martes, 29 de septiembre de 2015

El tróspido futuro del FBI


'Quantico' era uno de los estrenos más esperados de la ABC por ese tufillo a serie que aspira a ser seria pero que es imposible no ver sin sentir que estás ante algo tremendamente absurdo. Joshua Safran, productor de series como 'Gossip Girl' o 'Smash' es el responsable de este nuevo drama que debutó como la serie más vista del día en su cadena, y la segunda más vista del día (por detrás de la despedida de 'CSI') de todas las networks. Reunió a poco más de siete millones de espectadores con un correcto 1.9 en demos, que no son datos para tirar cohetes, pero si es capaz de mantenerlos no tendrá problemas en renovar.

'Quantico' se centra en los jóvenes reclutas del FBI que se están entrenando en la base de Quantico. En el primer episodio se juega con una doble línea temporal, separadas por una diferencia de 9 meses, centrándose en el primer día de los recién llegados y en el día en que se produjo el mayor atentado terrorista desde el 11S (que un personaje diga "La ciudad está en cuarentena, igual que pasó en el 11S" como que le da seriedad al asunto). Así vamos conociendo a sus protagonistas: Alex Parrish (Priyanka Chopra) es la lista oficial del grupo. Y no sólo porque sea inteligente, sino porque es una lista de la vida. Con un pasado turbio cuya versión oficial dista de la real, Alex se presenta como el alma de la serie, siendo la responsable de descubrir la identidad del recluta traidor; aquél que llegó a la base siendo ya un terrorista. Como no podía ser de otro modo, es la principal sospechosa de hacer volar la Estación Central de Nueva York (sí, la misma en la que conocimos a Serena Van Der Woodsen).

"Mi juego favorito es 'Quién es quién'"
Alex conoce en su vuelo a Ryan (Jake McLaughlin, visto el año pasado en 'Believe') sin saber que van a ser compañeros. Como son jóvenes y están buenos, flirtean durante el viaje y nada más aterrizar se acuestan juntos en el coche de él. ¡Nadie lo veía venir! Pero ¿eh? Que ella es una mujer del siglo XXI y no quiere saber nada de su compañero sexual. Ryan, además de guapo, es un tío majo y de buen corazón. Simon (Tate Ellington, que se dejó ver la temporada pasada en 'The Mindy Project') es el chico-gay-normal-pero-por-supuesto-atractivo que se inventa una vida que no tiene (ese detalle de gay loco haciéndose una foto con un chico al que habrá conocido minutos antes en Grindr me ha fascinado). Brian J. Smith ('Sense8', 'Gossip Girl') es Eric, un mormón cuyo secreto terminará por explotarle en la cara.

Johanna Braddy (una de las revelaciones de esa maravilla llamada 'UnREAL') da vida a Shelby, que parece la versión rebelde de su Anna Martin. Y tiene todas las papeletas para convertirse en la mariliendre de Simon. ¡Tía, de momento a los dos les pone el mismo hombre! ¿Y quién es ese hombre? Caleb (Graham Rogers, 'Revolution'), el típico gracioso (que por supuesto también está bueno) que llega a Quantico prácticamente de rebote y gracias a la influencia de sus padres. En otras palabras: es un inepto con todas las letras. Nimah (Yasmine Al Massri, 'Crossbones') es la dueña de un secreto que parece llegado de Loh Palacioh. Curiosamente es la única musulmana pero nadie sospecha de ella tras cometerse el atentado. Es mejor echarle la mierda a la india. Lo más importante es que entre todos se ha formado un grupo majísimo de amigos, de esos que parece que se conocen de toda la vida. De esos que se forman en 'Gran Hermano' a los tres días asegurando que son la edición que mejor buen rollo de la historia.

"Judío discreto busca chico para fingir una vida"
Y como la gente "mayor" también puede guardar secretos, ahí tenemos a los personajes a los que dan vida Josh Hopkins (recién salido del final de 'Cougar Town') y Aunjanue Ellis ('El Mentalista'), los jefes de los pequeños. Que en el pasado estuvieron juntos no es ningún misterio. Pero algo ocurrió en Chicago. Algo malo. Y cambió sus vidas por completo. Eso sí, serán muy profesionales, pero ineptos lo son un rato. ¿Cómo se les puede escapar ese secreto que afecta a uno de sus nuevos reclutas? Menos follar y más estar a lo que hay que estar. O'Conner (Hopkins) tiene un infiltrado en el grupo, lo que me hace pensar que pueda existir alguna relación de cualquier tipo (¿parentesco?) entre él y uno de los jóvenes. 

Me fascina lo conectada que está 'Quantico' con Telecinco, ya bien sea a través de la poligrafista (¿por qué no avisarían a Conchita?) o de los secretos de sus personajes, que son casi tan interesantes como los de los habitantes de la casa de 'Gran Hermano'. Y, si me apuras, también está hasta conectada con Cuatro si ésta siguiese emitiendo 'Supermodelo'. Parece que los directores de casting del reality de pasarela y los jefes de admisión de Quantico son los mismos. Me divierte la importancia que le dan a la bolsa de plástico que Alex está continuamente escondiendo, para que luego resulte que son tres pelos que le arrancó a su ex para hacerle vudú. Y sus giros de guión me dan la vida. ¡Larga vida a 'Quantico'!