martes, 8 de septiembre de 2015

Un Rey blandito en una corte de cabrones


'Carlos, Rey Emperador' llegó anoche a la parrilla de TVE convirtiéndose en la primera nueva ficción que aterriza en la recién estrenada temporada televisiva (Telecinco, por su parte, estrenó la nueva edición de 'La Voz Kids'). Llamada a convertirse en la sucesora de 'Isabel' (desde TVE se han cansado de repetir que no es la cuarta temporada del drama histórico), la serie protagonizada por Álvaro Cervantes comenzó su andadura televisiva (de un total de 17 episodios) con buen pie, aunque mostrando una lentitud que lo único que conseguirá es alejar a la audiencia.

'Carlos, Rey Emperador' nos cuenta la historia de Carlos, hijo de Juana I (la Loca) y Felipe "el Hermoso", y nieto de los Reyes Católicos; un extranjero en su patria, a la que llega con 17 años para coronarse rey ante los recelos de su hermano Fernando (y todos los personajes que le rodean), que considera usurpados sus derechos sucesorios. Cervantes, que en su papel de rey está correcto, aunque le falta fuerza, está acompañado de un reparto repleto de caras conocidas: Marina Salas (esta chica me fascina, es pura expresividad, y le ha ganado la partida a su hermano en la ficción), Laia Marull (secundaria que se come al protagonista), Helio Pedregal, Félix Gómez (que, sinceramente, me parece un actor terrible), Alberto San Juan, Nathalie Poza, Ramón Barea, Eusebio Poncela, Susi Sánchez (que siempre envuelve a sus personajes de mal rollo) o José Luis García Pérez (la trama de Cuba es suya). 

"Mi familia es mi fuerza", lema de los Austrias
Alfonso Bassave es otro de los protagonistas (da vida a Francisco I de Francia) y ha demostrado muy buen hacer con un personaje desvergonzado, jugosísimo, con grandes frases y que, a pesar de su dudosa moral, contará seguramente con la simpatía de la audiencia. Blanca Suárez (principal reclamo en mi caso para ver la serie), no hace aparición en el primer capítulo. A su Isabel de Portugal se le espera con ganas. Igual que a Mónica López, a la que también veremos más adelante y a la que siempre quiero ver desde que me conquistó en la segunda temporada de 'Acusados'. 

Técnicamente la serie aprueba con nota: vestuario, ambientación y música son sus puntos fuertes. Abarcar en 17 entregas la vida de un rey podría dar la sensación de que faltará tiempo, pero visto el lento ritmo del primer episodio, parece que se van a tomar con calma la Historia. Ojo, he dicho lento, que no tedioso. Y el principal responsable de la lentitud de este capítulo inicial es la división de las tramas en tres escenarios distintos: España (la trama se va moviendo por distintos lugares), Cuba (un sopor absoluto) y Francia (el rey Francisco I se ha coronado, nunca mejor dicho, como el mejor personaje del capítulo). Como he comentado, a Cervantes le falta fuerza para hacer de Carlos su personaje (recordemos que Carlos I llegó a ser uno de los soberanos más poderosos del mundo), misión que quiero pensar que irá consiguiendo conforme Carlos vaya creciendo, madurando y siendo consciente de la cantidad de buitres que le rodean.

"He venido a conquistaros"
Lo que no he terminado de entender es la jugada de TVE, pues como hemos podido ver en el especial que ha precedido al estreno de la serie, tiene pendiente de estreno, en cines, 'La corona partida', largometraje que servirá de nexo entre 'Isabel' y 'Carlos, Rey Emperador'. Lo normal hubiese sido esperar a que los espectadores pudiesen disfrutar de dicha película para llegar al nuevo drama con los "deberes" hechos. Pero, a fin de cuentas, estamos hablando de una serie que relata unos acontecimientos históricos de sobra conocidos por todos.