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miércoles, 16 de septiembre de 2015

Sentados a la mesa


'Hannibal' dijo adiós a la audiencia a finales de agosto (emitiéndose la noche de los sábados) después de tres temporadas en antena en la cadena NBC. De este modo nos hemos despedido de un drama que ha sido pura poesía, arte y estética, bañada por una banda sonora que ha sido un personaje más. Una serie que tuvo una buena primera temporada (tal vez lastrada por su ritmo lento y sus largos diálogos); una segunda que fue una auténtica delicia; y una tercera que, en sus inicios, jugó con la confusión de los espectadores, para, en su tramo final, ofrecernos un desenlace a la altura. De lo que no queda duda es del gran trabajo realizado por Mads Mikkelsen a los largo de los 39 episodios que ha tenido 'Hannibal'.

"Esto no es canibalismo, Abel. Sólo es canibalismo si somos iguales. Sólo es canibalismo si tú me comes a mí"

A partir de aquí spoilers de la última temporada de 'Hannibal'.


El comienzo de su tercera temporada siguió la línea marcada por las anteriores: elegancia y buen hacer para situar la trama en Italia, donde Hannibal y la doctora Du Maurier ("¿Observar o participar?") se instalaron tras aquella fatídica última cena. Con una nueva vida por delante, el "matrimonio" fue siguiendo los planes trazados por el doctor Lecter a pesar de los intentos de Bedelia de alejarse de un monstruo que sabíamos que iba a terminar por alimentarse de ella. Y mientras, las escenas del presente se alternaban con confusos flasbacks que costaba situar en el tiempo (como, por ejemplo, en los que Hannibal cenaba junto Abel la pierna del doctor Gideon). Hemos visto a Du Maurier ("Estoy intentando no comer nada que tenga un sistema nervioso central") moverse por Florencia buscando "ostras, bellotas y Marsala" ("Eso es lo que los antiguos romanos darían de comer a los animales para mejorar su sabor"). a la vez que conocíamos parte de su pasado y sus intentos por huir de Hannibal (asesinato incluido). De ahí que la relación entre ambos no dejase de estar marcada por la tensión.

La trama regresó a EEUU para comprobar que tanto Will, como Alana, como Jack sobrevivieron a la cena de Lecter, siendo Abigail la trampa ("Dicen que supo exactamente cómo cortarme. Nos quería vivos. Quiere que le encontremos") que llevó a Will hasta Florencia, donde le concedió a su ex compañero ese "Te perdono" que tanto anhelaba. En Florencia, precisamente, fue donde Lecter comenzó su andadura como psicópata, convertido en "El monstruo de Florencia". Antes de enfrentarse de nuevo a Hannibal, Will viajó a Lithuania para conocer los orígenes del monstruo, trama que a mí, particularmente, se me hizo algo pesada por lo confusa que me pareció. "Él hace lo que le hicieron a ella", le confiesa Chiyo a Will en relación a Misha, la hermana de Hannibal. Will y Bedelia descubrieron la verdad a la vez, aunque la doctora de boca del propio Hannibal. Los espectadores, en cambio, tuvimos que esperar a una conversación clara y directa entre Hannibal y Chiyo: él se comió a su hermana, pero no fue el responsable de su muerte.


Los hermanos Verger reaparecieron en la ficción para "preparar el teatro de la muerte de Hannibal"; teatro en el que participó la doctora Bloom ("Sólo estoy haciendo mi parte para traerlo al escenario"). Mason Verger (que cambió de rostro, siendo Joe Anderson el sustituto de Michael Pitt) se erigió como el enemigo número uno de Lecter, además de demostrar su retorcido sentido del humor ("Se adentró en usted más que en ninguno de nosotros" a Alana; "Soy todo oídos...sólo han sido redistribuidos"). Antes de que Mason secuestrase a Hannibal y a Will ("Tengo curiosidad de si alguno de nosotros puede sobrevivir a la separación"), vimos al doctor Lecter dar vida de nuevo a su monstruo y despedirse de Bedelia ("Sería una pena no saborearte"). Todo lo sucedido en la granja Muskrat fue una auténtica locura: desde la máscara de Mason, pasando por la sorprendente relación sexual (y amorosa) entre Alana y Margot (¡qué maravillosa es Katharine Isabelle!), o ese nuevo nido/vientre de alquiler. Así pues la familia Verger tuvo un nuevo heredero y Mason murió en su casa y bajo el agua.

