viernes, 5 de junio de 2015

It's country, bitch!


'Nashville' llegó al final de su tercera temporada hace un par de semanas y sus guionistas ya están pensando en las tramas que nos traerán el próximo otoño. Más flojas que las del año que se despide no pueden ser y es que, si por algo se ha caracterizado la tercera tanda de episodios del drama musical protagonizado por Connie Britton y Hayden Panettiere, ha sido por su falta de imaginación y por ser la peor de todas las emitidas. Con diferencia. No olvidemos que estamos ante una serie que, en el fondo, no deja de ser un culebrón ambientado en el mundo de la música country. Y los culebrones dan para mucho (sino, que les pregunte a 'Dallas' o 'Revenge').

A partir de aquí spoilers de la tercera temporada de 'Nashville'.

Vida y obra de Juliette Barnes
El embarazo de Juliette ha sido la trama más hilarante, con una Hayden que lo ha dado todo y que se ha entregado por completo a la causa (¡qué bonito es no necesitar fingir un embarazo o tener que ocultarlo!). Ha sido maravilloso verle retorcerse en la cama o comer como un auténtico animal. Aunque sin duda lo mejor era verle volverse loca y gritarle a todos los que tenía a su alrededor. Su baby-shower (me encantó cuando para atacar a Rayna le habló de su "estúpido, perfecto pelo") terminó en parto, pero no ahí su mala leche. Aún parida, no hacía otra cosa que soltar perlas por su boca ("[...] y seré una máquina de hacer leche sin empleo!").

Una vez se quita un peso de encima (guiño, guiño), Juliette decide que debe retomar su (muerta) carrera musical y se pone a dar conciertos en azoteas, así, a la locura. Porque si U2 y Los Solfamidas lo hicieron, ¿por qué no ella? La jugada le sale redonda y consigue que la gente vuelva a hablar de ella (además de despertarle el apetito sexual). Total, que lo que Juliette sufre es una depresión post-parto de Nashville a Pekín, pero ella no quiere verlo y graba un disco en 36 horas; disco que es "rechazado" por Rayna, que le recomienda descansar y que termina por producirle Jeff junto a Luke. ¿Veremos a Juliette y Avery en juicios la próxima temporada por la custodia del bebé?

"Cuéntame más, Christina, me interesa"
Jeff ha mantenido su papel de villano. Un villano que lo ha perdido todo pero que está dispuesto a volver a empezar al precio que sea. Como cuando obligó a Teddy a convertir a sus hijas en estrellas del country. Cuando digo "obligó" en realidad quiero decir chantajeó, pues al idiota de Teddy le metió una prostituta en casa sin que éste lo supiese y se enamoró de ella. Hasta que descubrió la verdad. Que tampoco es que dejase de acosarla, no. Pero claro, cuando el FBI empieza a pinchar tu casa y a escuchar tus conversaciones, todos queremos desaparecer. Jeff se fue a vivir con Layla, que también es un poco cortita de miras, y que también ha estado caída en desgracia (y eso que en pasado era competencia directa de Juliette).

La llegada de la petarda de Christina Aguilera (¿gastó el presupuesto de la serie en pelucas?) alteró su vida y la de Layla, pero todo terminó con una foto colgada en Twitter que convirtió a Jade St. John (Aguilera) y a Layla Grant en las nuevas Taylor Swift y Katy Perry. Layla así ganó fama y Jeff tuvo a la estrella que siempre quiso explotar. Como fama ganó Will, especialmente desde que Kevin Bicks (Kyle Dean Massey) forma parte de su vida profesional...y sentimental. La suya es una salida del armario forzada pero por amor. Y con un padre muy oportuno, que llega en el mejor momento posible para comprobar que el hijo al que odiaba en el pasado ("ojalá no hubieras nacido, eres asqueroso") sigue siendo la misma persona. Pero con éxito. Ahora Will es feliz. Y Layla, que ya ha descubierto toda la verdad respecto a Jeff, también.

