jueves, 30 de julio de 2015

El mundo es de los jóvenes


'Wayward Pines' ha sido, desde mi punto de vista, un acierto. Una serie evento (miniserie de toda la vida), basada en las novelas del mismo nombre (no adapta la trama de todos los libros) y producida por M. Night Shyamalan (¿será 'La visita' la película que nos haga recuperar la confianza en el director que nos regaló 'El sexto sentido', 'Señales' y 'El bosque'?), que además dirigió el Piloto. Y aunque considero que revelar el misterio tan pronto (en el quinto capítulo) le hace perder cierta gracia (¿acaso no hubiesen podido contarnos exactamente lo mismo pero contándonos la verdad en el séptimo/octavo capítulo?), como producto veraniego ha sido un digno entretenimiento. FOX ha sido cabal y después de venderla como producto con principio y final, aunque sabemos que en caso de haber tenido mejor audiencia hubiese tenido segunda temporada (no será por falta de historia), la ha terminado cancelando.

"No intentes irte. No hables sobre el pasado. No hables de tu vida anterior. Contesta el teléfono siempre que suene. ¡Trabaja duro, se feliz, y disfruta de tu vida en Wayward Pines!"

Matt Dillon (¿es o no es sexy? ¿por qué no ha protagonizado una serie antes con todo lo que le pega?) ha dado vida a Ethan Burke, agente del FBI que tras sufrir un accidente aparece en Wayward Pines, un misterioso pueblo que se encuentra rodeado por una valla electrificada (lo que nos hizo pensar a todos en 'El bosque'). Allí conoce a algunos de sus habitantes más célebres, a los que dan vida Melissa Leo, Terrence Howard, Juliette Lewis o Toby Jones entre otros. Atrás deja a su mujer (Shannyn Sossamon) y su hijo (Charlie Tahan) y se reencuentra con Kate (Carla Gugino), antigua compañera de trabajo a la que dieron por desaparecida años atrás y que ha rehecho su vida junto Harold (Reed Diamond). ¿Qué pasa por las cabezas de los habitantes de Wayward Pines que asisten, ansiosos, a las decapitaciones/ajustes de cuentas de sus vecinos cuando incumplen alguna de las normas del pueblo? 

Con la aparición de Hope Davis (una vez la familia Burke se reúne en Wayward Pines), dando vida a una de las profesoras del instituto, tanto el personaje de Ben como los espectadores conocemos "la verdad" (en el quinto episodio). Pero para eso paso a utilizar spoilers de la serie, por lo que te recomiendo que dejes de leer si no sabes quiénes son los abbies.

"Hola, soy Pam y quiero ser tu mejor amiga"
La Primera Generación de Wayward Pines. Ellos son la clave. Los abbies (abreviatura de aberraciones) "son el resultado de una serie de mutaciones genéticas o aberraciones (...) ahora son los carnívoros más eficientes (...) una vez fueron hombres". Todos y cada uno de los habitantes de Wayward Pines fueron escogidos y traídos (por medio de accidentes que sufren en sus vidas) "para formar parte de una comunidad especial, una comunidad que no forma parte del mundo que una vez conocisteis, sino más bien de uno muy diferente, un mundo en el que los abbies prosperan, mandan". Resulta que la raza humana desapareció hace casi 2000 años y que no estamos en el año 2014, sino en el 4028. Ahí es nada. Como consecuencia de los accidentes sufridos por los elegidos, éstos fueron puestos en cámaras de hibernación y despertados en el momento en el que eran necesarios en Wayward Pines (interesantísima esta idea: tener en el "banquillo" siempre reservas). Dentro de todos los elegidos, los jóvenes son los más importantes. Ellos forman la Primera Generación, obra y gracia del salvador, David Pilcher (Toby Jones). "No se lo contéis a ningún adulto por una simple razón: el futuro de esta gran ciudad se asienta en vosotros". Literalmente, pues el personaje de Davis pretende que Ben, el hijo de Ethan, se ponga manos a la obra para concebir la primera generación "pura" de Wayward Pines.

A partir de ese momento ponemos rostro a los abbies, seres humanos convertidos en bestias que arrasan a su paso y que se alimentan de todo lo que encuentran. Pilcher es el constructor del arca (Wayward Pines) y cuenta con todo lo necesario para desarrollar la vida en ella. "Las mentes jóvenes no tienen miedo. Están menos arraigadas al viejo mundo. Pueden aceptar la verdad". Ésta es la razón por la que sólo unos pocos adultos conocen la razón por la cual Wayward Pines está rodeada por una valla. Y no es por mero capricho de Pilcher, sino porque el primer grupo de habitantes que pobló la ciudad lo hizo conociendo la verdad y terminó siendo un fracaso, así que Pilcher hizo borrón y cuenta nueva. Lo mismo que pretende hacer cuando Ethan, cansado de los secretos y el mal hacer de Pilcher, decide contar toda la verdad al pueblo, coincidiendo con el descubrimiento de la facción rebelde, liderada por Kate y Harold.

