Mostrando entradas con la etiqueta Nashville. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nashville. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de septiembre de 2018

Final de gira


El de 2018 ha sido un verano de despedidas. A las de 'The Originals' y 'Quantico' se suma la de 'Nashville', el culebrón country cancelado por la ABC tras cuatro temporadas y que fue rescatado por la cadena CMT, encargada de su emisión hasta su despedida a finales de julio. La gira de 'Nashville' (el éxito musical de la serie ha sido tal que además de la venta de la banda sonora ha habido conciertos con el reparto) llega a su final después de 124 capítulos, quizás demasiados para una serie que, aunque es cierto que sobrevivió al cambio de cadena y a la muerte de su protagonista, tuvo demasiados bonus tracks.

'Nashville' vio la luz en la temporada 2012/2013, un año después del éxito de 'Revenge', poniendo de moda, de nuevo, los culebrones de alto standing en horario de máxima audiencia. La pérdida de audiencia a lo largo de sus seis temporadas en antena ha sido progresiva, ya que, su temporada debut, marcó una media de 1.9 en demos con más de 5'9 millones de espectadores. La cadena ABC la canceló tras su cuarta temporada, que marcó un 0.96 en demos con casi 4'2 millones de espectadores. Tras el cambio de cadena, y al pasar a ser emitida en una de cable, sus audiencias mermaron considerablemente, marcando en su quinto año un 0.19 en demos y 815.000 espectadores de media, bajando en su temporada final hasta el 0.14 con 714.000 espectadores de media.


Seis años han dado para mucho: hemos asistido a bodas y funerales, hemos sido testigos de detenciones y accidentes de tráfico, hemos visto formar y romperse parejas con total facilidad y hemos formado parte de tramas realmente demenciales (la secta y la granja de caballos se llevan la palma). Pero, sobretodo, hemos formado parte del viaje hacia la madurez de un gran número de personajes a los que, al final, la vida les ha sonreído, regalándoles a todos y cada uno de ellos, su final de cuento de hadas.

A partir de aquí spoilers del final de 'Nashville'.


Tras el parón de febrero, la serie retomó las tramas tal y donde las dejó. Salieron a la luz los problemas de autoestima de Will, que a punto estuvieron de llevarle al otro barrio y que le llevaron a alejarse de la música durante un tiempo. Tampoco es que estuviese viviendo un gran momento profesional, pues la boyband que había montado junto a Gunnar y Avery tras del abandono de Alannah hacía aguas. Los tres chicos han tenido un final feliz, ya que The Last Highways se ha vuelto a poner en marcha convertido en éxito. Will, además, ha vuelto con Zach, quien al parecer ha decidido salir del armario a pesar de su carrera política.

Gracias a Alannah, en 'Nashville' hemos tenido nuestro propio #MeToo con la versión musical de Harvey Weinstein encarnada por Jeffrey Nordling, que ha dado vida al peor de los villanos que han pasado por la serie (y el nivel estaba alto, no olvidemos a Lamar, Jeff, ¿Layla?, ¿Teddy? o ¿Luke?). Con su caída, provocada por una Alannah ayudada por Zach y Deacon (y con el apoyo de todas las mujeres silenciadas, lideradas por Jessie), la propia Jessie se ha liberado de su ex, quedándose con la custodia de su hijo y ¿abriendo la puerta a un futuro con Deacon? ¿o la colaboración musical de Deacon con Ilse va a ser también romántica? Sea como fuere, Alannah, ahora sin Brad, termina teniendo la carrera musical que merece.


Aunque Daphne no gana el talent en el que participa, su historia también tiene final feliz, pues termina firmando un contrato con la discográfica de su padre, siguiendo los pasos de su hermana Maddie, que se muda a la casa que antes pertenecía a Deacon alcanzando así la ansiada libertad. Por el camino se ha quitado de encima a Jonah, el Justin Bieber de 'Nashville', y le ha roto el corazón a Twig. La que no tiene el corazón roto es la pavi sosa de Scarlett, que después de asumir que no puede tener nada con Sean (lo que los caballos han unido puede separarlo una mujer) y de retomar su carrera musical, descubrimos que en el lapso de unos meses ha conocido al hombre de su vida, un músico con el que ¡¡está prometida!! De verdad, las tramas de Scarlett han sido siempre de las más demenciales.

Aunque si hablamos de tramas demenciales tenemos que nombrar a Juliette Barnes (¡¡su acercamiento a la música gospel!!) y su paso por una secta de la que consigue escapar para renunciar a su carrera como cantante y como personaje público y terminar comprándose una granja con animalitos para vivir en paz de una vez por todas. O no. Y embarazada de nuevo de Avery, con el que comparte el final feliz de estar juntos por siempre (o no) y comer muchas perdices. Deacon también termina compartiendo muchas perdices con su padre, que reaparece en su vida y la de sus nietas para quedarse a pesar de los amagos de separación.


Aunque sin duda alguna lo más bonito que nos ha dejado la series finale ha sido la reaparición de Connie Britton, que nos he regalado un discurso para reconciliarnos con la vida y que ha culminado con un "Y voy a quererte para siempre, eternamente" a Deacon. Ese esperadísimo regreso ha culminado con una última actuación, no ya del reparto (de TODO el reparto que ha tenido la serie a lo largo de sus seis años de vida) sino de todo el equipo que ha estado involucrado en la serie. 'Nashville' se ha despedido con una última temporada que, a pesar de sus tramas absurdas, ha dicho adiós de una manera elegante, con buenos capítulos y con una última escena emotiva con la que ha sido imposible no emocionarse.

martes, 27 de febrero de 2018

Es hora de bajar el telón


'Nashville', el drama country que la cadena ABC estrenó en octubre de 2012, llegará a su final este verano en la cadena CMT. Cuando terminó su cuarta tanda de episodios, la ABC decidió cancelarla, pero CMT, después de un ligero cambio dentro de su equipo, la rescató para su parrilla. Y ahora, que acaba de irse de parón tras haber emitido los ochos primeros capítulos de su sexta temporada, es el momento perfecto para repasar lo que nos va a contar de aquí a que eche definitivamente el cierre.

