jueves, 27 de marzo de 2014

Amigos de oficina y de comisaria


'Men at Work' es de esas comedias que pasan desapercibidas. Emitida por la cadena TBS, terminó la emisión de su tercera temporada con una doble season finale hace dos semanas. Y, de momento, no se sabe nada de su futuro. 'Men at Work' no es la comedia definitiva, pero sí es mucho mejor que las que han estrenado en los últimos años las networks.

Su dinámica es bien sencilla: Milo, Tyler, Neal y Gibbs son cuatro amigos que trabajan en la redacción de una revista. Aunque esta temporada Milo se volvió loco y renunció a su puesto de trabajo para sacar adelante su novela. Esta trama trajo como estrella invitada a Jane Seymour, que ejerció de editora obsesionada con Milo al que convirtió en gigoló. La revista recibió a Myron (un gordo y fatal peinado David Krumholtz), su nuevo redactor jefe. Myron contrató a Jude (Kelen Coleman) para ocupar el puesto de Milo que, a pesar de haber dejado la revista, no hacía otra cosa que aparecer por la redacción. Tyler se propuso conquistar a Jude y, a basa de trabajo, terminó consiguiéndolo. Por su parte Neal tuvo que hacer frente a su ruptura con Amy, que desapareció de la serie después de dos capítulos que sirvieron para despedirle.


El que sigue apareciendo de vez en cuando es P.J. (J.K. Simmons), su padre y dueño de la revista. Sus apariciones son siempre iguales: atraviesa la redacción seguido por su secretario soltando un par de frases lapidarias. Los chicos intentaron que Neal conociese a alguna chica, pero cuando no estaba drogado en una fiesta hablando con muñecas el problema era el tamaño de su pene. Y Gibbs estuvo a punto de celebrar un falso matrimonio con Selena (Marsha Thomason), para después conocer a Kelly (Molly Simms), con la que apredió que vivir en un barrio residencial no era nada bueno.

'Men at Work' ha cerrado su tercera temporada con dos ascensos y una vuelta al trabajo. La tercera temporada ha tenido los diez capítulos habituales (brillantes fueron los de la boda de Gibbs, Milo como gigoló, la llegada de Jude y las dos fiestas paralelas). Pero habrá que esperar para ver si TBS da luz verde a una cuarta temporada.


Por el contrario, 'Brooklyn Nine-Nine' sí ha llamado la atención de crítica y, en mucha menor medida, espectadores. Y basta con comprobar qué serie se alzó con el Globo de Oro a la Mejor Comedia/Musical y con el de Mejor Actor de Comedia/Musical. Efectivamente. Después de su triunfo era una locura que FOX no la renovase por un segunda temporada, a pesar de tener unas audiencias que han ido de más a menos y que han terminado siendo discretísimas.

Es curioso cómo la comedia producida y protagonizada por un Andy Samberg tan adorable, como guapo y gracioso ha ido encontrado su sitio. Empezó siendo la versión policial de 'Parks & Recreation', con paralelismos entre personajes incluidos, y a día de hoy ya es una comedia independiente con sus propios rasgos característicos. Además tiene un grupo de personajes que gustan desde el primer momento. Aunque Peralta es mi favorito, no puedo dejar de sentir cierta debilidad por Gina. Esa Gina maravillosa que duerme la siesta tapada por una manta con un lobo y que habla introduciendo emoticonos verbales en sus conversaciones.


Pero la verdad es que cariño se siente por todos sus personajes: una antipática Rosa que siempre tiene (las peores) palabras para decirles a sus compañeros; el asustadizo y paternal Terry; Santiago, siempre pelota y dispuesta a trabajar como la que más; el patetismo de Boyle, que pasa de estar enamorado de una compañera que le ignora (o no) y por la que recibe un balazo en el culo a disfrazarse de Neo comiendo huevos duros tras ser abandonado por su prometida; y por último Holt, el jefe de cara y mirada única que controla como nadie la comisaria. Hitchcock y Scully son los secundarios objetivo de bromas.

'Brooklyn Nine-Nine' ha tenido una primera temporada compuesta por 22 episodios, y ha renovado por una segunda temporada que se compondrá, presumiblemente, de otros 22 episodios. Vermeos si en los Emmy goza del mismo cariño que en los Globos de Oro y la forma en la que responderá la audiencia en su regreso en Septiembre.