No te fíes de Truman Capote
La locura se desata cuando todo lo que puede salir mal sale mal. Parte de los rebeldes consigue escapar, provocando la ira en Pilcher, que mientras ve cómo Ethan cuenta toda la verdad, decide dejar desprotegido el pueblo y permitir la entrada de los abbies para que arrasen y comiencen de nuevo. "En invierno, en cuanto las aberraciones hayan emigrado, podremos empezar de nuevo desde cero" le comenta a su hermana Pam (Melissa Leo), que ve atónita cómo su hermano se ha vuelto loco. Curioso y radical el cambio sufrido por Pam, que comienza presentándose como una villana sin corazón que cree completamente en la causa y que termina mostrando compasión y corazón. Y matando a su hermano, claro. Megan Fisher (Hope Davis) se entrega completamente a su Salvador y pierde la vida, igual que Ethan, que se sacrifica (totalmente innecesario) para salvar a los demás, sin saber que el resto de miembros de la Primera Generación se ha refugiado también en su arca. Este detalle es importante pues, tres años y cuatro meses después, cuando Ben despierta (sufrió un golpe que le dejó inconsciente) descubre que Wayward Pines (y, en definitiva, el mundo y la humanidad) está en manos de la Primera Generación (que tragan con todo lo que Pilcher les vende). ¿Los adultos? En hibernación.

"Do not try to leave"
Debo confesa que este cruel giro final me ha gustado muchísimo y que, claramente, la serie podría haber continuado con una segunda temporada en la que Ben haría lo imposible por despertar a los adultos. 'Wayward Pines' es una serie perfecta para el verano. Es verdaderamente adictiva en su primer tramo, decayendo tras el descubrimiento de la verdad y remontando el vuelo cuando todas las cartas quedan sobre la mesa. Si hasta los fallos del guión (¿de verdad son incapaces de contarles la verdad a los rebeldes para ahorrarse todo el drama? ¿de verdad los jóvenes aceptan sin problemas la situación que se esconde tras la valla? ¿no les cuentan la verdad a los adultos por miedo a que se suiciden pero luego se cargan a todos aquellos con inquietudes? ¿no se trata de no perder población?) son aceptables, igual que la presencia de Adam Hassler (Tim Griffin), un personaje totalmente prescindible y que sólo contribuye a liar al espectador cuando le vemos compartir escenas con Toby Jones. Recomendable.

miércoles, 22 de julio de 2015

El estúpido súper poder de Jackie Peyton


Showtime decidió que ya era hora de cerrar (literalmente) el All Saints Hospital y confirmó que la séptima temporada de 'Nurse Jackie' iba a ser la última. Tarde, pero saber que iba a llegar a su final fue abrazado con entusiasmo por sus seguidores (que cada vez éramos menos). La gran pregunta era: tras el final de la sexta temporada, ¿íbamos a ser testigos del verdadero cambio de Jackie Peyton o iba a ser un espejismo de los tantos que hemos ido viendo a lo largo de los siete años que la dramedia ha estado en antena?

Que Jackie Peyton (una Edie Falco que ha estado impecable de principio a fin y que ganó el Emmy por la primera temporada de la serie de un total de seis nominaciones, además de conseguir cuatro nominaciones al Globo de Oro) ha sido una buena enfermera no lo duda nadie. Que ha sido buena compañera, tampoco. Que ha sido buena madre, tampoco, aunque sus decisiones personales lo hayan puesto en duda en más de una ocasión. Que está enferma, nadie lo cuestiona. Su adicción ha sido el centro de atención de la serie. Un centro de atención inamovible y que ha sido exactamente el mismo durante todo este tiempo. Hemos visto ir a Jackie a rehabilitación en varias ocasiones. Y tantas veces le hemos visto recuperarse como ser incapaz de admitir su condición, lo que echaba a perder los esfuerzos hechos por todas aquellas personas que ha tenido a su alrededor intentando ayudarle. Y este ha sido el lastre de 'Nurse Jackie' en sus últimas temporadas. Cuando parecía que la situación de Jackie daba un paso adelante el castillo de naipes caía por su estúpido súper poder: ella no está enferma y, por tanto, no tiene que recuperarse de nada.

