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lunes, 10 de septiembre de 2018

La despedida de Alex Parrish


Hay cadenas de televisión que no saben manejar sus series. Y 'Quantico' es uno de los mejores ejemplos recientes. Su primera temporada fue un bombazo, ya no por sus audiencias, que nunca llegaron a ser grandes, sino porque sorprendió y se convirtió en la sensación de la temporada 2015/2016. Aunque si nos ajustamos a la realidad, para cuando la serie regresó de su parón, el público comenzó a dejarla de lado. Esa primera temporada se despidió con una media de 4'3 millones de espectadores y 1.24 en demos. Se segunda temporada, intentando copiar el esquema de la primera pero complicándolo todo de una manera exagerada (aunque afortunadamente tuvo un tramo final bueno), bajó hasta los casi 2'8 millones de espectadores y un 0.67 en demos. Con estos datos y un final perfecto como cierre de la historia, la ABC decidió concederle una tercera temporada.

¿Era necesaria una tercera tanda de capítulos para una serie agotada, con un final ideal para su historia y casi sin audiencia? No. Pero se le otorgó una tercera temporada que, eso sí, ha contado solamente con 13 capítulos (lo bien que hubiese funcionado 'Quantico' con temporadas cortas), el único acierto que hubo en la decisión de renovarla. Resultado: 0.43 en demos y casi 2'6 millones de espectadores. Su tercera temporada ha incluido una serie de novedades que empezaron con su día de emisión, el jueves, aunque a partir del cuarto capítulo pasó a la noche de los viernes. Ha estrenado también cabecera (animada, romántica y protagonizada por ¿Alex y Ryan?) y ha pasado a incluir el nombre de sus capítulos al comienzo. Pero el mayor cambio ha sido convertirla en una serie procedimental, con casos semanales (que siempre contaban con un actor/actriz invitado conocido), a excepción de los últimos 5 capítulos, que se han centrado en una única trama.

'Quantico', experta en fichajes hot
La decisión de convertir 'Quantico', una serie que alcanzó su cima con una trama serializada, en procedimental, ahora que había sido convertida en serie de midseason, no me ha parecido acertada. Precisamente ahora, que podían haber desarrollado una trama única para contarla en 13 capítulos, han decidido que la serie tenía que ser un procedimental más. Y no precisamente de los mejores. Y más, después de cerrar la segunda temporada con un final totalmente satisfactorio y cerrado. ¿Dónde estaba la necesidad de renovarla? Lo peor ha sido que el final de la tercera temporada, aunque sí cierra la trama, no da esa sensación de final para todos que sí ofreció el de la segunda. Y encima, con un capítulo mediocre, predecible y en el que el villano final ha terminado convertido en una caricatura, con lo bien que se presentó y lo bien que estaba funcionando.

A partir de aquí spoilers del final de 'Quantico'.


Es incomprensible que después del final de la segunda temporada, en el que Alex y Ryan parecía que iban a ser felices juntos, la tercera empezase con Alex en Italia jugando a las identidades falsas, las familias y la vendimia. Además, descubrimos que Ryan, en el lapso de 3 años transcurrido entre las dos temporadas, había decidido casarse con...¡Shelby, la mejor amiga de su ex! Y precisamente el secuestro de Shelby es lo que sirve de excusa para reunir a todos los personajes y convertirles, de nuevo, "en un equipo de operaciones encubiertas extraoficiales". A los habituales (Alex, Ryan, Shelby, Harry y Owen) se unen Jocelyn (la ganadora del Oscar Marlee Matlin), Mike (Alan Powell), Deep (Vandit Bhatt) y Celine (Amber Skye Noyes). ¿Qué sentido tiene incluir personajes nuevos si, como en el caso de Celine, va a durar sólo 5 capítulos porque deciden matarla? No ha dado tiempo a conocerla, por lo que su muerte es totalmente irrelevante. A Deep también se lo quitaron de encima, aunque aún apareció en dos capítulos más que Celine, siendo Jocelyn la única fija durante toda la temporada, apareciendo en un capítulo más que Mike.

