lunes, 23 de mayo de 2016

El intercambio de la Señora Secretaria


'Madam Secretary' ha llegado al final de su segunda temporada convertida en un éxito silencioso que el próximo otoño contará con una tercera temporada. La serie dominical con mejor rendimiento para la CBS (más de 10 millones de espectadores de media con un 1.2 en demos) no sólo ha sabido afianzar todo lo bueno que mostró en su primera temporada, sino que lo ha mejorado. Y, además, se ha permitido el lujo de terminar la temporada emocionando a Spielberg.

La temporada comenzó con un ascenso temporal para Elizabeth McCord, que se vio jurando la Constitución y gobernando sus país (bajo la atenta mirada de Morgan Freeman, productor de la serie y director de la season premiere, en lo que parecía un homenaje involutario a 'Deep Impact'). "El presidente de los EEUU puede hacer lo que le apetezca". Así de bien le presentaba Russell a Elizabeth su nuevo trabajo. Pero ejercer de POTUS duró poco, como las alegrías, pues Rusia no tardó en erigirse como el gran villano (con el rostro de Angela Gots como la cruel y fría Maria Ostrov) de esta segunda temporada. Me fascinan los paralelismos que hacen en la serie entre la realidad y la ficción. Y es que, si hay algo que destacar de esta segunda tanda de episodios, es lo bien que desarrollaron toda la trama rusa, y lo fácil que hicieron para encajarla con el resto de tramas.


Ha jugado un papel esencial en todo esto Dmitri Petrov (Chris Petrovski; 'All Cheerleaders Die'), alumno y protegido de Henry, al que el apagón de Moscú le pilló en la capital rusa. "Mentir para salvar el mundo está permitido. Está en la Constitución". En el enfrentamiento entre EEUU y Rusia, tanto China como Ucrania tuvieron su importancia: unos para amenazar y los otros para enfrentar países en su beneficio. Maria Ostrov (fascinantes todos los capítulos con ella como protagonista) a punto estuvo de iniciar la Tercera Guerra Mundial, hasta que los Caballeros de Kiev fueron capaces de pararle los pies. Aunque ésto supusiese el sacrificio de Dmitri. "Teníamos que pensar en el bien común". Así comunicó Elizabeth la noticia a su marido.

Apareció entonces Jane Fellows (Jill Hennessy; 'Crossing Jordan', 'Ley y orden'), primero como jefa de Henry y después como compañera de trabajo, en el grupo especial contra Jibral Disah (el terrorista más buscado) creado por el Presidente Dalton. Y es que, por fin, el matrimonio McCord iba a trabajar "junto", poniendo fin a los secretos profesionales que les obligaban a mantener secretos. Pero todo ellos después de que Henry sufriese un ataque terrorista (si el año pasado fue su mujer, este año le tocaba a él). Antes de ser enviado a Libia para poner fin a la caza de Disah, los McCord fueron a terapia para ayudar a Henry en su situación. En Libia nos lo hicieron pasar mal, pensando que dejarían viuda a la Secretaria de Estado, pero todo salió bien y Henry regresó a casa.


La temporada ha llegado a su final con la posibilidad de intercambiar a Dmitri (que siempre estuvo vivo) por Peter Buckley, el espía americano más famoso de la historia y que provocó la muerte de seis agentes de la CIA. La situación no es favorable al Gobierno, pero después de sospechar que Dalton se va a deshacer de ella, Elizabeth se empeña en conseguir el intercambio. La situación se aclara cuando descubre que POTUS le quiere como vice presidenta, y que por eso buscar alternativas en la Secretaria de Estado. El intercambio finalmente se produce (todo muy 'El puente de los espías') y, tras un primer rechazo, Dmitri termina abrazando a Henry bajo la atenta mirada de Elizabeth. Además los McCord se salen con la suya y, ayudados por una dubitativa Stevie, consiguen detener la boda acelerada y dejarlo todo en un compromiso a largo plazo. Este año muchos rostros conocidos se han dejado ver por la serie: Margaret ColinEric Stoltz (co productor y director de más de un episodio), L. Scott CaldwellDavid RaschePeter JacobsonKate BurtonSarita Choudhury, o Marsha Mason entre otros.

Paralelamente a la trama política la faceta más familiar de la serie ha permanecido como una constante, siendo otro de sus encantos. Fue divertido ver a los McCord enfrentados a sus vecinos, a Elizabeth en el campus universitario junto a sus hijas, el recibimiento que dieron al nuevo novio de Stevie, sufriendo por la muerte del caballo de Elizabeth, o a la propia Elizabeth acosando a la directora del colegio de Alison o junto a los hermanos de Henry, en una reunión que terminó siendo más dramática de lo esperado. También me gustó ver a Matt y Nadine compartiendo trama fuera del ambiente laboral y a Daisy intentando avanzar a nivel personal. ¡Ojalá le encuentren novio a Blake!


'Madam Secretary' se despide hasta el próximo otoño como un drama adulto, en absoluto aburrido, que hará las delicias de los amantes del mundo de la política y que tiene como protagonista a una Téa Leoni a la que desearás que sólo le sucedan cosas buenas y bonitas.