Cuando descubres que O'Hara regresa a casa
Enfermos nos hemos puesto los espectadores viendo que era imposible hacerle avanzar (como muy bien le dice O'Hara en su esperadísimo regreso "Eso no es avanzar, es andar en círculos"). Es de agradecer que Jackie haya dejado atrás el hijoputismo máximo que practicó en la sexta temporada (sufrido especialmente por Antoinette) y que me hizo pedir su cabeza en bandeja de plata, cual Salomé (¿a qué biene ese guiño cristiano con Jackie lavándose los pies al enfermo?). "Hazme buena" le pide Jackie a Dios. Su adicción le ha costado prácticamente todo, aunque es cierto que en ningún momento a llegado a perder nada. Y no le ha importado mentir, engañar y/o traicionar a quien hiciese falta (marido, mejor amiga, hijas, aprendiz, jefa). Tal vez el único con el que ha sido más clara ha sido con Eddie, que ha estado a su lado en todo momento, siendo consciente de muchos de los engaños de su actual pareja.

A partir de aquí, spoilers de la series finale de 'Nurse Jackie'.


O'Hara ha regresado para la confirmación de Fiona, su ahijada, y así de paso volver a trabajar por unas horas en el hospital que tanto le ha echado de menos. Si bien Zoey ha sido siempre un amor de personaje, creo que no fue hasta la salida de O'Hara cuando se convirtió en la Zoey que es hoy. Como si no hubiese sitio para dos secundarias potentes (tres si sumamos a Gloria) de las que enamorarse (de hecho, Merrit Wever ganó su único Emmy por la temporada en la que Eve Best dejó la serie). El regreso de O'Hara ha dejado claro que a pesar de la distancia la inglesa conoce muy bien a su amiga Jackie y que es capaz de detectar cuándo trabaja "hasta arriba". Y lo peor es ver a Jackie mintiendo, cuando sabe que no es capaz de engañar a su mejor amiga. Zoey supo aprovecharse de los bajones de Jackie, ya no acaparando protagonismo, sino porque los seguidores de la serie casi teníamos más interés en saber qué era de ella que por conocer la última de su jefa. Que en esta temporada final la "alumna" ha ya tenido que convertirse en supervisora de su "profesora" ha sido un acierto que ha terminado con la confesión de la primera: "Lo supe la primera vez que te conocí, tenía miedo de ti. Y desde entonces quise ser como tú. Y ahora lo único que hago es preocuparme por ti". Así Zoey le hace ver que desea continuar sola, alejada de su mentora, labrándose su propio camino.

Como no podía ser de otro modo, la suspensión de Jackie no supuso que ésta decidiese poner fin a sus problemas. Simplemente se encontró ante una situación de la que salió airosa, a modo de paréntesis en su vida como adicta, a la que regresó poco después de recuperar su situación profesional y volver a vestir su uniforme azul. Pero ¡ah, amiga Jaqueline! esa dosis que te metes a modo en la fiesta con la que los trabajadores del All Saints se despiden unos de otros parece ser la definitiva. Nos dejan claro que la protagonista sigue viva, aunque quiero pensar que no consigue llegar al hospital y se muere. Porque de otro modo todos sabemos que Jackie volvería a hacer uso de su (estúpido) poder y se pondría a andar, de nuevo, en círculos.


Ha sido una buena temporada de despedida, que nos hace olvidar lo floja que fue la anterior. Una pena despedir a Coop (que ya no era ni la sombra de lo que llegó a ser) a siete episodios del final, cuando Peter Facinelli podría haberse quedado hasta el último. Pero bueno, su salida fue cubierta por el (acertado) fichaje de Tony Shalhoub, que ha sido un pilar fundamental para Jackie y al que hemos visto llegar, también, a su final. Es curioso, porque Betty Gilpin (la Doctora Roman) llegó a 'Nurse Jackie' para cubrir la baja de Eve Best y, aunque al principio no parecía que fuese a ganarse un hueco en nuestros corazones, lo ha terminado consiguiendo. Y con nota. La pareja que ha formado junto a Zoey en estos últimos capítulos ha sido adorable a más no poder. Me ha gustado el detalle de despedirnos también de Dios, ese vecino loco que tantos problemas dio en los inicios de la serie. Y Akalitus, esa otra gran secundaria, la única que le plantó cara a Jackie, y una auténtica superviviente.

'Nurse Jackie' termina su andadura televisiva recuperándose del bache, pero lejos de lo gran serie que fue y con un final correcto, pero que como espectador me ha dejado indiferente.

viernes, 26 de junio de 2015

Producid, malditos, producid (XIV)

Terminada la temporada, toca continuar con una de las tradiciones del blog: repasar series en las que miembros de su reparto cruzan la barrera y se animan a producir las series en las que trabajan, o a escribir y/o dirigir algunos de sus capítulos.