Seamos sinceros: 'Nashville' jamás fue una buena serie. Sí, entretenía como pocas, era un culebrón con música country y el pelazo de Connie Britton era razón más que suficiente para seguirla. Pero nada más. Y de hecho, después de 108 capítulos, su sexta temporada, que llegaba en un momento en el que sus personajes habían alcanzado cierta estabilidad, tenía que ofrecer tramas lo suficientemente interesantes como para que sus espectadores nos quedásemos hasta el final (en realidad, habiendo llegado hasta aquí, después de haber despedido a Connie Britton, ¿quién iba a perderse el final?).


Los guionistas de 'Nashville' han abrazado el mamarrachismo para su traca final, ofreciéndonos tramas loquísimas y absurdas que dan un poquito de vergüenza ajena. Empezando por Juliette Barnes (las 2 nominaciones en los Globos de Oro + 1 en los Critic's Choice + 2 en los Teen Choice recibidas por Hayden Panettiere no son moco de pavo), un personaje que ha sobrevivido incluso hasta a un accidente de avión, ahora ha sido "abducida" por una secta. ¡UNA SECTA! Y es que los últimos meses en la vida de Juliette, "la Kanye del country" (desde que se supo que le había robado una canción a Maddie), han sido un infierno, con conciertos boicoteados por señoras pesadas. Ahora resulta que "el falso poder de la fama" es el responsable de todos sus males. O eso le ha hecho pensar Darius (Josh Stamberg), el líder de la secta-no-secta-pero-es-secta que se centra en la "filosofía coherente" en la que se ha metido. "Está disminuyendo tu auténtico poder interior".

Luchar contra la depresión ha llevado a Juliette a descubrir que cuando era una niña pequeña su madre le prostituía con hombres mayores. ¿Cómo es posible que con toda la mierda de su pasado que ha salido a la luz nos hagan creer que este recuerdo estaba escondidísimo en su subconsciente? Con comidas de cabeza por aquí y comidas de cabeza por allí, Darius ha conseguido enviar a Juliette a Bolivia, dejando atrás cosas que dirigían su vida sin ser ella consciente de ello. Avery, el pringado oficial de 'Nashville', ha visto en directo el cambio sufrido por Juliette: "No soy la persona que era. Pero ahora soy más yo misma de lo que he sido en toda mi vida (...) Eres parte del problema. Pero no te culpo. No sabías lo que hacías. Y por eso no puedo estar contigo. No puedo saber nada de mi antigua vida hasta saber cómo arreglar mi corazón". ¿Y tu hija, querida? Mucho ha tardado en decir Avery "estoy harto".


La otra trama loquer la protagoniza Will, que es algo así como un instagramer con ínfulas dispuesto a todo con tal de que nadie le quite el protagonismo. La ruptura con Zach (que no tardó nada en conseguir otro novio, por supuesto guapísimo, y que ahora se va a presentar al Senado) no le sentó nada bien. Y haber creado una boyband junto a Avery y Gunnar (¿OTRA VEZ?) tampoco le ha ayudado mucho, y menos desde la llegada de Alannah (Rainee Blake), que se ha convertido en líder vocal del grupo y estrella absoluta ("He visto la forma en la que el público le mira. Me hace sentir pequeño"). Así que Will ha entrado en una espiral de autodestrucción en la que conviven sexo con desconocidos, esteroides y sesiones de entrenamiento eternas. "Hace falta un poco de ayuda para estar tan bien". Ese "poco de ayuda" ha llevado a Will a desmayarse en su último concierto, protagonizando el cliffhanger de mitad de temporada, pues van a jugar con la posibilidad de su muerte.

Gunnar (teñido de amarillo lejía), como no podía ser de otro modo, porque en 'Nashville' disfrutan repitiendo tramas, se ha enamorado de Alannah, con la que a pesar de acostarse varias veces, no termina de tener claro el tipo de relación que mantiene. Ella, por su parte, ha contado parte de su turbulento pasado sentimental a Avery: ¿son simplemente cómplices o van a enamorarse? Alannah además ha llamado la atención de Brad (Jeffrey Nordling). Y mientras Gunnar rehacía su vida post-Scarlett con música, Scarlett ha rehecho su vida post-Gunnar con caballos. Sí, con caballos, porque la pavi-sosa de Scarlett quiere hacer algo por los demás y no le basta con que su música ayude a la gente a sentirse menos sola. Así que se ha ido a una granja a cepillar caballos. Y, por supuesto, a ayudar a la gente, siendo el elegido esta vez Sean (Jake Etheridge), un joven traumatizado con la guerra y al que le gusta cantar. Blanco y en botella.


Y dejo para el final las tramas que tienen como protagonistas a DeaconMaddie y Daphne. 'El viudo de Nashville' ha conseguido salir del pozo en el que la muerte de Rayna le metió y ha empezado una relación con Jessie (Kaitlin Doubleday), una amiga del pasado. Los guionistas han sabido crear muy bien y de una forma muy cuqui esta relación; muy a fuego lento. Daphne boicoteó sin querer la relación ("La odio a ella. Ahora siento de verdad que mamá se ha ido"), pero todo se arregló cuando Jessie le dejó claro que no quería sustituir a su madre, sino ser su amiga. Además Daphne ha decidido que es hora de empezar su carrera y se ha apuntado al reality (producido por Brad, el ex de Jessie) que busca a la siguiente estrella del country, aun en contra de la opinión de Deacon, que ha terminado apoyándole sin duda.

Y Maddie ha encontrado el amor en Jonah (Nic Luken), el nuevo Justin Bieber, que venía de dejarlo con su ex, una chica muy pesada que ha sido el principal obstáculo de esta relación. Habrá que ver qué quieren hacer con Maddie y Twig (Dylan Arnold), uno de los mejores amigos de Jonah y con el que parece tener una complicidad sospechosa de convertirse en algo más (al menos por parte de él). Y cierro este repaso con Jake (Myles Moore), el hijo de Jessie y Brad que se ha hecho amigo de Daphne y que ha encontrado en Deacon un cómplice. El problema es Brad, que está empeñado en llevarse lejos a Jake y boicotear así la relación de su ex con Deacon. Habrá que ver dónde quieren llevar el "asalto/agresión" de Deacon a Brad para evitar que siguiese atacando a su propio hijo.


