miércoles, 29 de abril de 2015

Familia Huang


'Fresh Off the Boat' terminó su primera temporada sin confirmación por parte de la ABC con respecto a si tendremos, o no, segunda temporada. La comedia, que se estrenó en midseason, en miércoles, con grandes datos (2.5 y 2.4 en demos) bajó, en su primer martes (día habitual de emisión) al 1.7 y 1.8. La semana pasada se despidió superando los cinco millones de espectadores con un buen 1.5. Es la ficción más fuerte de la ABC en su floja noche de los martes lo que, unido a las buenas críticas que ha cosechado, debería asegurarle un segundo año de vida.

Al igual que lo que comenté con 'Cristela', 'Fresh Off the Boat' forma parte de esta nueva generación de series americanas que deciden dar protagonismo a personajes que no son blancos. La serie se basa en la autobiografía del mismo nombre escrita por Eddie Huang, productor de la comedia y narrador. La historia gira en torno a los Huang, una familia taiwanesa que en 1995 deja atrás su asiática y tradicional vida en Washington para mudarse a Orlando, donde Louis, el padre (Randall Park) quiere cumplir su sueño: sacar adelante su propio negocio.

"Pimp style"
Por supuesto la reacción inicial del resto de su familia es todo menos positiva. Jessica, la madre (Constance Wu), echa de menos su antigua vida; a Eddie (Hudson Yang), el hijo mayor, le cuesta horrores acoplarse a su nueva vida escolar y a sus compañeros; los pequeños Emery (Forrest Wheeler) y Evan (Ian Chen) se acomodan rápidamente a su nueva situación; y la abuela (Lucille Soong) apenas sale de casa, no habla el idioma y vive anclada en el pasado.

La serie comenzó muy muy bien, con unos primeros capítulos salvajemente divertidos y, aunque no ha podido mantener el nivel, sí que ha seguido desarrollando su esencia, a través de unos personajes que funcionan muy bien y con unos guiones que saben perfectamente en qué llaga meter el dedo para sacar carcajadas al espectador. La principal responsable es Jessica, que se ha ganado un hueco en todas las listas de mejores personajes de 2015. Constance Wu construye un personaje divertidísimo, híper controlador y tan obsesionado por que la cultura asiática se mantenga en la familia, a pesar de la inevitable invasión de la americana, como por la serie 'Melrose Place'. A Jessica le hemos visto gran parte de la temporada en casa, hasta que se rebeló como la mejor agente inmobiliaria de la ciudad. Lo que comenzó colándose en casas a la venta para aprovecharse del aire acondicionado terminó convirtiéndose en algo serio. "Créanme, soy la mejor". Aunque tuviese que escapar de sus vecinas escondiéndose en establecimientos de comida basura para no tener que dar explicaciones. ¿Quién podría decir "Espera, ¿quién era gay en 'Philadelphia'?" después de ver la película? Jessica.


Eddie, adaptándose a sus nuevos compañeros y demostrando ser el chino más negro de toda Florida; sus hermanos pequeños luchando entre sí por ver cuál es más nerd que el otro, siempre y cuando no jueguen a homenajear las cintas de terror asiáticas, como en el episodio de la varicela. Y Louis, sacando adelante su restaurante, a pesar de la competencia y de sus propios camareros. Louis y Jessica han funcionado muy bien como pareja cómica, especialmente cuando aparecían por el despacho del director del colegio. "Lo siento, tenemos nuestras propias actividades para después del colegio. Se llaman trabajos". Todas sus intervenciones en el colegio han sacado algo bueno, como cuando Jessica saboteó la obra de teatro: "Si tanto desean ser actores, deberían acostumbrarse a estar desempleados".

Otros de los aciertos de la serie ha sido la cantidad de actores que han pasado por ella venidos de comedias (siempre comedias) fracasadas. Albert Tsai (nunca me cansaré de recomendar 'Trophy Wife') vino a ejercer de némesis de Eddie; Parker Young (tan guapo como se le vio en 'Suburgatory' o más recientemente en 'Enlisted') trajo de cabeza a Louis en el restaurante; o Maria Bamford (recién salida de 'Benched') dando vida a la profesora de Eddie.


'Fresh Off the Boat' es de esas comedias a las que merece la pena echar un ojo porque son mucho más divertidas de lo que aparentan. Crucemos los dedos para que, al igual que 'Cristela', tenga una segunda temporada. Si es necesario, que repita en midseason. Pero que los Huang vuelvan.