'Elementary' consiguió renovar por una cuarta temporada a última hora. Y Lucy Liu, que además de lucir modelitos y modelazos, ha dirigido varios capítulos, tanto en la segunda como en la tercera temporada.


'How to Get Away With Murder' ha sido una de las sensaciones de la temporada 2014/2015, y aunque terminó temporada a principios de año, ha sido de las favoritas de la audiencia. Debbie Allen y Eric Stoltz, que no forman parte del cast de la serie, sí han dirigido capítulos en su primera temporada. ¿Se dejarán ver en algún momento en el drama protagonizado por Viola Davis?


El año pasado Oprah Winfrey nos regaló, en su cadena, un reality centrado en Lindsay Lohan: 'Lindsay'. Como no podía ser de otro modo, la propia Lindsay ejerció de productora ejecutiva del show.


'Madam Secretary' llegó a la parrilla de la CBS el pasado Septiembre y se convirtió en uno de los mejores nuevos dramas. Téa Leoni, su protagonista, ejercer de productora, igual que Morgan Freeman, que aunque no forma parte del reparto de la serie, sí es productor ejecutivo. Curiosamente Eric Stoltz, que tampoco actúa en el drama, es co-productor ejecutivo y ha dirigido alguno de sus capítulos, al igual que Tate Donovan, que no actúa pero sí dirige.


'Men at Work' fue una comedia muy minoritaria que seguimos muy pocos. El año pasado fue cancelada tras tres temporadas en antena. Danny Masterson, uno de sus protagonistas, ejerció de productor.


'Orange is the New Black' es la serie de moda de Netflix. A principios de este mes estrenó su tercera temporada. Jodie Foster, actriz ganadora de dos premios Oscar, ha ejercido de directora en dos ocasiones, en la primera y en la segunda temporada.

miércoles, 24 de junio de 2015

El largo camino de Selina Meyer a la Casa Blanca


'Veep' despidió su cuarta temporada hace poco más de una semana demostrando que es una comedia que no deja de crecer y que, antes o después, terminará haciéndose con el Emmy a la Mejor Comedia (galardón que, en la categoría de Mejor Actriz de Comedia, lleva ganando tres años seguidos Julia Louis-Dreyfus).

Selina ("Tal vez podamos poner Afganistán en eBay") terminó la temporada anterior con la noticia de que, tras la renuncia del Presidente y como vicepresidenta que era, se iba a convertir en la nueva líder del mundo libre. Por tiempo limitado y hasta las siguientes elecciones, cuando el pueblo americano decidiese su destino. Y los diez capítulos que han compuesto la cuarta temporada se han dedicado a contarnos cómo Selina ("Vaya, en paz con Israel, en guerra con los nativos americanos. ¿Sabes qué soy? Soy lo contrario de Mel Gibson") y su equipo han vivido la campaña, comenzando con su fatídico discurso de investidura en el que, sin gafas ni teleprompter, tuvo que improvisar sus palabras. El secuestro de un periodista americano ("Necesita desodorante") en Irán tampoco les puso las cosas fáciles, especialmente a Gary y a Mike, que fueron retenidos en el aeropuerto con botellines de alcohol destinados al avión de los periodistas que cubrieron el suceso. Aunque el que se vio en apuros fue el insoportable de Jonah cuando se convirtió en víctima de acoso sexual por parte de Teddy Sykes (Patton Oswalt).


Su hija Catherine ("De pequeña era gordita, pero adelgazó cuando se hizo mayor. Gracias a Dios") ha tenido este año mayor relevancia que en el pasado (no me cansaré de repetir que Catherine debería dejarse ver por el universo 'Girls'), como cuando su madre le intentó ayudar a resultar simpática al público. Catherine pilló por sorpresa a su madre cuando le confesó que se había prometido, y a Selina ("Dios, qué lento pasa el tiempo junto a Catherine") le entraron mareos sólo de pensar en la posibilidad de convertirse en abuela. La llegada de Karen Collins (Lennon Parham), amiga de Selina y otra inútil como la Presidenta, supuso el final de Amy (¡qué temporadón el de Anna Chlusmky!), que terminó estallando y soltando sapos y culebras contra su jefa ("Usted es lo peor que le ha pasado a este país").

