martes, 7 de febrero de 2017

La locura de Rebecca Bunch


Que la segunda temporada de 'Crazy Ex-Girlfriend' sólo haya tenido 13 capítulos (la primera tuvo 18) es lo mejor que podía pasarle a la serie, que en su segundo año de vida ha pegado un tremendo salto de calidad. Incluso en las canciones, y eso que el nivel musical de su primera temporada fue muy alto. Y es que, el año pasado, me ocurrió algo curioso con la serie: empezó entusiasmándome, pero a medida que la temporada fue avanzando mi euforia fue disminuyendo. Hasta el punto de terminar la serie un par de meses después de su final. Y un poco de pereza me dio empezar la segunda pero, ¡qué nivel! Ha sido un auténtico gustazo seguir semanalmente las locas aventuras de la todavía más loca Rebecca Bunch

Con un nuevo opening (igual de temazo que en la primera temporada y cuya letra, igual que el año pasado, forma parte de los diálogos de uno de los capítulos) fuimos testigo de cómo Rebecca y Josh pasaban a convertirse en follaamigos, haciendo vidas independientes y con Rebecca, como no podía ser de otro modo, quemándose por dentro. "Creía que dabais para un gran romance, pero quizás me equivocaba". Paula, la mejor amiga que todo el mundo aspira a tener tener, no se equivocaba. Nunca lo hace. De hecho, este año le hemos visto siendo más protagonista que el año pasado, al desarrollarse más y mejor su trama personal (la infidelidad de su marido, su vida universitaria), lo que comenzó con un contrato por el cual estipuló que sus servicios como amiga de Rebecca dejaban fuera los "chanchullos".


Otro de los aciertos de la serie ha sido desprenderse de Greg, que convertido en alcohólico y siendo consciente de lo mala que es la influencia de Rebecca en su vida, decide marcharse. ¡Bien! Al abandono de Greg hubo que añadir que Josh decidió poner fin a su relación, lo que provocó una crisis en Rebecca, incapaz de saber qué era sin ellos en su vida. "Cielo, sé tú misma" (a lo que Rebecca contestó "¿Quién quiere ser eso?"). ¡Demos gracias por Paula! A esta crisis le siguió un cambio de imagen ("I woke up like this") en Rebecca (posterior a la visita de sus polterg-ex, que le cantaron que le habían "petado el culo por toda la casa"). Paula sufrió un aborto, se centró en su carrera, hizo un nuevo amigo y para mejorar su vida se alejó de Rebecca, que hizo pandilla con Valencia y Heather.

La crisis entre Rebecca y Paula se acentuó la noche en que Karen dejó de ser Karen para convertirse en Angelique. Lo cierto es que la separación entre las grandes amigas nos permitió disfrutar de Rebecca y Valencia acosando a la nueva novia de Josh (Brittany Snow), hasta que Rebecca se ofreció como tributo, pidió perdón a Paula y recuperó su relación con ella. Lo de Josh y Anna duró poco (hasta que ella fue consciente del tipo de novio que se había echado), entonces él se dio cuenta de que Rebecca había estado siempre ahí por y para él, le pidió una segunda oportunidad y ella la rechazó por estar al lado de Paula, aunque finalmente comenzaron una nueva relación. Y entonces apareció Nathaniel Plimpton (Scott Michael Foster), nuevo propietario del bufete, al que le dedicaron una canción ("¿Es un movimiento desesperado para intentar subir nuestros ratings?") y con el que Rebecca tuvo un affaire por culpa de los (pegadizos) vientos de Santa Ana.


Rebecca se llevó a Josh al bar mitzvah de un familiar, donde Patti Lupone ejerció de familiar y cantó. La madre de Rebecca ("No, Paula, cuando mi madre estaba embarazada, no podía comer ensalada de huevo. Está en la lista de cosas que le arruiné, junto con su carrera y su vagina") conoció oficialmente a Josh ("No me grites delante del oriental, son gente muy pacífica"). Y cuando Rebecca empezó a ser consciente de que tenía problemas y de que necesitaba un tiempo para ella misma, Josh le pidió la mano. ¡Y Rebecca puso fecha a la boda! Boda para la que no recibió ayuda de su madre ("¿Ayudarte con tu boda? ¿Me ayudaste tú con la mía?"), pero sí de Valencia, convertida en su wedding planner

Con su padre asistiendo a la boda, Rebecca pensó que la vida iba a ser todo felicidad. Pero un nombre de su pasado (Robert) despierta las dudas en Josh, que después de renunciar a conocer el pasado de la que iba a ser su mujer, decide meterse a cura y dejarle plantada en el altar. Después de ser consciente de que todos los hombres de su vida le han abandonado. Rebecca echa a su padre y admite estar "un poco" loca. "Josh Chan debe ser destruido". Con esas palabras nos queda claro qué nos ofrecerá 'Crazy Ex-Girlfriend' en su tercera temporada, porque la cadena CW decidió renovarla a pesar de sus bajísimas audiencias (0.2 en demos y poco más de medio millón de espectadores de media frente al 0.3 y los 870.000 espectadores del año pasado).