¿Han merecido la pena los 8 casos + 1 que ha presentado la tercera temporada? No especialmente, y eso que debo reconocer que han funcionado bien a pesar de lo simple y facilones que han sido. De hecho, prefiero una temporada así antes que lo que sucedió en la primera parte de la segunda, cuando complicaron la trama de tal forma que, con el cambio de día de emisión que sufrió esa temporada, se puso borrón y cuenta nueva a la trama y se presentó una mucho más simple e interesante y que, por lo tanto, funcionó mucho mejor. Lo más destacable de esta tercera temporada ha sido el embarazo y posterior aborto de Alex, y eso que en ningún momento especifican quién es el padre, porque a Andrea, el italiano con el que comenzó una relación, hacía muchos meses que no le veía y con Mike, su compañero de trabajo (menudo giro que los guionistas líen a Alex con un compañero), creo que todavía no había llegado a acostarse.


Además, el décimo capítulo de la temporada, oficialmente uno de los mejores de la serie, sirvió para reunir a las familias del equipo (conociendo así a la hermana de Harry) ante la amenaza de Conor Devlin (Timothy V. Murphy), el loco irlandés villano de los últimos 5 capítulos. Devlin era un buen villano hasta que la trama se trasladó a Irlanda y el personaje se convirtió en una caricatura que además ofrece sus peores momentos en la series finale. Series finale que termina con Ryan hospitalizado a causa de la paliza recibida por Devlin (que muere), con Alex eligiendo familia (Isabella, la hija de Andrea) por encima de amor (Mike) y con Owen y Jocelyn oficialmente como pareja. Nada absolutamente relevante ni que ofrezca un final mejor que el que vimos en su segunda temporada.

Es una pena lo mal que ha terminado funcionando 'Quantico' con lo buena que fue su primera temporada (especialmente su primera mitad, cuando fue un auténtico bombazo). Con la segunda se les fue de las manos al no ofrecer nada nuevo y encima ofreciéndolo mal, aunque se supo corregir los errores y terminarla por todo lo alto. La tercera ha sido un bonus track algo rancio y que encima no ha ofrecido un final mejor que el de la segunda, dejando claro que jamás debió renovar. ¿Qué ha sido lo mejor que nos ha dejado 'Quantico'? Descubrirnos a Priyanka Chopra (Alex Parrish icónica), Rusell Tovey (desaprovechadísimo en la última temporada) y las clases en Quantico de su primera temporada.

viernes, 19 de mayo de 2017

Alex Parrish, la nueva princesa del pueblo


'Quantico' cerró el lunes su segunda temporada y poco después la cadena ABC comunicó que la serie renovaba por una tercera tanda de episodios. Antes de ver la season finale, y aún siendo consciente de que su audiencia hace aguas, quería la renovación, pues pensaba que nos despediríamos con un cliffhanger de los que hacen afición. Pero resulta que este final de temporada ha sido perfecto en cuanto a que la trama se ha cerrado y la historia de los personajes ha llegado a un punto en el que no hace falta saber más. Entonces, teniendo en cuenta sus pobres audiencias (0.67 en demos y casi 2'8 millones de espectadores de media) y que no ha quedado nada pendiente, ¿para qué renovar por un tercer año? La buena noticia es que sólo tendrá 13 capítulos, lo que seguramente juegue a su favor.

La primera mitad de la primera temporada de 'Quantico' fue una auténtica bomba; tuvo un gran estreno (1.9 en demos) y una buen trama para desarrollar. Pero entonces llegó el parón, bajó el nivel, y la audiencia empezó a perder interés. Aquella segunda mitad de temporada fue un copia pega mal hecho de la primera que, al menos, terminó en lo más alto con una season finale que explicó todo y que cerró la trama. El comienzo de la segunda temporada fue muy satisfactorio, recordándome los buenos tiempos de la primera. Pero duró bien poco, pues complicaron la trama de una forma imposible de seguir que, eso sí, resolvieron para empezar de cero en sus últimos nueve capítulos. Esta "segunda mitad" (con una única línea temporal) ha sido mucho más sencilla, explicable y, por tanto, disfrutable, y aunque ha terminado alargándose demasiado (es lo que tiene tener 22 capítulos por temporada) se ha cerrado con un final perfecto (que hubiese sido la mejor series finale posible).

A partir de aquí, spoilers de la segunda temporada de 'Quantico'.


