miércoles, 28 de marzo de 2018

Vida y obra de Andrew Cunanan


La segunda temporada de 'American Crime Story' fue bautizada como 'El asesinato de Gianni Versace', aunque lo cierto es que hubiese sido más acertado llamarla 'Vida y obra de Andrew Cunanan'. Y es que 'Favores vulgares', el libro de Maureen Orth en el que se basa la serie de FX (Antena 3 terminó anoche su emisión y estará disponible en Netflix a partir del próximo viernes 30), se centra en los asesinatos perpetrados por Cunanan y que culminaron con la muerte del diseñador italiano. 'ACS' utiliza la información recopilada por Orth además de ficcionar ciertos tramos de la historia (conversaciones y situaciones) cuya realidad se desconoce.

Lo que más me apetecía de 'Versace' era ver a Penélope Cruz, convencido de que el papel de Donatella Versace le llenaría de premios y que la segunda temporada de 'ACS' sería SU serie. Aunque Pé ha sabido aprovechar al máximo todas y cada una de sus líneas de guión, el auténtico protagonista y rey absoluto de la temporada ha sido Darren Criss (el Emmy llama a su puerta). Con respecto a Edgar Ramírez (Versace) poco debo señalar, más allá de lo bien que ha estado, y de Ricky Martin (Antonio D'Amico) que, bueno, sí, ha cumplido. Ellos han sido los cuatro protagonistas oficiales de la temporada, pero han estado acompañados por multitud de secundarios que casi han terminado teniendo más protagonismo que los protagonistas oficiales (Finn Wittrock, Cody Fern, Judith Light).


Lo que al principio me pareció tremendamente confuso, ha terminado pareciéndome el mayor acierto de esta temporada: relatar los asesinatos cometidos por Cunanan con cierto desorden cronológico a la vez que nos íbamos adentrando en su pasado y en la cantidad de mentiras que contó para conseguir sus propósitos. Y es que, si algo hemos aprendido de la historia de Andrew Cunanan (más feo en la realidad que Darren Criss) es que con una cara bonita y una mente manipuladora (además de con una cantidad insana de mentiras) puedes conseguir todo lo que te propongas. Y aunque es cierto que la sensación que queda tras haber visto 'Versace' es que ha sido "menos seria" que la primera temporada (centrada en el juicio contra O.J. Simpson, siendo por tanto un drama legal, a diferencia de 'Versace', un thriller), no deja de ser verdad la cantidad de temas que ha tocado, teniendo la homofobia (interna y externa) un papel protagonista.

Y aunque no es correcto decirlo, porque estamos hablando de un psicópata asesino, ha sido fascinante indagar y conocer (porque sinceramente, sabía más bien poco del tema) a Andrew Cunanan. Cómo desde su infancia se hizo hincapié en lo especial que era ("Y cuando te sientas especial, el éxito vendrá a continuación", algo que, muchos años después, le dijo supuestamente Versace cuando se conocieron "Serás alguien muy especial algún día"), potenciado por un (mal) padre que le adoraba (¿soy el único que piensa que en la serie dejan caer que hubo algo más detrás?) y que dejó de lado a su mujer y a sus otros hijos para centrarse únicamente en Andrew. Un padre que terminó abandonándoles (huyó del país cuando se descubrieron los delitos que cometió) y dejándoles con una mano delante y otra detrás ("Lo eras todo para mí, papá. Pero es una mentira. Y si tú eres una mentira, entonces yo soy una mentira, y yo no puedo serlo. No puedo"), siendo el punto de partida de sus primeras mentiras (cuando va a buscar trabajo). Y cómo, a partir de entonces, sólo supo moverse a través de mentiras (que contó tanto a amigos, como a clientes, como a cualquiera dispuesto a escucharle). 


También hemos conocido las vidas de los que terminaron convirtiéndose en víctimas de Cunanan, pero que empezaron su relación con él como amigos (siempre guapos, jóvenes y con vidas difíciles por su homosexualidad) o como clientes (siempre mayores y con dinero; "De hecho, se me dan mucho mejor los hombres mayores que los de mi edad"). Con ellos fue con los que más salió a la luz el Cunanan manipulador (y por ende mala persona); un ser humano sin ápice de sentimientos y dispuesto a llevarse por delante lo que hiciese falta por conseguir la felicidad.