La siguiente crisis ("Supongo que también podríamos comer coños todo el día, ¿no?") con la que les tocó lidiar a Selina & Co. fue la elección de su posible vicepresidente (en alusión a su competidor "Tiene a la mexi sexy, ¿qué tengo yo?"), recurriendo a muchos de los personajes a los que se enfrentó en el debate de la pasada temporada (hola Randall Park). Pero la solución tenía (casi) nombre de cantante de éxito: Tom James (Hugh Laurie), cuyo único trapo sucio era la propia Selina. Pero lo que no supo prever Selina (ni nadie en su equipo) era que James iba a robarle protagonismo derrochando carisma a raudales y levantando pasiones por todos los destinos por los que la caravana Meyer-James se paseó haciendo campaña ("No quiero romperme una teta. No fueron baratas").


Después de sufrir dos (comiquísimos) intentos de asesinato ("¿Viene a matarme y ni siquiera sabe mi nombre?") en el que Sue estuvo más genial que de costumbre ("¿Qué vas a hacer con un reloj? ¿Decirle que llega tarde?") llegó el escándalo de las filtraciones, que terminó con el despido de Dan (que terminó trabajando codo a codo con Amy) y el fracaso deseado de su nefasta ley familiar, con un fantástico episodio en el que Jonah, Richard, Dan y Amy tenían como objetivo boicotear voluntariamente dicha ley mientras Selina estaba enferma y se comunicaba con su equipo por medio de mensajes de audio. Ambas tramas terminaron uniéndose en el noveno capítulo de la temporada, en el que todos los involucrados se vieron obligados a prestar testimonio, incluida la propia Selina ("Soy la Presidenta. No tengo tiempo para amigos"), y eligiendo a Bill Ericsson como hombre al que inmolar

En el siguiente párrafo spoilers sobre el final de temporada.

La temporada llegó a su final con un episodio tenso, en el que todo el equipo de Selina se encerró en la suite presidencial de un hotel de Baltimore para seguir los resultados de la noche electoral. Mientras Bill no hacía otra cosa que recordar su futuro en la cárcel, Selina estalló cuando descubrió que, ante un posible empate, Tom podría terminar convirtiéndose en Presidente ("¿Podría ganarme esta elección mi puto vicepresidente?" "El libro de normas ha sido hecho pedazos y América se está limpiando su asqueroso culo con él") y acudió a abrazarse a Amy, que terminó regresando junto a su antigua jefa. Finalmente el empate se produce y, ante la posibilidad de terminar él en el poder, Tom le hace a Selina la peor de las proposiciones posibles: "¿Quieres ser mi vice?".


La temporada que viene 'Veep' afrontará su quinto año en antena sin Armando Ianucci, creador de la serie, porque abandona la producción. ¿Veremos a los selinos haciendo campaña por su jefa entre todos los miembros del Congreso? ¿Conseguirá Selina convertirse en Presidenta por méritos propios? ¿O volveremos a verle en su antiguo despacho ejerciendo de vicepresidenta?

lunes, 22 de junio de 2015

La adorabilidad de la chica zombie


'iZombie' llegó a la parrilla de la CW tarde, siendo drama de midseason que no terminó temporada hasta hace dos semanas. Y aunque sus datos no han sido para tirar cohetes, la cadena decidió renovarla por una segunda temporada (ha conseguido una media de 1'7 millones de espectadores y un correcto 0'6 en demos).

Basado en el cómic del mismo nombre, 'iZombie' nos cuenta la historia de Liv (Rose McIver, a la que se le hacen comentarios del tipo "No todos podemos llevar ese look etéreo de Campanilla", en alusión a su papel como el hada de 'Peter Pan' en 'Once Upon a Time'), una joven estudiante de medicina que está a punto de terminar su exitosa residencia en un hospital cuando, después de ser invitada a una fiesta, se despierta sufriendo una especial condición: ahora es un zombie. En cinco meses su vida ha cambiado radicalmente: abandonó el hospital, comenzó a trabajar en la morgue junto a su jefe, el doctor Chakrabarti (Rahul Kohli) y cortó su relación con su prometido Major (Robert Buckley). Ni Peyton (Aly Michalka), su mejor amiga/compañera de piso, ni su madre (Molly Hagan), ni su hermano (Nick Purcha), ni por supuesto Major conocen las razones por las que la vida de Liv ha cambiado tan radicalmente. Los únicos que conocen su secreto son Ravi (su jefe) y Blaine (David Anders), responsable de la transformación de Liv.