"No quiero saber dónde estás o lo que haces. Tú te deleitas, yo tolero. Yo no tengo tu apetito". Con estas palabras Will cree despedirse de Hannibal, que opta por entregarse al FBI, pasando a estar bajo custodia de la doctora Bloom. "Quiero que sepas exactamente dónde estoy y dónde puedes encontrarme siempre". Lo que parecía el comienzo de su confesión, era una declaración de intenciones hacia Will, aunque nosotros como espectadores no lo sabemos hasta el final. Tres años después Alana le confiesa a Hannibal que al estar oficialmente loco se librará de la pena de muerte, pero no de vivir en su particular prisión. Con Hannibal encerrado, el Gran Dragón Rojo (totalmente perturbador) salió a la palestra convertido en un "asesino para todos los públicos"; el nuevo enemigo a batir. La razón por la cual Will regresa de su retiro familiar para encontrarse de nuevo con Hannibal y así dar caza al nuevo gran psicópata.


El último tercio de la temporada se ha centrado en él, en el Gran Dragón Rojo (Richard Armitage, tan perturbador como atractivo) y en su relación con Hannibal. Es curioso cómo en la serie todos los personajes que han conocido a Hannibal han sentido tanto miedo como atracción hacia su persona. Es el propio doctor Lecter quien incita al GDR a matar a la familia de Will. Un asesinato frustrado pero que reveló las verdaderas intenciones de Hannibal y que terminó convirtiéndole en pieza clave en el intento de captura del GDR, Rutina Wesley (en su primer papel televisivo tras el final de 'True Blood') apareció para dar vida a Reba, una ciega que pasa a formar parte de la vida de Francis Dolarhyde (el GDR) y que pone en peligro sus planes ("Tengo miedo de hacerte daño"). Finalmente Lecter avisa a Dolarhyde de que está siendo perseguido. Paralelamente, Bedelia Du Maurier vuelve a aparecer en la trama para convertirse en la nueva Hannibal de Will y para poner sobre la mesa una idea no tan descabellada como podría parecer: ¿está Hannibal Lecter enamorado de Will Graham?

"Piensa en mí, Will, no te preocupes por mí"
Los planes de captura de Dolarhyde fracasan y terminan con el doctor Chilton quemado por obra y gracia de Will. Qué retorcido es ver a Lecter comiéndose un trozo de Chilton cuando Alana le cuenta lo sucedido. Con Reba a salvo y con el GDR aparentemente muerto, Will visita a Hannibal para, una vez más, despedirse de él. "Te entregaste para que siempre supiera dónde estás". Pero Dolarhyde está vivo, fingió su muerte para cumplir con su objetivo: matar a Hannibal Lecter. Así pues, cuando Will y Hannibal se disponen a disfrutar de una cena "tranquila", el Gran Dragón Rojo hace su aparición para terminar siendo asesinado, a cuatro manos, por la pareja Lecter Graham. "Esto es lo que siempre he querido para ti, Will. Para los dos". Mirándose a los ojos, abrazados, Will les empuja por el acantilado para terminar cayendo en el oceáno Atlántico. La escena post-créditos, en la que vemos a Bedelia sentada a la mesa esperando a comerse su propia pierna (tal y como le sucedió al doctor Gideon), pone de manifiesto que esa caída, probablemente, no fue el final del doctor Lecter. Actualización: ¿y si verdaderamente Hannibal Lecter murió y la pierna se la ha cortado y cocinado la propia Bedelia para compartir la cena junto a él?

La última cena de Bedelia Du Maurier
Después de su cancelación por parte de la NBC, y de que ninguna otra cadena se interesase en darle un cuarto año de vida, 'Hannibal' se despide así de la audiencia, con un gran final para el que algunos pedirán continuación. Yo, en cambio, me conformo con lo que hemos visto y con la idea de que Hannibal Lecter sigue campando a sus anchas, preparado para hincarle el diente a quién más ganas le ha tenido siempre.

viernes, 6 de junio de 2014

La última cena de Hannibal Lecter

'Hannibal' está consiguiendo lo imposible: con una audiencia muy minoritaria, el drama, que durante su primera temporada se emitió en la noche de los jueves y en la segunda fue trasladado a la de los viernes, ha conseguido el visto bueno por parte de la NBC y tendrá una tercera temporada. Su segunda season premiere se quedó por debajo de los 3 millones y medio de espectadores (1.1 en demos) y la season finale no llegó a los 3 millones, marcando un 1.0.

