miércoles, 2 de marzo de 2011

Los lagartos atacan de nuevo


ABC estrenó en Enero la segunda temporada de "V", la serie de los lagartos come-ratas que remakea a la "V" original. La primera tanda de episodios (12) me pareció un bluff en toda regla. Su Piloto fue muy correcto, aunque lo mejor que tenía, sus 8 minutos iniciales, los hubiésemos visto con un par de días de antelación. El resto de episodios eran aburridos, no tenían nada de ritmo, se hacían insoportablemente largos, y encima el reparto era para echarle de comer aparte. Llegó su capítulo final y parece que la cosa mejoró. Pero ya en su momento dije que si la season premiére de la segunda temporada no me convencía, la dejaría.

Se me han acumulado los 8 episodios emitidos hasta la fecha, por lo que ponerme con ella me suponía una pereza infinita. Pero para mi sorpresa, los dos primeros episodios han sido muy decentes; más entretenidos que toda la primera temporada. Los personajes siguien siendo odiosos (Querido Tyler: ¿Por qué no te mueres de una forma lenta y muy dolorosa?), vale, pero al menos Anna, la "villana" de turno que no terminó de explotar durante la primera temporada, se ha puesto el Modo MalaMalosa ON y, aunque es más humana de lo que ella querría, está explotando y nos está dejando ver la maldad que todos queríamos. Si a todo esto le sumamos la llegada de Mami Diana (Jane Badler), parece que esta segunda temporada va a ser ampliamente superior a la segunda (a no ser que el resto de episodios sean el sopor hecho capítulos).


Esto no quita para que siga preguntándome...Querida Elizabeth Mitchell...¿qué haces en "V"? ¿Quién te ha enseñado a caminar? Muere y búscate otra serie mejor, y en la que demuestres por qué Juliet Burke molaba tanto. ¿Y qué pasa con el resto de personajes? Por ahí siguen, deambulando. Ryan está en plan "¡Oh! ¿Qué hago con mi vida? Ha muerto la repelente de mi mujer y Anna tiene a mi bebé". El cura es aburrido a más no poder. Lisa está más guapa y mola más que en la primera temporada, y de Tyler no tengo nada más que añadir. Charles Mesure sigue pareciéndome un actor terrible. Y Chad Decker me cae mejor, aunque sigue pareciéndome que su cara pide a grites un par de leches.

En fin. Que sus personajes no me terminan de convencer, pero para eso tenemos a las lagartas Anna y Diana para invitarnos a su banquete de ratas. ¡Qué festín!