Al equipo de Alex (no era la jefa oficial pero como buena reina de la vida que es, a efectos prácticos lo era) las cosas no han podido salirle peor, y es que después de ver cómo la presidenta Haas dimitía y Roarke (el Trump de 'Quantico') se convertía en el hombre más poderoso de los EEUU, se veían obligados a trabajar para él. Pero con un plan a largo plazo (100 días) en el horizonte: "¿Quién quiere ser un terrorista?". Como no podía ser de otro modo, este plan también les ha salido mal (como todos los que han hecho frente a Roarke), pero la rápida capacidad de reacción de Clay (Hunter Parrish ha sido una de las novedades de la temporada), unida a la falta de miras de Fletcher (¿por qué no detenerles/encerrarles después de descubrirles?) les lleva a desarrollar un plan en 48 horas con el que consiguen la victoria. Porque su plan de 100 días se fue al garete a 2 de llevarlo a cabo; pero el que piensan en sólo 2 es el que les sale fetén. "Dile que vamos a traicionar a nuestro país".

Para este nuevo plan recurren a dos viejos conocidos (Iris y Will) y a otra de las novedades de esta temporada (Jon Kortajarena), aliándose con Rusia y derrocando, de forma maestra, a Roarke. "Estados Unidos es ahora una marioneta de un poder hostil. (...) EEUU se merece la verdad y nada menos que eso". Con estas palabras (entre otras), una poderosa Alex Parrish se cuela en la Convención Constitucional hundiendo a Roarke y fingiendo su muerte de un disparo, siendo ésta su forma de desaparecer del mapa, pues ya no le vale con huir (tal y como hizo en la primera temporada). El que tampoco termina bien es Roarke, que se suicida después de ser catalogado como "el escándalo político del siglo". 


Dos meses después el debate está en el aire (Alex Parrish, ¿heroína o traidora?), pero lo que está fuera de dudas es que "Los Estados Unidos no pueden renunciar a su obsesión con Alex Parrish". En la nueva Agencia todos son felices: Owen es su director adjunto, Nimah y Raina han sido liberadas, Shelby trabaja como profesora en Quantico, Clay se ha casado con Maxine y Miranda está en prisión por ser ella la que "disparó" a Alex, donde pasará mucho tiempo encerrada, aunque ya sabía lo que firmaba cuando aceptó su papel en el plan. ¿Y Alex y Ryan? Dos meses atrás, cuando Alex decidió desaparecer, se subió a un avión en el que, sin ella saberlo, estaba Ryan. "No renuncio a nada si estoy contigo". Y así se cierra el círculo que abrieron, con una escena similar, en la primera temporada.

¿Qué nos contará 'Quantico' en su tercera temporada? De alguna forma Alex y Ryan han de volver a América (¿casados?), aunque ella esté oficialmente muerta. Veremos cómo se van desenvolviendo la nueva Agencia (imagino que el reparto se mantendrá) y el país tras el escándalo Rourke. ¿Llegaremos a ver a Mirando fuera de prisión o ese "mucho tiempo" significa que oficialmente está fuera de la serie? ¿Y Parrish y Kortajarena? ¿Se quedarán? ¿Sabremos algo de Harry (Russell Tovey) o tenemos que tragar con esa horrible despedida que le dieron?  Sea lo que sea que nos vayan a ofrecer, os invito a leer esta entrevista a Joshua Safran, creador de 'Quantico' y que no estará en la tercera temporada.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Los héroes americanos


'Quantico' pasó de ser la revelación de la temporada a convertirse en una de las mayores decepciones. Y es que, si algo le sentó mal al drama dominical de la ABC, fue su parón. La trama quedó estancada y estuvimos viviendo continuos déjà vus con la aparición de los nuevos reclutas. Alex Parrish y su troupe daban vueltas y más vueltas, y todo por la obsesión (enfermiza) de tener una temporada de 22 episodios. ¿No hubiese tenido una gran primera temporada de haber contado exclusivamente con 15-18 capítulos? 

