lunes, 13 de junio de 2016

El nuevo mundo de los piratas


'Black Sails' forma parte de ese (privilegiado) grupo de series que no hace mas que crecer. The sky is the limit. Starz terminó la emisión de su tercera temporada a finales de marzo (he ido viéndola a mi ritmo y no la terminé hasta la semana pasada) y lo hizo con uno de esos finales épicos que hacen afición. La pérdida de uno de los personajes clave de la serie no afectará a las tramas, que prometen darnos una cuarta temporada de infarto, a la altura de las anteriores. De aquí en adelante toca repasar lo acontecido en esta tercera temporada. Si todavía la tienes pendiente, no sigas leyendo; de lo contrario, adelante.

"Cualquier condena a muerte contra un pirata tendrá mi respuesta" (Capitán Flint)

La tercera temporada de 'Black Sails' ha girado en torno a la guerra por recuperar Nassau y por mantener el oro del Urca en manos de los piratas mientras Eleanor Guthrie decidía unirse al que hasta ahora era su enemigo natural para, por un lado, vengar la muerte de su padre; y por otro, evitar la suya propia. Woodes Rogers (Luke Roberts) ha jugando un papel esencial en esta trama desde el momento en el que le ofreció a Eleanor la posibilidad de conmutar su sentencia de muerte a cambio de su ayuda para gobernar la isla. Con lo que Guthrie no contaba era con la aparición de Barbanegra (Ray Stevenson) como nuevo aliado de la persona que acaparaba todo su odio: Charles Vane. Vane y Barbanegra tenían un pasado en común (no siempre pacífico), y las dudas con respecto a si eran o no padre e hijo se disiparon en la season finale cuando Rackham dejó claro que el capitán trató a Vane como tal, pero que no había nexo sanguíneo entre ellos.

Al Capitán Flint la muerte de Miranda le sigue allí donde va, centrando gran parte de sus movimientos en vengarla. Ha sido muy disfrutable esta temporada ver cómo la relación entre Flint y Silver iba avanzando, moviéndose entre la desconfianza inicial, las confesiones y la coherencia de unirse para ser más fuertes. De hecho, la tirantez entre ambos ha estado presente durante estos diez episodios, con especial relevancia en el últimos. Algo similar a lo ocurrido entre Eleanor y Hornigold, que no ha dudado en ningún momento en desacreditarle frente a Rogers sin obtener ningún éxito.


A todos nos pilló por sorpresa conocer un nuevo escenario que ha resultado clave para los planes de Flint: la isla en la que vive la tribu liderada por el señor Scott y a la que es trasladado para morir en paz. Allí conocemos a su mujer y a su hija, que están dispuestas a eliminar a los piratas que han llegado allí para asegurar la vida de los isleños. Flint se las apañó para presentarse como un aliado necesario (con la unión de piratas y esclavos frente a Inglaterra), de la misma manera que Max, en Nassau, hacía lo propio con Rogers y su nueva aliada: Eleanor. El objetivo de Rogers es recuperar el oro y devolverlo a su dueño (España) para evitar consecuencias, y para ello deben encontrar primero a Anne, actual poseedora de la parte del oro que falta ("el botín") y huida gracias a Rackham ahora prisionero en manos del gobernador (Rogers).

Comienza así a trazarse el plan de batalla de Flint y Vane, que esperan conseguir derrotar a Inglaterra gracias al botín y obligando a sus enemigos a enfrentarse a ellos en la isla de la familia de Scott. Pero para ello han de hacer una visita express a Nassau, donde Silver empieza a forjar, sin él saberlo, una leyenda, tras asesinar con su pata de acero a Dufresne (¡por fin!). "Mi nombre es John Silver y tengo una memoria jodidamente buena". Es con esa conversación en la playa entre Flint y Rogers cuando la guerra queda declarada; una declaración que alcanzará su punto álgido con la fantástica escena de la persecución de la caravana que termina con la liberación de Rackham, la recuperación del botín (que le fue devuelto a Inglaterra como parte del plan) pero con la pérdida de Vane, ahora en manos de sus enemigos, Billy 'brazotes' Bones es el encargado de viajar hasta Nassau para ejercer de agitador y evitar que el capitán muera ahorcado.


Sus esfuerzos son en vano, pues Vane es consciente de que sólo con su sacrificio se podía iniciar la resistencia de Nassau. "Nosotros somos muchos. Ellos son pocos". Bajo la atenta mirada de Eleanor y de todos los habitantes de la isla, el capitán Vane muere. A kilómetros de Nassau, en la isla de Scott, su familia y el resto de isleños prestan sus respetos a su cadáver. Pero no hay tiempo para guardar luto y la guerra da comienzo. Aparentemente Inglaterra, a través de Hornigold, no va a tener problema alguno en vencer, especialmente después de que Dobbs (al que Silver castigó por su malhacer con uno de los isleños) se rinda y venda a los suyos. Por segunda vez en la serie el capitán Barbanegra aparece por sorpresa, esta vez para apoyar a Flint y los suyos, lo que sumado a la emboscada de Dobbs (algo que ya sabía Silver "siente una gran necesidad de redimirse ante mí") hace que se dé la vuelta a la tortilla y convierta en vencedores a los piratas. Dobbs y Hornigold caen.

En Nassau la situación se complica después de recibit la carta con la mancha negra pidiendo que se retire el cadáver de Vane. Eleanor se niega y con ello consigue el apoyo de su amado Rogers: "Tienes enemigos aquí. Deja que sean mis enemigos también". Todo forma parte de un plan de Billy, que ha decidido crear la figura (temida) de John Long Silver y erigirla como la imagen de la Resistencia ("llegará una guerra imposible de ganar...y él la ganará"). La guerra llega a su fin. Los cinco líderes (Flint, Barbanegra, Eme, Rackham con Anne y Silver) se reúnen para planificar el golpe final de la conquista de Nassau: su nuevo mundo. Flint y Silver son conscientes de que su amistad llegará un momento en el que terminará (con su enfrentamiento). Y Rackham ansía enfrentarse a Eleanor para vengar la muerte de su admirado Vane.


'Black Sails' pone así fin a su fantástica tercera temporada, dejando muy claro cuáles serán las tramas de su cuarto año. ¡Promete!