miércoles, 11 de noviembre de 2015

El mundo es de Lady Mary


Las puertas de 'Downton Abbey' están a punto de cerrarse para siempre. La sexta temporada del drama inglés dijo adiós el domingo pasado, pero no será hasta Navidad cuando la audiencia se despida definitivamente de la familia Crawley. Y ojalá el especial sea tan bueno como lo han sido sus últimos ocho episodios. Y si 'Downton' ha estado presente en los Emmy con temporadas más flojas, es imposible que en la edición del próximo año vaya a estar ausente; es más, podría convertirse en la rival a batir hasta en tres categorías (Drama, Actriz de drama, Actriz de reparto en drama). Como viene siendo habitual, Lady Mary (reina y dueña del universo) ha sido el epicentro de la historia, aunque es cierto que este año ha tenido que rivalizar con el enfrentamiento entre Cora y Violet por el hospital y con la historia de amor de Lady Edith. Pero siempre estando presente. 

"Así que larga vida a nuestra propia reina Mary"

A partir de aquí spoilers de la sexta temporada de 'Downton Abbey'.


El especial navideño del año pasado nos dejó a todos embobados con el paso adelante que dieron Carson y la señora Hughes (esta mujer se merece un monumento por aguantar a un carcamal como Carson): paso adelante confirmado este año con su boda y el nido de amor del que ya pueden disfrutar como pareja oficial. Me gustó la fragilidad de la señora Hughes ante la posibilidad de tener que ejercer de esposa y que convirtiese a Carson en el nuevo "chico para todo". Pero especialmente que le dejase claras las cosas a su futuro marido (incapaz de llamar a su mujer por su nombre mientras están trabajando): "Pero soy la novia, haremos las cosas a su manera durante los siguientes 30 años, lo sé bien, pero la boda es mía". Precisamente la boda fue la excusa perfecta para traer de vuelta a Tom: "Tuve que ir a Boston para descubrir algo. He aprendido que Downton es mi hogar. Y vosotros sois mi familia". Yo, ya lo siento, nunca tragué a Tom. Pero es cierto que ha estado más soportable en la sexta temporada que en el pasado.

Cuando tu cocinera es acusada de ejercer de madame de un burdel
El regreso de Tom hizo a Lady Mary tremendamente feliz, pues su cuñado se había convertido en su mejor amigo. Y si Lady Mary es feliz, yo soy feliz. Los que no eran muy felices (otro clásico en el universo 'Downton Abbey') eran Anna y Bates, que pasaron de ser la pareja adorable a la pareja insoportable. En una competición por comprobar quién es más desgraciado de la serie, los Bates rivalizarían por el puesto con Lady Edith. Los Bates sufrieron por los abortos sufridos por Anna hasta que la intervención de Lady Mary (Lady Mary lo sabe todo) lo arregló todo. Y como Mary tiene que estar en todo, cuando el futuro de Downton ha estado en el aire, ella quiso convertirse en su administradora. ¡Qué divertido fue ver a la familia siendo incapaz de contar algo sobre la historia de la casa que llevaban habitando desde hace tantos años!

Cuando descubres que tu hermana ha dado el braguetazo de su vida
Está claro que Lady Mary es la estrella del show y por ello hay que estar agradecidos. Ella es una zorra despiadada pero de buen corazón. Una mujer que prefiere estar sola "que con el hombre equivocado". Una adelantada a su tiempo. Una diosa. Una heroína. Una mujer que ante la humilde negación de su hermana por la cita que iba a tener con el hombre de su vida confirmaba que no era así. Una mujer a la que toda la familia escondió la auténtica relación entre Marigold y Lady Edith y que se convierte en la responsable de que el secreto salga a la luz de la peor de las maneras. Una mujer que se esconde en callejones bajo la lluvia para besarse con el hombre al que quiere y que muestra su fragilidad al rechazarle porque "No puedo ser viuda por un accidente otra vez. ¡No puedo!". Y una mujer mala: "Mi romance tal vez no sea el único que tenga un prematuro final". "La gente pensará que estás celosa, cielo" le dice su madre.