'Quantico' vio la luz a finales de septiembre con un buen 1.93 en demos y más de siete millones de espectadores y, sin embargo, se despidió el domingo pasado con un bajo 0.97 y y sin alcanzar los tres millones y medio. Un fracaso. Y, aunque es cierto que sigo pensando que ha sido una decepción, también debo confesar que no he dejado de disfrutar ni un sólo momento con las locas (qué bonito fue cuando, en el capítulo navideño, Alex, Shelby, Nimah y Natalie jugaron a ser las 'Pretty Little Liars') y tróspidas aventuras de Alex Parrish (una Paprika Priyanka Chopra que se va a comer el mundo). Y, sinceramente, celebro que hayan sido capaces de cerrar toda la historia de la primera temporada en la season finale, con el que ha sido, sin duda alguna, uno de sus mejores capítulos. No esperaba que fuesen capaces de mostrarlo todo en orden cronológico.


Alex Parrish ha sido la auténtica protagonista de 'Quantico' y el resto de personajes meras comparsas que le han acompañado hasta el final. Unos haciendo bonito (Graham Rogers heredando la facilidad para descamisarse de Mario Casas en sus papeles televisivos); otros para sacarnos de quicio (Tate Ellington, el peor de un reparto bastante mamarracho); otras para recordarnos series del pasado (esas gemelas a las que ha dado vida Yasmine Al Massri); y otros para demostrar lo crueles que son los guionistas haciéndole envejecer de forma tan radical (Jake McLaughlin). Y luego está Jacob Artist, que no ha aportado absolutamente nada, que de vez en cuando hablaba ("No sabéis ni la mitad de cosas que he hecho, ¿vale?") pero que ha llegado al final como si nada. Y yo pensando que era villano en la sombra. Será que los guionistas no supieron incorporarlo del todo a la trama.

La explosión en el centro de mando hizo que todo lo visto tras el atentado en la estación se volviese a repetir en la segunda mitad de la temporada. Paralelamente a lo que ocurría en el pasado, en Quantico, veíamos cómo avanzaban sus vidas en el presente. Shelby hizo frente a la trama de sus padres (hola Kelly Rutherford) con una hermana inexistente, ayudada por Caleb, que bastante tenía con su madre (hola, Marcia Cross) y con su trama absurda de la secta. Aunque para absurda, aquella profesora (hola Anne Heche) que era más mala que el demonio y que se lio con Simon. La muerte de Natalie me dejó con la mosca detrás de la oreja, porque estaba convencido de que seguía viva. Y me fascinó que Alex se hiciese íntima de la que había sido mujer de Ryan (hola Eliza Coupe).


Recuperar a Simon fue divertido, y le vimos sufrir como nadie en aquella cabaña que tenía en las montañas. Y mientras, Alex, liándose con todo el que se pusiese por delante (Drew Perales fue un buen sustito a Ryan, aunque no logro entender por qué murió él y no Simon si la explosión les afectó por igual). Aunque sin duda, lo mejor ha sido esa dinámica en la que los capítulos (en los que no había pasado nada) terminaban siempre con la aparición de un personaje bueno que hacía de malo, para que luego en el siguiente desmintiese su situación.

La historia ha terminado mostrándonos el plan que Liam llevaba desarrollando desde julio de 2015, momento en el que Miranda le invitó a trabajar con ella en Quantico. Todas las piezas han encajado, y gracias a la aparición de la hija de Liam, Alex descubre que su profesor (y otro de los hombres con los que se acostó) es el villano al que han estado persiguiendo. "Ha estado jugando con nosotros todo el tiempo, llevándonos en la dirección que el quería". Alex y Ryan (unidos por siempre) terminan con la vida de Liam, pero es Simon quien roba la bomba (que se vio obligado a construir) para hacerla explotar bajo el agua. Junto a él. Miranda se convierte en la nueva jefa, Shelby recupera su trabajo y Alex destapa a la madre de Caleb. "No importa dónde esté o lo que haga, todas las almas de los que mató le estarán vigilando. Y nosotros también". La sorpresa llega al final, con la aparición de Matthew Keyes (Henry Czerny), quien le ofrece a Alex trabajar para la CIA.


A pesar de lo innecesariamente larga que ha sido, he disfrutado de la primera temporada de 'Quantico', especialmente de este final tan agradecido. Me estresa un poco imaginar que la segunda temporada será exactamente igual que la primera, pero con Alex trabajando para la CIA mientras el FBI hace lo imposible por conseguir que vuelva. Pero para comprobarlo tocará esperar hasta otoño.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Las mejores novedades de 2015

La mejor forma de despedir el año desde un punto de vista seriéfilo es recopilando cuáles han sido las mejores novedades que nos ha dejado este 2015 al que sólo le quedan 14 horas de vida. Es una lista con un número atípico (19), pero era incapaz de sacar de la lista 4 nombres.