El parón de 'Nashville' durará hasta junio, todo un sinsentido. Entonces emitirá la segunda parte de su última temporada y podremos despedirnos de ella definitivamente.

viernes, 3 de junio de 2016

Historias de Nashville


'Nashville' ha llegado a su final...al menos en la cadena ABC. Después de cuatro años siguiendo a Rayna Jaymes y a Juliette Barnes en sus andanzas musicales, ha llegado el momento de decirles adiós. Todavía no se sabe si alguna cadena la rescatará y le dará una o más temporadas adicionales, pero está claro que la cadena tuvo en su mano cerrar todas las tramas y prefirió que la última escena de su series finale dejase al espectador con una gran duda. (Actualización: 'Nashville' es rescatada por la cadena country CMT, así que tendremos quinta temporada).

Lo cierto es que su media esta temporada (0.96 en demos y 4'1 millones de espectadores) pedía a gritos la cancelación, aunque si el año pasado (1.34 en demos y 5'16 millones) consiguió renovar, ¿por qué no éste? Y más, teniendo en cuenta que el tercero fue el peor año del drama musical y que en el cuarto había conseguido remontar el vuelo.


La cuarta temporada ha tenido dramas para todos. Empezamos con la muerte de Beverly (madre de Scarlett y hermana de Deacon), que coincidió con los primeros síntomas de la depresión que sufrió Juliette (depresión que en la vida real obligó a Hayden Panettiere a dejar temporalmente la serie). Su situación terminó fatal: a punto de suicidarse, Jeff apareció para salvarle la vida y perderla él (Oliver Hudson se fue a FOX a protagonizar 'Scream Queens'). Juliette se fue a rehabilitación y no regresó hasta estar totalmente recuperada.

Por el camino, Will fue expulsado del sello discográfico de Luke por gay, situación que terminó viviendo un cambio en la recta final de la temporada. Pero antes, a Wheeler le tocó descubrir, de la noche a la mañana, que debía un dineral a Hacienda. Markus Keen (Riley Smith) apareció en Nashville para complicarle la vida un poco a Rayna, que veía crecer en sus hijas inquietudes musicales que le llevaron a contratarlas en su discográfica como dúo. Tras la muerte de su hermana, Deacon decidió aliarse con Frankie, su padrino en alcohólicos anónimos, y convertirse en socio de su bar, que remodeló a su antojo y que consiguió sacar de la ruina/rutina en la que estaba inmerso. Pero Frankie no veía con buenos ojos estos cambios y estaba deseando quitarse de encima a Deacon, que terminó lanzándose a la piscina y pidiéndole matrimonio a Miss Jaymes.


Gunnar, en plena gira de The Exes, decidió liarse con una de las técnicos de sonido, a la que terminó expulsando y, por lo tanto, cortando su relación. Lo mismo que hizo Scarlett con Caleb. Maddie empezó su particular rebelión criticando a su hermana pequeña, que estaba ilusionada como la que más con su nuevo proyecto musical, e hizo frente a la prensa, que no se cortaba ni un pelo ("Maddie, ¿qué padre es peor? ¿el criminal o el alcohólico?"). El día de la boda entre Deacon y Rayna, la tía Tandy esucpió sus dudas y recelos hacia Deacon ("Tiene una larga historia causándote dolor"), a la vez que Colt, hijo de Luke, confesaba a Layla que fue testigo de la muerte de Jeff. Comenzó entonces la venganza de Layla, bruja revelación de la temporada.

Will intentó hacerse un hueco en el panorama musical, pero lo único que consiguió eran gritos, insultos y ataques a su integridad física. Al menos al principio. Vita (Jeananne Goossen) trajo una trama compartida con Rayna que, tal cual como llegó, se fue. Una trama tan irrelevante como la del amigo de Luke. Tras el divorcio, nos fueron vendiendo una serie de posibles candidatas a robar el corazón de Avery, aunque era Layla la que tenía claro que para que su plan saliese redondo, Avery iba a ser para ella. Otra que apareció para revolucionar vidas fue Cash (Jessy Schcram), la nueva mejor amiga de Maddie y que despertó recelos en Colt (al que dio la patada con un "Ya no me gustas" y que terminó alistándose en el ejército) y Daphne


Gunnar y Scarlett llegaron a un punto de entendimiento y complicidad absolutos que coincidió con el regreso de Juliette. Pero la paz en The Exes no duró mucho, pues la llegada de Autumn Chase (Alicia Witt) destrozó lo que habían conseguido. Destrozo similar al que Cash fue provocando poco a poco en la vida de Maddie, hasta el punto de convencerle de emanciparse y comenzar una vida nueva junto a ella y alejada de sus padres. Como vida nueva la que Layla quería tener junto a Avery, lejos de Juliette, que terminó metiéndose de nuevo en la gira de Luke y consiguió pasar más tiempo junto a Cadence, su bebé. Todo parecía ir sobre ruedas en la vida de Juliette (¡si hasta fue nominada al Oscar!), pero para eso estaba Layla, para ir hundiéndole poco a poco. Primero haciendo que saliesen a la luz sus fotos junto a Avery y después soltando la bomba de que la muerte de Jeff era culpa de Juliette.

Comenzó entonces la guerra entre Will y Cynthia Davis, una influyente y homófoba presentadora de televisión. A esta guerra se sumó Luke. Y a última hora, Kevin, el ex de Will. El suyo ha sido un triunfo con final feliz: primero, consiguió reconciliarse con su padre y ahora ha conseguido su segunda oportunidad con Kevin. Ke$ha se dejó ver ejerciendo de gran amiga de Juliette, que después de ver cómo su mundo se venía abajo, confesó en televisión, y prácticamente en la alfombra roja de los Oscar, toda la verdad en torno a la muerte de Jeff. Antes incluso de conocer que no resultó ser la ganadora, decidió hacer uso de su avión privado (el tráfico aéreo de Nashville debe estar a tope a todas horas) y regresar a Nashville junto a su hija, donde Avery (que por fin es consciente de la bruja que es Layla) le espera junto a su hija.