Es verdad que 'Versace' ha sido más la serie de su asesino que de sí mismo, pero lo cierto es que también hemos ido conociendo la vida personal del diseñador (de forma bastante más escueta porque, al fin y al cabo, se conocen muchas más cosas sobre él), que queda reflejada en las palabras de Donatella poco después de la muerte de su hermano: "Primero la gente llora. Luego susurran". Y es que, si algo queda claro al respecto, es lo bien que se lo debía pasar Versace y la vida "sin ataduras" que llevaba, por mucho que Antonio D'Amico fuese su pareja (una relación que según vemos se estabilizó e hizo más fuerte durante los últimos años de vida del diseñador). Lo que sí ha dejado claro 'Versace' es la mala relación que hubo entre cuñados ("Tú sabías que quería tener una familia. Si le hubieras dado algo, yo te hubiera respetado"). Fue muy acertado relatar de forma paralela las infancias de ambos personajes aunque, una vez más, la de Versace fue mucho más escueta que la de Cunanan (y lo importantes que fueron sus madres para ambos). 


La historia de Versace y Andrew Cunanan ya forma parte del pasado. La tercera temporada de 'American Crime Story' (sin fecha de estreno) se centrará en las consecuencias del huracán Katrina y contará en su reparto con viejos conocidos de la franquicia (Sarah Paulson, Courtney B. Vance, Cuba Gooding Jr.) a los que se unirán Annette Bening, Dennis Quaid y Matthew Broderick.

lunes, 26 de marzo de 2018

Emergencias en Los Ángeles


No voy a negar que '9-1-1' era uno de los estrenos que más esperaba de 2018. Tener a Ryan Murphy como creador/productor y un reparto liderado por Peter Krause, Connie Britton y, especialmente, Angela Bassett (que ejerce, además, de co-productora ejecutiva), hacía que me fuese imposible no acercarme al primer capítulo de este nuevo procedimental. Y el resultado fue bueno, con un episodio Piloto perfecto a la hora de presentar a sus personajes. No así su horrible segundo episodio, una mamarrachada terrible que me hizo pensar que lo del primer capítulo fue un espejismo. Afortunadamente no fue así.

'9-1-1' se centra en el día a día de los profesionales que responden a las llamadas recibidas por el 911. Así conocemos a Abby (Connie Britton en su primer papel protagonista tras abandonar 'Nashville'), operadora del 911 que vive con su madre, enferma ("¿Es extraño que me sienta más cómoda tratando con mis compañeros de urgencias que con la gente con la que tengo que tratar al llegar a casa?"). Peter Krause (de nuevo en televisión tras la cancelación de 'The Catch') es Bobby, el capitán de la estación de bomberos en la que trabajan Buck (Oliver Stark), Hen (Aisha Hinds) y Chimney (Kenneth Choi). Y por último está Athena (Angela Bassett, que repite con Murphy después de su colaboración en la antología 'American Horror Story'), que forma parte del cuerpo de policía de Los Ángeles.


A lo largo de los 10 capítulos que han compuesto su primera temporada, hemos ido conociendo a los protagonistas de '9-1-1'. Bobby: "Era un alcohólico. Probé algunas drogas (...) Fui forzado a dejar el departamento de bomberos, pero volví a unirme y llevo ya de vuelta 18 meses. Me ayuda confesar todo una vez a la semana para recordarme lo fácil que es para mí terminar en el camino equivocado". El secreto mejor guardado por Bobby de cara a sus compañeros es que fue el responsable de la muerte de su familia hace 5 años cuando, borracho, provocó un incendio. Su castigo es llevar un cuaderno en el que tiene apuntados los nombres de todas las personas cuya muerte provocó, además de los nombres de las personas a las que ha salvado la vida, con el objetivo de obtener una mayoría de nombres salvados para, en ese momento, poner fin a su existencia. Descubrir que es "el hombre del brazo de oro" cambia su vida.