Liv trabaja en la morgue, donde se alimenta de los cerebros de los cadáveres con los que tiene que trabajar. Lo bueno de su nuevo estado es que comiendo esos cerebros adquiere rasgos de la personalidad de los muertos (su idioma, la atracción sexual hacia sus parejas) y tiene visiones que le ayudan a resolver los casos a los que se enfrenta el detective Babineaux (Malcolm Goodwin), para quien Liv es una especie de vidente. De este modo 'iZombie' es un procedimental de los de siempre con ese toque especial que le da tener como protagonista a un zombie bueno que ayuda a resolver asesinatos. Y Blaine es protagonista de la trama más serializada, con su negocio de cerebros a domicilio para alimentar a todos los que ha ido transformando y así sacar tajada.

Ese "Eres lo que comes" ha sido uno de los grandes aciertos de la serie, introduciendo las personalidades de los muertos en Liv (genial en modo periodista, loca que habla con demonios, animadora o fumeta) o en Lowell (que en su fase gay, y en alusión a los OneDirection, decide "Hacerlo con Harry. Dejar a Zayn. Salir con Liam"). Otro de sus aciertos son las continuas alusiones a series ("Ay, ¡la madre de los dragones!", "No pienso ir a la cárcel, ¿habéis visto 'Orange is the New Black'? No voy a ducharme usando chanclas hechas con tampones") o películas (Major, haciendo mención a 'Alguien voló sobre el nido del cuco', toda la trama del episodio que homenajea a 'Só lo que hicisteis el último verano' o Ravi cantándole a Liv "Be agressive, B-E agressive" en clara referencia a 'A por todas').


A partir de aquí spoilers de la primera temporada de 'iZombie'.

Me ha gustado mucho cómo han desarrollado la trama de Blaine, implicando cada semana más a Major (lo que ha sufrido el pobre, desde la cárcel hasta el ingreso voluntario en un psiquiátrico), hasta ese éxtasis que se produce en la carnicería en la season finale. Aunque para llegar a ese final conocimos primero a Lowell (Bradley James), con quien Liv empezó una relación (muy bien desarrollada) debido a que él también era zombie. La cosa se complicó cuando la chica descubrió que Lowell era cliente de Blaine, llegando a idear un plan para terminar con su vida, aunque salió terriblemente mal y el que murió fue Lowell. Descubrimos también que Suzuki (Hiro Kanagawa), el jefe de Babineaux, era cliente de Blaine. Por su parte, Ravi (que poco a poco se ha ido acercando a Peyton hasta terminar conquistándola), ha intentado desarrollar una cura a raíz de la droga y la bebida energética que originaron la epidemia. 


Esa cura (de dos únicas dosis) ha terminado corriendo por la sangre de Blaine, para evitar así que siga transformando gente y de Major, que ha sido zombie durante unas horas (exclusivamente para evitar su muerte). El que no sabemos si correrá la misma suerte es Evan, el hermano de Liv, que sale malparado de la explosión de la carnicería y necesita la sangre de su hermana para sobrevivir. Ella, de momento, se niega a dársela para evitar así que se transforme.

¿Terminará Liv ayudando a su hermano con su sangre y convirtiéndole en su protegido zombie? ¿Y Peyton? ¿Perdonará a su amiga? ¿Volverán Major y Liv? ¿Servirá la cura desarrollada por Ravi para curarles a todos? De ser así, ¿qué va a hacer ahora Blaine? ¿Se desatará de verdad el apocalipsis zombie? ¿Cuándol volverá Suzuki? ¿Cuánto va a tardar Babineaux en descubrir la verdad? Nos tocará esperar a la segunda temporada para resolver todas estas cuestiones y las que puedan surgir.

viernes, 19 de junio de 2015

Clash of Flashes


'The Flash' tenía la difícil tarea de mantener el nivel de 'Arrow', su hermana mayor. El exitazo que supuso la serie de Stephen Amell hizo que la cadena tuviese claro que había que hacer un spin-off (que a su vez, en la próxima temporada, tendrá su propio spin-off). Y aunque 'The Flash' comenzó siendo menos buena de lo que queríamos pensar y mostrándose mucho más cómica que 'Arrow' (que se había vuelta oscurísima), la situación ha dado tal giro que es ahora 'Arrow' la que tiene que aprender de 'The Flash'. 

"Me llamo Barry Allen y soy el hombre más rápido del mundo"

Y es que 'The Flash' no dejaba de ser la versión más teen de 'Arrow', con un personaje mucho más joven (Grant Gustin es un tremendísimo acierto de casting: carismático, simpático, guapo y adorable) ejerciendo de protagonista y rodeado de secundarios del estilo a los que tiene su serie madre. Felicity se dividía en dos (Cisco y Caitlin); Diggle era Joe; y Laurel era Iris. 'The Flash' era entretenida pero, al principio de temporada, la veía a años luz de 'Arrow'. Conforme avanzaban sendas temporadas 'The Flash' fue creciendo todo lo que 'Arrow' se fue empequeñeciendo. Y a día de hoy la partida se la ha ganado Barry Allen a Oliver Queen (que se han ido haciendo visitas, tanto ellos como el resto de personajes).


