jueves, 15 de mayo de 2014

El héroe de las flechas


'Arrow' es el perfecto ejemplo de que la frase "segundas partes nunca fueron buenas" no es del todo cierta. Si por algo se ha caracterizado la segunda temporada de la serie protagonizada por Stephen Amell ha sido por su crecimiento y constante mejoría. Y es, amigos, ¡qué temporadón nos ha regalado la CW! ¿Cuántas series son capaces de permitirse una season finale de 4 horas? Porque a pesar de que oficialmente el último capítulo de la temporada ha sido el 23, se podría decir que el capítulo 20 marcó el comienzo del final del segundo año de la serie. 'Arrow' ha perdido audiencia con respecto a su primera temporada, pero si comparamos los datos que hizo en Octubre (más de 2 millones y medio de espectadores y un 0.9 en demos) con los de su despedida anoche (menos de 2 millones y medio y un 0.8) nos encontramos ante una audiencia fiel y constante.

Spoilers de la segunda temporada de 'Arrow'. 


"No puedes morir hasta que hayas conocido la completa desesperación. Y lo harás. Te lo prometo"
(Slade Wilson)

El comienzo de la temporada estuvo marcado por las repercusiones de los acontecimientos sucedidos en la primera season finale de la serie. Moira se enfrentaba al juicio a la vez que descubrimos un secreto que tenía muy bien guardado y que afectaba, de lleno, a su hija Thea: su padre es Malcolm Merlyn. La llegada de una nueva enmascarada a Starling City, Black Canary (Caity Lotz), fue una grata sorpresa especialmente después de descubrir quién se encontraba tras la máscara negra y la peluca rubia: Sara Lance, la hermana de Laurel. Junto a Canary conocimos a Sin (Bex Taylor-Klaus), un personaje relacionado con el pasado de la rubia y que era amiga de Roy y Thea. Además pusimos cara a Barry Allen (Grant Austin), protagonista de una de las nuevas series de la cadena para la próxima temporada: 'The Flash'. A la matriarca del clan Queen se le propuso presentarse a alcaldesa de la ciudad, teniendo como oponente a Sebastian Blood (Kevin Alejandro), un político prometedor que traía sus propios demonios (esa máscara) y sus planes ocultos.

Pero si algo alteró la vida de Oliver Queen fue la aparición, inesperada, de Slade Wilson. Slade llegó a la mansión de los Queen presentándose como un aliado para Moira en su campaña cuando, en reladidad, su plan era llevar a Blood hasta el Ayuntamiento, ayudado, en la sombra, por Isabel Rochev (Summer Glau). Inesperado paso al lado oscuro de Isabel, que engañó a Oliver hasta el punto de poner la empresa en sus manos. Se nos habló (y conocimos) a la Liga de los Asesinos, parte importantísima en el pasado de Sara, y al Escuadrón Suicida, que centró la trama del decimosexto capítulo de la temporada, siendo el peor de la serie. Los planes de Slade seguían adelante, siendo el mirakuru parte esencial en los mismos. Ollie tuvo que recurrir a ARGUS, una organización liderada por Amanda Waller (Cynthia Addai-Robinson) y para la que trabaja Lyla (Audrey Marie Anderson), la mujer de Diggle.


Pero si hay algo que marcó el tramó final de la temporada fue la muerte de Moira a manos de Slade y en presencia de sus hijos. La misma escena vivida por Oliver cinco años atrás con Shado y Sara como protagonistas cambiaba. Las mentiras habían enfrentado a los miembros de la familia Queen, alejándoles más que nunca, lo que no impidió que Moira le confesase a su hijo que conocía su secreto. A pesar de todo, la muerte de su madre dejó destrozados a Oliver y Thea. Y destrozado estaba también Roy, al que Slade inyectó mirakuru. Laurel (que estuvo bastante perdida en la primera parte de la temporada) recuperó protagonismo desde el momento en el que descubrió la identidad de Arrow. Team Arrow (ay, Felicity, ¡cómo te quiero!) hicieron lo imposible por encontrar una cura contra el mirakuru, inyectado, no sólo en Roy, sino en el ejército (en el que se encuentra una Isaben resucitada) con el que Slade pretendía arrasar la ciudad.

Sebastian, ya convertido en alcalde, terminó ayudando a Arrow, lo que pagó con su vida. Conseguir la cura era vital, y más después de comprobar que ARGUS iba a hacer volar la ciudad para evitar que el ejército de Slade abandonase Starling City. Sara regresa acompañada de la Liga de los Asesinos, que aceptan colaborar a cambio de que la rubia regrese a sus filas. Y Diggle y Lyla recurren al Escuadrón Suicida para detener a Amanda. Ollie, que sabe que falta alguien por morir, engaña a Slade y le hace pensar que su verdadero amor es Felicity y no Laurel, lo que le cuesta una inyección de la cura, ya aplicada al ejército de Deathstroke y a Roy. Las cosas terminan bien para Starling City, a pesar de que los Lance ven cómo Sara vuelve a alejarse de sus vidas. Igual que Thea, que tras ser consciente de que Roy sigue sin contarle toda la verdad decide irse junto a su padre. "Nunca voy a volver". Quentin sufre las consecuencias del ataque sufrido en la comisaria y el Team Arrow encierra a Slade en la misma isla a la que Ollie llegó hace 5 años. Además, Diggle descubre que va a ser padre.

"Pero entonces te detuve. Sin matar. Me ayudaste a convertirme en un héroe, Slade. Gracias"
(Oliver Queen)

'Arrow' regresará con su tercera temporada para seguir contándonos la historia de Oliver Queen, "the Arrow". Seguiremos conociendo más detalles sobre cómo regresó a Starling City, y parece que Amanda Waller ganará protagonismo ("Bienvenido a Hong Kong"). Desde la CW han comunicado que John Barrowman asciende a personaje regular, por lo que es probable que Thea no cumpla con su promesa. ¿Y Slade? ¿Hará realidad sus últimas palabras? "¿Crees que no saldré de aquí? ¿Crees que no mataré a aquellos que te importan? ¡Mantengo mis promesas, kid!" Ollie es tajante: "No, no lo creo. Porque estás en el purgatorio". Yo sólo pido una cosa: que 'Arrow' sea capaz de mantener el nivel de su segundo año y que podamos disfrutar de otra temporada como esta.