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martes, 31 de mayo de 2016

Leaving Banshee. Come again soon.


'Banshee' se convirtió desde su estreno, sin quererlo, en una de mis ficciones favoritas. Un drama en el que el sexo, la violencia extrema, los tipos duros y las mujeres fuertes convivían junto a nazis, amish e indios indígenas. Una mezcla explosiva que derivó en una de las mejores series de los últimos años, que no dejó de crecer temporada tras temporada y que llegó a su final en el momento exacto (4 temporadas y 38 capítulos después).

Es cierto que la última, la más corta de las cuatro, ha sido, tristemente, la más floja. Pero no por ello ha dejado de ser una buena temporada. Lo que pasa es que lo que nos han contado, la forma en la que lo han hecho, no es típica de 'Banshee'. Una serie (como tantas que hemos ido viendo los últimos años) centrada en la investigación del asesinato de una(s) joven(es) puede ser muy interesante. Pero el universo 'Banshee' no era el mejor escenario para ello. O tal vez sí, pero no en su última temporada. Precisamente esta trama ha sido la que nos ha privado de uno de los mejores personajes de la serie, al que apenas hemos visto. Al menos el giro final, aunque pudo estar en la mente de los espectadores al iniciarse la temporada, ha podido sorprender, y la despedida ha sido emotiva, permitiéndonos decir adiós a los personajes (jugando con flashbacks clave).

A partir de aquí spoilers de 'Requiem', la series finale de 'Banshee'.


Proctor (auténtico villano de 'Banshee') se quita rápidamente de encima el muerto de la Hermandad; la presencia del senador intimida a Calvin y los cambios en la organización hacen que este problema deje de serlo. La primera despedida de este final se produce entre Hood (aunque ha admitido que no es su nombre, la serie ha llegado a su final sin que conozcamos el verdadero) y su hija Deva, que va a ir a la universidad. La agente Dawson (Eliza Dushku, fichaje de la última temporada) interroga a Lilith y llega a la conclusión de que a Rebecca no le mató Declan, sino que fue alguien "con acceso a los archivos de la policía de Banshee y capaz de asesinar de forma ritual y sádica". Es en este momento cuando la muerte de Nina en el capítulo anterior cobra todo el sentido del mundo.

Carrie (uno de los muchos personajes femeninos fascinantes de la serie) está dispuesta a despedirse de su papel de protectora de Banshee con un último golpe: el que ponga fin al reinado de Proctor. Ayudada por Job (que después de una necesaria rehabilitación ha vuelto a ser él) y con la aparición estelar del sheriff Lotus, impiden que se produzca el intercambio con el cártel, provocando la muerte de su líder a manos del propio Kai y de sus lugartenientes a manos de Burton. Brock no se va a molestar en detener a Proctor, sabe que el cártel se tomará la justicia por su mano y no quiere que las represalias le pillen detenido en comisaria.


Hood y Dawson ("Pienso que no ocurre nada bueno en los sótanos") se dirigen a la mansión de Proctor para investigar. Lucas encuentra el collar de Rebecca (ración de flashbacks para recordarnos que, aunque amor hacia ella no sentía, sí que sentía la necesidad de protegerla, sin olvidar que fue ella la que le evitó que se metiera un tiro) y sus sospechas se confirman: Rebecca fue asesinada por su tío. Ya sin la ayuda de la agente del FBI, Lucas choca su coche contra el de Proctor y se enfrenta a él: "¡Descubriste que estaba embarazada y la mataste!" Kai niega los hechos y ambos llegan a la misma conclusión: Burton. Mientras Hood y Burton pelean Proctor ve a su sobrina (que por fin, ahora que se ha descubierto la verdad, sonríe) por última vez y se despide de ella. El antiguo sheriff de Banshee deja el cuerpo de Burton sobre Proctor. "Lo he hecho por usted, lo siento". "No pasa nada, Burton" y a continuación le rompe el cuello. Confieso que celebro que a Rebecca no le matase el satánico, sino que fuese un personaje conocido y con razones que podemos entender ("Le estás llevando a la ruina").