Buck comenzó su andadura en la estación de bomberos de la peor de las maneras ("Creo que puedo ser adicto al sexo"), pues fue expulsado por Bobby hasta que le readmitió. Al poco de ponerse serio ("Por estas cosas de héroe temerario es por lo que me dedico a ésto, Bobby"), Buck conoció a Abby. Al principio su relación era telefónica ("Puedo decirte que eres especial. No tengo a nadie más como tú en mi vida y no quiero hacer nada para perderte. Por ahora creo que es mejor si sólo hablamos por teléfono"), llegando a mantener conversaciones mientras Buck trabajaba ("Contestaste. Siempre contestas. Eres tan dulce"). La desaparición de la madre de Abby fue la excusa perfecta para verse por primera vez ("¡Hace casi un año que no tienes sexo!"), aunque decidieron volver al teléfono (qué absurda la escena del no sexo telefónico, "Eres musculoso y amable y divertido") no sin que antes Abby le pidiese que no se acostase "con cualquier chica de Tinder". 


Al final tuvieron su primera cita ("Veo sus músculos bajo su chaqueta") y, aunque fue un fracaso, dejó claro que volverían a verse. Con dudas por parte de Buck por la enorme dependencia de la madre de Abby con respecto a su hija, y después de haber empezado oficialmente su relación, la madre de Abby termina muriendo y ésta marchándose a Irlanda para hacer así el viaje que aquélla nunca pudo realizar. Total, que Buck asegura que le esperará a su regreso (sin fecha), aunque como todos sabemos, Connie Britton fichó exclusivamente por una primera temporada, por lo que salvo que Murphy le convenza de lo contrario, no tendremos más Abby. 

A Athena su marido le acaba de confesar que es gay y que ha conocido a alguien. Por el bien de los niños deciden no comunicárselo a ellos y seguir viviendo juntos (llegan a ir, incluso, a terapia). Después de superar el intento de suicido de su hija y de sobrevivir a una loca la noche de San Valentín (entre muchas otras "aventuras"), Athena decide divorciarse de su marido y recuperar su vida sentimental, aunque su primera opción no sale del todo bien ("Quiero sexo sin compromiso. No quiero cenas ni escapadas").


Chimney es el insoportable del grupo y el peor personaje de la serie. Su vida fuera del trabajo gira en torno a ligar ("El uniforme es el mejor afrodisíaco") contando historias que no son reales ("Quizá no tendría que inventar historias si de vez en cuando me dejaras llevarme algo de crédito"), aunque su vida cambia después de ser rechazada su proposición de matrimonio y de sufrir un grave accidente de tráfico. Hen, por su parte, ve alterada su vida cuando su ex sale de prisión y se acuesta con ella con el único objetivo de conseguir la custodia de su hijo en común (alegando inestabilidad en el hogar). No habría mayor problema de no ser porque Hen tiene una mujer que descubre toda la verdad.

El punto fuerte de '9-1-1' (además de la música y de ser muy entretenida) ha sido su capacidad para presentarnos casos originales a pesar de la cantidad de procedimentales actualmente en emisión. Y no sólo de los casos en sí, sino de la forma de introducirlos en las tramas (el karma, la noche de luna llena, San Valentín). Sin embargo, también hay que reconocer sus fallos, y es que el guión en ocasiones es too much. Hay conversaciones, especialmente las que tienen lugar entre Buck y Abby, que dan demasiada vergüenza ajena. Pero lo cierto es que '9-1-1' se ha convertido en un merecido éxito que regresará con una segunda temporada. ¿Se quedará Connie Britton? ¿Serán Bobby y Athena almas gemelas? ¿Cuánto tardará la ex de Hen en aparecer para romper la recién adquirida paz en su matrimonio? ¿Tendremos que seguir soportando a Buck? ¿Qué pasará con Carla, la Octavia Specener de '9-1-1'? Y no lo olvidéis: "Se necesita ser cierto tipo de persona para sumergirse en el dolor del mundo y no mojarse. Para correr hacia el peligro en lugar de escapar de él. Y para aquellos de nosotros que elegimos esta vida, no hay otro lugar en el que preferiríamos estar".

jueves, 22 de marzo de 2018

¿El hijo pródigo?


Si hay algo que sabe hacer realmente bien 'How to Get Away With Murder' es cerrar la trama de cada temporada. Y lo ocurrido con la cuarta no ha sido una excepción. Por fin dejamos atrás quién mató a Wes, Antares y demás parafernalia para recibir con los brazos abiertos la que será su quinta temporada (aunque la ABC todavía no se ha pronunciado al respecto). El bajón de audiencia es más que evidente (0.94 frente al 1.30 en demos de la 3ª temporada, pasando de los 4'6 millones de espectadores de media a los casi 3'7) pero, ¿quién querría deshacerse de una serie made in Shonda con la ganadora del Oscar Viola Davis como protagonista?