Otros que han conseguido su final feliz han sido Gunnar (¡que cantó mano a mano con sir Elton John!) y Scarlett. Ella le confesó que seguía queriéndole y él, que había sido totalmente manipulado por Autumn, estaba dispuesto a poner fin a The Exes. Pero, ¡ah, el amor! En plena actuación Gunnar besa a Scarlett y Autumn, como buena perra inmunda que es, les despide en la distancia. Y llegamos así al desenlace de la historia de Maddie: ha tenido que llegar un depravado sexual para que la chica abra los ojos, se separe de Cash, y regrese a casa junto a su familia.

'Nashville' hubiese tenido un perfecto y feliz final para todos sus personajes de no ser por esa escena final en la que a Avery le comunican que se ha perdido el contacto con el avión de Juliette. El final de Layla tampoco es que haya sido muy feliz, pues aunque ha conseguido lo que quería profesionalmente, vuelve a estar más sola que nunca. Veremos si alguna cadena se anima a darnos una quinta temporada del drama country, que debería estar repleta de reveses, pues todos sus protagonistas son felices. Veremos si hay suerte.

viernes, 5 de junio de 2015

It's country, bitch!


'Nashville' llegó al final de su tercera temporada hace un par de semanas y sus guionistas ya están pensando en las tramas que nos traerán el próximo otoño. Más flojas que las del año que se despide no pueden ser y es que, si por algo se ha caracterizado la tercera tanda de episodios del drama musical protagonizado por Connie Britton y Hayden Panettiere, ha sido por su falta de imaginación y por ser la peor de todas las emitidas. Con diferencia. No olvidemos que estamos ante una serie que, en el fondo, no deja de ser un culebrón ambientado en el mundo de la música country. Y los culebrones dan para mucho (sino, que les pregunte a 'Dallas' o 'Revenge').

A partir de aquí spoilers de la tercera temporada de 'Nashville'.

Vida y obra de Juliette Barnes
El embarazo de Juliette ha sido la trama más hilarante, con una Hayden que lo ha dado todo y que se ha entregado por completo a la causa (¡qué bonito es no necesitar fingir un embarazo o tener que ocultarlo!). Ha sido maravilloso verle retorcerse en la cama o comer como un auténtico animal. Aunque sin duda lo mejor era verle volverse loca y gritarle a todos los que tenía a su alrededor. Su baby-shower (me encantó cuando para atacar a Rayna le habló de su "estúpido, perfecto pelo") terminó en parto, pero no ahí su mala leche. Aún parida, no hacía otra cosa que soltar perlas por su boca ("[...] y seré una máquina de hacer leche sin empleo!").

Una vez se quita un peso de encima (guiño, guiño), Juliette decide que debe retomar su (muerta) carrera musical y se pone a dar conciertos en azoteas, así, a la locura. Porque si U2 y Los Solfamidas lo hicieron, ¿por qué no ella? La jugada le sale redonda y consigue que la gente vuelva a hablar de ella (además de despertarle el apetito sexual). Total, que lo que Juliette sufre es una depresión post-parto de Nashville a Pekín, pero ella no quiere verlo y graba un disco en 36 horas; disco que es "rechazado" por Rayna, que le recomienda descansar y que termina por producirle Jeff junto a Luke. ¿Veremos a Juliette y Avery en juicios la próxima temporada por la custodia del bebé?

"Cuéntame más, Christina, me interesa"
Jeff ha mantenido su papel de villano. Un villano que lo ha perdido todo pero que está dispuesto a volver a empezar al precio que sea. Como cuando obligó a Teddy a convertir a sus hijas en estrellas del country. Cuando digo "obligó" en realidad quiero decir chantajeó, pues al idiota de Teddy le metió una prostituta en casa sin que éste lo supiese y se enamoró de ella. Hasta que descubrió la verdad. Que tampoco es que dejase de acosarla, no. Pero claro, cuando el FBI empieza a pinchar tu casa y a escuchar tus conversaciones, todos queremos desaparecer. Jeff se fue a vivir con Layla, que también es un poco cortita de miras, y que también ha estado caída en desgracia (y eso que en pasado era competencia directa de Juliette).

La llegada de la petarda de Christina Aguilera (¿gastó el presupuesto de la serie en pelucas?) alteró su vida y la de Layla, pero todo terminó con una foto colgada en Twitter que convirtió a Jade St. John (Aguilera) y a Layla Grant en las nuevas Taylor Swift y Katy Perry. Layla así ganó fama y Jeff tuvo a la estrella que siempre quiso explotar. Como fama ganó Will, especialmente desde que Kevin Bicks (Kyle Dean Massey) forma parte de su vida profesional...y sentimental. La suya es una salida del armario forzada pero por amor. Y con un padre muy oportuno, que llega en el mejor momento posible para comprobar que el hijo al que odiaba en el pasado ("ojalá no hubieras nacido, eres asqueroso") sigue siendo la misma persona. Pero con éxito. Ahora Will es feliz. Y Layla, que ya ha descubierto toda la verdad respecto a Jeff, también.

#registros
A Rayna le ha tocado lidiar con todo, que por algo es la reina del country y, para qué decir lo contrario, de Nashville. Se ha visto salpicada por todas las tramas. TODAS. Primero su boda-no-boda con Luke. Luego Sadie Stone (Laura Benanti) la convirtió en su mejor amiga y sus momentos 'Thelma y Louise' fueron verdaderamente disfrutables. Hasta que llegó el maltratador ex de Stone y la fiesta terminó. Sadie se compró un arma, se quiso enrollar con Luke (chica, ¿no hay hombres suficientes en Nashville que optas por enrollarte con el hombre al que tu nueva mejor amiga dejó el día de su boda?) y terminó matando a su ex. Y por si fuera poco, y cuando por fin decidía que el insoportable de Deacon era el hombre de su vida, va y a éste le diagnostican un cáncer. De los malos malísimos.