Kurt (que grán fichaje fue este personaje y qué ganas dan de abrazarle) recibe la visita de su hermano, que ya ha descubierto que se acuesta con su mujer. Calvin viene buscando que ponga fin a su vida (lo que quería Maggie desde hace tiempo), por eso empieza una pelea que tiene un único final, incitándole con amenazas ("No podréis ir a ninguna parte sin que os encontremos") que logran su objetivo. Kurt abraza el cuerpo sin vida de su hermano y se despide de él. Qué lejos queda aquél "Hermanos antes que Hermandad". Volvemos a Hood (cuanto más machacado está, más guapo), a la habitación de hotel que comparte con Dawson (¿hay algún personaje femenino con el que no se haya acostado?). "Ya es hora de seguir mi viaje" dice él. Tras pasar una última noche junto, Veronica se va y deja sobre la cama un informe: el de Hood. Tres mujeres son las que conocen esa parte de su vida: Carrie, Siobhan y Veronica.


Brock le confiesa a Kurt que no tiene ninguna intención de detenerle por lo ocurrido con Calvin. "Pero lo que sí sé es que para hacer este trabajo, algunas veces te tienes que quitar la placa y mancharte de sangre" y de hecho le pide su colaboración para conseguirlo. Lucas se acerca hasta la comisaria para, con la mirada, despedirse de Lotus. Su siguiente parada es Carrie, Ana para él. Todo son buenas noticias: Max, su hijo pequeño, regresa por fin a casa. Hood le ofrece irse con él. "Nadie más me ha llegado a conocer". Pero no es el momento para ello. Su historia ha llegado a su final (flashbacks de su relación, de su primer encuentro, de su reencuentro en Banshee). Se abrazan. "Por favor, no te olvides de mí".

Proctor recibe la visita del cártel y muere matando. Se celebra una última reunión en el bar de Sugar. Lucas y él beben mientras Job (con su nueva peluca) se prepara para abandonar el pueblo, no sin antes devolverle a Bates el dinero que costó su liberación. "Banshee, Pennsylvania, ¡a mamarla!". Sugar y Hood hablan. "El pasado te ha mantenido encerrado mucho tiempo". El ex boxeador anima al ex sheriff a coger la carretera a modo de redención y perderse. Lucas se sube a la moto con la que llegó a Banshee. En la (clásica) escena post créditos Sugar abandona su bar. Comienza su nueva vida.


'Banshee' llega a su final cerrando la trama que dio cuerpo a su última temporada (como ha hecho hasta ahora, con season finales que daban el cierre perfecto a sus temporadas correspondientes). Atrás quedan Kelly, Gordon, Emmett, Rabbit, los hermanos Longshadow (Alex y la maravillosa Nola), Chayton Littlestone, el coronel Stowe, Leah Proctor, Racine y un largo etc. de secundarios que han enriquecido la serie junto a escenas que nos quitaron el hipo (el camión). "Está abandonando Banshee. Esperamos que vuelva pronto".

martes, 17 de marzo de 2015

Las guerras de Banshee


Lo de 'Banshee' es digno de mención. Lleva tres temporadas en emisión y no parece que vaya a tocar techo. Cada grupo de capítulos es un todo y lo que comienza con cada season premiere termina con su correspondiente season finale. Cinemax ya la ha renovado por una cuarta temporada, aunque ha reducido el número de sus episodios de diez a ocho. ¿Se acerca el final? Violencia, muerte, sangre, y sexo (aunque menos que otras ocasiones) han seguido siendo las señas de identidad de la serie.

Spoilers de la tercera temporada. Si no sabes por qué sonríe Proctor, no sigas leyendo.

La presencia de Chayton Littlestone ha sido el alma de la temporada, una trama que vio la luz el año pasado y que éste ha llegado a su final con la muerte del indio (¡qué bonito guiño a la muerte de Gus Fring!). Pero hasta llegar a ese resultado a Lucas Hood, nuestro héroe favorito, le ha tocado sufrir. La muerte de Siobhan le dejó tocado y hundido y ha sido lo que ha guiado sus pasos el resto de la temporada. Kelly descubrió la verdad de Hood y la abrazó. Hasta cierto punto. Pero Chayton llegó y le rompió el cuello. En presencia de Hood. Era cuestión de tiempo que el sheriff cazase al indio, con clubs de la lucha y persecuciones por Nueva Orleans incluidas. "No puedes matarme, poli. Sólo eres un hombre. Ningún hombre puede matarme". La muerte de Chayton iba a marcar el final de Hood en Banshee, aunque Brock le convence para quedarse hasta, al menos, eliminar a Proctor.