En noviembre dijimos adiós a la primera mitad de la cuarta temporada de 'HTGAWM' tras la emisión de sus primeros ocho capítulos y la fantasía del ascensor. En enero retomamos la historia justo donde lo dejamos para continuar con la historia. A partir de aquí entraré en detalles del desenlace de la temporada, por lo que si no lo has visto todavía, no sigas leyendo.


El padre de Laurel le quitó la custodia de su hijo (cuyo padre es Wes) para así recuperar el disco duro que contenía toda la información respecto a sus actividades ilegales. Resulta que, tal y como vemos en la season finale, dicho disco duro no tiene ningún tipo de información lo suficientemente incriminatoria como para acabar con Jorge Castillo, por lo que su búsqueda no ha podido ser más inútil y absurda. Así que a la muerte de Dominick se le pueden aplicar los mismos calificativos. Al menos su búsqueda sirvió para reconciliar a Annalise y Bonnie ("A veces necesito no sentirme tan vacía. Sentir que no soy una persona horrible. Por eso te ayudé a ti, a Wes y ahora a Laurel. Lo hago para salvarme a mí").

En el momento en que Annalise retomó su demanda colectiva (escogiendo al padre de Nate como su imagen) apareció la madre de Laurel (Lolita Davidovich) y se reabrió la investigación en torno a la muerte de la hija de Isaac, el personaje trampa de la temporada. Cuanto menos hablemos de él, mejor. Hubo un parón en la trama Laurel para irnos de visita a Washington, produciéndose así el crossover con 'Scandal'. Lo mejor que sacamos del cruce de las series fueron sus frases ("Nuestro país está en crisis. Juntas podemos arreglarlo", "Por favor, dígame que conoce una buena peluquería"), los abrigos que llevaron tanto Annalise como Olivia Pope, Cicely Tyson ("A veces creo que este país se vendría abajo si no hubiera gente como nosotras arreglando los desastres") y Annalise luchando contra el racismo. Y lo peor, que Michaela decidiese tener un affaire que, por supuesto, ha descubierto Asher, que se ha ido a vivir solo.


Retomando la trama Laurel/¿quién mato a Wes? descubrimos que mamá Laurel (que nunca perdió el contacto con su ex marido) quiso pagar a Wes para que dejase de ver a su hija por sus problemas legales. "Va a romperte el corazón, Christophe". Cuando descubrieron que Wes iba a hablar y vieron que afectaría a la salida de bolsa de Antares, la única solución fue cargárselo. "Haga lo que pueda para mantenerla a salvo" se convirtió en "Va a ir a la policía. Tienes que hacer algo" y acabó con la muerte de Wes. En la trama Antares ha participado Simon, que ha terminado siendo eliminado del juego por una peligrosa jugada de Michaela.

Y así llegamos al desenlace: con Nate encontrando el (inútil) disco duro, Denver muerto, Laurel recuperando a su hijo ("Para mí está muerta. Igual que tú"), Jorge detenido gracias a la intervención de Tegan, mamá Laurel desaparecida (¿o muerta?), la demanda colectiva saliendo victoriosa del Tribunal Supremo ("Con esta victoria queda claro que la señora Keating se ha convertido en una figura legal a escala nacional") y Connor admitiendo que dejó la carrera porque suspendió pero volviendo a matricularse en la Universidad a la vez que prepara su boda con Oliver.


¿Y qué nos deparará la hipotética quinta temporada de la serie? A Nate teniendo en su poder los informes que Denver tenía de Annalise, Bonnie, Frank, Connor, Oliver y Asher y que le dijo a Bonnie que había quemado. ¿Por qué parece que van a dar mucho juego en el futuro? Para empezar, hemos descubierto que el hijo que Bonnie aseguró haber perdido podría estar vivo. ¿Es Gabriel Maddox, el chico al que se encuentra Frank visitando la universidad para matricularse, hijo de Bonnie? ¿A quién le dice Frank "Su (un "su" femenino en inglés) hijo está aquí"? ¿A quién atañe este secreto? ¿Mató Laurel a su madre y de ahí los arañazos de su brazo? ¿Le importa a alguien que Bonnie rehaga su vida sentimental? Si todo va bien, en octubre saldremos de dudas.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Así son los Pearson


