viernes, 13 de junio de 2014

Familia Fisher


Que nadie se confunda: no voy a hablar de 'Six Feet Under'. La familia Fisher es la protagonista de 'Growing Up Fisher', una de las comedias que la NBC estrenó en midseason y a las que ha cortado con la guadaña de la cancelación. Y aunque sus datos nunca fueron especialmente fuertes, podría haber renovado por una segunda temporada sin problema. Se estrenó el último domingo de Febrero tras la ceremonia de clausura de los JJOO de invierno y reunió a poco menos de 9 millones y medio de espectadores, lo que se tradujo en un buen 2.1 en demos (hubo una fuga de 6 millones y más de 1 punto entre un programa y otro). Su segundo capítulo se emitió en su día regular, los martes, después de 'About a Boy' (comedia que sí ha conseguido renovar) y aunque bajó a los 7 millones mantuvo un buen 2.0. Su último capítulo emitido antes de que la cadena anunciase su cancelación reunió a más de 5 millones pero bajó hasta un débil 1.2. La NBC la retiró de su parrilla y no fue hasta este miércoles cuando emitió dus dos útimos episodios, cuya media quedó por debajo de los 4 millones de espectadores con un flojo 0.9 en demos. A la audiencia ya no le interesaba.

'Growing Up Fisher' ha estado protagonizada por J.K. Simmons, Jenna Elfman (todo un descubrimiento para mí), Eli Baker, Ava Deluca-Verley y Lance Lim. Los cuatro primeros son los miembros de la familia Fisher mientras que Lim ha interpretado al mejor amigo del personaje de Baker, un niño asiático (con una voz insoportable) que ha pasado más tiempo con los Fisher que con su propia familia. La serie ha estado narrada por Jason Bateman, que ha sido a 'Growing Up Fisher' lo que Carlos Hipólito a 'Cuéntame Cómo Pasó'. Henry, el menor de los hijos del matrimonio Fisher, ha sido el hilo conductor de la comedia, centrada en los Fisher después de que Mel y Joyce decidan divorciarse. Y lejos de mantener cualquier tipo de tensión sexual entre los protagonistas, hemos sido testigo del buen rollo que ha habido entre los dos, y en su forma de seguir adelante con su vida.


Mel se "independiza" y se compra un piso de soltero. Lo especial de Mel es que es ciego y que no se separa de Elvis, su perro. Mel ha cuidado toda su vida de su familia, algo que ha seguido haciendo incluso tras la separación. Además ha conocido a Allison (Constance Zimmer, una mujer que necesita una comedia para ella sola), su vecina, de la que cae enamorado. Igual que su hijo Henry de Jenny (Isabela Moner), la hija de Allison. A pesar de que odio que en las series familiares tenga que introducir trama amorosa entre los hijos, hay que admitir que en 'GuF' no se ha hecho particularmente pesada. Al igual que la de Katie y Anthony (Logan Miller), su pareja, con el que estaba y dejaba de estar. Por su parte, Joyce ha decidido recuperar el tiempo perdido, poniéndose primero a trabajar y luego volviendo a la universidad. Aunque ninguna de las dos situaciones le duran mucho. Lo que sí ha intentado por todos los medios es convertirse en la mejor amiga de su hija.

Lo mejor de su primera y única temporada (de 13 episodios) ha sido, sin duda alguna, Jenna Elfman. ¡Maravillosa! Su Joyce Fisher, especialmente en su etapa "quiero ser como mi hija Katie", ha sido divertidísima. Y, curiosamente, Elfman no fue la primera elección de los productores, sino que lo fue Parker Posey, que protagonizó las primeras promos de la serie. Y otro de los aciertos de la serie ha sido la música de su opening. Eric Hutchinson con su temazo 'Tell the World' ha sido uno de mis descubrimientos musicales de la temporada. Algo así como fue en su momento 'Partners' (cancelada por la CBS) con Imagine Dragons.


'Growing Up Fisher' ha sido una comedia breve y muy simpaticona, a la que no había que exigirle mucho y que entretenía.