Previamente, en ese tercer capítulo de infarto que debería ser incluido en todas las listas de los mejores episodios del año, asistimos atónitos a una pelea a muerte entre Burton y Nola Longshadow, otro de esos personajes femeninos potentísimos que habitan Banshee. Y todo mientras Hood vivía una experiencia límite en un camión y Proctor perdía a su madre. Su muerte, unida a la presencia de Emily (la ex mujer de Brock), han debilitado a Kai, al que le han aflorado unos sentimientos que escondía y que le ha hecho bajar la guardia. "Todos hemos sido alguien distinto ayer. Seremos alguien distinto mañana". Por esta razón su sobrina Rebecca decidió tomar las riendas de las relaciones empresariales de su tío. De Burton hemos indagado en su pasado, aunque sigue siendo un personaje enigmático: hemos sido testigo del comienzo de su relación con Proctor ("Te he dejado uno para ti") y sabemos que es un eunuco.

Carrie ha visto cómo su hija Deva decidía ejercer de adolescente a la vez que mantenía un lío con Stowe, un militar trasladado a Banshee, y se acercaba, sutilmente, a Gordon, su marido. Muchas han sido las señales entre el matrimonio Hopewell que dejaban ver cuál sería su destino final. Carrie, Hood, Job y Sugar dieron un golpe, algo acelerado, contra el campamento militar dirigido por Stowe, que ha sido la trama principal del final de temporada. Así nos metieron pinceladas del pasado de Sugar, incluyendo una mujer y una falsa deuda con un antiguo compañero, resuelta como no podía ser de otro modo por Job. Sin olvidarme de la aparición de Kurt, sustituto de Siobhan y que viene con un pasado nazi a su espalda.

Y así llegamos a los dos últimos capítulos de la temporada, en los que han estallado las guerras en las que se han visto implicados todos los personajes.


La guerra de Proctor. Salvadoreños y negros que forman parte del sindicato del crimen de Philadelphia. Los segundos son los que queman la mecha cuando secuestran a Proctor para hacerle pagar por su traición. Sin contar con que el holandés es un hueso duro de roer y, aunque Burton y Rebecca acuden a su rescate, la basta un trozo de una silla, el pañuelo de su madre y un mechero para deshacerse de (parte de) sus enemigos. Su chip entonces cambia: le da la patada a Emily ("Tú y yo nunca más volveremos a vernos. No es a esos hombres a los que tienes que temer") y se pone en contracto con el líder de los salvadoreños. Juntos hacen una visita a Frazier, que termina perdiendo la cabeza. Literalmente.


La guerra de Kurt. Bunker lucha por dejar su pasado atrás, pero sus compañeros de Hermandad no se lo van a poner nada fácil. Ni siquiera su hermano pequeño. "Quítate ese uniforme y vuelve con tu verdadera familia". Un padre difícil es la causa por la que los hermanos terminaron en la Hermandad, de la que no es tan fácil salir. Brock le hace ver que ya no es el hombre que solía ser. "Siempre seré ese hombre. Ponerme este uniforme no limpia de un plumazo mi pasado. Estoy haciendo todo lo posible por cambiar". Pero su problema es que al cruzarse con los que fueron sus compañeros le invade el odio y la rabia, y no lo puede combatir. Al igual que tampoco puede combatir a su hermano cuando le visita por la noche con un soplete. "Si vas a llevar ese uniforme de policía, no puedes llevar el mío". Kurt es un personaje que me ha gustado mucho para lo poquito que le hemos visto. Y su trama me interesa. Así que espero que sea miembro activo en la tercera temporada.