"Por favor, enséñame el camino". Con esas palabras Rayna rezaba en una capilla cualquiera para conseguir que el amor de su vida superase su enfermedad. ¡Qué de registros tiene Connie! ¡Y qué guapa y qué joven está en esos flashbacks en los que luce peluca y le planchan la cara! Como la hermana de Deacon (qué mala es y qué pelucón luce Dana Wheeler-Nicholson) no quiere ayudar de primeras a su hermano, a Rayna sólo se le ocurre ofrecerle un millón de dólares por su órgano. Cheque que Beverly rechaza para aparecer por sorpresa en Nashville dispuesta a salvar la vida de Deacon. Veremos qué quiere esta bruja que, de momento, se ha ganado increíblemente rápido el cariño de las hijas de Rayna. La operación por fin tiene lugar y después de ese momento "Cásate conmigo" tan de 'Anatomía de Grey' Rayna recibe "malas noticias". Veremos cómo de malas son. Que por desgracia no creo que se atrevan a matar a Deacon. ¿Y si se cargan a Beverly?

Brokeback Nashville: el hogar del amor
Scarlett y Gunnar son tan adorables como pesados. Está claro que se quieren, se desean y blah, blah, blah. Pues por favor, dejaos de memeces y dejad que el amor fluya. A él le ha tocado hacer frente a la caradura de Kiley (Alexa PenaVega), que le encasquetó a su hijo Micah y le hizo creer que era suyo. Pero resulta que era de su hermano, que la violó, pero ella no quería admitirlo. Una locura que tuvo su juicio y todo. La parejita, junto a Avery, montaron un grupo muy guay que terminó siendo un dúo cuando Avery vio que Juliette iba a terminar ahogando a su bebé en la bañera. Kiley, que es otra bruja, termina convenciendo a Gunnar de que deberían formar una familia. Y mientras, Scarlett, con su médico (Nick Jandl). Aunque luego esté a punto de besarse con Gunnar.

Teddy es un coñazo de señor y debería desaparecer de 'Nashville' porque no nos importa a nadie. Ni a su familia. Para escapar de la red de prostitución está dispuesto a sacar a la luz los trapos sucios de Lamar, su fallecido ex suegro y antiguo alcalde de Nashville. Pero cuando todo se complica y en realidad debe entregar a su ex cuñada Tandy (lo que implicaría que saliese a la luz que parte del dinero con el que Rayna fundó su discográfica es dinero púbico), decide autoinmolarse y entregarse. Es una pena que con esto no vaya a desaparecer. Así que la próxima temporada tendremos a Rayna luchando por sacar de la cárcel a su ex y por limpiar el nombre de su familia.

No hagáis llorar a Rayna
'Nashville' me gusta y la disfruto, pero necesita despertar y sacudirse el polvo que le ha dejado esta temporada. Debería abrazar el mamarrachismo, dejarse de dramones y entregarse por completo al género. Lo único que debe mantener es su buen hacer musical. Y a ver si con suerte la próxima es la última temporada y se despide dejándonos un muy buen sabor de boca.

viernes, 1 de mayo de 2015

Trabajos de serie

Hoy, día 1 de Mayo, se celebra el día internacional del trabajador y no se me ocurre mejor forma de celebrarlo que haciendo un repaso por algunas de las profesiones que podemos ver en series americanas que se emiten actualmente.


Voy a comenzar con un clásico: los bomberos. A estos señores (y señora) del fuego podemos verles en 'Chicago Fire' desde hace ya tres temporadas en la NBC. Auténticos héroes en Chicago que, no contentos con salvar vidas a diario, aún tienen fuerzas para reunir a todos sus compañeros y demás ciudadanos en el Molly's, el bar que regentan algunos de ellos. ¿Mi favorito? Kelly Severide.


Sin abandonar la ciudad, dejo atrás a los bomberos para centrarme en la unidad de inteligencia de la policía de Chicago en la que es la hermana pequeña de la anterior: 'Chicago P.D.'. Liderados por la mano de hierro de Hank Voight, resuelven todos los casos que caen en sus manos y no se lo piensan dos veces a la hora de pedir ayuda a sus amigos (en el caso de algunos) o hermanos, los bomberos de Chicago. ¿Mi favorita? Erin Lindsay.


Y como no hay dos sin tres, aunque esta vez cambiando de cadena, en Chicago está también el prestigioso bufete en el que se ambienta la maravillosa 'The Good Wife'. Con seis temporadas a su espalda, el prestigioso drama creador por Michelle y Robert King no sólo nos muestra el día a día de un grupo de abogados, sino que hemos sido testigos de varias carreras políticas. ¿Mi favorita? Diane Lockhart.


Aprovecho para quedarme en la CBS y en otra de las series que la cadena emite la noche de los domingos: 'Madam Secretary'. Su protagonista, la Secretaria de Estado de EEUU, ha de enfrentarse a diario a la multitud de problemas que llegan hasta su despacho y que sería incapaz de resolver sin la ayuda de su equipo. Por si fuera poco, ha tenido que lidiar con una conspiración política y con su familia, que le ha dado más de un quebradero de cabeza. ¿Mi favorita? Elizabeth McCord.


En 'Veep' (¿para cuándo un crossover entre esta serie y la de la CBS?) Julia Louis-Dreyfuss ha pasado de ser la Vicepresidenta de los EEUU a ser la Presidenta, aunque sea en una situación especial y temporal. En este caso es muy necesario recalcar el trabajo realizado por el equipo de Selina Meyer, pues sin ella sería, literalmente, la nada. ¿Mi favorita? Selina Meyer.


Si Selina Meyer es la presidenta de los EEUU, en 'Revenge', Victoria Grayson (cuya mayor ilusión en la vida fue tener una sala de exposiciones) es la presidenta del mayor grupo de zorras de los Hamptons (y probablemente de todo el continente). Fue perra lista, se casó con un rico y se dedicó a vivir, entre copazos, fiestas y yates. Parece que no, pero es un trabajo muy sufrido y no se deja de ganar para disgustos. ¿Mi favorita? Victoria Grayson.


Poniéndonos serios, y regresando a profesiones verdaderas, de esas que te hacen llevar una vida sufrida, me paso a 'Nashville' para señalar el duro trabajo de los artistas que forman parte del mundo del country (y del mundo de espectáculo en general). Que le pregunten, sino, a Rayna Jaymes, madre, ex-esposa y reina del country. Sin olvidarme a la princesa (prácticamente) destronada: Juliette Barnes. Pero ellas ya están consolidadas en este mundo, no como otros aspirantes a serlo todo, como Scarllet, Avery o Gunnar. ¿Mis favoritas? Rayna Jaymes y Juliette Barnes.