'This Is Us' ha concluido la emisión de su segunda temporada y lo ha hecho eliminando los fallos de la primera. A aquélla el parón no le sentó del todo bien, pues sus peores capítulos se produjeron justo en su regreso; y en cambio este año ha sido muy regular y todos los capítulos han sido buenos por igual. Buenos y dramáticos, porque qué difícil es ver 'This Is Us' sin emocionarse y/o echarse a llorar. Es todo un acierto que tenga la capacidad de conectar de esa manera con los espectadores, siendo la razón de su tremendo éxito (la segunda temporada de 'This Is Us' ha mejorado los datos de la primera, pasando del 2.68 en demos al 3.07 dejando atrás los 9'8 millones de media para subir hasta los 11.1).

A principios de diciembre descubrimos que los momentos felices son también un poco tristes, que es precisamente lo que ha ocurrido en la season finale de la segunda temporada, con la celebración de la boda entre Kate y Toby. Pero antes de llegar a tal evento, lo mejor es recordar lo que han dado de sí los 8 capítulos que han formado la segunda parte de la segunda temporada de 'This Is Us'.


La jornada de las visitas familiares en rehabilitación ("Sólo a tus hermanos y tu madre y no a los otros" "¿Los otros? ¿Qué estamos, en 'Perdidos'?") sirvió para conocer cómo se sintió Kevin durante su infancia con respecto a sus hermanos ("Lo único a lo que eres adicto es a la atención") y para obtener una confesión de su madre ("Nunca me preocupé por ti porque no creí que tuviera que hacerlo. Pero ahora me doy cuenta de que estaba equivocada") después de conocer lo que sintió respecto a su hijo Kevin tras la muerte de su marido (abandono). Miguel confesó ante los otros (Beth y Toby) que nunca se ha sentido dentro de la familia y tuvo un enfrentamiento con Kevin ("Mi padre era su marido") en relación a su madre al que poco tardaron en poner fin.

Mientras Kate empezaba a poner en marcha su boda ayudada por su nueva mejor amiga (Madison) y Randall y Beth comenzaban su proyecto en común de mejorar la vida de los habitantes del edificio en el que vivía William (¿dónde hay que llamar para que Kevin se convierta en tu manitas de confianza?), en los flashbacks nos íbamos acercando al día de la muerte de Jack (malditas pilas y maldito regalo del vecino), capítulo que se emitió después de la Super Bowl y que, además de destrozarnos, reventó los audímetros (9.3 en demos y casi 27 millones de espectadores). Ese capítulo nos descubrió el primer flashforward de la serie, protagonizado por Randall y su hija Tess, convertida en trabajadora social.


El regreso de Déjà coincidió con las despedidas de soltero de Toby y Kate en Las Vegas, episodio precedido por el del funeral de Jack ("Un hombre de verdad hubiera frenado a papá de volver ahí"). Aunque es un personaje por el que cuesta sentir simpatía, Déjà tuvo el capítulo que merecía y que nos ayudó a conocer su vida, desde el momento de su nacimiento hasta su regreso a casa de los Pearson junto a su madre. Su historia no tiene final feliz, pues aunque todo está encaminado a que se quede forma definitiva con ellos, no debe ser nada agradable escuchar a tu madre renunciar a sus derechos como tal.

La boda de Ka-Toby ha sido el evento perfecto para despedir la temporada. A través de lo que parecía un flashforward à la "y si Jack no hubiese muerto", somos testigos de la celebración del 40 aniversario de boda de Jack y Rebecca. Pero resulta ser un sueño de Kate, preocupada porque en él no aparece Toby. Por ello toma le decisión de dejar marchar "un poco" a su padre para hacerle hueco a su marido, recordando además las palabras que Jack le dijo cuando ella le preguntó si podrían casarse: "Un día, dentro de mucho tiempo, encontrarás a alguien mejor que yo". Pero si ha habido algo especialmente bonito ha sido la confesión de Kate a su madre: "Todo lo que he querido siempre es ser como tú".