La guerra de TeamHood. Stowe ha sido su peor pesadilla. Y Carrie fue la clave para hacerse con su dinero. Pero las prisas nunca son buenas y al final, Leo, el Job de Stowe, descubre la identidad de tres de los ladrones. Hood, el cuarto en cuestión, da la cara por sí solo. Esta guerra ha servido para investigar un poco en el pasado de Hood (viene de una familia lastrada por la violencia de un padre borracho y abusivo, era soldado, fue reclutado para formar parte de una unidad de élite) y en la relación entre él y Job, a la vez que su relación en el presente pasaba por su peor momento ("Esta ha sido la última vez"). Leo está obsesionado con Job y ahora que le tiene bajo su poder pretende sacar una buena tajada entregándole a las autoridades. Gordon se convierte en figura clave para el rescate, sacrificando su vida por salvar a Carrie (los papeles del divorcio han llegado pero ninguno de los dos quiere firmarlos). "Vine para llevarte a casa, Carrie. Nunca he dejado de quererte. Eso lo sabes, ¿verdad?" Mientras el alcalde muere, Job es atacado por sopresa y secuestrado por Leo, que se lo lleva en helicóptero. Carrie se reúne con su hijo (que ha estado ausente toda la temporada) y Hood hace lo propio con Deva. Le comunica a Brock que renuncia y acude al bar de Sugar. No puede hacer nada con Job; toca esperar a que dé una señal. Proctor está fuera esperándole. Le dice que ya no es el sheriff. Proctor sonríe. ¿Un problema menos?

'Banshee' despide su sobresaliente tercera temporada cerrando tramas y abriendo las del futuro. El destino de Job está en el aire, al igual que el de Kurt. ¿Qué papel desempeñará Hood en Banshee ahora que no es sheriff? ¿Descubriremos más cosas sobre su pasado? ¿Y su nombre?

miércoles, 26 de marzo de 2014

Banshee: perfecto destino turístico


Mi mayor temor de cara al estreno de la segunda temporada de 'Banshee' era que perdiese el factor sorpresa. Terminados ahora los diez episodios ha quedado claro que no lo ha perdido. Todo lo contrario. No sólo el drama de Cinemax nos ha vuelto a ofrecer los ingredientes que convirtieron a la serie en uno de los mejores estrenos del año pasado, sino que se han mantenido tan frescos como el primer día. Y así da gusto ver una serie. ¿Lo mejor de todo? Que tendremos tercera temporada. ¿Lo peor? La espera.

Si la season finale de la primera temporada sirvió para cerrar todas las tramas que se desarrollaron a lo largo de sus diez capítulos, el último de la segunda no se ha quedado atrás: de nuevo todo (perfectamente) cerrado. Es más, la forma en la que ha sucedido todo y cómo ha terminado podría haber dado pie a un perfecto final de serie. Pero más bien ha sido un final de ciclo. 

Para poder explicarme es necesario entrar en detalles, así que si no has visto ya "Bullets and tears" no sigas leyendo. Spoilers.

"Prepárate a sentir"
Me ha gustado muchísimo cómo se ha ido alternando el presente con el pasado. Hemos asistido así a los días previos al robo de los diamantes (que descubrimos en su momento que eran falsos). A la forma en la que Hood y Ana se organizaron para escapar juntos de Rabbit. A la presentación de Job (la Pelopony de 'Banshee') a Ana. A las sospechas de Rabbit y Olek en torno a Hood y Ana. Al inicio del enfrentamiento silencioso entre Rabbit y Racine. Y, finalmente, a un padre traicionando a su hija. Fue Rabbit quién avisó a la policía del robo y, por lo tanto, el responsable de que Hood se sacrificase por Ana e ingresase en prisión. Ana recurrió a Job, quien le dio una nueva identidad (Carrie Palmer) antes de que ésta empezase una nueva vida en Banshee junto a Gordon. Con un pequeño añadido: estaba embarazada de Deva. Por si todavía quedaba alguna duda, Hood es su padre. El cabreo de Rabbit al saber que nunca verá a su nieta es monumental.

Gandalf el Blanco y sus amigos
De vuelta a la actualidad, vemos a Hood y Ana por las calles de Nueva York. Buscan a un aliado del pasado de Hood: un negro con nombre de chino. Antes de entrar en acción se despiden de Job, que sigue en la cama después del atropello sufrido en el noveno capítulo. Saben que es una misión suicida, pero el miedo nunca les ha echado atrás. Todo ocurre igual que en el pasado: Hood y Ana juntos, diciendo adiós a Job. El enfrentamiento con los mercenarios de Rabbit en la iglesia es impresionante y, aunque la escena del sacrificio de Hood era necesaria para continuar con los paralelismos, todos sabíamos que no iba a tener el mismo desenlace. La aparición de Job con el negro con nombre de chino es algo así como la aparición de Gandalf en la batalla del Abismo de Helm. Pero el climax llega con el enfrentamiento final: Rabbit. El señor con nombre de animal pide perdón a su hija que esta vez no está dispuesta a fallar y, tras vaciar el cargador de su arma y dejarlo con una sola bala, se la entrega a Rabbit para que se suicide. Antes de hacerlo le recuerda a Hood que él también terminará así. Cuando la policía se hace cargo del caso, vemos al detective Bonner con la ficha de Hood. Run, Hood, Run.

