miércoles, 7 de mayo de 2014

Norman y Norma Bates


'Bates Motel' despidió se segunda temporada como viene siendo habitual: demostrando que es uno de los dramas más fríos en emisión. Cualidad que, probablemente, seguiremos viendo el año que viene, ya que la serie protagonizada por Vera Farmiga ha sido renovada por una tercera temporada.

Los siguientes párrafos estarán llenos de spoilers de la temporada, por lo que, si no sabes qué tiene en común 'Bates Motel' con 'Sálvame Deluxe', no sigas leyendo.

Amor de hermanos
La familia Bates (más Dylan, Dylan Massett) comenzó la temporada habiendo superado los obstáculos, oficialmente instalados en White Pine Bay y con el Motel funcionando a las mil maravillas. Todo era felicidad, hasta que a cada uno de los miembros de la familia se le plantearon nuevas dificultades. Dylan nos ha llevado a la "trama droga", muy criticada. Que una serie centrada en el pasado de Norma Bates dedicase tantísimo tiempo a una trama que no le afectaba (no lo ha hecho hasta el momento caja) ha sido un error. Y eso que ha sido la cota de acción de la serie (aunque con escenas no especialmente destacables) y nos ha traído a Kathleen Robertson, a la que amé y adoré muchísimo en 'Boss'. Pero aquí ha estado bastante desaprovechada, aunque compartía con su Kitty O'Neill ese apego por el sexo. La lucha de las familias por el control de la droga hubiese sido interesante, pero en otra serie, o desarrollado de otra forma. Al final ha tenido que llegar el Sheriff Romero a poner orden, lo que ha terminado con Zane y Jodi muertos y con Dylan como proveedor oficial. "Alguien tiene que llenar ese vacío". La aparición de su padre (Kenny Johnson) pudo haber sido mucho más explotada, quedando a medio gas.

Norma, aunque parecía que se había desecho de los problemas por las obras que supondrían condenar el motel al ostracismo, se encuentra con que ese fantasma del pasado vuelve a su vida. Su acelerada y pasional participación en el pleno del Ayuntamiento le valió conseguir dos aliados que le llevaron a conseguir un puesto en el Ayuntamiento. Por un lado Christine (Rebecca Creskoff, maravillosa en 'Hung' y que necesita urgentemente una serie en la que ejercer de secundaria roba escenas: ojalá le veamos en 'The Good Wife'), que le introdujo en la high society del pueblo y que le intentó liar con su hermano (Michael Vartan). Todo salió mal y ha terminado con las dos "amigas" enfrentadas. Su otro aliado ha sido Nick Ford (Michael O'Neill (nunca te fies de Gary Clark, que ya la lió muy gorda en 'Anatomía de Grey'), padre de una de las familias de la droga. Esta alianza ha llevado a Norma por el camino de la amargura, terminando con el secuestro de Norman (en una versión reducida y salvaje de 'La caja' de Telecinco). Las apariciones de Romero sólo servían para poner nerviosa a Norma, que terminó confesando, lo que desembocó en la muerte de Ford a manos de Dylan y el rescate de Norman por parte de Dylan y Romero.

#sufrocomoNorman
Y a Norman le han vuelto a salir los enanos. Las enanas, mejor dicho. Si la pasada temporada fuimos testigo de su relación con el sexo femenino (Norma, Emma, Bradley, la señorita Watson), este año se ha añadido a la historia Cody (Paloma Kwiatkowski), como sustituta de Bradley, que abandonó de la serie en la season premiere, con un acto que desencadenó la guerra de familias de la droga. Cody ha traido caos a la vida de Norman (y a la de Emma también, casi costándole la vida en aquel fantástico 'Plunge', sexto capítulo de la temporada, a raíz del cual creo que dejamos de saber más del personaje de Keenan Tracey). La muerte del padre de Cody, y los episodios catatónicos sufridos por Norman junto a la chica fueron su perdición. Supusieron el enfrentamiento entre madre e hijo y el comienzo hacia el descubrimiento final: Norman ya es consciente de que es un psicópata que mata cuando pierde la consciencia.

Así llegamos al momento en el que Norman sabe que mató a su padre, justo cuando ha decidido quitarse de en medio por considerarse un peligro. Pero la conversación con su madre en el bosque (que termina con un beso innecesario) le saca la idea de la cabeza, convenciéndole de que se enfrente al polígrafo (#PoliDeluxe, #PoliNorman). Lo interesante ha sido descubrir que durante los episodios que sufre Norman, es su madre la que guía sus movimientos y le "obliga" a matar. Igual que es su madre la que le convence de que fue ella la asesina de Blair Watson. La cara que sirve de punto final a la temporada es toda una declaración de intenciones para el futuro.

"Hasta luego, amiguitos"
'Bates Motel' regresará en 2015 con el estreno de su tercera temporada, debiendo explotar la vena más psicópata de Norman (este año la taxidermia ha sido un bálsamo para él); la "trama droga", con Dylan a la cabeza imagino que seguirá siendo una constante, pero haber si gana en interés; y Norma a ver si es capaz de recuperar su amistad con Christine (más que nada por tener a Creskoff en una serie).