sábado, 22 de mayo de 2010

Vampiros, a mí


No puedo creer lo que voy a escribir. Me dicen esto al comenzar la temporada que está diciéndonos adiós estos días, y no me lo creo. Esta entrada está centrada en esa serie que olía a Crepúsculo por todos lados, y que, sorprendentemente, se convirtió en mi placer culpable nº1 de la temporada.

Hace dos semanas que "The Vampire Diaries" despidió su primera temporada convertida en la serie de más éxito de su cadena. Y no me extraña, porque tiene la receta para ser el éxito que es. Su piloto me gustó más de lo que lo hizo con otros seriéfilos. La trama iba avanazando a muy buen ritmo, y de repente, así, sin quererlo, la serie se había convertido en el primer placer culpable de mi vida. Muchos la tacharon de ñoña, o de repetitiva, pero había que verla libre de prejuicios y disfrutarla por lo que es: una serie sobre vampiros. Puede que influya que me he mantenido bastante alejado del fenómeno Crepúsuculo, por lo que no tenía con qué compararla (porque pensar en Coppola y su Drácula es pasarse).

Empezamos la temporada con los papeles muy definidos. Teníamos al malo de la función, Damon, frente a su hermano Stefan y su novia Elena. También estaba claro que la tensión sexual entre los tres iba a jugar un papel importante en la serie. Y luego teníamos a los secundarios, un abanico muy amplio de personajes: Bonnie la bruja, Caroline la amiga de la protagonista, Jeremy el hermano atormentado de Elena y muchos otros que fueron apareciendo conforme avanzaba la temporada.

En cuanto a las tramas, la principal giraba en torno a Elena y su asombroso parecido con Katherine, el "amor de juventud" de los hermanos Salvatore. Con el tiempo descubrimos que ella no era hija de quien pensaba, sino que su madre resultaba ser Isobel, una vampira a la que se nos presentó como el paradigma de la maldad, y que al final resultó que actuaba simplemente por el bien de su hija. El padre de la criatura es el que ella pensaba que era su tío paterno. Dejando a un lado los problemas de parentesco, hacia la mitad de temporada apareció el verdadero problema. Los vampiros que antaño fueron encerrados y quemados, iban a ser resucitados y sacados de su tumba para sacir su sed de venganza. El cliffhanger de mitad de temporada nos dejó a todos con ganas de más. La lucha por evitar esta situación es la que ha movido a nuestros protagonistas a lo largo de la segunda mitad de la temporada.

Y al final nos hemos plantado ante la masacre vampírica que ha terminado con los vampiros más rencorosos de la tumba. Pero no sólo eso, hemos descubierto que, además de vampiros, hay otros seres increíbles entre los habitantes de Mystic Falls (no me esperaba que el Alcalde y su hijo tuvieran reservada esta sorpresa). También hemos dejado a Jeremy en mitad de su posible transformación y a Bonnie, que consciente de sus poderes, ha terminado por coger el toro por los cuernos, y ha avisado a Stefan que controle a su hermano, o de lo contrario la que no se controlará es ella.

Pero lo más importante ha sido la aparición de la verdadera Katherine. ¿De dónde ha salido? Habrá que esperar a Septiembre para descubrirlo.

Los hermanos Salvatore y Elena me han hecho pasar muy buenos ratos a lo largo de sus 22 episodios, así que sólo me queda decir que el estreno de su segunda temporada lo esperaré con los brazos abiertos.

4 comentarios:

Mina Harker dijo...

Pues no podía estar más de acuerdo. Yo llevo con una entrada sobre esta serie pendiente desde la semana pasada (algún día la escribiré, que entre las chorrocientas series que terminan temporada y los chorrocientos exámenes que se me echan encima, ni para respirar tengo tiempo). Para mí cómo ha evolucionado ha sido una sorpresa tremenda. Cuando la empecé a ver, la llevábamos al día unos cuantos amigos y la íbamos comentando, porque la gracia que tenía era que nada más que con el piloto ya se nos convirtió en nuestra comedia involuntaria favorita.

Pero poquito a poco, a su ritmo, ha ido mejorando, y la verdad es que al final me ha gustado mucho. Yo tampoco ando muy metida en el fenómeno Crepúsculo, así que tampoco sé muy bien en qué se parecen y en qué no, pero me ha gustado cómo han desarrollado la relación de Elena y Stefan (y eso que la una y el otro son más sosos que un pan sin sal). Y la aparición final de Katherine me pilló totalmente por sorpresa.

Eso sí, lo del hijo del alcalde me lo vi venir creo que antes del parón de navidades o por ahí. Hay una escena con él y la luna de fondo de lo más reveladora. Que fuera cosa de familia y al alcalde le pasara lo mismo, eso ya no me lo vi venir.

Y la que me tiene ganada completamente es Caroline. Yo creo que lo que no le haya pasado a la pobre no le ha pasado a nadie más; parece un imán para las desgracias :P.

Un telespectador más dijo...

Ya sabes que yo disfruto muchísimo con esta serie. Empezó mal pero tras cada capítulo fue superándose más y más hasta cerrar temporada con un nivel impresionante.

Ya hay ganas de saber más acerca de Katherine y de los nuevos elementos sobrenaturales. Solo quiero que Caroline no salga del hospital con amnesia o algo así jajaja

Saludos!

LiPooh dijo...

Y que la gente no la esté viendo? Muy buena primera temporada y con muchos frentes abiertos para la segunda. Qué ganas de que vuelvan ya.

Saludicos.

fon_lost dijo...

Mina Harker: Caroline es un personaje al que deberían dar mucho más juego. Y la forma en la que ha ido avanzando la temporada creo que ha sido toda una sorpresa. Me da a mí que nadie apostábamos un duro por "la serie de vampiros" y mira cómo hemos terminado.

Un Telespectador: pero en realidad Caroline, aunque salga del hospital curada, no tiene nada que recordar, no? quiero decir, que vio que al lobo le ocurría algo, pero no descubrió nada. y sí, quiero saber más de Katherine y su llegada al Mystic Falls de hoy en día.

LiPooh: la gente se dejó llevar por los prejuicios y se ha perdido una serie entretenidísima!