¿La familia? Bien, gracias
Los flashbacks y paralelismos con el pasado siguen presentes y así nos reencontramos con el calvo, blanco y grande de la cárcel al que Hood cortó el pene y con Carrie, la nueva Ana entrando en Banshee junto a Gordon. Hood y Ana regresan a Banshee: ella ha decidido que se queda con su familia mientras él retoma su labor como sheriff (y su "relación" con Siobhan). Job se ha quedado en Nueva York (esperemos que no de forma definitiva). Rebecca se encuentra con Alex y, lo que comienza con un cunnilingus, termina con Rebecca cubierta por la sangre de Alex. Los indios han perdido a su líder. Cuando Kai escucha a su sobrina que lo ha hecho por él la genética es olvidada del mapa. No lo hemos visto, pero sabemos que ese abrazo con agarrón en el culo termina con tío y sobrina en la cama teniendo sexo salvaje. Pero aquí no termina todo: Brock renuncia a su cargo (¿ya no continúa investigando para Gordon?), Emmett y su mujer son abatidos a balazos y Hood recibe una visita: "Hola papá", dice Deva. Lejos de Banshee, en Nueva Orleans, somos testigo de una pelea entre dos hombres: uno de ellos es Chayton Littlestone, el indio salvaje. Tras conocer la muerte de Alex toma una decisión: volver a casa. Fin.

El hermano furioso de Pocahontas
Así se nos presenta la tercera temporada: la policía tras la pista de Hood (¿cuándo conoceremos su verdadero nombre?). Job en Nueva York (porque confio en que no perderemos de vista al personaje). Chayton regresando a Banshee para hacerse con el liderazgo de los indios. ¿O aparecerá la gran Nola y reclamará el puesto? Deva y Hood como padre e hija. Hood y Shiobhan como pareja ¿estable? Rebecca y Kai como algo más que familia (y con Clay limpiando todos sus desaguisados). Hood, Brock y Siobhan vengando la muerte de Emmett. Otra cosa no, pero tramas tendremos para dar y regalar. Y mientras la serie mantenga su constante de acción, sexo y violencia, seguiremos disfrutando de 'Banshee' como hasta ahora. Palabra de Lucas Hood.

domingo, 24 de marzo de 2013

7 imágenes, 7 series (CLIII)

Semana de despedidas y series que siguen su ritmo encaminándose hacia el final de temporada. De todos los capítulos vistos esta semana, estas son las mejores imágenes.

Serie nº1: Parks & Recreation (5x16)

Time after time
Serie nº2: Banshee (1x10) Season Finale

Los locos de Banshee
Un hijo
Serie nº3: Once Upon a Time (2x17)

Del primer día, corazones oscuros e hijos que buscan a sus padres
Serie nº4: Girls (2x10) Season Finale

G.I.R.L.S.
Serie nº5: Anatomía de Grey (9x17)

De un nuevo nombre
Serie nº6: Californication (6x10)

All about Faith
Serie nº7: The Walking Dead (3x14)

Andrea
Serie nº8: 2 Broke Girls (2x19)

Tina the Turner, adiós cupcakes, Carmen Sandiego y la felicidad de Sophie
Serie nº9: Pretty Little Liars (3x24) Season Finale

Una falsa mala, una reunión, un mechero y una aparecida
De un maletero y unas manos
Serie nº10: Cougar Town (4x11)

Del cangrejo, 25-14, Ellie y Mr. B
Serie nº11: The Vampire Diaries (4x17)

Lexie, una nueva matanza, dos en la carretera y Silas
Serie nº12: Glee (4x17)

Placeres culpables

lunes, 18 de marzo de 2013

Banshee, ciudad de vacaciones


Llevamos tres meses de 2013 en los que nos han llegado no pocos estrenos televisivos. Algunos de ellos ya no están si quiera en antena ('Zero Hour'), otros parece que han encontrado un público muy fiel ('The Following') y luego está 'Banshee', que además de contar con el respaldo de la audiencia y de la crítica se despidió este viernes hasta el año que viene. Cinemax (cadena que pertenece a la HBO) ha terminado la emisión de su primera temporada; 10 capítulos en los que la acción, el sexo y la violencia han estado a la orden del día. ¡Y qué bien utilizados!