19. 'Crazy Ex-Girlfriend' (The CW). La comedia musical que la CW estrenó esta temporada ha sido una sorpresa mayor de lo esperado. Sus momentos musicales me parecen demencialmente maravillosos, al igual que la locura de Rebecca (una Rachel Bloom que se ha ganado su primera nominación como Mejor Actriz de Comedia/Musical en los Globos de Oro), esa ex-loca del coño que tanto nos está dando la vida.


18. 'Togetherness' (HBO). La normalidad (realista) hecha serie. Esta comedia (con puntos de drama) no hizo mucho ruido, pero los que disfrutamos de su breve primera temporada nos encontramos ante un dignísimo producto indie en el que Melanie Lynskey nos enseña a correr hacia tu objetivo sin importar lo que suceda a tu alrededor.


17. 'Carlos, Rey Emperador' (TVE). Confieso que empiezo muy pocas series españolas (y las que mejores críticas han recibido este año todavía las tengo sin tocar), pero 'Carlos', el drama histórico que tan mala suerte ha tenido con la audiencia, me llamó la atención y no puedo estar más contento con el resultado. Comenzó algo titubeante, pero fue mejorando considerablemente hasta despedirse en el parón navideño con un nivel excelente. Por no hablar de lo maravillosa que es Blanca Suárez y de lo guapísimo que es Alfonso Bassave.


16. 'Galavant' (ABC). ¡Bendita mamarrachada medieval! Otra comedia musical que disfrutamos a principios de año y que, además de descubrirnos a esa zorra maravillosa llamada Madalena, hizo que nos enamorásemos de Joshua Sasse. It's Galavant!


15. 'Fresh Off the Boat' (ABC). El flechazo con la comedia protagonizada por la familia Huang fue instantáneo. ¡Menudo NIVELÓN el de sus cuatro primeros capítulos! Luego bajó algo y, aunque tiene momentos de gloria, tiene que aprender a ser algo más regular. Y Constance Wu. ¡Ay, Constance Wu!


14. 'Blindspot' (NBC). El procedimental con la premisa más esperada de la nueva temporada sigue explotando esa trama a la vez que va desarrollando casos (más o menos) interesantes y se va adentrando en las vidas de sus protagonistas. Merece la pena echar un ojo al misterio de los tatuajes.


13. 'Unbreakable Kimmy Schmidt' (Netflix). Después de llegar con mucho retraso a enamorarme de '30 Rock' era imposible no empezar lo nuevo de Tina Fey (y Jane Krakowski). Y aunque, de nuevo, llegué tarde (la serie se estrenó en marzo), he disfrutado muchísimo de los 13 primeros capítulos de la comedia de las mujeres topo. ¡Pinot noir!


12. 'Daredevil' (Netflix). No soy para nada público objetivo de Marvel (las películas de sus héroes me entretienen pero las olvido nada más consumirlas), pero no quería perderme una serie que en su momento recibió tan buenas críticas. Y celebro haberlo hecho, porque esta Marvel me ha convencido mucho más que la del cine. Me gusta el tono oscuro del héroe invidente. Aunque he de admitir que la partida se la ha terminado ganando su vecina de cadena e hija también de Marvel.


11. 'iZombie' (The CW). La adorabilidad de la chica zombie que nos robó el corazón. ¡Y lo muchísimo que ha mejorado en su segunda temporada! Liv es un amor de personaje que, en el fondo, termina interpretando múltiples personalidades en función del cerebro que cae en su estómago.


10. 'Quantico' (ABC). La mamarrachada por excelencia de la nueva temporada. El descubrimiento de Paprika Priyanka Chopra, Miss Mundo metida a cantante y actriz que lo da todo siendo la peor actriz de un reparto que da mucha vergüenza ajena pero al que es imposible dejar de escuchar soltando todo tipo de perlas. Todo es muy tróspido en 'Quantico', y precisamente por eso es imposible dejarla.


9. 'AHS: Hotel' (FX). Aquí un fiel fan de la antología de Ryan Murphy que defiende a capa y espada esta temporada en la que Lady Gaga vive en un continuo videoclip del que sale vencedora. Muchísimos personajes perdidos (y algunos desaprovechados) en el hotel Cortez entre los que la tita Ramona Royale se convierte en la reina.