'The Flash' ha sido un procedimental en el que los casos de la semana los protagonizaban metahumanos nacidos todos a raíz de la misma explosión que le dio a Barry su poder. Algunos más interesantes que otros (que rozaron el ridículo) pero todos con el rostro de actores y actrices conocidos (Liam McIntyre, Peyton List, Mark Hamill, con guiño a 'Star Wars' y 'Breaking Bad' incluidos, Robert Knepper, Emily Kinney o Victor Garber, Wentworth Miller y Dominic Purcell, que estarán presentes en 'Legends of Tomorrow', el spin-off de 'The Flash'). Pero sin duda alguno lo más interesante ha sido la trama serializada en la que Barry tenía que descubrir quién asesinó realmente a su madre, identidad que se revela en la serie cuando el espectador ha empezado a sospechar de un personaje: Harrison Wells, un señor muy insoportable que es el mentor de Barry.

Y, a partir de aquí, spoilers de 'The Flash'.


La forma en la que ha avanzado la trama del Flash Reverso me ha gustado por cómo nos ha sido contada. Las sospechas en torno a las verdaderas intenciones de Wells estuvieron presentes desde el principio, pero empezaron a acentuarse cuando descubrimos su habitación secreta. Al mismo tiempo fuimos testigo de aquel doble capítulo en el que Barry se vio obligado a cambiar una línea temporal en la que se declaró a Iris ("Yo nunca he dejado de pensar en ti") y en la que Cisco descubría la verdadera identidad de Wells, para terminar siendo asesinado por su jefe. Eobard Thawne ya había hecho acto de presencia revelando que él era el responsable de la muerte de Nora, la madre de Barry ("Nunca fue mi intención matar a Nora. Estaba allí para matar a Barry"). No fue hasta el capítulo de sus flashbacks cuando descubrimos que el auténtico Harrison Wells murió hace mucho tiempo a manos de un Thawne que venía del futuro (dentro de 136 años) dispuesto a matar a Barry, pues descubrió que él era Flash, su némesis, por lo que matándole a él evitaría el nacimiento del héroe.

El plan para terminar con Eobard parece sencillo por escrito, pero Barry no termina de ver clara la posibilidad de borrar todo lo que ha conocido una vez salve la vida de su madre. Joe lo tiene claro: "Salvaste la vida de muchas personas el año pasado. Es hora de que salves la tuya", pero Henry, su padre (el Flash de la serie origianl), está más a favor de que las cosas no cambien: "Barry, hay un orden natural para las cosas, ¿de acuerdo? Siempre fuiste un héroe". Así que Barry acude a Iris, que deja la decisión en sus manos: "Deberías dejar de pensar en los demás. Creo que debes hacer lo que te diga el corazón". Al final es Barry quién, cuando estaba dispuesto a salvar a su madre, ve a su yo del futuro, el que salva a su yo pequeño, diciéndole que no lo haga. Lo que sí hace Barry es despedirse de su madre. Así pues, Barry regresa, desbaratando los planes de Thawne, que termina desapareciendo cuando Eddie se suicida. "Es la única persona en toda esta historia que puede elegir su propio futuro". ¿Estaba el doctor Martin Stein introduciendo la idea del suicidio en la cabeza de Eddie cuando le dijo estas palabras?


El de Caitlin ha sido un personaje adorable, sobretodo en el capítulo en el que un metahumano se hacía pasar por Barry y le besaba. La pareja que ha formado con Felicity (que en Central City recuperaba la adorabilidad perdida en Starling City) ha sido bastante divertida, con confesiones del tipo "(saliendo con Ray), es como si estuviera saliendo con Barry pero con el cuerpo de Oliver", después de que Cisco y Caitlin recibiesen al personaje al que da vida Brandon Routh con un "¿Es un pájaro? ¿Es un avión?" para terminar con un sincero "¿Qué les pasa a todos los multimillonarios que todos quieren ser superhéroes?". Caitlin ha recuperado a Ronnie (Robbie Amell y sus pezones XXL), que también se vio afectado por la explosión del acelerador de partículas y se convirtió en un metahumano con mucho que ver con Victor Garber. Esa boda improvisada en la season finale ("Pero me di cuenta de que aunque a veces soy más que un hombre, no estoy completo a menos que esté contigo") cierra su historia dándoles el mejor de los finales.