A principios de Enero fuimos testigos de la liberación de un hombre que había pasado los últimos 15 años encerrado en una prisión. Un hombre del que no conocíamos su nombre, pero sí que había robado, junto a su novia, unos diamantes a su jefe. Este hombre decidió entregarse a la policía para evitar que su compañera, Ana, fuese también detenida. Ahora que está libre su único deseo es reencontrarse con ella. Para descubrir su paradero recurrió a su viejo amigo Job, un genio de la informática que ya en el pasado le había sacado de más de un apuro. Y así llego a Banshee, un pueblo en el que la comunidad amish, los indios propietarios de casinos y el resto de habitantes del pueblo conviven junto a Proctor, algo así como el líder de la mafia local y que es dueño, prácticamente, de todo el pueblo.


Nuestro hombre anónimo llegó y se convirtió en Lucas Hood, el nuevo sheriff del pueblo al que nadie conocía. Sólo el (joven) alcalde había hablado con él por teléfono, por lo que no tendría que enfrentarse a preguntas incómodas. Como incómodas fueron las visitas de un salvaje grupo de moteros o la visita de un ex compañero de prisión que no tuvieron final feliz. Ninguna de las dos. Aunque si soy sincero, el que tampoco ha tenido muchos finales felices a lo largo de la temporada ha sido el propio Hood, que ha recibido en grandes cantidades en todos los episodios. Y si no recibía él, recibía ella, como pudimos ver en el octavo capítulo. Sangre y violencia a partes iguales. De la que duele. De la que te duele a ti como espectador. Y la que te crees porque deja al héroe hecho un trapo.

Un héroe que, aunque está hecho un romántico y quiere vivir por siempre junto a Ana (ahora Carrie), no reniega de los placeres de la carne y se tira a todas las vecinas que puede. Incluidas jóvenes miembros de la comunidad amish conectadas con las altas esferas del pueblo y que le darán más de un quebradero de cabeza. O viudas ue encuentran en el falso Hood un hombro sobre el que llorar y un cuerpo que adorar. Adoración, precisamente, no es lo que siente Rabbit, jefe al que robaron 15 años atrás y que, por azares de la vida, consigue reencontrarse con quienes le robaron.

Y a partir de aquí, spoilers de la season finale.

En el décimo capítulo todo lo que podía ocurrir, ha ocurrido. Proctor salvándole la vida a Hood, lo que hace que éste vaya estar en deuda con Kai por mucho tiempo. Hood entregándose a Rabbit a cambio de Max, el hijo de Carrie, dando lugar a la creación de un curioso Equipo A dispuesto a salvarle. Todo ello en una tremenda escena de acción que termina con una curiosa explosión. Los buenos ganan, pero Rabbit, a pesar de recibir dos tiros de su propia hija, consigue escapar. Proctor y su sobrina Rebeca (todos sabemos que aquí la familia no cuenta y habrá sexo sí o sí) cargándose al alcalde y desafiando a la comunidad india sin que les tiemble el pulso. ¿Y lo peor? El descubrimiendo del cadáver del verdadero Hood por unos cazadores. A pesar de que Job borró todo rastro y le sustituyó por nuestro protagonista, la figura del hijo del verdadero Hood le va a poner en un aprieto.


La segunda temporada no tendrá a su favor el factor sorpresa, pero tiene una serie de ingredientes y tramas a desarrollar para regalarnos otros diez capítulos que nos dejen sin aliento y exhaustos. De momento, y para saciar el mono de 'Banshee', os recomiendo que os paséis por la web de la serie y echéis un ojo a los minisodes que te hablan del origen de los personajes y al especial sobre los créditos de cada uno de los capítulos.

martes, 22 de enero de 2013

El sheriff de Banshee


Cinemax, cadena de cable premium que pertenece a la HBO, y responsable de la emisión en USA de series británicas como "Hunted" o "Strike Back", estrenó hace 2 semanas "Banshee", su nueva serie para la noche de los viernes. Creada por David Schickler y Jonathan Tropper (es la primera serie para ambos), este nuevo drama tiene como "executive producer" a Alan Ball, principal reclamo de la serie.

