miércoles, 22 de junio de 2016

La familia unida


'Togetherness' se despidió definitivamente de la audiencia el pasado 10 de abril con la emisión en HBO de su segunda season finale. La cadena de pago decidió no renovar la comedia por una tercera temporada, dejando a los Pierson, a Tina y a Alex en uno de los momentos más felices de sus vidas. No es una cancelación para sufrir (la segunda temporada ha sido inferior a la primera), pero sí da pena despedirnos tan rápido de una serie que ha mostrado la realidad tal cual y de un grupo de personajes que han sido sacados de la vida real.

La segunda temporada comenzó con la celebración del cumpleaños de un Alex completamente diferente al visto el año pasado. Un Alex más delgado. Un Alex de éxito. Un Alex con pareja (a la que ha dado vida Ginger Gonzaga, vista en'Mixology). Previamente Michelle (qué buena es Melanie Lynskey) le había confesado a su hermana Tina (qué amor es Amanda Peet) su desliz con David. Su desliz y su arrepentimiento. "Me sentí fatal. Brett ha sido el mejor marido del mundo". Tina, que sin saber ha estado enamorada de Alex desde siempre, tuvo que lidiar con la nueva pareja de su mejor amigo, tragarse sus celos y hacer frente a la realidad: "No es fácil para mí que estés por aquí. Me rompiste el corazón". Tina aprovechó entonces para decirle a Alex que había cambiado, lo que levantó un muro invisible entre los amigos.


Del cumpleaños de Alex también surgió una razón para la esperanza, pues Brett (cuánto rechazo me despierta Mark Duplass) le pidió a Michelle que se casase de nuevo con él, por lo que el siguiente paso fue romper todo vínculo con David y contarle la verdad a su marido ("He cometido un error enorme"), que reaccionó vomitando sobre Michelle. Así pues, los cuatro protagonistas quedaron separados por miles de kilómetros: Tina pasó a ocuparse de Michelle ("Sé que parece el fin del mundo, pero todo estará bien") y los niños y Alex se llevó a Brett a Detroit, el hogar donde crecieron. Tina firmó la pipa de la paz momentáneamente con Christy (Gonzaga) para que le ayudase con los niños, mientras que Alex y Brett viajaron al pasado, saliendo de fiesta y encontrando su cápsula del tiempo.

De vuelta a casa, Brett se convirtió en conductor de Uber mientras Michelle seguía sacando adelante su escuela, ayudada esta vez por Anna (Katie Aselton; 'Casual), una madre encantada con el proyecto. Cuidando a sus sobrinos (¿con cuánta caca ha lidiado esta temporada Amanda Peet?) Tina descubrió que quería tener hijos y lo convirtió en su objetivo, compartiéndolo con Larry (Peter Gallagher), con el que sorprendentemente seguía saliendo. Pero Larry tenía claro que él no quería ser padre, por lo que se sumó una grita más a la pareja. Las palabras de apoyo de Brett ("Si decidieras ser madre creo que serías genial") hicieron que Tina no se rindiese ("Por fin encontré algo en lo que soy buena, y quiero hacerlo contigo") hasta que Larry terminó siendo tajante: "No tiene nada de malo querer tener hijos. Nada. ¿Sabes cuántos matarían por tener hijos contigo? Lamento no ser uno de ellos".


Así fue cómo dijimos adiós a Larry y tuvimos de nuevo soltera a Tina, idéntica situación a la vivida entre Alex y Christy, que cansada de ver a su novio junto a su "amante secreto Brett" decide irse. Comenzó así Alex una curiosa relación de amistad con Dudley (Joshua Leonard) el directo que provocó que Brett perdiese su trabajo en el pasado. Es más, le convenció para ir a rehabilitación y le convirtió en cómplice de su obsesión con 'Dunne'. En su nueva vida como conductor de Uber, Brett conoció a Natalie (Emily Althaus; 'Orange is the New Black'), con la que, a pesar de las dudas, terminó acostándose y comenzando lo que podríamos llamar una relación. Y mientras, Michelle y Anna sacando juntas adelante el proyecto de la escuela. Hasta que descubrimos el lado más oculto de la rubia, que terminó traicionando a su compañera. "No me gusta para nada". Las palabras de una Tina preocupada por su "vagina geriátrica" fueron así de claras, y no paró hasta que consiguió que su hermana le plantase cara.

La situación entre Michelle y Brett termina estallando cuando ella descubre a su marido con Natalie y tomando la decisión de que no hay vuelta atrás. Alex y Tina deciden entonces dejar a un lado sus diferencias y unirse ahora que sus amigos han tomado una decisión definitiva. El accidente sufrido por la pequeña Sophie es lo que anima a Michelle a presentar un proyecto diferente al que pensaba para la escuela, venciendo a Anna y cumpliendo su sueño. Brett le pide perdón a su mujer y le confiesa que quiere volver a casa. Ella acepta. La pareja tiene un largo recorrido por delante, pero queda claro que la situación se arreglará y que volverán a ser los de antes. Alex, por su parte, termina lanzándose a Tina y dejándole claro que quiere tener un hijo con ella. 


'Togetherness' llegó a su final dando un happy ending a todos sus personajes. Confieso que mataría por ver a Tina embarazada y por ver a Alex intentando satisfacer todos sus antojos. También me hubiese gustado ver cómo sacaba Michelle adelante la escuela. Pero ya son historias que no conoceremos. 'Togetherness' ha tenido un breve recorrido en HBO y los pocos que la hemos seguido la recordaremos como una de las mejores series indie vistas, una de las más realistas, con un guión y un reparto excelentes.