jueves, 3 de abril de 2014

Lealtad pirata


Por fin he podido ver la season finale de la primera temporada de 'Black Sails', el drama pirata que estrenó Starz! en a finales de Enero y que renovó hace ya unas semanas por una segunda temporada. Ocho capítulos han compuesto su primera temporada, siendo los dos últimos los mejores (brillante el séptimo) y el segundo y el cuarto los más flojos.

El texto incluye spoilers de la primera temporada.


La obsesión del Capitán Flint (Toby Stephens) por hacerse con el tesoro español del Urca de Lima le ha llevado a enfrentarse a toda su tripulación, lo que no ha hecho otra cosa que fraguarle numerosos enemigos: sus propios subordinados. Todos sus aliados dentro del barco han terminado mal: Billy (Tom Hopper) cayó por la borda cuando más le convenía a Flint perderle de vista y Gates (Mark Ryan) ha muerto en sus manos después de revelarle el motín que estaba fraguando. Así que el único que ha quedado al lado del Capitán ha sido John Silver (Luke Arnold), al que comerse el mapa que conduciría al tesoro le sirvió para ganarse su protección. Es el único que queda a su lado. John ha mantenido un sólo compañero: Randall (Lawrence Joffe), el cocinero al que Silver quitó el puesto, que perdió una pierna, delató a su compañero y ha terminado por salvarle la vida. En su contra esta toda la tripulación, liderada ahora por el contramaestre Dufresne (Jannes Eiselen), un personaje que ha ido ganando en protagonismo lo mismo que en "insoportabilidad". Después de salir malparados en su propio plan, los piratas han descubierto que el tesoro está en la isla en la que han naufragado. Ahora sólo tienen que conseguirlo.

En la isla de Nassau las cosas tampoco han ido como Eleanor Guthrie (Hannah New) pretendía. Su alianza con los miembros del Consorcio (no, estos no cantan 'Eres tú') se ha venido a pique con la reaparición del Capitán Vane (Zach McGowan), que se fue de excursión a una isla (después de que Eleanor le dijese que sabía lo que tenía que hacer para conseguir el poder) habitada por piratas vikingos. Estos salvajes creyeron haber matado a Vane, que se marcó un homenaje a 'Kill Bill' y salió de su tumba para conseguir una nueva tripulación. Ha vuelto a Nassau, ha dejado las cosas claras y ha conseguido un puesto en el Consorcio. Por la cara de Eleanor parece claro que ella esperaba que todo esto sucediese, ya que, a´si, ha conseguido deshacerse del control de su padre y podrá actuar sin que se le exijan responsabilidades. Otros cambios sufridos en Nassau se centran en el prostíbulo: Rackham (Toby Schmitz) y su amiga la "intensa, para nada interesante y lesbiana" Anne (Clara Paget) se han convertido en los nuevos dueños y la putilla Max (Jessica Parker Kennedy) en la madame del establecimiento.

"Ayer yo era una puta de poca importancia, fácilmente descartable, fácilmente olvidable. Hoy soy una madame con ingresos y aliados y una mujer que ha aprendido la más importante de las lecciones: nunca permitas que nadie se interponga entre tú y tus ambiciones. Gracias por enseñármelo"
Así pone punto final Anne a su relación con la que, en su momento, fue su amante: Eleanor. Otro que también le ha dado la patada a la más rubia de Nassau es Mr. Scott (Hakeem Kae-Kazim), su amigo y esclavo a partes iguales. El señor Scott lideró la rebelión de los esclavos pero poco pudo conseguir con su "liberación". Volviendo a Flint, no quiero dejarme por mencionar a Miranda Barlow (Louise Barnes) que, si no me equivocó, fue la mujer de su amigo con la que terminó acostándose y por la que traicionó a su anterior tripulación. Miranda apareció como un personaje misterioso y atractivo, pero terminó importándome absolutamente nada. Es más, su función como guardiana de Richard Guthrie (Sean Cameron Michael) la sacrificó en su propio beneficio, a cambio de conseguir una nueva vida junto a Flint en Boston.

'Black Sails' ha sido una serie entretenida, que nos ha ofrecido algo que no ha sido muy explotado en la televisión más reciente: los piratas. Sus capítulos, de duración cercana a la hora, no se han hecho pesados y sus tramas, aunque en ocasiones algo enrevesadas y complicadas de seguir, han terminado resultado claras. el año que viene comprobaremos si Flint y su tripulación consiguen hacerse con el tesoro y si Eleanor es capaz de vivir en una isla gobernada a cuatro manos junto a Vane. Mención especial a sus créditos.