jueves, 13 de noviembre de 2014

La soledad de Lady Mary


'Downton Abbey' llegó al final de su quinta temporada el domingo pasado. Pero como viene siendo habitual, en Diciembre tendremos el especial de Navidad en el que se cerrarán las tramas que no han tenido un final (¿qué pasará con Anna?) y asisitiremos a otras creadas para la ocasión (¿la salida de Branson?).

Pero como hasta el día 25 de Diciembre no saldremos de dudas, lo mejor es repasar lo ocurrido en el octavo capítulo de la quinta temporada, así que si no lo has visto, no sigas leyendo porque el texto estará repleto de spoilers.


La boda de Lady Rose (¡que hagan algo con las cejas de la doble inglesa de Patricia Conde!) con Atticus Aldridge está a la vuelta de la esquina y en Downton están todos preparándose para el viaje a Londres. Pero antes de partir a la capital, Violet (todo lo que sale por la boca de Maggie Smith es oro puro) recibe la visita del Príncipe Kuragin, con el que compartió un pasado amoroso frustrado. El ruso lo tiene claro: "Deseo pasar mis últimos años contigo. Como amigo, como amante. No quiero un escándalo, sólo amor". Lady Grantham quiere compartir sus últimos años con él, pero la mujer de Kuragin, esté donde esté, no le deja tomar una decisión. A Violet además esta temporada le ha tocado lidiar con una guerra interna de su servicio (Spratt indignado es lo más). Por su parte, Robert empieza a olerse algo con el tema Marigold (David Clarke, aprende, que Robert no sabe que es su nieta y se lo huele y tú tienes a tu hija delante y ni la reconoces).

Antes de la boda hay una cena en la que, unos días antes de la celebración, los consuegros van a conocerse por fin (y los padres de la novia a su yerno). Para que los odios queden bien compensados entre sexos y entre familias, el padre de Atticus y la madre de Rose se oponen a la unión de sus hijos mientras que la madre de Atticus (¡qué mujer más adorable!) y el padre de Rose les apoyan totalmente. En esa cena, además de dejar claro que la luna de miel va a ser un chollo para los novios (está muy bien ser ricos pero no pagar un céntimo porque vas de casa en casa de familiares), el suegro de Rose manifiesta su oposición al divorcio. "Significa debilidad, degradación, escándalo y fracaso". ¿Quiénes van a divorciarse? ¡Sus consuegros!

Tengo que invitar a Edith a comer
Lady Mary (diva, reina, diosa) invitar a comer a su prima, a su cuñado y a su hermana ("¿Por qué no vamos el miércoles a comer los cuatro? Tú también, Edith") mientras Atticus celebra su despedida de soltero con trampa incluida: alguien le ha hecho unas fotos junto a una "prostituta" y se las ha enviado a Rose. Después de sospechar del padre de Atticus, el padre de Rose descubre que la responsable es la insoportable de su mujer. ¿A que no se lo esperaba nadie? Además de invitar a comer a su familia, Lady Mary está triste porque se va a quedar sola. "Sybil era mi aliada y ya no está. Ahora Rose. Y tú estás a punto de irte y llevarte a Sybbie contigo. Es demasiada carga. (...) ¿Y dejarme sola con Edith? Cuando leas que me juzgan por asesinato, será culpa tuya". De verdad que me fascina muchísimo el odio que Lady Mary tiene hacie Edith. Bueno, Lady Mary y los guionistas en general (que en Downton sufran más por la perra que por Edith tiene tela).

La que tiene claro que quiere salir de la cocina y conocer mundo es Daisy, que le comunica a la señora Patmore que, aunque le da pena, es hora de decir adiós y Patmore llora a escondidas porquela echará de menos. Todo muy comprensible teniendo en cuenta todo lo que aprendió junto a Sarah Bunting (menudos quebraderos de cabeza le dio a Branson). En la cena anterior a la boda Cora le pide perdón a Robert por haber hecho que venda el cuadro, pero su marido le deja claro que ella no es la responsable, al menos en la forma que ella piensa ("Cada vez que lo miro recuerdo que no confié en ti y me enfado tanto que quiero deshacerme de él"). Branson aprovecha para decirle a Lady Mary que se quedará en Downton hasta Navidad y que luego se irá.

Las cosas siempren salen a mi gusto, cuñao
La boda por fin se celebra, aunque la madre de Rose intenta reventarla por última vez gritando a los cuatro vientos que ella y su marido se van a divorciar. Y como de una boda sale otra boda, Lord Gillingham y Mabel comunican que la suya se celebrará en Diciembre, así que en el especial de Navidad volveremos a tirar arroz. Maravillosa Lady Mary entregándose a Gillingham para luego mandarle a paseo, aunque es una pena porque él no podía ser más perfecto (opinión no compartida por el cascarrabias de Carson, que nunca consideró que fuese suficiente para Lady Mary).

A la señora Denker (menuda vieja borracha) sus juergas nocturnas le salen muy caras, mientras que Thomas disfruta ayudando a Andy, al que le pone ojitos nada más conocerle. Seguramente Andy sea fichado en Downton y así Thomas podrá poner en marcha de forma oficial su cortejo. La que no está para amoríos es Anna, que termina siendo detenida ante la atónita mirada de la señora Hughes, Baxter, Molesley y Lady Mary ("¡Le prohíbo llevársela!") como presunta responsable de la muerte de Green. Con la aparición de Robert y Bates Lady Mary se pone chula, aunque no le sirve para nada: "No soy una 'señorita'. ¡Soy Lady Mary Crawley!", que nada le sirve con el policía. Igual que a Robert sus mil títulos. Que no quepa ninguna duda que a Lady Mary le molesta la detención de Anna porque le va a tocar peinarse y vestirse sola en su ausencia.

¿Peinarme sola?
Por fin asistimos a la inauguración del monumento a los caídos en la I Guerra Mundial y Robert termina concediendo un hueco especial al familiar de la señora Patmore. Esta no es la única buena noticia que la pelirroja recibe, y es que finalmente Daisy decide quedarse, al menos, hasta que no apruebe los exámenes. De camino a casa Violet se sincera con Isobel (¡qué parejón forman!): "Bueno, olvidas que tú tienes un as en la manga. La mujer de Lord Merton está muerta". ¿Asistiremos a la boda de Isobel? ¿Se atreverá a vivir un último romance Violet? Robert le confiesa a Cora que ya ha descubierto la verdadera identidad de Marigold. "¿Y la querrás? ¿A tu nueva nieta" "Creo que así será".

Todos son felices en Downton. De momento. En Navidad tendremos capítulo especial en el que espero que nos despidamos de Branson, veremos qué ocurre con Anna y veremos casarse a Tony con Mabel.