Para puteadas, las camareras/reposteras protagonistas de '2 Broke Girls'. Max y Caroline casi no tienen tiempo para vivir, pero aún así se toman la vida con humor, ironía y mucha mala leche. En su universo habitan también gerentes de restaurantes, cocineros, cajeros y señoras polacas sin profesión conocida pero que viven sin problemas. ¿Mis favoritas? Max, Caroline y Sophie.


Y por último, un clásico entre los clásicos: los médicos. 'Anatomía de Grey' ha estado esta semana en boca de todos por cierto acontecimientos inesperado que nos ha dejado a todos sus seguidores con la boca abierta. Los doctores del Grey-Sloan Memorial Hospital deben andarse con cuidado, pues la invasión alienígena no está todo lo lejos que esperan. Así no hay quien viva en paz. ¿Mi favorita? Cristina Yang, que ya no está con nosotros. En su momento lo fue Izzie Stevens. De los que quedan en pie, me quedo con Miranda Bailey, Meredith Grey y Callie Torres.

jueves, 29 de mayo de 2014

Country charts


Los fans de 'Nashville' estamos de enhorabuena: a pesar de que este año ha tenido una audiencia digna de cancelación (de comenzar en Septiembre con más de seis millones y medio de espectadores y un buen 2.1 en demos a despedirse con poco más de cinco millones y un flojo 1.3), la ABC ha sido buena y la ha renovado por una tercera temporada; así que en otoño tendremos mucha más Rayna y mucha más Juliette. Su segundo año en emisión ha sido algo inferior al primero, aunque la serie ha sabido mantener su esencia.

Spoilers de la segunda temporada de 'Nashville'.

Leave Juliette alone!
La segunda temporada de 'Nashville' ha sido la de la muerte. Todo comenzó con Rayna luchando por su vida y convertida en una mártir por la que toda América rezó. Rayna salió adelante y Deacon rehizo su vida con su abogada. Luego le llegó la hora a Peggy, la querida de Teddy, que murió asesinada sin haber explotado su falso embarazo. Entonces le llegó el turno a Lamar, que entre asuntos turbios y dramas familiares cruzaba al otro lado. Todo después de enfrentar a sus hijas tras descubrir que Tandy iba a ser la testigo principal en el caso contra el ex alcalde de Nashville. Por el camino, Teddy se acostó con la novia de Deacon, que regresó a su espiral de auto-destrucción. Destrucción como la que la madre de Scarlett trajo a su vida, haciendo que se volviese loca de psiquiátrico (y se escondiese debajo de un piano) durante episodio y medio (lo bien que lo hubiésemos pasado con ella en la versión Nashville de la López Ibor). Eso sí, nos dejó un temazo para el recuerdo ("Black roses"). Por el camino Rayna se enamoró de Luke, su yo versión masculina y su hija Maddie, que ya conocía la identidad de su verdadero padre, lo hizo público. ¡Drama alert en la familia Conrad!

Pero no olvidemos que Rayna es una estrella del country y que tiene una carrera. Después de crear su propia discográfica y de fichar y desfichar cantantes, ella termina siendo la única estrella y el lanzamiento de su nuevo CD es el centro de su universo. Pero Jeff Fordham, su antiguo jefe no va a ponérselo fácil. Primero despide a Juliette por un vídeo montaje de fanáticos cristianos de los que nos dan la vida (maravillosa Juliette vestida de persona random para que no le reconozcan por la calle). Después le roba a Rayna a Will, presentado como el futuro del country. Jeff conoce el secreto de Will, razón por la cual le lía con Layla, la promesa del country que no duró nada. Su mejor idea es convertirlos en protagonistas de su propio reality, al más puro estilo 'Alaska y Mario'. Jeff publicará el primer disco de Will el mismo día  que Rayna su nuevo disco, y así se desata la guerra. Mientras, Maddie y Deacon se acercaron como hija y padre y se dedicaron a componer canciones. Además Avery y Juliette se convirtieron en pareja, a la vez que Gunnar (que se ha hecho de oro) se liaba con la mejor amiga de su ex. ¡Todo queda en casa! Y, lo mejor, fue ese capítulo "God bless America" en el que las estrellas cantaron para sus tropas con la aparición estelar de Michelle Obama.

Lo que una pota une, que no lo separe el country
Y así llegamos a la season finale. Juliette y Avery son felices. Se quieren, se aman, se desean. Hasta que Fordham llama por teléfono al músico. "¿Por qué no lo coges?" "No me voy a meter en la cama con Jeff Fordham". ¡GUIÑO, GUIÑO! Cómo son estos guionistas, de verdad. Rayna descubre los planes de Fordham para sabotear la salida de su CD, así que decide declararle la guerra improvisando un concierto en un estadio. Porque organizar un concierto de hoy para mañana se puede hacer en cuestión de minutos. Jeff (que está metido en todos los ajos) chantajea a Juliette con contarle a Avery su desliz si ella no firma con su discográfica. Asi que la rubia mueve cielo y tierra para ser despedida por Rayna, pero la Jaymes, que es muy lista, descubre que hay gato encerrado. Después de aparecer borracha en el evento de rehabilitación de Deacon, Rayna la visita en su casa y, después de escuchar toda la verdad, termina sujentando el pelo de su ex némesis mientras vomita. ¡Qué bonita es la amistad! Juntas derrotan a Jeff y llenan el mundo de amor.

Maddie está muy pesada con labrarse una carrera discográfica a la vez que no hace mas que repetir que cómo hubiese sido la vida de sus padres de seguir juntos. Por eso la pedida de mano de Luke les pilla a todos desprevenidos. Rayna es la reina, no lo dudéis: tiene pendientes de ella a su pareja actual, al padre de su hija mayor, y a su ex marido y padre de su hija menor. Los hombres de Rayna. Por supuesto la reina del country lo peta y consigue las ventas deseadas, dejando a Will tocado y hundido. Tal es su situación que decide salir del armario con Layla, sin saber que en realidad está haciéndolo también para las cámaras. Scarlett, que ha decidido volver a casa, se despide de Gunnar, que después de cantarle una balada de las que le ponen tonta, hace que se plantee su destino. Igual que Avery y Juliette, que probablemente volverán a estar juntos. Pero la sorpresa final nos la da Deacon, dejándole claro a Rayna que le quiere: "Ahora sé cómo amarte. Ese hombre que siempre quisiste que fuera...ahora lo soy. Y puedo ser un marido ahora. Y puedo ser un padre. Y puedo darte todo (...)" y, de regalo, le devuelve su anillo.