El brindis que hace Randall sirve como avance de lo que, supongo, veremos en la tercera temporada: Kevin viajando a Vietnam junto a Zoe, la prima de Beth a la que conocimos en la boda de Ka-Toby y con la que al parecer comenzará una relación. ¿Descubriremos por fin algo sobre el hermano de Jack? A Toby le vemos en cama, enfermo, y a Kate hablando de dosis de medicación. ¿Alguien habló de trastornos mentales? No olvidemos que Toby habla con sus padres de su inestabilidad. El que no tiene avance en el tiempo a corto plazo es Randall, que sí tiene, en cambio, un nuevo flashforward junto a Tess en el que hablan de que es hora de ir a ver a alguien, pero que Tess no está preparada. ¿Hablarán de Beth, de Annie o de Déjà (a quien vemos en la boda destrozar el coche de Randall con un bate de béisbol?

'This Is Us' regresará la temporada que viene con el estreno de su tercera tanda de episodios. Siendo el bombazo de audiencia que es, no sería de extrañar que la NBC la alargase en el tiempo todo lo posible. Pero recordemos que cuando la renovó el año pasado, lo hizo por dos temporadas más. ¿Querrá decir que tienen pensado ya su final, o fue un mero trámite?

martes, 27 de febrero de 2018

Es hora de bajar el telón


'Nashville', el drama country que la cadena ABC estrenó en octubre de 2012, llegará a su final este verano en la cadena CMT. Cuando terminó su cuarta tanda de episodios, la ABC decidió cancelarla, pero CMT, después de un ligero cambio dentro de su equipo, la rescató para su parrilla. Y ahora, que acaba de irse de parón tras haber emitido los ochos primeros capítulos de su sexta temporada, es el momento perfecto para repasar lo que nos va a contar de aquí a que eche definitivamente el cierre.

Seamos sinceros: 'Nashville' jamás fue una buena serie. Sí, entretenía como pocas, era un culebrón con música country y el pelazo de Connie Britton era razón más que suficiente para seguirla. Pero nada más. Y de hecho, después de 108 capítulos, su sexta temporada, que llegaba en un momento en el que sus personajes habían alcanzado cierta estabilidad, tenía que ofrecer tramas lo suficientemente interesantes como para que sus espectadores nos quedásemos hasta el final (en realidad, habiendo llegado hasta aquí, después de haber despedido a Connie Britton, ¿quién iba a perderse el final?).


Los guionistas de 'Nashville' han abrazado el mamarrachismo para su traca final, ofreciéndonos tramas loquísimas y absurdas que dan un poquito de vergüenza ajena. Empezando por Juliette Barnes (las 2 nominaciones en los Globos de Oro + 1 en los Critic's Choice + 2 en los Teen Choice recibidas por Hayden Panettiere no son moco de pavo), un personaje que ha sobrevivido incluso hasta a un accidente de avión, ahora ha sido "abducida" por una secta. ¡UNA SECTA! Y es que los últimos meses en la vida de Juliette, "la Kanye del country" (desde que se supo que le había robado una canción a Maddie), han sido un infierno, con conciertos boicoteados por señoras pesadas. Ahora resulta que "el falso poder de la fama" es el responsable de todos sus males. O eso le ha hecho pensar Darius (Josh Stamberg), el líder de la secta-no-secta-pero-es-secta que se centra en la "filosofía coherente" en la que se ha metido. "Está disminuyendo tu auténtico poder interior".

Luchar contra la depresión ha llevado a Juliette a descubrir que cuando era una niña pequeña su madre le prostituía con hombres mayores. ¿Cómo es posible que con toda la mierda de su pasado que ha salido a la luz nos hagan creer que este recuerdo estaba escondidísimo en su subconsciente? Con comidas de cabeza por aquí y comidas de cabeza por allí, Darius ha conseguido enviar a Juliette a Bolivia, dejando atrás cosas que dirigían su vida sin ser ella consciente de ello. Avery, el pringado oficial de 'Nashville', ha visto en directo el cambio sufrido por Juliette: "No soy la persona que era. Pero ahora soy más yo misma de lo que he sido en toda mi vida (...) Eres parte del problema. Pero no te culpo. No sabías lo que hacías. Y por eso no puedo estar contigo. No puedo saber nada de mi antigua vida hasta saber cómo arreglar mi corazón". ¿Y tu hija, querida? Mucho ha tardado en decir Avery "estoy harto".