Disfruté de la primera temporada de 'Hannibal', pero he de confesar que sus capítulos, repletos de diálogos, terminaban haciéndoseme demasiado pesados. Eso sí, su tramo final fue fascinante. Por eso, aunque tenía ganas, la pereza hizo que no empezase la segunda temporada cuando se estrenó, sino que esperé a que se me acumulasen un par de capítulos. Y mi sorpresa fue mayúscula porque me encontré ante una auténtica joya. Una serie que se iba volviendo (todavía más) oscura conforme avanzaba la trama. Y en la que los guionistas tenían un serio trauma con los animales (cerdos, caballos). Tener a Will encerrado le sentó de maravilla (el capítulo de su juicio es de los menos buenos de la temporada). Tras su puesta en libertad la temporada tuvo un leve bajón, del que se recupero rápidamente. Lo que sí ha sido una constante ha sido la música, una de las señas de identidad de la serie. No sólo la fotografía contribuye a oscurecer 'Hannibal', sino que la banda sonora es un elemento más que termina mostrando que la serie no es otra cosa que poesía en imágenes.

A partir de aquí spoilers de "Mizumono", el capítulo que supone el cierre de la segunda temporada de 'Hannibal'. Si no conoces todas las sorpresas que nos tienen preparadas, no sigas leyendo.


Jack y Will han diseñado el plan perfecto para atrapar a Hannibal. Hannibal y Will han hecho lo mismo con respecto a Jack, aunque su finalidad es diferente: pretenden matarle. Tanto Jack como Hannibal se preguntan lo mismo: "¿Harás lo que se tiene que hacer?". Todo tiene que suceder durante la cena que el chef Lecter tiene preparada para los tres. ¿Quién no llegará al postre? Hannibal visita a Bella, la mujer de Jack, para mantener una conversación de despedida, en la que ella le pide que cuide a su marido tras su muerte. Ay, si tú supieras los planes que Lecter tiene para tu marido...El que también aprovecha para despedirse es Will con la muy pelirroja Freddie Lounds, que está deseando poder disfrutar de su condición de resucitada. "No escribas sobre Abigail. Puedes escribir sobre mí. Puedes escribir sobre Hannibal. Pero deja a Abigail en paz. Déjala descansar en paz".

Will ayuda a Hannibal a deshacerse de los archivos de sus pacientes, momento en el que el doctor Lecter "huele" a Freddie. Se nos olvida que Lecter es un depredador y que, como tal, tiene los sentidos especialmente desarrollados. Y el olfato no le falla. Alana se abre ante Will y siente que él fuese el único capaz de ver lo que nadie vio (sólo recibió el apoyo de Beverly Katz, costándole la vida, y de la doctora Du Maurier). A Jack le toca enfrentarse a Kade Purnell (Cynthia Nixon), que le avisa de que el FBI no va a permitir que su plan siga adelante. ¿En qué tipo de juicio se aceptaría cualquier prueba para castigar a alguien que ha cometido un asesinato inducido por un informante del FBI? Luego es la propia Alana la que se reúne con Purnell para pedirle que apoye a Jack y Will, que Hannibal debe ser detenido. Pero obtiene un no por respuesta: es más, Will va a ser detenido. Bloom avisa a Will, que a su vez avisa a Lecter de que todo el mundo conoce su plan.

"Gracias por tu amistad, Hannibal"
Jack se despide de su mujer antes de ir a "cenar" a casa de Hannibal. Le besa en la frente y se va. A pesar de que confía en volver, las probabilidades de que todo salga mal están ahí. Y, de hecho, que llegue tan pronto a la cena hace que los acontecimientos de desencadeden prematuramente. "La cualidad más bonita de la verdadera amistad es comprenderse unos a otros. Ser comprendido con absoluta claridad. Y este es el momento de mayor claridad de nuestra amistad". Y así comienza el principio del fin. Magnífica coreografía entre los dos personajes que termina con Jack encerrado en la bodega desangrándose y Hannibal, como un auténtico animal, intentando derribar la puerta que les separa. Hasta que llega Alana.

La doctora Bloom pregunta por Jack mientras apunta a Lecter con su pistola. "Estaba tan ciega". Hannibal, manchado de sangre y armado con dos cuchillos le contesta con tranquilidad: "En tu defensa, trabajé muy duro para que lo estuvieras. Puedes seguir ciega. Se ciega, Alana. No valiente". Alana dispara tres veces, pero su arma no tiene balas. Está jugando contra Hannibal Lecter, que olió la polvora en sus manos y descubrió a su amante, quitando las balas de su arma. Alana huye por la casa de Hannibal hasta encerrarse en una habitación. Recarga su arma y dispara. Lecter está al otro lado de la puerta. Pero hay alguien en la habitación. Es Abigail Hobbs, que empuja por la ventana a la doctora Bloom.