Dolor de Rayna
'Nashville' lo tiene todo para tener una gran tercera temporada, que vistas las audiencias de su segundo año, probablemente será la última. Por eso debe despedirse por todo lo alto, siguiendo regalándonos temazos y situaciones wtf made in Nashville.

martes, 14 de enero de 2014

Producid, malditos, producid (IX)

Vuelvo a retomar un tema clásico en el blog: cuando los actores/actrices de una serie pasan a formar parte del equipo de producción de las series de las que son protagonistas. Una vez más toca hablar de series que llegaron nuevas este año y otras que son ya viejas conocidas de esta sección.


NBC fracasó por completo con el estreno de 'Ironside', uno de sus nuevos dramas para esta temporada. Duró un par de semanas en emisión. Pero Blair Underwood, su protagonista, puso un interés en la serie y fue "producer" desde el Piloto.


El que tuvo mejor ojo fue Michael Sheen, que además de protagonizar una de las mejores series del año que terminó hace dos semanas, ejerce de "producer". 'Masters of Sex' cerró su primera temporada confirmándose como uno de los nuevos éxitos de Showtime y con una segunda tanda de episodios para Septiembre de este año.


En 'Anatomía de Grey' han sido ya varios los actores que se han animado a dirigir alguno de sus episodios. ¿La última? Chandra Wilson, que le ha cogido el gusto a esto de la dirección y repite. Parece que el drama hospitalario no conseguirá fichar a su reparto en el equipo de producción, pero sí para dirigir la serie.


'The Michael J. Fox Show' ha sido otro de los estrenos que presentó NBC en Septiembre y, a pesar de que sigue en antena, no está obteniendo un resultado muy positivo. Era imposible que llevando la serie que protagonizas tu nombre, no quieras ejercer de "executive producer". Efectivamente, nuestro querido Michael J. Fox lo es.


Curioso es el caso de Connie Britton: durante la primera temporada de 'Nashville' ejerció de "producer", pero este año cambia su papel para ser "co-executive producer". ¿A qué se debe el cambio?

lunes, 23 de diciembre de 2013

Series 'off the record'

Cuando un año llega a su fin, las listas con lo mejor que nos dejado llenan Internet. En mi caso, me importan las listas con las mejores series de 2013 (la mía la publiqué hace una semana en este artículo de 'Perdidos en la Tele'). Pero hoy quiero publicar mi otra lista: la lista con esas series que me hacen disfrutar tanto como las series aparecidas en "Lo mejor de 2013", pero que están en otra liga. Entendedme: se incluyen, desde "guilty pleasures" hasta series que se quedaron fuera de la lista oficial.

10. 'Once Upon a Time'

La reconciliación con la serie de los cuentos que emite los domingos la ABC es clara: se ha recuperado del bajón sufrido en su segunda temporada, nos ha regalado un primer tramo en Neverland (el personaje de Peter Pan ha sido muy criticado y yo confieso que me ha gustado) que ha sido como una película de aventuras y hemos disfrutado con una midseason finale que hubiese sido una perfecta series finale de no ser por la visita final que reciben Emma y Henry. ¡¡Promete!!

9. 'Brooklyn Nine-Nine'

FOX ha acertado de pleno con su nueva comedia: no sólo es uno de los mejores estrenos de lo que llevamos de temporada, sino que su contador en los Globos de Oro se ha estrenado con dos nominaciones (Mejor Comedia/Musical y Mejor Actor de Comedia para Andy Samberg, una de las narices más sexy de la televisión). Y todo esto sin marcar grandes datos de audiencia (su capítulo navideño se quedó en un 1.6). 'Broklyn Nine-Nine' consigue que el espectador se encariñe de sus personajes y que quiera formar parte de esa loca comisaria.

8. 'Chicago Fire'

Nació de tapado y hoy es uno de los dramas de la NBC que mayores alegrías le da. Disfrutamos de la primera temporada de los bomberos de Chicago y el comienzo de la segunda está siguiendo el mismo camino. 'Chicago Fire' ha encontrado su seña de identidad en las tramas episódicas y los dramas personales de sus personajes (aquí nadie se libra). Además, la guerra que ha surgido por mantener abierta la Firehouse 51 le ha dado un bonus de interés a la serie.

7. 'Dallas'
 

A pesar de que el cambio de fecha de emisión afectó a la audiencia de la serie (que perdió un par de millones de espectadores por el camino), 'Dallas' ha tenido una segunda temporada de infarto, tan adictiva (o más) que la primera. Lloramos la baja de Larry Hagman, lo que contribuyó a que, al hablar de 'Dallas', tengamos que añadir la palabra "Masterpiece".

6. 'Nashville'

La serie country protagonizada por Hayden Pannettiere, Connie Britton y el pelazo de Connie nos dejó helados con la última escena de su midseason finale. Todo muy 'Nashville'. El tramo final de su primera temporada fue brillante y los diez capítulos que hemos visto de la segunda han ido quemando tramas a pasos agigantados. Aunque ninguna de ellas termina de desaparecer, pues todas van teniendo una continuación de fondo. ¡Larga vida a Julietter Barnes y Rayna Jaymes!

5. 'Anatomía de Grey'

Debo confesar que el drama hospitalario de la ABC es una de mis niñas mimadas. Con diez temporadas en su espalda, la serie progatonizada por Ellen Pompeo y Sandra Oh cuenta con grupo de seguidores muy fiel que sigue convirtiéndola en una de las series más exitosas de la cadena. Todos conocemos cómo se las gasta la loca de Shonda, por lo que no hay que perder de vista lo que pueda ocurrir en el futuro en el hospital. De momento tendremos que ver cómo termina todo en esa boda con la que la serie nos dijo adiós hace unas semanas.

