miércoles, 10 de septiembre de 2014

Les hicimos recordar


HBO ha contado en su programación estival con dos eventos televisivos: por un lado, la despedida de una de sus series estrella, 'True Blood'; por otro, el estreno de 'The Leftovers', un drama que ha llegado para dejar exhausto al espectador.

Basado en 'Ascensión', la novela de Tom Perrotta (que ha ejercido de guionista junto a Damon Lindelof), 'The Leftovers' nos ha contado a lo largo de su primera temporada (de 10 episodios) la historia de los habitantes de Mapleton (Nueva York) después de que el 14 de Octubre de hace 3 años desapareciesen 100 de sus habitantes (que forman parte de ese 2% de la población mundial desaparecida) sin dejar rastro alguno. Ni explicación.

A partir de aquí, spoilers.

O calla para siempre
En la serie (al igual que en el libro) no importa qué fue lo que causó la desaparición. Quienes importan son "las sobras", aquellos que se han quedado y han tenido que seguir adelante con sus vidas sin la presencia de sus familiares desaparecidos. Como Nora Durst (Carrie Coon, toda una revelación), que perdió a su marido y sus dos hijos. Ella es el perfecto ejemplo de desgraciada máxima y así ha sido elegida por Mapleton. Nora, como nos deja ver en la season finale, ha intentado rehacer su vida. "Quería creer que todo podía ser como antes. (...) Me ha llevado tres años aceptar la verdad". Todo ello después de encontrarse el regalito que han dejado los Culpables Remanentes a todos aquellos que perdieron a alguien aquel 14O. Nora asegura que va a tomar la "salida fácil" y, tras hacernos pensar que veríamos a la nueva Mary Alice Young, coge el coche con intención de alejarse lo máximo posible a un sitio donde nadie sepa lo que le ha pasado. "Pero entonces temo que les olvidaré. No quiero olvidarles. No puedo". 

Esta es la confesión de Nora a Kevin, el jefe de policía de Mapleton. Del que cree haber llegado a enamorarse. Y que le ayudó a seguir adelante. Y cuando va a dejarle la carta a la puerta de su casa encuentra el bebé abandonado por el hijo mayor de Kevin, Tom (un Chris Zylka más guapo que en 'The Secret Circle'). El 14O supuso una prueba de fuego para la familia Garvey. Kevin (Justin Theroux demostrando que a los calcetines de lana se le pueden dar mil y un usos) estaba dispuesto a abandonarles. A dejarles atrás. Pero ese día fue cuando verdaderamente empezó a perderles sin necesidad de alejarse de ellos. Su mujer Laurie (Amy Brenneman), que sufrió un aborto/desaparición, no dudó en unirse a los Culpables Remanentes, una secta cuyas máximas son el silencio, fumar a todas horas y vestir de blanco y que tenían como objetivo hacer recordar lo ocurrido. Tom se fue y terminó formando parte del equipo de Wayne (Paterson Joseph), autoerigido profeta. Y Jill (Margaret Qualley), la hija menor, que dejó atrás la inocencia para convertirse en una adolescente muy adolescente. Jill ha intentado seguir los pasos de su madre a pesar de la oposición de ésta.

El objetivo de los Culpables Remanentes ha sido hacer recordar a los habitantes de Mapleton (entendemos que esta secta se ha extendido por todo el mundo) y su movimiento final, aún a sabiendas de lo que podía costarles (asumido por todos ellos), ha hecho recordar. A lo largo de los últimos capítulos les hemos visto en la iglesia, robada a Matt (interpretado por Christopher Eccleston y protagonista de uno de los mejores epsiodios de la serie), colocando en el suelo ropa. Y ya hemos averiguado el por qué: han querido rememorar los últimos segundos de los desaparecidos en la ciudad a través de unos muñecos que han dispuesto "justo donde me dejaron", como bien dice Nora. Toda una patada en el estómago. Los habitantes de Mapleton no se han quedado quietos y han incendiado el hogar de los CR, enfrentándose directamente a ellos. Tal y como lo ha sufrido Meg (Liv Tyler), que comenzó la temporada preparando su boda y ha terminado convertida en la líder de los CR en ausencia de Patti y Laurie.

Las tres Marías
Pero 'The Leftovers' ha supuesto también el viaje que ha sufrido Kevin Garvey (un personaje muy Jack Shephard), que ha visto cómo la cordura le abandonaba (o no) conforme el caos se desataba en su ciudad. El suyo ha sido uno de los cambios introducidos en la novela en su traslado a televisión: Garvey era el Alcalde, papel aquí desempeñado por Lucy (Amanda Warren), personaje inventado y que en el pasado mantuvo una relación con el padre de Kevin. En el viaje sufrido por Kevin han jugado un papel importante su padre (Scott Glenn), pieza clave en la historia. Él y el National Geographic que le entrega a su hijo (la escena del sueño ha añadido cotas de misterio al drama); Dean (Michael Gaston), un habitante de Mapleton obsesionado con los perros (¿qué papel juegan en la historia?); y Patti (Ann Dowd), la líder de los CR y que quiso abrirle los ojos a Kevin antes de cortarse la garganta. ¿Y Wayne? ¿Qué deseo la ha concedido antes de morir?

La season finale ha supuesto el reencuentro de los hijos con los padres. Kevin y Kevin Sr. mediante un sueño. ¿Qué es ser un buen hombre? Kevin y Jill después de sacarle de la casa en llamas de los CR, siendo la única razón por la que hemos oído a Laurie hablar, más allá del flashback que compartió con Patti. Y Laurie con Tom (recordemos que Tom no es hijo de Kevin), que venía de abandonar al bebé de Christine (Annie Q.) después de que ésta les abandonase al descubrir que no era tan especial como Wayne le hizo pensar. Kevin y Jill han terminado uniéndose a Nora, con el bebé abandonado en sus brazos.

El último desayuno
'The Leftovers' regresará el año que viene con la clara intención de seguir dejando al espectador tocado y hundido (no olvidemos el doloroso comienzo del quinto capítulo). El factor sorpresa habrá desaparecido y estaremos prevenidos. Pero el resultado seguro que será igual de devastador. Y los capítulos, igualmente brillantes (como el noveno, centrado en la familia Garvey, como prólogo al final de la temporada).

1 comentario:

Itzel Aguilar dijo...

Buena reseña. A mí me ha gustado la serie. Estoy a la espera del estreno de la segunda temporada y conocer a los nuevos personajes.