hookstraten? ¿Habrá algún otro enemigo en la Casa Blanca?

viernes, 19 de mayo de 2017

Alex Parrish, la nueva princesa del pueblo


'Quantico' cerró el lunes su segunda temporada y poco después la cadena ABC comunicó que la serie renovaba por una tercera tanda de episodios. Antes de ver la season finale, y aún siendo consciente de que su audiencia hace aguas, quería la renovación, pues pensaba que nos despediríamos con un cliffhanger de los que hacen afición. Pero resulta que este final de temporada ha sido perfecto en cuanto a que la trama se ha cerrado y la historia de los personajes ha llegado a un punto en el que no hace falta saber más. Entonces, teniendo en cuenta sus pobres audiencias (0.67 en demos y casi 2'8 millones de espectadores de media) y que no ha quedado nada pendiente, ¿para qué renovar por un tercer año? La buena noticia es que sólo tendrá 13 capítulos, lo que seguramente juegue a su favor.

La primera mitad de la primera temporada de 'Quantico' fue una auténtica bomba; tuvo un gran estreno (1.9 en demos) y una buen trama para desarrollar. Pero entonces llegó el parón, bajó el nivel, y la audiencia empezó a perder interés. Aquella segunda mitad de temporada fue un copia pega mal hecho de la primera que, al menos, terminó en lo más alto con una season finale que explicó todo y que cerró la trama. El comienzo de la segunda temporada fue muy satisfactorio, recordándome los buenos tiempos de la primera. Pero duró bien poco, pues complicaron la trama de una forma imposible de seguir que, eso sí, resolvieron para empezar de cero en sus últimos nueve capítulos. Esta "segunda mitad" (con una única línea temporal) ha sido mucho más sencilla, explicable y, por tanto, disfrutable, y aunque ha terminado alargándose demasiado (es lo que tiene tener 22 capítulos por temporada) se ha cerrado con un final perfecto (que hubiese sido la mejor series finale posible).

A partir de aquí, spoilers de la segunda temporada de 'Quantico'.


Al equipo de Alex (no era la jefa oficial pero como buena reina de la vida que es, a efectos prácticos lo era) las cosas no han podido salirle peor, y es que después de ver cómo la presidenta Haas dimitía y Roarke (el Trump de 'Quantico') se convertía en el hombre más poderoso de los EEUU, se veían obligados a trabajar para él. Pero con un plan a largo plazo (100 días) en el horizonte: "¿Quién quiere ser un terrorista?". Como no podía ser de otro modo, este plan también les ha salido mal (como todos los que han hecho frente a Roarke), pero la rápida capacidad de reacción de Clay (Hunter Parrish ha sido una de las novedades de la temporada), unida a la falta de miras de Fletcher (¿por qué no detenerles/encerrarles después de descubrirles?) les lleva a desarrollar un plan en 48 horas con el que consiguen la victoria. Porque su plan de 100 días se fue al garete a 2 de llevarlo a cabo; pero el que piensan en sólo 2 es el que les sale fetén. "Dile que vamos a traicionar a nuestro país".

Para este nuevo plan recurren a dos viejos conocidos (Iris y Will) y a otra de las novedades de esta temporada (Jon Kortajarena), aliándose con Rusia y derrocando, de forma maestra, a Roarke. "Estados Unidos es ahora una marioneta de un poder hostil. (...) EEUU se merece la verdad y nada menos que eso". Con estas palabras (entre otras), una poderosa Alex Parrish se cuela en la Convención Constitucional hundiendo a Roarke y fingiendo su muerte de un disparo, siendo ésta su forma de desaparecer del mapa, pues ya no le vale con huir (tal y como hizo en la primera temporada). El que tampoco termina bien es Roarke, que se suicida después de ser catalogado como "el escándalo político del siglo". 


Dos meses después el debate está en el aire (Alex Parrish, ¿heroína o traidora?), pero lo que está fuera de dudas es que "Los Estados Unidos no pueden renunciar a su obsesión con Alex Parrish". En la nueva Agencia todos son felices: Owen es su director adjunto, Nimah y Raina han sido liberadas, Shelby trabaja como profesora en Quantico, Clay se ha casado con Maxine y Miranda está en prisión por ser ella la que "disparó" a Alex, donde pasará mucho tiempo encerrada, aunque ya sabía lo que firmaba cuando aceptó su papel en el plan. ¿Y Alex y Ryan? Dos meses atrás, cuando Alex decidió desaparecer, se subió a un avión en el que, sin ella saberlo, estaba Ryan. "No renuncio a nada si estoy contigo". Y así se cierra el círculo que abrieron, con una escena similar, en la primera temporada.

