miércoles, 2 de octubre de 2013

De cuentos oscuros y venganzas que vuelven a molar

El domingo era un día de regresos para la ABC. Tanto 'Once Upon a Time' como 'Revenge' estrenaban sus terceras temporadas y las dos lo hicieron con un claro objetivo: recuperar la audiencia perdida en su segundo año. Dentro de que ambas siguieron marcando buenos datos (se podría entre comillar en el caso de 'Revenge'), su desgaste fue muy pronunciado. Y la culpa la tienen sus tramas: aburridas y matando personajes clave en la serie de los cuentos y liosas y coñazo en el caso de la serie de la venganza. 'OUAT' ha vuelto por debajo de los 8 millones y medio (2.6 en demos) y 'Revenge' superando los 8 millones con un 2.4.

Spoilers de las season premiere de ambas series.


'Once Upon A Time' ha vuelto oscura. La trama ha dejado atrás Storybrooke (que levante la mano quien no esté de acuerdo en que es una decisión muy acertada) y se ha mudado a Never Land, donde Pan (Peter Pan), los niños perdidos (malos, muy malos) y la Sombra (una loca roba almas/sombras) campan a sus anchas. Allí tenemos a los Charming, Emma, Hook, Regina y Rumple buscando a Henry, al que secuestraron al final de la segunda temporada Greg y Tamara (unos pringados que no sabían para quién trabajaban). Ahora Henry está en manos de Pan y sus niños perdidos, todos dispuestos a jugar con él ("Let's play!"). Rumple tiene oscuras intenciones pues, como bien sabemos, Henry es el niño de la profecía y necesita matarle. El resto de los miembros del equipo de rescate protagoniza una vergonzosa escena en el barco (vamos a pelearnos todos con todos), hasta que Santa Emma intercede y vuelve a hacer que todo sea amor. Y mientras, Neal (tenemos que descubrir más datos en torno a la relación entre Hook y Neal) ha ido a parar a Fantasy Land, donde se ha reunido sin quererlo con Mulán (que ahora sí enseña la cara y quiere aprender cosas del mundo real), Felipe (ya no es el mismo desde que Julian Morris nos enseñó el culito) y Aurora (una mamarracha que quiere pasarse todo el día durmiendo).

'OUAT' tiene muchas cosas a su favor para recuperar el cariño del público y volver a convertirse en una de las series que con más ganas seguíamos semana tras semana. Yo voto por un sacrificio en la familia Charming y que Bella salga lo menos posible.


'Revenge' ha dado carpetazo a esa cosa horrible que nos colaron la temporada pasada con "Carrion" y la "Iniciativa" (Emily y Nolan lo dejan claro: "No volvamos a pronunciar las palabras 'Carrion' o 'Iniciativa'). Parece que vuelve a centrarse en lo que verdaderamente importa y que nos engachó durante su fantástica primera temporada: la venganza de Emily contra la familia Grayson. Los Grayson, por cierto, no están pasando por su mejor momento económico y vuelven a reunirse todos bajo el mismo techo: en la mansión de los Hamptons que tantas alegrías nos ha dado. Conrad se ha visto obligado a renunciar a su carrera política (el plan de Emily ha sido el responsable) al diagnosticarle una enfermedad que no tiene. Daniel (que vuelve a estar guapo y sexy, aunque nunca perdió su punto) quiere un trabajo que no dependa de papá Conrad. Charlotte se ha hecho mayor y la vamos a ver este año más zorra que nunca (abortar y perder a tu novio en el mismo lapso de tiempo es lo que tiene, dear). Y Victoria (ay, Victoria, grandísima Victoria) ha conectado al máximo con Patrick, su hijo el reaparecido (un Justin Hartley que tiene claro que al espectador hay que entrarle por los ojos). Pero Patrick se va al descubrir que Charlotte conoce su identidad y ha dejado a mama Vicky desolada. Pero bueno, todos sabemos que volverá. Y mientras, Queen V tiene al insoportable de Aiden para entretenerse un rato pensando en cómo terminar con Emily. Emily, por cierto, ha visto cómo Jack, después de descubrir su secreto, no sienta absolutamente nada por ella, y le da hasta el final del verano para que saque adelante su venganza.

El 8 de Agosto los Grayson se irán de boda. El 8 del 8. Infinito, infinito. Este año, el evento trágico que, suponemos, marcará la mitad de temporada (más o menos), es la boda de Emily y Daniel, que terminará con ella en el agua después de recibir dos disparos. ¿Quién aprieta el gatillo? ¿Estamos ante la temporada final de 'Revenge'? Vale que sólo hemos visto un episodio, pero todo tiene pinta de "este es el comienzo de la venganza definitiva".