Tal y como ocurrió en 'Arrow', lo mejor que le ha podido pasar a la serie es que los personajes conociesen la identidad del héroe, pues de lo contrario, los que viven en la ignorancia absoluta siempre quedan algo descolgados de las tramas. A Iris, descubrir que su querido Barry era su adorado Flash (¡y todo por un chispazo!) le permitió pasar a formar parte de la acción, igual que a Eddie o al propio padre de Barry ("Siempre te ha quedado bien el rojo"). De hecho, la visita que Laurel hizo a Central City para pedir ayuda a Cisco tuvo su encanto precisamente porque él conocía la otra identidad de la chica. Con respecto a Cisco...¿hay que creerse lo que le dice Thawne al afirmar que también se vio afectado por la explosión y que por eso "es capaz de ver a través de la vibraciones del universo"?


"Entonces un accidente me convirtió en lo imposible"

¿Qué pasará cuando Flash haga frente a esa catástrofe global que seguramente arregle? ¿Habrá algún viaje más al pasado en el que se resucite a Eddie? ¿O viajes al futuro? ¿Viviremos ese año 2024 en el que está casado con Iris y en el que Flash termina desapareciendo?

miércoles, 17 de junio de 2015

Acosados


Lo que le ha hecho esta temporada la CBS a 'Stalker' no tiene nombre. Decidió sacarla de la parrilla cuando sólo le quedaban tres episodios por emitir y, más de dos meses después, la recuperó cambiando su día de emisión. ¿Resultado? 'Stalker' ha sido cancelada y, aunque hubo rumores de que alguna otra cadena (TNT) la rescataría, no se ha vuelto a saber nada al respecto. Y es una pena.

Kevin Williamson ('Scream', 'Sé lo que hicisteis el último verano', 'Secuestrando a la Srta. Tingle', 'Dawson crece', 'The Vampire Diaries', 'The Following') no ha tenido suerte esta vez con un drama procedimental que ha seguido a la Unidad de Evaluación de Amenazas de la Policía de Los Ángeles, cuyo trabajo es ocuparse de los casos de acoso y amenazas a individuos, políticos y funcionarios. Dylan McDermott (ese señor que a sus 54 años puede presumir de eterna juventud pero no de éxitos recientes en televisión) y Maggie Q han sido las cabezas de cartel en una serie que ha tenido en su reparto a Victor Rasuk, Mariana Klaveno y Elisabeth Röhm. Lo que ocurre al final entre los personajes de McDermott y Q, aunque se veía venir, ¿estuvo influido por la relación, fuera de la serie, existente entre los dos actores?


Lo que más he disfrutado de 'Stalker' ha sido de sus cold openings, en los que se nos han ido presentando los casos tratados en cada capítulo y que bien podrían haber dado pie, todos y cada uno de ellos, a un slasher (el del capítulo de Halloween fue fantástico). Eso, las canciones (llenas de mensaje y con doble lectura) con las que cada episodio llegaba a su final, y las guest stars, que me han dado la vida. Como suele ocurrir en los procedimentales, las estrelleas invitadas vienen, o a ser las víctimas o a ser los asesinos. Y aquí ha ocurrido igual, con la diferencia de que en cada capítulo podíamos tener varias y, por lo tanto, las dudas no se disipaban hasta el desenlace. 

Además de los casos semanales, en 'Stalker' hemos tenido una trama más serializada cuya protagonista ha sido la teniente Beth Davis (Q). Su pasado, completamente relacionado con su profesión, le persigue con la cara de Erik Stocklin y Eion Bailey (al que también vimos la temporada pasada en 'Ray Donovan' y que regresó a 'Once Upon a Time'), implicando al personaje al que da vida Tara Summers y, por desgracia, la resolución del caso quedó deslucida cuando CBS la retiró de su programación. Menos mal que los dos últimos capítulos, que comparten trama, ayudan a arreglarlo, a pesar de que nos quedamos con el corazón en un puño con la escena final (ay, Mira Sorvino). De verdad necesitamos que alguna cadena caritativa la rescate.


Kris Polaha, Lauren Bowles, Kerr Smith, Caity Lotz, Heather Matarazzo, Shanola Hampton, Andrea Roth, Lesley Fera, Torrey DeVitto (madre e hija en 'Pretty Little Liars'), David Anders, Samaire Armstrong, Kat Graham, Phoebe Tonkin o AnnaLynne McCord. Todos ellos han pasado por 'Stalker', bien para moriro o bien para matar. ¿De verdad necesito explicar por qué me han fascinado sus estrellas invitadas?

No hay cosa que me hiciese más ilusión que leer que os animáis con 'Stalker' este verano. La disfrutaréis porque no se hace pesada y, con más de un capítulo, la pasaréis realmente mal.