viernes, 6 de junio de 2014

La última cena de Hannibal Lecter

'Hannibal' está consiguiendo lo imposible: con una audiencia muy minoritaria, el drama, que durante su primera temporada se emitió en la noche de los jueves y en la segunda fue trasladado a la de los viernes, ha conseguido el visto bueno por parte de la NBC y tendrá una tercera temporada. Su segunda season premiere se quedó por debajo de los 3 millones y medio de espectadores (1.1 en demos) y la season finale no llegó a los 3 millones, marcando un 1.0.

Disfruté de la primera temporada de 'Hannibal', pero he de confesar que sus capítulos, repletos de diálogos, terminaban haciéndoseme demasiado pesados. Eso sí, su tramo final fue fascinante. Por eso, aunque tenía ganas, la pereza hizo que no empezase la segunda temporada cuando se estrenó, sino que esperé a que se me acumulasen un par de capítulos. Y mi sorpresa fue mayúscula porque me encontré ante una auténtica joya. Una serie que se iba volviendo (todavía más) oscura conforme avanzaba la trama. Y en la que los guionistas tenían un serio trauma con los animales (cerdos, caballos). Tener a Will encerrado le sentó de maravilla (el capítulo de su juicio es de los menos buenos de la temporada). Tras su puesta en libertad la temporada tuvo un leve bajón, del que se recupero rápidamente. Lo que sí ha sido una constante ha sido la música, una de las señas de identidad de la serie. No sólo la fotografía contribuye a oscurecer 'Hannibal', sino que la banda sonora es un elemento más que termina mostrando que la serie no es otra cosa que poesía en imágenes.

A partir de aquí spoilers de "Mizumono", el capítulo que supone el cierre de la segunda temporada de 'Hannibal'. Si no conoces todas las sorpresas que nos tienen preparadas, no sigas leyendo.


Jack y Will han diseñado el plan perfecto para atrapar a Hannibal. Hannibal y Will han hecho lo mismo con respecto a Jack, aunque su finalidad es diferente: pretenden matarle. Tanto Jack como Hannibal se preguntan lo mismo: "¿Harás lo que se tiene que hacer?". Todo tiene que suceder durante la cena que el chef Lecter tiene preparada para los tres. ¿Quién no llegará al postre? Hannibal visita a Bella, la mujer de Jack, para mantener una conversación de despedida, en la que ella le pide que cuide a su marido tras su muerte. Ay, si tú supieras los planes que Lecter tiene para tu marido...El que también aprovecha para despedirse es Will con la muy pelirroja Freddie Lounds, que está deseando poder disfrutar de su condición de resucitada. "No escribas sobre Abigail. Puedes escribir sobre mí. Puedes escribir sobre Hannibal. Pero deja a Abigail en paz. Déjala descansar en paz".

Will ayuda a Hannibal a deshacerse de los archivos de sus pacientes, momento en el que el doctor Lecter "huele" a Freddie. Se nos olvida que Lecter es un depredador y que, como tal, tiene los sentidos especialmente desarrollados. Y el olfato no le falla. Alana se abre ante Will y siente que él fuese el único capaz de ver lo que nadie vio (sólo recibió el apoyo de Beverly Katz, costándole la vida, y de la doctora Du Maurier). A Jack le toca enfrentarse a Kade Purnell (Cynthia Nixon), que le avisa de que el FBI no va a permitir que su plan siga adelante. ¿En qué tipo de juicio se aceptaría cualquier prueba para castigar a alguien que ha cometido un asesinato inducido por un informante del FBI? Luego es la propia Alana la que se reúne con Purnell para pedirle que apoye a Jack y Will, que Hannibal debe ser detenido. Pero obtiene un no por respuesta: es más, Will va a ser detenido. Bloom avisa a Will, que a su vez avisa a Lecter de que todo el mundo conoce su plan.

"Gracias por tu amistad, Hannibal"
Jack se despide de su mujer antes de ir a "cenar" a casa de Hannibal. Le besa en la frente y se va. A pesar de que confía en volver, las probabilidades de que todo salga mal están ahí. Y, de hecho, que llegue tan pronto a la cena hace que los acontecimientos de desencadeden prematuramente. "La cualidad más bonita de la verdadera amistad es comprenderse unos a otros. Ser comprendido con absoluta claridad. Y este es el momento de mayor claridad de nuestra amistad". Y así comienza el principio del fin. Magnífica coreografía entre los dos personajes que termina con Jack encerrado en la bodega desangrándose y Hannibal, como un auténtico animal, intentando derribar la puerta que les separa. Hasta que llega Alana.

La doctora Bloom pregunta por Jack mientras apunta a Lecter con su pistola. "Estaba tan ciega". Hannibal, manchado de sangre y armado con dos cuchillos le contesta con tranquilidad: "En tu defensa, trabajé muy duro para que lo estuvieras. Puedes seguir ciega. Se ciega, Alana. No valiente". Alana dispara tres veces, pero su arma no tiene balas. Está jugando contra Hannibal Lecter, que olió la polvora en sus manos y descubrió a su amante, quitando las balas de su arma. Alana huye por la casa de Hannibal hasta encerrarse en una habitación. Recarga su arma y dispara. Lecter está al otro lado de la puerta. Pero hay alguien en la habitación. Es Abigail Hobbs, que empuja por la ventana a la doctora Bloom.

"Lo siento mucho"
Will llega a la casa de Hannibal, descubre a Alana tirada en el suelo y avisa a una ambulancia. "Jack está dentro". Entra en la cocina y se encuentra cara a cara con Abigail. "Hice lo que me dijo". A pesar de que no sabemos por qué está ahí y viva, se entiende que Lecter se la quedó, a modo de pupila, y la ha tenido cautiva en su casa hasta ese momento. Ahora bien, Hannibal no pensaba matar a Alana, salvo que no le quedase otro remedio, así que el empujón se lo da Abigail porque le sale de dentro; porque siente que Lecter (su Lecter) está en peligro. Poco tarda en aparecer Hannibal, que se acerca a su amigo. "¿Crees que podrías cambiarme como yo he hecho contigo?". "Ya lo he hecho". Mientras Will se desangra, Hannibal se confiesa: "Te he dejado conocerme. Verme. Te di un extraño presente. Pero tú no lo querías". Ordena a Abigail que se acerque y, con el mismo cuchillo (¿el del retorcido Mason Verger?) con el que ha atacado a Will, le corta el cuello.

Ambos se desangran en el suelo de la cocina mientras Jack llama a su mujer. Cuando Bella contesta no obtiene respuesta. Will sale de casa, se pone su abrigo, para por al lado del cuerpo de Alana y escapa.  El capítulo llega a su fin, aunque tras los créditos los guionistas nos tienen reservada una sorpresa. Lecter está en un avión. Camino de Francia. A su lado, la doctora Du Maurier. ¿En qué momento se ha producido esta unión? ¿Qué ha llevado a la doctora a estar con su antiguo paciente? ¿El estudio del verdadero mal en primera persona?

A Francia con amor
Nos tocará esperar hasta Febrero (si la serie lleva el mismo calendario que este año) para conocer qué retorcido plan ha desarrollado Hannibal Lecter para llevar a cabo en Europa. De la mano de la doctora Du Maurier.