4. '2 Broke Girls'

Max y Caroline tienen la capacidad de conseguir arrancarme carcajadas, un lujo que comparte con 'Trophy Wife'. La comedia de las reposteras, que en su tercera temporada está sufiriendo un bajón de audiencia, sigue manteniéndose fiel a su espíritu de ordinariez y chistes soeces hechos para el disfrute de los espectadores. Ellas siguen siendo las auténticas protagonistas, lo que no quita para que sus secundarios (que cada día se crecen más) sean (casi) todos unos auténticos robaescenas.

3.'Pretty Little Liars'


¿Qué sería de nuestras vidas sin la presencia de Aria, Spencer, Emyliy y Hannah? Un aburrimiento, ya os lo digo yo. Después de tantos capítulos, por fin parece que ya conocemos la identidad de A. Y digo parece porque igual nos sorprenden de alguna forma y A no es quien creemos que es. De momento seguiremos disfrutando del abrigo rojo y de las locas aventurar de nuestras zorrupias. ¡Y que vivan las madres!

2. 'The Mindy Project'


La comedia que todos deberíais estar viendo. Adorable. Divertida. Simpática. Cachonda. Así es Mindy. Mindy y toda su troupe, a la que hay que añadir la larga lista de estrellas que se han paseado por el set para hacer su cameo. En plan consejo, y sin desmerecer a 'New Girl', ¡menos Zooey y más Mindy!

1. 'Revenge'


'Revenge' ha vuelto a ser la maravilla que nos enamoró en su primera temporada. Superadas las tramas imposibles de su segundo año (con iniciativas e indias que no nos importaban), los Hamptons han vuelto a ser Villa Zorra, donde a la mínima pierdes tu galería de arte o alguien abre por equivocación tu caja fuerte. Regresos inesperados, fotos que salen a la luz, disparos, bodas, trama Nolan...lo que hemos visto esta temporada ha devuelto al drama de la ABC a lo más alto. ¡Larga vida a Victoria Grayson!

Bonus tracks: en esta lista seguramente hubiesen aparecido 'Arrow', 'Hart of Dixie' y 'The Vampire Diaries'. Pero tengo pendientes sus nuevas temporadas, y espero ponerme con ellas estas navidades. Otras que también podrían haberse colado son 'Bates Motel' o 'Elementary', aunque esta segunda ha perdido algo con respecto a su primera temporada.

jueves, 3 de octubre de 2013

De bomberos y cantantes de country

Dos de las nuevas series que más me gustaron el año pasado estrenaron la semana pasada sus segundas temporadas. 'Chicago Fire' se ha mudado a la noche de los martes y el cambio de día le ha sentado de maravilla: más de nueve millones de espectadores y un gran 2.8 en demos (el año pasado se estrenó en Octubre sin alcanzar los seis millones y medio y con un aceptable 1.9); 'Nashville' sigue emitiéndose en la noche de los miércoles, y en su regreso obtuvo más de seis millones y medio de espectadores con un 2.1 (el año pasado se estrenó con casi nueve y marcando un 2.8).


'Chicago Fire' demostró con su primera temporada (en realidad sólo necesitó un par de capítulos) que era mucho más que un drama de bomberos guapos sin camiseta. Para empezar: guapos sólo hay dos. Y para continuar: las escenas sin camiseta son muy escasas. Lo que sí es cierto es que a los miembros de la estación 51 de Chicago se les coge cariño con facilidad. Superados todos los dramas de la temporada pasada (aquí nadie se salva) nos enfrentamos a algunos nuevos (la trama de Heather, el pirómano tras Severide, Mouch aspirando a presidente del Sindicato, la presencia del chivato del personaje de Michelle Forbes) y seguimos con otros del pasado (el embarazo de Renée, el bar de Gabi, Otis y Hermann). Lo más interesante, a priori, es todo lo relacionado con la nominación a "Próxima Estación de Bomberos Cerrada" que sufren en la 51. La ya citada Forbes es la encargada de supervisar las estaciones nominadas y la que, al final, tomará la decisión. Y para ello ha metido a un infiltrado (Jeff Hephner, que echará de menos todos los polvos que echó en 'Boss'), que llega a la 51 después de que su estación haya sido cerrada. Además, parece ser que Gabi (como si ya tuviese pocos) tiene otro pretendiente llamando a su puerta: Jesse Lee Soffer, al que el año pasado vimos en la cancelada 'The Mob Doctor'.

Espero seguir disfrutando con 'Chicago Fire' tanto como lo hice el año pasado.


'Nashville' introdujo el country en nuestras vidas seriéfilas. La rivalidad entre la reina Jaymes (el pelo pelazo de Connie Britton) y la princesa que todo lo quiere (la cara bollito de Hayden Panettiere) nos engachó cosa mala y nos regaló un final de temporada de los que hacen afición. Ahora toca continuar donde lo dejamos: con el drama de Deacon (ARGH) recayendo en el alcohol y arrastrando a su infierno a todos los que pilla por el camino. El descrubimiento del verdadero padre de Maddie (que no por previsible dejó de ser bien recibido) fue la chispa que originió todo. Con el pago de la fianza de Deacon igual no nos adentramos en el mundo judicial de Nashville, aunque su abogada dejó bien claro quién fue la única responsable del accidente. La que no deja pasar oportunidad para lucirse es Juliette, que no tardó nada en publicitar su visita al hospital y convertirse en la nueva mejor amiga de Maddie. Ay, Maddie, vigila con quién compartes tus secretos. Además, se han abierto dos nuevas tramas: por un lado la investigación que el Fiscal va a realizar en torno a la muerte de la madre de Rayna y la implicación de su padre (para lo cual recurren a la hermanísima, que si no recuerdo mal, iba a ser cabeza de turco en la posible investigación contra su padre). Y luego tenemos el no embarazo de Peggy, que sigue siéndolo a ojos de Teddy.

Por supuesto la trama musical de Scarlett y sus novios (el feo Avery y el guapo Gunnar) será una constante a la que habrá que añadir el toque macho gay que traerá Chris Carmack. Tenemos 'Nashville' para rato.