miércoles, 30 de noviembre de 2016

Sandstorm y los tatuajes


La NBC emitió la fall finale de 'Blindspot' a mediados de noviembre y retomará la temporada con su décimo capítulo el próximo 4 de enero. La trama serializada de esta temporada (la operación Sandstorm) ha sido desarrollada satisfactoriamente y, aunque ese secreto que acabamos de descubrir era ciertamente previsible, la serie, igual que pasó el año pasado, no ha fallado.

El pasado de Jane sigue jugando un importante papel en la serie y, de hecho, ahora ya podemos afirmar, aunque no con rotundidad, que lo conocemos (casi) todo de ella. La aparición de Shepherd (menudo año televisivo se ha marcado Michelle Hurd entre 'Daredevil', 'Hawaii 5-0', 'Ash vs Evil Dead' y 'Blindspot') y Roman (Luke Mitchell; 'Agentes de SHIELD'), madre y hermano de Jane, ha aclarado cosas, aunque ha dejado claro que la situación familiar no es tan apacible como aparentaba. Jane ha seguido ejerciendo de falsa agente doble y, aunque ha ido muy lentamente ("No estamos atacando este país. Estamos defendiéndolo"), al final parece que ha conseguido su objetivo. ¿O no hay que creerse que lo que buscan es "Destruir la red eléctrica"? ¿Qué papel juega en todo esto el lago Aurora?


Lo más interesante de esta trama ha sido ver cómo Jane y Roman se han ido acercando el uno al otro, recordando su pasado y trayéndolo al presente. Y ha sido ésto precisamente lo que ha conseguido salvar a Jane en el último momento, pues Shepherd estaba dispuesta a eliminarle. Por eso choca tanto que al final Jane opte por drogar a su hermano para convertirle en el nuevo John Doe. ¿Con lo mal que lo ha pasado y todo lo que le ha costado recordar su pasado, en serio considera que era la mejor alternativa? ¿Acaso no hubiese bastado con que el FBI le hubiese tenido bajo su custodia? Este giro me parece en exceso tremendista y algo repetitivo, pues el proceso al que se va a someter Roman será similar al de Jane.

Lo bueno de la trama Sandstorm es que no salpica a Jane en exclusiva: Nas (Archie Panjabi; 'The Good Wife') lleva seis años intentando sacarla a la luz, y Weller, sin saberlo, ha sido vigilado por ellos durante los últimos 20 años, además de tener reservado un importante papel en su misión. ¿Alguien esperaba que tardasen tan poco en liar a estos dos personajes? Y, por supuesto, el doctor Borden, el (otro) infiltrado de Sandstorm en el FBI; una sorpresa algo previsible. ¿Es Borden el Chris al que se referían Shepherd y Roman cuando hablaron del rescate de Jane en Afganistán? A Patteron le ha costado descubrirle, pero en el momento en el que lo ha hecho no ha dudado en apuntarle con su pistola. ¿Quién ha recibido el disparo? ¿Él o ella?


Lo que no me ha interesado en absoluto ha sido el drama de Reade y en el que que (la a veces en exceso pesada de) Zapata ha estado presente. Hubiese sido mil veces más interesante que Reade fuese el asesino del entrenador (aunque entonces el futuro del personaje estaría claro), pero el hecho de encubrir al verdadero asesino tampoco es que vaya a simplificar su vida. Reade y Zapata son muy intensos ("Porque ya no apuestas, pero sigues siendo adicta al riesgo") y deberían aprender a relajarse. En cambio, sí me ha gustado volver a ver a Ritch Dotcom, que protagonizó uno de los mejores casos de la primera temporada y que regresó con su mismo buen humor (esta vez con guiños a Harry Potter incluidos).

El cambio de día y horario ha hecho que 'Blindspot' se vuelva más blanca, y lo cierto es que es una serie en la que se echa de menos más violencia. No espero ver algo tipo 'Banshee', pero sí algo mejor que una pelea karateka como la que se produce entre Sheperd y sus dos hijos. ¿Cuál es el verdadero nombre de Shepherd? ¿De qué le conoce Weller? En enero conoceremos más de la operación Sandstorm, lo que nos llevará a conocer el auténtico plan de Orion.