Las dos Españas de 'Downton Abbey'
Por su parte Lady Edith, después de perder al padre de su hija, ha empezado a saborear las mieles del éxito y la vida le sonríe. Es dueña de una revista exitosa y ha conocido al hombre de sus sueños, que le ha pedido matrimonio. Y encima ese hombre resulta que es Marqués (un título superior a cualquiera de los que ostenta cualquier miembro de la familia), algo que convierte a Bertie en un hombre muy querido por la familia Crawley. Pero el secreto de Marigold la mata por dentro. "Si no digo nada, sería basar mi matrimonio en una mentira". Es curioso ver cómo nadie en la familia apostaría un duro por la felicidad de Lady Edith, mientras que todos, sin excepción, y a pesar de ser conscientes de lo mala que eres Lady Mary, siempre le han apoyado más que a la madre de Marigold. Qué bueno es ver a las hermanas enfrentadas, con esa Edith dejando claro que su hermana es una celosa patológica que es incapaz de soportar que las cosas le vayan mejor que a ella, a lo que Mary responde exponiendo el gran secreto de Edith, haciendo que su prometido ponga tierra de por medio y la deje atrás. "Te conozco. Sé que eres una zorra desagradable, celosa e intrigante! ¡Eres una zorra!". Esa escena, en la habitación de Lady Edith, es maravillosa.

Cuando tu hermana se lleva el rico pero tú te casas con el guapo
Al final entre Edith ("Henry es perfecto para ti. ¡Simplemente eres demasiado estúpida y estirada para verlo!"), Tom ("Es el indicado para ti. Créeme y dale una oportunidad"), Lady Violet (a la que Mary pide que le busque "un duque de repuesto" mientras tienen una conversación preciosa) y el propio Talbot ("¿Cuántos años piensas que se tarda en encontrar a alguien con quien quiera pasar el resto de mi vida?") convencen a Mary para dejar el miedo atrás y decidirse a casarse con él. Previa visita a Matthew para recordarle que "por mucho que le quiera, siempre te querré". Así pues, Lady Mary pone punto y final a su eterno "Un príncipe para Lady Mary", algo que su hermana no puede hacer...al menos hasta el especial de Navidad.


Esta temporada la otra gran trama ha sido la del Hospital, que al principio parecía ser un poco la nada pero que fue ganando en protagonismo, hasta el punto de enfrentar a Cora con su suegra ("Sólo dile a Cora que no quiero ver su cara hasta que esté acostumbrada a tener un traidor en la familia") y provocando que ésta se fuese de viaje a Francia. "Mi razón para viajar es tener ganas de estar en casa". También hemos vivido el bullying sufrido por Thomas ("Este es el primer sitio donde siento que he echado raíces"), que concluye con la peor de las decisiones que el mayordomo podría tomar, aunque salvado en el último momento por Baxter (una mujer que creo que ha sido bastante prescindible). Me ha gustado ese paralelismo entre Thomas y Lady Mary. Volvimos a ver a Gwen. Andy quiso aprender a leer, a la vez que Molesley se ha convertido en profesor y Daisy se ha puesto a estudiar. Spratt (con sorpresa final) y Miss Denker han mantenido sus (geniales) tiras y afloja. Isobel ha tenido que lidiar con la familia de Lord Merton (para lo que contó con la ayuda de Lady Violet). A la señora Patmore le han convertido en madame de burdel, algo de lo que toda la familia se mofó, pero que tuvo su final feliz. Y a punto estuvimos de ver morir a Robert (el pánico cundió después de que su hermana le dijese, en relación a su madre, "¿Quién te dice que ella no estará en el tuyo?", refiriéndose a su funeral) que, eso sí, nos hubiese dejado una muy bonita frase de despedida a su mujer: "Si esto es todo, quiero que sepas que te he querido mucho, muchísimo". ¿Alguien da más?

En diciembre diremos adiós definitivamente a 'Downton Abbey'. ¿Con la boda de Edith? ¿Con avances en la situación de Isobel con la familia de Merton? ¿Será un salto en el tiempo que nos traerá a Lady Mary embarazada? En algo más de un mes saldremos de dudas.