"Lo siento mucho"
Will llega a la casa de Hannibal, descubre a Alana tirada en el suelo y avisa a una ambulancia. "Jack está dentro". Entra en la cocina y se encuentra cara a cara con Abigail. "Hice lo que me dijo". A pesar de que no sabemos por qué está ahí y viva, se entiende que Lecter se la quedó, a modo de pupila, y la ha tenido cautiva en su casa hasta ese momento. Ahora bien, Hannibal no pensaba matar a Alana, salvo que no le quedase otro remedio, así que el empujón se lo da Abigail porque le sale de dentro; porque siente que Lecter (su Lecter) está en peligro. Poco tarda en aparecer Hannibal, que se acerca a su amigo. "¿Crees que podrías cambiarme como yo he hecho contigo?". "Ya lo he hecho". Mientras Will se desangra, Hannibal se confiesa: "Te he dejado conocerme. Verme. Te di un extraño presente. Pero tú no lo querías". Ordena a Abigail que se acerque y, con el mismo cuchillo (¿el del retorcido Mason Verger?) con el que ha atacado a Will, le corta el cuello.

Ambos se desangran en el suelo de la cocina mientras Jack llama a su mujer. Cuando Bella contesta no obtiene respuesta. Will sale de casa, se pone su abrigo, para por al lado del cuerpo de Alana y escapa.  El capítulo llega a su fin, aunque tras los créditos los guionistas nos tienen reservada una sorpresa. Lecter está en un avión. Camino de Francia. A su lado, la doctora Du Maurier. ¿En qué momento se ha producido esta unión? ¿Qué ha llevado a la doctora a estar con su antiguo paciente? ¿El estudio del verdadero mal en primera persona?

A Francia con amor
Nos tocará esperar hasta Febrero (si la serie lleva el mismo calendario que este año) para conocer qué retorcido plan ha desarrollado Hannibal Lecter para llevar a cabo en Europa. De la mano de la doctora Du Maurier.

martes, 9 de abril de 2013

Pura empatía


El jueves pasado la NBC estrenó 'Hannibal', su nueva apuesta dramática para su clásica noche de comedias. La nueva serie de Bryan Fuller ('Heroes', 'Pushing Daisies') tuvo un correcto estreno con 4'3 millones de espectadores y un esperanzador 1.6 en demos. Lo mejor de la noche para la cadena del pavo real. La prueba de fuego la vivirá esta semana y comprobaremos si la audiencia responde o huye despavorida. Aunque, como todos sabemos, lo normal será que baje.

Basada en los personaje de la novela 'Dragón Rojo' de Thomas Harris, 'Hannibal' nos pone en antecedentes con la historia del Dr. Hannibal Lecter (Mads Mikkelsen) que, curiosamente, no hace su aparición hasta la mitad del Piloto. El protagonista es el agente especial Will Graham (Hugh Dancy), colaborador del FBI que define su desorden de la personalidad como "algo más cercano a los aspergers y autistas que a los narcisistas y sociópatas" y que le permite socializar "con cualquiera". Graham tiene una habilidad especial que le permite recrear las escenas de un crimen en su cabeza (aunque no es lo único que le caracteriza,ya que tiene como hobby recoger perros perdidos y cuidarlos en su casa). 


Por eso el agente Crawford (Laurence Fishburne) suele contar con él para resolver sus casos más complicados. El último, el de ocho estudiantes que han desaparecido, con la excepción de la última que fue devuelta a la escena del crimen. Pero Graham no destaca por su facilidad de trato, por lo que Crawford recurrirá al Dr. Lecter para que le ayude. "Dios prohiba que nos hagamos amigos", le dice Lecter a Graham mientras desayunan juntos. En el caso termina inmiscuyéndose más de la cuenta Lecter, al que lo primero que vemos hacer es disfrutar de su cena. De su particular cena.

El piloto de 'Hannibal' lo dirige David Slade, que también se encargó de la dirección, la temporada pasada, del primer capítulo de 'Awake'. Se nos presenta la historia de una forma calmada, cuya tranquilidad se rompe exclusivamente cuando Graham recrea en su cabeza las escenas del crimen. Son muy interesantes las conversaciones entre ambos personajes (Lecter y Graham) y será curiosa la forma en la que empiezan a empatizar y trabajar como un equipo. Además, en el avance de lo que iremos viendo a lo largo de la temporada (que contará con 13 capítulos), descubrimos que el propio Lecter acude a un psicólogo (Gillian Anderson) y que existirá cierta tensión sexual entre Graham y su compañera la Dra. Bloom (Caroline Dhavernas).

Veremos si la NBC ha hecho bien esperando tanto en estrenar 'Hannibal' o, por el contrario, la sobra de 'Awake' es muy alargada y tendrá un corto recorrido en la parrilla televisiva.