8. 'Empire' (FOX). Si la segunda temporada de este drama musical no hubiese visto la luz, probablemente estaría un par de puestos por arriba. Dejémoslo claro: la segunda temporada está siendo el bochorno máximo. No sé si le afecta el hecho de haber perdido el factor novedad, pero sus personajes se han vuelto más insoportables y la serie ha perdido la frescura de su mamarrachismo (que sigue en cotas altísimas, todo sea dicho). Lo que está claro es que la estrella sigue siendo Cookie.


7. 'Master of None' (Netflix). Qué joyita indie nos ha regalado Aziz Ansari. Qué cosita tan pequeña, pero qué auténtica maravilla. Y qué real todo. Rachel y Dev son, sin duda alguna, una de las parejas del año.


6. 'UnREAL' (Lifetime). Las zorras de la telerrealidad. La serie por la que nadie apostaba y que se convirtió en una de las revelaciones del verano. Y es que nada nos gusta más como espectadores que descubrir que se cuece detrás de los programas de mayor éxito. 'UnREAL' tiene dos nombres propios: Quinn y Rachel.


5. 'American Crime' (ABC). 'American Crime' pasó de ser la serie que suponía el regreso de Felicity Huffman a televisión a ser el drama sobre el odio y la soledad. Y luego apareció Regina King (que menudo 2015, entre 'American Crime' y 'The Leftovers', mejor serie del año). Eso sí, la serie duele.


4. 'Show Me a Hero' (HBO). La miniserie que HBO emitió a finales de verano ha sido de lo más disfrutable del año y su nivel va mejorando con el paso de los seis capítulos. Oscar Isaac se marca un papelón en este drama del guionista de 'The Wire' (David Simon) y del director de 'Crash' (Paul Haggis). ¡Imprescindible!


3. 'Limitless' (CBS). ¡El procedimental del año! Drama por su duración pero comedia por su buen rollo, personajes y guiones. La serie que se basa en la película del mismo nombre y que cambia a Bradley Cooper (productor que se reserva un pequeño papel en la serie) por Jake McDorman, una maravilla de hombre repleto de carisma y que convierte a su Brian Finch en el personaje perfecto. Y todo por una pastillita.


2. 'Jessica Jones' (Netflix). Confieso que comencé con Jessica con ganas de renegar de ella. Pero, ¡ay!, misión imposible. Estoy completamente fascinado con ella (me faltan los dos últimos capítulos). Nada tiene que ver con la Marvel cinematográfica, sino que adquiere un tono más oscuro y adulto. Muy del estilo de 'Daredevil', al que termina ganándole la partida.


1. 'Scream Queens' (FOX). Era imposible no coronar a mis queridas KKT como mi novedad preferidad del año. Una maravilla mamarracha que rinde homenaje al slasher que tiene a las estudiantes de la hermandad KKT como sus víctimas. Con un reparto repleto de caras conocidas (Emma Roberts, Abigail Breslin, Nick Jonas, Jamie Lee Curtis...). 'Scream Queens' lo es TODO. ¡Larga vida a las chaneles!

martes, 29 de septiembre de 2015

El tróspido futuro del FBI


'Quantico' era uno de los estrenos más esperados de la ABC por ese tufillo a serie que aspira a ser seria pero que es imposible no ver sin sentir que estás ante algo tremendamente absurdo. Joshua Safran, productor de series como 'Gossip Girl' o 'Smash' es el responsable de este nuevo drama que debutó como la serie más vista del día en su cadena, y la segunda más vista del día (por detrás de la despedida de 'CSI') de todas las networks. Reunió a poco más de siete millones de espectadores con un correcto 1.9 en demos, que no son datos para tirar cohetes, pero si es capaz de mantenerlos no tendrá problemas en renovar.

