lunes, 6 de abril de 2015

El adiós del coro


Parecía que no llegaría nunca pero por fin, 'Glee', se despidió de la audiencia hace ahora casi tres semanas. La comedia musical que revolucionó la televisión en 2009 de la mano de Ryan Murphy y que terminó estirada cual chicle de fresa rancio que perdió el sabor hace años, se despidió de la audiencia después de seis temporadas y 121 episodios. Y lo hizo de la peor de las maneras, al menos desde el punto de vista de la audiencia. Emitiéndose la noche de los viernes estaba claro que sus resultados iban a ser bajos, así que no ha sido ninguna sorpresa, aunque es cierto que hay que destacar el poco interés que despertó su despedida. El penúltimo capítulo congregó a 2.7 millones de espectadores, lo que supuso un 0.8 en demos; pero el último, la verdadera series finale, superó los 2.5 millones de espectadores y bajó a un 0.7. Claramente a nadie le importaba qué iba a terminar pasando con el Glee Club.

A partir de aquí spoilers del último capítulo de 'Glee', 'Dreams come true'.


'2009' nos sirvió para recordar cómo y por qué terminaron formando parte del Glee Club Rachel, Kurt, Mercedes, Tina y Artie (la aparición de Blaine la entiendo porque había que meterle de alguna forma, pero me parece innecesaria teniendo en cuenta que llegó a la serie más tarde). Un capítulo que terminó con una de las actuaciones más recordadas por los fans de la serie: "Don't stop believing", toda una declaración de intenciones.

La series finale de 'Glee' comienza ahorrándonos las nacionales en las que todos teníamos claro que New Directions iban a resultar ganadores. Esto lleva a que el instituto McKinley sufra un cambio radical y se convierta en uno de los centros de artes escénicas más importantes de Estados Unidos. Con Will Schuester (ese remedo de Justin Timberlake que ha seguido demostrando que era incapaz de tener amigos de su edad) como director, eligiendo a Sam Evans como su sustituto al frente de New Directions y creando más coros en el insituto. Will tiene una bonita despedida, especialmente remarcable si recordamos (para eso viene bien '2009', una especie de nueva versión del 'Piloto') que estuvo a punto de dejar el coro cuando su mujer (aquel bicho maravilloso) simuló estar embarazada.


Mercedes Jones (¿de verdad le llamaban Miss Jones cuando eran más jóvenes?) se despide del grupo con una gran noticia: va a ser telonera en la nueva gira mundial de Beyoncé, así que no va a ver a sus compañeros en un largo tiempo. Sue Sylvester es la siguiente en despedirse: da las gracias a Kurt por haberle abierto la mente (recordemos que Sue es responsable de que Kurt y Blaine se casen gracias a su obsesión por la pareja, como pudimos ver en aquel loco y genial homenaje a 'Saw') y le recuerda a Blaine que estuvo saliendo con quien en su momento amenazó de muerte a su marido. INSANE! Becky Jackson aparece para pedirle perdón por traicionarle en televisión y se funden en un bonito abrazo. La amistad entre las dos me parece una de las mejores tramas que nos ha dejado la serie. Su siguiente parada es Will, con el que canta a duo "The winner takes it all" y aceptando el triunfo del que durante tantos años ha sido su némesis. La sorpresa viene cuando descubrimos que cinco años después Sue es la vicepresidenta de los EEUU con un claro objetivo: ser la próxima Presidenta. Todo muy loco, teniendo en cuenta lo despreciable que ha llegado a ser esta mujer y lo mala persona que ha llegado a demostrar ser. Y sin separarse de su chándal.

Les llega entonces el turno a Kurt Hummel y Blaine Anderson. Casados (las vueltas que ha dado la vida para esta pareja), se convierten en miembros activos de la LGBT, hasta el punto de dar charlas en escuelas. Y llegamos así a la que para mí ha sido el alma de la serie y el mejor personaje que nos ha brindado 'Glee': Rachel Berry. El ego de Miss Berry ha sido tan protagonista como la música, con tramas que le llevaron a abandonar su sueño (ser la estrella de un show en Broadway) por una sitcom que resultó ser un fracaso y que marcó su carrera, que le devolvió a Lima, y de la que salió para regresar de nuevo a Nueva York, completar su educación y terminar por la puerta grande ganando un Tony (sus competidoras son lo más) a manos de Andrew Rannells. De paso descubrimos que Artie Abrams y Tina Cohen-Chang son pareja (algo que si no recuerdo mal ya fueron o intentaron ser en el pasado). Pero la sorpresa la recibimos al descubrir que Rachel (casada con Jesse St. James, qué gusto verte por aquí Jonathan Groff) está embarazada del bebé que esperan Kurt y Blaine, algo totalmente coherente con el personaje.


Otoño de 2020. Sue Sylvester, la vicepresidenta de los EEUU, reúne a profesores (Will, el director Figgins, Emma, Beiste), padres (Burt y Carol) e incluso a Terri para inaugurar juntos el Auditorio Finn Hudson, culminando con la actuación de (casi) todos los miembros que han pasado por los New Directions (¡qué genial volver a ver a Sugar Motta!) que cantan "I lived" de OneRepublic.

'Glee' nos ha dicho adiós con una temporada llena de guiños al pasado, mejor que las anteriores, aunque lejos de la grandeza de las dos primeras. No seré yo el que la eche de menos, pero no por ello reconoceré lo bien que lo pasé con la serie, lo que me divirtió y emocionó. ¿Por qué no dejaron que NeNe Leakes hiciese alguna aparición loca en el final? Dejo enlace a una de mis actuaciones favoritas vistas en la serie: 'The Scientist'. 


"See the world not as it is, but as it should be"