miércoles, 26 de marzo de 2014

Banshee: perfecto destino turístico


Mi mayor temor de cara al estreno de la segunda temporada de 'Banshee' era que perdiese el factor sorpresa. Terminados ahora los diez episodios ha quedado claro que no lo ha perdido. Todo lo contrario. No sólo el drama de Cinemax nos ha vuelto a ofrecer los ingredientes que convirtieron a la serie en uno de los mejores estrenos del año pasado, sino que se han mantenido tan frescos como el primer día. Y así da gusto ver una serie. ¿Lo mejor de todo? Que tendremos tercera temporada. ¿Lo peor? La espera.

Si la season finale de la primera temporada sirvió para cerrar todas las tramas que se desarrollaron a lo largo de sus diez capítulos, el último de la segunda no se ha quedado atrás: de nuevo todo (perfectamente) cerrado. Es más, la forma en la que ha sucedido todo y cómo ha terminado podría haber dado pie a un perfecto final de serie. Pero más bien ha sido un final de ciclo. 

Para poder explicarme es necesario entrar en detalles, así que si no has visto ya "Bullets and tears" no sigas leyendo. Spoilers.

"Prepárate a sentir"
Me ha gustado muchísimo cómo se ha ido alternando el presente con el pasado. Hemos asistido así a los días previos al robo de los diamantes (que descubrimos en su momento que eran falsos). A la forma en la que Hood y Ana se organizaron para escapar juntos de Rabbit. A la presentación de Job (la Pelopony de 'Banshee') a Ana. A las sospechas de Rabbit y Olek en torno a Hood y Ana. Al inicio del enfrentamiento silencioso entre Rabbit y Racine. Y, finalmente, a un padre traicionando a su hija. Fue Rabbit quién avisó a la policía del robo y, por lo tanto, el responsable de que Hood se sacrificase por Ana e ingresase en prisión. Ana recurrió a Job, quien le dio una nueva identidad (Carrie Palmer) antes de que ésta empezase una nueva vida en Banshee junto a Gordon. Con un pequeño añadido: estaba embarazada de Deva. Por si todavía quedaba alguna duda, Hood es su padre. El cabreo de Rabbit al saber que nunca verá a su nieta es monumental.

Gandalf el Blanco y sus amigos
De vuelta a la actualidad, vemos a Hood y Ana por las calles de Nueva York. Buscan a un aliado del pasado de Hood: un negro con nombre de chino. Antes de entrar en acción se despiden de Job, que sigue en la cama después del atropello sufrido en el noveno capítulo. Saben que es una misión suicida, pero el miedo nunca les ha echado atrás. Todo ocurre igual que en el pasado: Hood y Ana juntos, diciendo adiós a Job. El enfrentamiento con los mercenarios de Rabbit en la iglesia es impresionante y, aunque la escena del sacrificio de Hood era necesaria para continuar con los paralelismos, todos sabíamos que no iba a tener el mismo desenlace. La aparición de Job con el negro con nombre de chino es algo así como la aparición de Gandalf en la batalla del Abismo de Helm. Pero el climax llega con el enfrentamiento final: Rabbit. El señor con nombre de animal pide perdón a su hija que esta vez no está dispuesta a fallar y, tras vaciar el cargador de su arma y dejarlo con una sola bala, se la entrega a Rabbit para que se suicide. Antes de hacerlo le recuerda a Hood que él también terminará así. Cuando la policía se hace cargo del caso, vemos al detective Bonner con la ficha de Hood. Run, Hood, Run.

¿La familia? Bien, gracias
Los flashbacks y paralelismos con el pasado siguen presentes y así nos reencontramos con el calvo, blanco y grande de la cárcel al que Hood cortó el pene y con Carrie, la nueva Ana entrando en Banshee junto a Gordon. Hood y Ana regresan a Banshee: ella ha decidido que se queda con su familia mientras él retoma su labor como sheriff (y su "relación" con Siobhan). Job se ha quedado en Nueva York (esperemos que no de forma definitiva). Rebecca se encuentra con Alex y, lo que comienza con un cunnilingus, termina con Rebecca cubierta por la sangre de Alex. Los indios han perdido a su líder. Cuando Kai escucha a su sobrina que lo ha hecho por él la genética es olvidada del mapa. No lo hemos visto, pero sabemos que ese abrazo con agarrón en el culo termina con tío y sobrina en la cama teniendo sexo salvaje. Pero aquí no termina todo: Brock renuncia a su cargo (¿ya no continúa investigando para Gordon?), Emmett y su mujer son abatidos a balazos y Hood recibe una visita: "Hola papá", dice Deva. Lejos de Banshee, en Nueva Orleans, somos testigo de una pelea entre dos hombres: uno de ellos es Chayton Littlestone, el indio salvaje. Tras conocer la muerte de Alex toma una decisión: volver a casa. Fin.

El hermano furioso de Pocahontas
Así se nos presenta la tercera temporada: la policía tras la pista de Hood (¿cuándo conoceremos su verdadero nombre?). Job en Nueva York (porque confio en que no perderemos de vista al personaje). Chayton regresando a Banshee para hacerse con el liderazgo de los indios. ¿O aparecerá la gran Nola y reclamará el puesto? Deva y Hood como padre e hija. Hood y Shiobhan como pareja ¿estable? Rebecca y Kai como algo más que familia (y con Clay limpiando todos sus desaguisados). Hood, Brock y Siobhan vengando la muerte de Emmett. Otra cosa no, pero tramas tendremos para dar y regalar. Y mientras la serie mantenga su constante de acción, sexo y violencia, seguiremos disfrutando de 'Banshee' como hasta ahora. Palabra de Lucas Hood.