'Quantico' se centra en los jóvenes reclutas del FBI que se están entrenando en la base de Quantico. En el primer episodio se juega con una doble línea temporal, separadas por una diferencia de 9 meses, centrándose en el primer día de los recién llegados y en el día en que se produjo el mayor atentado terrorista desde el 11S (que un personaje diga "La ciudad está en cuarentena, igual que pasó en el 11S" como que le da seriedad al asunto). Así vamos conociendo a sus protagonistas: Alex Parrish (Priyanka Chopra) es la lista oficial del grupo. Y no sólo porque sea inteligente, sino porque es una lista de la vida. Con un pasado turbio cuya versión oficial dista de la real, Alex se presenta como el alma de la serie, siendo la responsable de descubrir la identidad del recluta traidor; aquél que llegó a la base siendo ya un terrorista. Como no podía ser de otro modo, es la principal sospechosa de hacer volar la Estación Central de Nueva York (sí, la misma en la que conocimos a Serena Van Der Woodsen).

"Mi juego favorito es 'Quién es quién'"
Alex conoce en su vuelo a Ryan (Jake McLaughlin, visto el año pasado en 'Believe') sin saber que van a ser compañeros. Como son jóvenes y están buenos, flirtean durante el viaje y nada más aterrizar se acuestan juntos en el coche de él. ¡Nadie lo veía venir! Pero ¿eh? Que ella es una mujer del siglo XXI y no quiere saber nada de su compañero sexual. Ryan, además de guapo, es un tío majo y de buen corazón. Simon (Tate Ellington, que se dejó ver la temporada pasada en 'The Mindy Project') es el chico-gay-normal-pero-por-supuesto-atractivo que se inventa una vida que no tiene (ese detalle de gay loco haciéndose una foto con un chico al que habrá conocido minutos antes en Grindr me ha fascinado). Brian J. Smith ('Sense8', 'Gossip Girl') es Eric, un mormón cuyo secreto terminará por explotarle en la cara.

Johanna Braddy (una de las revelaciones de esa maravilla llamada 'UnREAL') da vida a Shelby, que parece la versión rebelde de su Anna Martin. Y tiene todas las papeletas para convertirse en la mariliendre de Simon. ¡Tía, de momento a los dos les pone el mismo hombre! ¿Y quién es ese hombre? Caleb (Graham Rogers, 'Revolution'), el típico gracioso (que por supuesto también está bueno) que llega a Quantico prácticamente de rebote y gracias a la influencia de sus padres. En otras palabras: es un inepto con todas las letras. Nimah (Yasmine Al Massri, 'Crossbones') es la dueña de un secreto que parece llegado de Loh Palacioh. Curiosamente es la única musulmana pero nadie sospecha de ella tras cometerse el atentado. Es mejor echarle la mierda a la india. Lo más importante es que entre todos se ha formado un grupo majísimo de amigos, de esos que parece que se conocen de toda la vida. De esos que se forman en 'Gran Hermano' a los tres días asegurando que son la edición que mejor buen rollo de la historia.

"Judío discreto busca chico para fingir una vida"
Y como la gente "mayor" también puede guardar secretos, ahí tenemos a los personajes a los que dan vida Josh Hopkins (recién salido del final de 'Cougar Town') y Aunjanue Ellis ('El Mentalista'), los jefes de los pequeños. Que en el pasado estuvieron juntos no es ningún misterio. Pero algo ocurrió en Chicago. Algo malo. Y cambió sus vidas por completo. Eso sí, serán muy profesionales, pero ineptos lo son un rato. ¿Cómo se les puede escapar ese secreto que afecta a uno de sus nuevos reclutas? Menos follar y más estar a lo que hay que estar. O'Conner (Hopkins) tiene un infiltrado en el grupo, lo que me hace pensar que pueda existir alguna relación de cualquier tipo (¿parentesco?) entre él y uno de los jóvenes. 

Me fascina lo conectada que está 'Quantico' con Telecinco, ya bien sea a través de la poligrafista (¿por qué no avisarían a Conchita?) o de los secretos de sus personajes, que son casi tan interesantes como los de los habitantes de la casa de 'Gran Hermano'. Y, si me apuras, también está hasta conectada con Cuatro si ésta siguiese emitiendo 'Supermodelo'. Parece que los directores de casting del reality de pasarela y los jefes de admisión de Quantico son los mismos. Me divierte la importancia que le dan a la bolsa de plástico que Alex está continuamente escondiendo, para que luego resulte que son tres pelos que le arrancó a su ex para hacerle vudú. Y sus giros de guión me dan la vida. ¡Larga vida a 'Quantico'!