jueves, 20 de octubre de 2016

La estupidez de Emma Duval


Los especiales de Halloween de las series suelen ser sus capítulos más disfrutables. Si hablamos de series de terror basadas en películas del mismo género, el hype está por las nubes. Con 'Scream', y lejos de exagerar, tampoco es que esperase mucho, pero sí algo a la altura. Que bueno, decir "a la altura" y 'Scream' en la misma frase no es mucho. Pero soy de los que ha disfrutado con su segunda temporada más que con la primera, por lo que este capítulo especial lo recibía con los brazos abiertos. Y el resultado no ha podido ser peor. 

Este (doble) capítulo es una TV-movie dentro del universo 'Scream' con una trama que no aporta absolutamente nada a la historia que nos cuenta la serie, pero que sirve para alejar al espectador de todo el drama vivido en Lakewood. La posibilidad de revivir un 'Harper's Island' desaparece cuando te das cuenta de que lo que estás viendo es terriblemente malo. Y todo ello a pesar de tener un comienzo prometedor. Muy fantasioso, pero prometedor. 

A partir de aquí spoilers del capítulo de Halloween de 'Scream'.


Y es que no hay nada mejor que la muerte de un personaje central nada más comenzar. Kieran acaba de ser condenado a 10 cadenas perpetuas por los asesinatos cometidos, pero no tarda en recibir la visita del ¡¡TERCER!! asesino, que después de romperle el cuello a uno de los guardas de seguridad, asesina a Kieran. ¿Cómo demonios ha ido a parar el nuevo asesino a los juzgados? ¿Es una rata que se ha colado por las cloacas? ¿Es un ninja? Después de este gran inicio de capítulo (la anunciada muerte de un protagonista) la serie entra en la trama que podría no haber sucedido. Ochos meses después de la muerte de Kieran, resulta que Noah y Stavo se han convertido en pareja artística y han publicado un libro basado en los crímenes de Lakewood que se ha convertido en todo un éxito. Por eso su editor (Alex Esola) les pide un segundo trabajo ("Eres uno de los mejores escritores con los que he trabajado") y les propone investigar los asesinatos de Anna Hobbs. Para ello se lleva a sus escritores (y a sus amigos) a la isla en la que se produjeron estos asesinatos en la década de los años 30.

Este cambio de escenario que tan bien podría haberle sentado a la serie termina convirtiéndose en una trama desaprovechadísima. Y es que, ¿hay algo mejor que una isla prácticamente vacía en la que tiempo atrás se cometieron atroces asesinatos y un grupo de jóvenes estudiantes viviendo en una mansión e investigando los crímenes? Shallow Grove Island es la nueva Lakewood. Y Anna Hobbs la nueva Brandon James. Ahora que Emma está soltera, ¿qué toca? Buscarle un nuevo novio porque se ve que la chica soltera no puede estar. Por eso su primer contacto con la población local se produce con Alex Whitten (Alexander Calvert; 'Arrow'), el joven y "apuesto" descendiente de una de las víctimas de Hobbs. Los asesinatos en la isla comienzan y Emma poco tarda en recibir una llamada de un viejo amigo: "Nunca escaparás de mí, Emma". El momento "enciende la luz en el porche y encuentra el cadáver" es un bonito homenaje a la saga 'Scream'.


Este nuevo asesino (que es como el niño de 'El orfanato' pero con un saco en la cabeza más sucio) hace que Noah se venga arriba y considere que están viviendo un crossover de asesinos en serie. "Estamos en territorio 'Freddy vs. Jason'". Las primeras sospechas giran en torno a Jeremy, el editor, e incluso a Gina (Zena Grey; 'House'), la novia de Audrey que termina apareciendo por sorpresa en la isla. Mientras en la mansión de los asesinatos están las chicas, Gina y Alex, Noah ("¡Todo el mundo va a morir por mi culpa!") y Stavo han salido para intentar arreglar la radio del camión y así comunicarse con la policía. En la mansión Emma ha descubierto un "NUNCA" escrito con sangre en una de las habitaciones, mientras que Audrey y Gina discuten porque la segunda está celosa de la relación entre Audrey y su ex crush. Todo un drama adolescente.

Con la muerte de Jeremy el espectador ya ha descubierto que algo extraño pasa con Alex. Qué coño algo extraño: si matas a alguien, eres un asesino, por lo que el misterio desaparece en ese mismo momento. Noah encuentra un álbum de fotos familiar y decide que, en vez de huir del asesino e intentar salir de la casa, lo mejor es ponerse a investigar. Así es cómo encuentra un túnel que, por arte de magia le hace descubrir la verdadera historia de Anna Hobbs. Emma, que es medio-lerda-lerda-entera, no hace otra cosa que besarse con Alex, y eso que está más que claro que es el asesino, pues está repitiendo el mismo patrón de Kieran: no estar junto a su novia durante los asesinatos y aparecer justo después. Aunque es cierto que le cuesta lo suyo, Emma termina encontrando el cadáver del auténtico Alex Whitten (¿en serio se pone a sangrar de repente?) y sumando dos más dos igual a "el chico al que le acabo de comer la boca es el asesino" descubre que ese chico en cuestión se llama Tom Martin y que de pequeño vio morir a sus padres. "Soy un superviviente, como tú".


Tom habla de su vida, confiesa que influyó en Jeremy para atraerle a la isla pero que sólo le quería a ella. "Puede enseñarte cómo ser alguien más". ¿Cuándo se dará cuenta Emma Duval de que sólo atrae a psicópatas y lesbianas? Emma juega a ser una mujer fuerte, le sigue el rollo, le dice de comerle la fresas, descubre que él no mató a Kieran (¿hizo entonces él la llamada que recibe Emma?), le grita "¡No necesito un héroe, soy Emma Duval!" (esta declaración de intenciones estaría muy bien de no ser porque minutos atrás, la propia Emma renegaba de su apellido) y termina tirándole por el balcón (¿por qué se cree Victoria Grayson cuando tiene ese plano desde el balcón?). Los del túnel consiguen salir (hay que ser estúpido para regresar a la casa pudiendo haber salido por el otro lado) y vuelven a ser felices. Noah descubre su nueva misión en el mundo: "He descubierto una cura para mi culpa del superviviente: ya que las víctimas no pueden contar sus historias, es mis responsabilidad hacer que sean escuchadas".

De vuelta a Lakewood vemos a una Emma feliz y contenta dispuesta a ir a la universidad, con su apellido tatuado en la muñeca (siempre será mejor que ese horrible corazón apuñalado) y con su madre mirándole con orgullo. ¡Qué ganas más tontas de vomitar! Como la trama TV-movie ha terminado, regresamos a lo que importa y la serie nos presenta a dos nuevos sospechosos: el padre de Emma, que regresa de nuevo (¿o nunca se fue tras su pequeña visita en la segunda temporada?) y un señor al que no ponemos cara pero que responde al nombre de "Mr. James". ¿Un hermano/hijo/primo/vecino de Brandon James? Este especial de Halloween podría haber sido un capítulo híper reducido de 6-7 minutos de duración en el que hubiésemos visto morir a Kieran, regresar a Papá Duval y aparecer a ese Mr. James. Es una pena que haya sido tan desaprovechado, pues aun siendo una TV-movie independiente, podrían haber escrito una trama mucho mejor. ¿Soy el único que echa de menos los especiales de Halloween de 'Pretty Little Liars'?