viernes, 18 de diciembre de 2015

Sangre y petróleo


'Blood & Oil' ha sido uno de los (numerosos) fracasos de esta temporada. Sí, esos que no han sido cancelados sino reducidos. En el caso del drama dominical de la ABC ha terminado contando con 10 episodios que la han convertido en una miniserie con principio y final. Porque sí, aunque haya sido una serie bastante penosa, es de agradecer que los guionistas se hayan portado y hayan dado un final de verdad a la historia. Un final con exceso de azúcar, pero un final.

'Blood & Oil' podría haber sido la sucesora de 'Revenge', 'Dallas' o 'Nashville' en cuanto a ese estilo culebronesco de alto standing tan de agradecer (y necesario). Pero se ha quedado muy por debajo. Empezando por su grupo de personajes, a cual menos interesante. Y para los pocos que de verdad podrían haber tenido potencial (esa guerra entre esposas debería haber sido mucho más fructífera y explosiva, después de que se soltasen perlas del tipo "Estoy feliz de ver que tu avanzada edad no ha causado la pérdida de tu memoria" o "¿Sabes? Entré al negocio del petróleo sobre mis propios pies, no de rodillas"), se han quedado en un quiero y no puedo. El drama petrolífero ha estado repleto de twists de esos que el espectador ve venir de lejos y que, cuando se producen, pierden toda la gracia. Y es que ese ha sido el principal fallo de la serie: su previsibilidad. Nada en 'Blood & Oil' era novedoso. Todo lo habíamos visto con anterioridad en otros dramas. Sus guiones, bastante de vergüenza ajena, con un reparto que ha tenido algún que otro acierto (Don Johson, Rebecca Rittenhouse, India de Beaufort) pero que por lo general ha hecho aguas, han sido una broma constante.

#sufro #sufro #sufro
¿Puede alguien explicarme la necesidad de incluir esa trama ABSURDA que implicaba a Wilson Bethel? Una trama a la que se le dio cierta relevancia y que, de haber tenido éxito la serie, seguro hubiese tenido un mayor desarrollo. Eran tres personajes que a nadie importaban y que desaparecieron (por suerte) de la noche a la mañana. ¿En serio le pides a un desconocido que te ayude a salvar tu negocio y tu matrimonio? Aunque en realidad lo mejor fue ver a Cody diciéndole al marido de su "amiga" que le conocía cuando apenas habían interactuado y prácticamente le obligaba a hacer las cosas como ella quería. ¿Y ese momento "Sabemos de lo que son capaces nuestros maridos"? Ay, es que es pensar en esos personajes y entrarme la risa floja.

'Blood & Oil' ha tenido también sus tintes de trama familiar, como todo culebrón que se precie. La mujer deseada por dos miembros de la misma familia, la ex que regresa para iniciar una guerra, secuestros irrelevantes que afectan a personajes que no importan, abortos (que marciano es que un personaje califique a otro de luchador cuando se conocen de 2 días), embarazos sorpresa, hijos rebeldes que odian a sus padres e intentar matarles, personajes que escuchan detrás de las puertas, acuerdos con el FBI o muertos que resucitan para volver a morir. ¡Todo lo imaginable ha tenido cabida en la serie! Eso sí, es maravilloso ver a Amber Valletta (una actriz TERRIBLE) pasear por la casa como si estuviese en una pasarela y soltar frases muy de villana ("A veces para ganar una reina se tiene que sacrificar a un peón") y a Don Jonhson tomarse muy en serio su papel ("Puede que sea un hijo de puta en los negocios, pero cuando se trata de familia, lo es todo para mí"). Chace Crawford ha hecho lo de siempre pero sin desnudarse, así que ha sido muy divertido verle poner caras de sufrimiento cada dos escenas.


El sheriff al que ha dado vida Delroy Lindo se merece un capítulo aparte, porque menudo personaje chapucero y vago. Prácticamente se lo han dado todo hecho (porque los personajes que le rodean ha sido estúpidos a más no poder). Aunque para estúpida, la aparición en el último momento del personaje que iba a romper el matrimonio entre Cody y Billy: un señor que ni pincha ni corta y cuya presencia no puede estar más metida con calzador. Pero bueno, se entiende que su misión es provocar que la trama matrimonial termine como lo hace. Igual que ocurre con el personaje al que ha dado vida Peyton ListScott Michael Foster ha sido otro pan sin sal pero que precisamente por eso ha sabido hacerlo bien como la oveja negra de la familia. India de Beaufort y Rebecca Rittenhouse han sido lo mejor de estos 10 episodios, aunque esa amistad tan fuerte que se ha desarrollado entre ellas ha sido algo forzada.

'Blood & Oil' ha sido un producto muy prescindible, mal guionizado y peor interpretado. Pero, aun así, no considero que sea uno de los peores estrenos de la temporada, y menos después de comprobar que se le ha dado un final. Ha habido aprecio hacia el espectador y se ha mimado lo máximo posible a la serie. A pesar de cerrarla con un final excesivamente feliz.