¿Qué nos contará 'Quantico' en su tercera temporada? De alguna forma Alex y Ryan han de volver a América (¿casados?), aunque ella esté oficialmente muerta. Veremos cómo se van desenvolviendo la nueva Agencia (imagino que el reparto se mantendrá) y el país tras el escándalo Rourke. ¿Llegaremos a ver a Mirando fuera de prisión o ese "mucho tiempo" significa que oficialmente está fuera de la serie? ¿Y Parrish y Kortajarena? ¿Se quedarán? ¿Sabremos algo de Harry (Russell Tovey) o tenemos que tragar con esa horrible despedida que le dieron?  Sea lo que sea que nos vayan a ofrecer, os invito a leer esta entrevista a Joshua Safran, creador de 'Quantico' y que no estará en la tercera temporada.

jueves, 18 de mayo de 2017

Médicos de Chicago


Lo que empezó con un procedimental sobre una de las estaciones de bomberos de Chicago ha terminado convirtiéndose en una auténtica franquicia a la que siguieron los policías, los médicos y los abogados de la misma ciudad. De este modo, la NBC tiene hasta cuatro series en parrilla que forman parte del mismo universo y que, por lo tanto, comparten creador: Dick Wolf.

'Chicago Med' fue la tercera en llegar, conectada tanto con 'Fire' (April fue una novia de Severide) como con 'PD' (Will es hermano de Jay). En su primera temporada fue emitida los martes con 'The Voice' como lead-in y este año ha pasado a la complicada noche de los jueves con 'Law & Order: SVU' como telonera. La audiencia se ha resentido, pasando del 1.72 en demos (con casi 8 millones de espectadores) de media al 1.24 (con casi 6'7 millones de espectadores). Tal vez haya sido ésta la razón por la que la NBC ha decidido convertirla en serie de midseason para su tercera temporada. Algo que le sentará muy bien, pues aunque se trata de un procedimental médico y casos nunca le faltarán, es cierto que 23 episodios (5 más que los que tuvo la primera temporada) son demasiados.


Esta temporada April ha acaparado mucho protagonismo, pues le hemos visto embarazada, enferma de tuberculosis, prometida, abortando y cancelando su compromiso. Además, su hermano Noah (para mi gusto un médico terrible) ha conseguido plaza en su hospital y ha terminado la temporada abriendo la puerta a un posible romance con el doctor Choi (insoportable e intenso en extremo). Algo similar ha sucedido con Will y Natalie, que después de haber conseguido superarse el uno al otro iniciando nuevas relaciones, han terminado solteros y con bastante probabilidades de estar juntos. No miento cuando digo que me hubiese encantado que convirtiesen a Nina en una loca dispuesta a matar a Natalie. Eso sí, la despedida de Jeff me ha parecido fría y bastante fea, por mucho que lo utilicen para dar pie a un nuevo comienzo.

Connor ha sido otro de los grandes protagonistas de la temporada, especialmente en su recta final. Antes conoció al doctor Latham, diagnosticado con Asperger, y al que ayudó a mejorar sus habilidades sociales. Su relación con Robin, la hija del doctor Charles, pasó a otro nivel desde aquel "¿Puedes oírlas?" que ella le preguntó obsesionada por las ratas de su apartamento. Lo siguiente fue que el doctor Charles le ingresase en psiquiatría contra su voluntad después de haber conseguido retomar su relación y preocupado por el historial de problemas psiquiátricos de la familia (empezando por él mismo). La historia ha tenido un final feliz para Robin, pues lejos de estar psicótica, su problema era un tumor que le obligaba a mostrar su versión más loca. ¿Acaso no hubiese sido más dramático que Robin se tirase por el balcón y hundiese a Connor, que ya vio cómo su madre se suicidó? Y más teniendo en cuenta lo que pasó con el personaje de Mekia Cox en la segunda temporada de 'Secrets and Lies'. Hubiese sido una secuela muy "divertida". La cuestión es que el doctor Charles ha terminado la temporada con un disparo recibido de uno de sus pacientes antes de quitarse la vida.


El final de temporada de 'Chicago Med' ha sido más un final digno de telenovela que de drama médico, pues, si dejamos a un lado lo sucedido al doctor Charles, la intriga para su regreso es saber si Will y Natalie estarán juntos, si April y el doctor Choi estarán juntos y si Reese y Noah estarán juntos. ¿Tiene Robin que preocuparse ante la llegada de Ava? Reese, uno de esos personajes más secundarios pero que ha ido ganando protagonismo conforme avanza la serie, ha tenido un par de tramas interesantes este año, empezando por la que le unió a Erin Lindsay (uno nunca se cansa de ver y escuchar a Sohpia Bush), o cuando sintió que decepcionó a su maestro, el doctor Charles, y empezó a ir a terapia. De hecho, el doctor Charles fue el que la eligió como doctora de su hija, lo que llevó a Reese a pensar que no lo había hecho por su profesionalidad, sino porque era la mejor forma de conocer de primera mano la situación. Sin olvidar el suicidio del doctor Wheeler, que afectó por igual a todo el personal del hospital.

Por el camino, Maggie, que siempre forma parte de todas las tramas (especialmente de las amorosas), vio cómo la agente que le arrestó el año pasado ingresaba en el hospital o Sharon, que conoció a la novia de su marido el mismo día que el hospital fue hackeado y cuyo rescate pagó el doctor Latham (una trama de rabiosa actualidad). Y por último queda recordar la reunión familiar de los Halstead y que sirvió para que Will se reconciliase con su padre. 'Chicago Med' mejora con respecto a su primera temporada, aunque sigue siendo mi tercera elección de la franquicia Chicago (qué bien les sientan a las series implicadas los crossovers entre ellas, tanto los especiales como los habituales).