martes, 20 de diciembre de 2011

Padre, hijo y asesino en serie


La sexta temporada de "Dexter" ha llegado a su fin. ¡Y qué final! Por Twitter, las reacciones en torno ha esta temporada han sido bastante frías, pero a mí me ha gustado mucho. De hecho, en orden la coloco por detrás de la cuarta y la segunda, y por delante de la primera, la tercera y la quinta. Jennifer Carpenter (Debra Morgan), ya avisó que ésta era la mejor temporada hasta la fecha (un poco exagerada, querida Jennifer), y desde la cadena, al avisar que la serie iba a ser renovada por dos temporadas más, ya se dijo que lo ocurrido en la season finale de la sexta temporada iba a ser crucial para las dos últimas temporadas. Visto así, me pregunto: después de ese "Oh,God!" final...¿tienen trama para 24 capítulos más? ¿Qué tienen pensado? Siendo Showtime, tengo total confianza, por lo que estoy convencido de que nos espera algo (muy) grande. Y ahora, sí que sí. Deja de leer si no conoces "cómo termina el mundo".

La temporada se nos presentó como "Dexter y Dios...¿quién vencerá?". Nuestro serial killer favorito no es nada religioso, por lo que comprobar in situ cómo se iba a relacionar con lo espiritual ya se presentaba como un aliciente interesante: matricula a su hijo en un colegio religioso, dejando claro que no cree en nada, y comienza una relación de amistad con el hermano Sam (Mos Def), quién le irá haciendo ver que, hasta en los lugares más oscuros, siempre hay sitio para la luz. Cuando Sam muere, Dexter descarga toda su rabia acumulada sobre el asesino del que había sido su amigo (es difícil mantener una relación de amistad con Dexter, sino que le pregunten a Miguel Prado), lo que lleva a que su padre desaparezca como conciencia y sea sustituído por Brian (Chistian Camargo), el hermano de Dexter, y co-protagonista de la primera temporada de la serie. Con su hermano a lado, Dexter se deja llevar, viajando hasta Nebraska para visitar al hijo de Trinity, después de saber que su mujer e hija habían sido asesinadas. Pero tras este impass "conciencil", Harry Morgan vuelve a tomar el control sobre su hijo.


Muy relacionado con el tema personal relacionado con Dexter, el enemigo de esta temporada ha sido Travis Marshall (Colin Hanks), un fanático religioso que ha llevado a la práctica gran parte de los textos más apocalípticos de la Biblia. A su lado, aunque sólo en su mente, estaba el profesor Gellar (Edward James Olmos). Sí, sólo en su mente, porque aquí el profesor llevaba muerto casi tres años, y Travis lo tenía bien guardadito en un congelador en el sótano de la "iglesia de los horrores". ¿Qué queréis que os diga? No me lo imaginaba. Por lo que recibí la sorpresa con los brazos bien abiertos. Al final la batalla ha sido entre Dexter y Travis, un cara a cara que ha llevado a nuestro Dex por el camino de la amargura. Creo que Dexter no lo había pasado tan mal desde sus enfrentamientos con Doakes en la segunda temporada (porque con Trinity no corría por evitar ser descubierto, y con respecto a Liddy y Quinn, sus averiguaciones quedaron en agua de borrajas).

La resolución de la trama Travis/DoomsDay tiene mucho que ver con Debra. La buena de Debra ha ido evolucionando a lo largo de estos seis años: ya no sólo como persona, sino en lo profesional. Ahora es teniente, y la presión sobre sus hombros es mucho mayor. Y si encima tiene a su alrededor a la perra de Laguerta, mejor no hablar. La cuestión es que Debra ha empezado a ir a terapia con una psicóloga, y ha llegado a la conclusión de que está enamorada de Dexter. Esto me ha parecido demasiado radical, pero le va a dar a lo que queda de historia un punto de visto mucho más rico. Porque vale, si ya tiene tela descubrir que tu medio-hermano es un asesino en serie...¿no lo tiene más descubrir que tu medio-hermano del que estás enamorada, al que idolatras y que es el pilar de tu vida es un asesino en serie? Totalmente. Pues eso es lo que nos espera, porque la última escena de esta temporada nos ha dejado con Debra haciendo un "asesinatus interruptus" a Dexter, el cual ha dejado escapar un "Oh, God!" que me ha llegado al alma.

"Oh, God!"
¿Qué papel va a jugar Debra en el final de su hermano? ¿Será delatora o encubridora? ¿Comprenderá la historia del "oscuro pasajero" de Dexter? Tenemos dos temporadas por delante para descubrirlo: 24 capítulos en los que conoceremos el destino de Dexter. ¿La silla eléctrica?

2 comentarios:

satrian dijo...

El supuesto bajón de la tercera no fue tan evidente como el de esta, y este final hubiera cuadrado más en la temporada anterior que en esta.

fon_lost dijo...

satrian: no sé si me ciega mi fanatismo por la serie, pero yo no le he visto el bajón. Y este final creo que ha llegado en el momento adecuado. Sí, es cierto que la temporada pasada hubo un momento en el que la situación también pudo darse, pero había que largar antes a Lumen.