Un recluso sale de prisión. No lleva bolsa de ropa. Nada. Nadie le espera. Camina por las vías del tren. Llega a un pueblo. Entra en el bar. Pide una cerveza. La camarera le mira. Se la tira. Roba un coche. Y llega a Nueva York. Entra en una peluquería. Un asiático llamado Job al más puro estilo Lafayette ("True Blood") le recibe sin ningún tipo de ilusión. El extraño cuyo nombre desconocemos le pide una dirección. A regañadientes Job se la da: "Tienes el mundo entero delante de ti y vas al único sitio al que no deberías ir en absoluto". Vuelve a "su" coche y descubre que le siguen. Comienza una impresionante persecución por las calles de Nueva York. Nuestro desconocido consigue escapar. Así comienza "Banshee".

A partir de aquí, spoilers sobre los dos primeros episodios.


Dos capítulos ha emitido ya Cinemax y seguimos sin conocer la verdadera identidad de su protagonista (Antony Starr, un atractivo neocelandés que llega a USA después de triunfar en la televisión de su país). Banshee es el nombre del pueblo de Pennsylvania al que el personaje interpretado por Starr llega para reecontrarse con su pasado. Su pasado tiene forma de mujer, pero no es la misma a la que dijo adiós hace 15 años (los mismos que ha pasado en prisión). De hecho, ya no se llama Ann, ahora es Carrie (Ivana Milicevic, a la que todos recordamos como una de las americanas que dan la bienvenida a Colin en su llegada a EEUU en "Love Actually"), está casada con el Fiscal (Rus Blackwell) y tiene dos hijos (Ryann Shane y Gabriel Suttle). Nuestro protagonista anónimo quiere recuperar a la que fue su chica y con ella el dinero por el que ingresó en prisión. Ahora ya sabemos qué ocurrió: ambos trabajaban como ladrones para Mr. Rabbit (Ben Cross), hasta que decidieron dejar de arriesgar sus vidas robando para él y arriesgarlas para robarle a él unos diamantes valorados en 10 millones de $. La jugada no les salió bien, por lo que Anónimo se entregó prácticamente a la policía para salvarle a ella. La historia es que ahora él ha llegado al pueblo y se ha convertido en el nuevo sheriff (después de protagonizar una violenta pelea con tenedores, botes de ketpchup y pistolas incluidas) al morir el que iba a ocupar el puesto. No hay mayores problemas: nadie le conocía físicamente y en cuanto a papelo y demás documentación, el nuevo Lucas Hood (ya tiene nombre nuestro Anónimo) cuenta con la ayuda de Job (Hoon Lee), que además de peluquero es un genio de la informática.

Toma posesión en su cargo y conoce a las figuras más importantes del pueblo: el jovencísimo Alcalde, el líder de los negocios turbios Kai Proctor (Ulrich Thomsen) que es un personaje bien chungo (hijo de amish, con un Cristo crucificado en la espalda, con un fetiche amish y amante de la tortura), el jefe del bar (Frankie Faison) con el que entabla amistad o los miembros del cuerpo de policía (Matt Servitto, Trieste Kelly Dunn y Demetrius Grosse) que desconfían (con razón) de su nuevo jefe, su incapacidad para ejercer de sheriff y sus curiosos métodos de trabajo. Todo bañado con escenas de sexo (¿antes de recuperar a Carrie se tirará Hood a todas las mujeres del pueblo?) y violencia como si de la propia HBO se tratase.


¿Puntos a favor? La escena de la persecución que hemos visto en el Piloto; la violencia que desprenden algunos de su personajes (la pelea en el bar o el momento motosierra de Proctor); las tramas (la relación entre Carrie y Hood, la más que posible relación de confianza entre Deva, la hija de Carrie y Hood, la venganza de Mr. Rabbit a través del sicario del tatuaje de la araña, las apariciones de Job, el enfrentamiento que va a ocurrir, en cualquier momento, entre Hood y Proctor, o cómo, poco a poco, el marido de Carrie va a ir descubriendo al pasado de su mujer). Todo. La verdad es que todo lo que nos ha enseñado la serie me gusta. Incluso el protagonista, que sufre del síndrome Stephen Amell (100 de físico pero 0 de expresividad), me convence. Aún tenemos muchos estrenos de midseason a los que hincarles el diente, pero "Banshee" tiene muchos puntos para estar entre los mejores.