miércoles, 4 de febrero de 2015

El fin del mundo de los resucitados


'Resurrection' llegó a la parrilla norteamericana en midseason de la temporada pasada con éxito (aunque con una importante pérdida de espectadores). La historia había convencido a la audiencia y aunque tuvo un final algo abrupto y extraño, el estreno de su segunda season premiere mejoró el dato de su despedida (superando los siete millones y medio de espectadores con un buen 2.2 en demos). Pero su season finale bajó hasta el 1.0 quedando por debajo de los 3.7 millones de espectadores. La cadena aún no se ha manifestado con respecto a su destino, pero entre la pobreza de sus datos y el buen final (cerrado) que ha tenido, probablemente no volvamos a Arcadia por una tercera temporada.

Debo confesar que tenía bastante miedo con respecto a los derroteros que seguiría el drama en su segundo año (que ha pasado a tener cinco capítulos más que la primera). Pero me he encontrado con algo que me ha sorprendido gratamente, una historia muy bien continuada y que ha contado con el fichaje de Michelle Fairley, que ha traido misterio y mal rollo a 'Resurrection'.

A partir de aquí, spoilers del final de temporada.

Señoras (locas) que dan mucho miedo
Rachael, que tras el asesinato de Tom le ha tocado vivir sola el embarazo, está esperando para dar a luz en casa de los Langston. Tiene a todos los regresados a las puertas de la casa dispuestos a hacerle regresar porque, en palabras del Predicador James (Jim Parrack), "si este niño trae millones más de regreso, este mundo no podrá sobrevivir". Es fascinante cómo han introducido en la trama el rollo fin del mundo. Y todo porque tanto James como Marty (que dejó ver al final de la primera temporada que era un regresado, algo confirmado esta año) habían tenido un sueño/profecía en el que, en forma de bichos, quedaba claro que iba a haber un futuro regreso masivo de muertos. Algo confirmado por el personaje al que Donna Murphy ha dado vida (y que no tiene despedida, pues toda la Agencia desaparece sin dejar rastro) y que, por medio de fórmulas inexplicables, avisa que va a haber un regreso masivo en todo el mundo.

La locura se apodera de todos los regresados de Arcadia, dispuestos a arrasar la residencia de los Langston y llevarse por delante a quien haga falta. Lucille se lleva a Jacob y Jenny (la hermana mayor de Marty, regresada también) dejando sólos en casa a los hombres defendiendo a Maggie y Rachael. Margaret (Fairley) entra en razón y a pesar de que confesó que odiaba a sus hijos y que había sido una infeliz toda su vida, termina por ayudarles a reducir al Predicador en pleno proceso de hacer desaparecer a Rachael y llevarle a "un lugar que no conoce el dolor". Al final, y como era de esperar, el bien gana sobre el mal, Rachael da a luz y, efectivamente, se produce un retorno masivo en todo el globo.

Los regresados dominará el mundo
El epílogo nos lleva a Arcadia un año después de los acontecimientos narrados a lo largo del episodio. Marty trabaja para la Agencia de los Regresados, un organismo gubernamental encargado de ayudar a todos aquellos que regresan, pues a pesar de aquel regreso masivo, se han seguido produciendo más y más. Henry, como regresado que es, nos informa de que todos aquellos que están en su situación son tratados como ciudadanos pero sin todos los derechos ("¿por qué pago mis impuestos pero no puedo votar?"). La relación con su madre no se ha recuperado, siendo Fred el único que se habla con ella. El Predicador está encerrado en la cárcel, convencido de que el mal sigue habitando en la Tierra. Marty le avisa de que no volverá a visitarle, aunque sigue con sus dudas ("¿Cómo puedo ayudarles cuando ni siquiera sé por qué están aquí?"). Arcadia vuelve a la tranquilidad. Nathaniel, el hijo de Rachael está sano. Es un niño normal. Pero en su ventana sigue agolpándose bichos, siendo una clara señal de que los regresos van a seguir produciéndose en el futuro. Y que nadie pregunte por Elaine, pues ha visto reducidísima su participación en las tramas después del protagonismo que tuvo a raíz de la enfermadad de su hermano.

Seguramente 'Resurrection' no vuelva la temporada que viene (con el final que ha tenido espero que así sea). Y se va siendo un buen drama, entretenido y con algo muy de agradecer: un final cerrado.