#registros
A Rayna le ha tocado lidiar con todo, que por algo es la reina del country y, para qué decir lo contrario, de Nashville. Se ha visto salpicada por todas las tramas. TODAS. Primero su boda-no-boda con Luke. Luego Sadie Stone (Laura Benanti) la convirtió en su mejor amiga y sus momentos 'Thelma y Louise' fueron verdaderamente disfrutables. Hasta que llegó el maltratador ex de Stone y la fiesta terminó. Sadie se compró un arma, se quiso enrollar con Luke (chica, ¿no hay hombres suficientes en Nashville que optas por enrollarte con el hombre al que tu nueva mejor amiga dejó el día de su boda?) y terminó matando a su ex. Y por si fuera poco, y cuando por fin decidía que el insoportable de Deacon era el hombre de su vida, va y a éste le diagnostican un cáncer. De los malos malísimos.

"Por favor, enséñame el camino". Con esas palabras Rayna rezaba en una capilla cualquiera para conseguir que el amor de su vida superase su enfermedad. ¡Qué de registros tiene Connie! ¡Y qué guapa y qué joven está en esos flashbacks en los que luce peluca y le planchan la cara! Como la hermana de Deacon (qué mala es y qué pelucón luce Dana Wheeler-Nicholson) no quiere ayudar de primeras a su hermano, a Rayna sólo se le ocurre ofrecerle un millón de dólares por su órgano. Cheque que Beverly rechaza para aparecer por sorpresa en Nashville dispuesta a salvar la vida de Deacon. Veremos qué quiere esta bruja que, de momento, se ha ganado increíblemente rápido el cariño de las hijas de Rayna. La operación por fin tiene lugar y después de ese momento "Cásate conmigo" tan de 'Anatomía de Grey' Rayna recibe "malas noticias". Veremos cómo de malas son. Que por desgracia no creo que se atrevan a matar a Deacon. ¿Y si se cargan a Beverly?

Brokeback Nashville: el hogar del amor
Scarlett y Gunnar son tan adorables como pesados. Está claro que se quieren, se desean y blah, blah, blah. Pues por favor, dejaos de memeces y dejad que el amor fluya. A él le ha tocado hacer frente a la caradura de Kiley (Alexa PenaVega), que le encasquetó a su hijo Micah y le hizo creer que era suyo. Pero resulta que era de su hermano, que la violó, pero ella no quería admitirlo. Una locura que tuvo su juicio y todo. La parejita, junto a Avery, montaron un grupo muy guay que terminó siendo un dúo cuando Avery vio que Juliette iba a terminar ahogando a su bebé en la bañera. Kiley, que es otra bruja, termina convenciendo a Gunnar de que deberían formar una familia. Y mientras, Scarlett, con su médico (Nick Jandl). Aunque luego esté a punto de besarse con Gunnar.

Teddy es un coñazo de señor y debería desaparecer de 'Nashville' porque no nos importa a nadie. Ni a su familia. Para escapar de la red de prostitución está dispuesto a sacar a la luz los trapos sucios de Lamar, su fallecido ex suegro y antiguo alcalde de Nashville. Pero cuando todo se complica y en realidad debe entregar a su ex cuñada Tandy (lo que implicaría que saliese a la luz que parte del dinero con el que Rayna fundó su discográfica es dinero púbico), decide autoinmolarse y entregarse. Es una pena que con esto no vaya a desaparecer. Así que la próxima temporada tendremos a Rayna luchando por sacar de la cárcel a su ex y por limpiar el nombre de su familia.

No hagáis llorar a Rayna
'Nashville' me gusta y la disfruto, pero necesita despertar y sacudirse el polvo que le ha dejado esta temporada. Debería abrazar el mamarrachismo, dejarse de dramones y entregarse por completo al género. Lo único que debe mantener es su buen hacer musical. Y a ver si con suerte la próxima es la última temporada y se despide dejándonos un muy buen sabor de boca.