La otra trama loquer la protagoniza Will, que es algo así como un instagramer con ínfulas dispuesto a todo con tal de que nadie le quite el protagonismo. La ruptura con Zach (que no tardó nada en conseguir otro novio, por supuesto guapísimo, y que ahora se va a presentar al Senado) no le sentó nada bien. Y haber creado una boyband junto a Avery y Gunnar (¿OTRA VEZ?) tampoco le ha ayudado mucho, y menos desde la llegada de Alannah (Rainee Blake), que se ha convertido en líder vocal del grupo y estrella absoluta ("He visto la forma en la que el público le mira. Me hace sentir pequeño"). Así que Will ha entrado en una espiral de autodestrucción en la que conviven sexo con desconocidos, esteroides y sesiones de entrenamiento eternas. "Hace falta un poco de ayuda para estar tan bien". Ese "poco de ayuda" ha llevado a Will a desmayarse en su último concierto, protagonizando el cliffhanger de mitad de temporada, pues van a jugar con la posibilidad de su muerte.

Gunnar (teñido de amarillo lejía), como no podía ser de otro modo, porque en 'Nashville' disfrutan repitiendo tramas, se ha enamorado de Alannah, con la que a pesar de acostarse varias veces, no termina de tener claro el tipo de relación que mantiene. Ella, por su parte, ha contado parte de su turbulento pasado sentimental a Avery: ¿son simplemente cómplices o van a enamorarse? Alannah además ha llamado la atención de Brad (Jeffrey Nordling). Y mientras Gunnar rehacía su vida post-Scarlett con música, Scarlett ha rehecho su vida post-Gunnar con caballos. Sí, con caballos, porque la pavi-sosa de Scarlett quiere hacer algo por los demás y no le basta con que su música ayude a la gente a sentirse menos sola. Así que se ha ido a una granja a cepillar caballos. Y, por supuesto, a ayudar a la gente, siendo el elegido esta vez Sean (Jake Etheridge), un joven traumatizado con la guerra y al que le gusta cantar. Blanco y en botella.


Y dejo para el final las tramas que tienen como protagonistas a DeaconMaddie y Daphne. 'El viudo de Nashville' ha conseguido salir del pozo en el que la muerte de Rayna le metió y ha empezado una relación con Jessie (Kaitlin Doubleday), una amiga del pasado. Los guionistas han sabido crear muy bien y de una forma muy cuqui esta relación; muy a fuego lento. Daphne boicoteó sin querer la relación ("La odio a ella. Ahora siento de verdad que mamá se ha ido"), pero todo se arregló cuando Jessie le dejó claro que no quería sustituir a su madre, sino ser su amiga. Además Daphne ha decidido que es hora de empezar su carrera y se ha apuntado al reality (producido por Brad, el ex de Jessie) que busca a la siguiente estrella del country, aun en contra de la opinión de Deacon, que ha terminado apoyándole sin duda.

Y Maddie ha encontrado el amor en Jonah (Nic Luken), el nuevo Justin Bieber, que venía de dejarlo con su ex, una chica muy pesada que ha sido el principal obstáculo de esta relación. Habrá que ver qué quieren hacer con Maddie y Twig (Dylan Arnold), uno de los mejores amigos de Jonah y con el que parece tener una complicidad sospechosa de convertirse en algo más (al menos por parte de él). Y cierro este repaso con Jake (Myles Moore), el hijo de Jessie y Brad que se ha hecho amigo de Daphne y que ha encontrado en Deacon un cómplice. El problema es Brad, que está empeñado en llevarse lejos a Jake y boicotear así la relación de su ex con Deacon. Habrá que ver dónde quieren llevar el "asalto/agresión" de Deacon a Brad para evitar que siguiese atacando a su propio hijo.


El parón de 'Nashville' durará hasta junio, todo un sinsentido. Entonces emitirá la segunda parte de su última temporada y podremos despedirnos de ella definitivamente.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Un accidente afortunado


Telecinco ha repetido con 'El Accidente' lo que ya consiguió con 'Sé Quién Eres' el año pasado: tenerme en vilo durante 13 semanas pendiente de la trama. Una trama que no terminó de corresponderse del todo con su publicidad, pues lo cierto es que, ya no sólo por el nombre, sino por las promos del primer capítulo, parecía que la serie iba a girar en torno a "¿por qué mi marido no está en la lista de pasajeros del avión en el que se subió y que sufrió un accidente?". Si bien es cierto que el accidente en cuestión fue el origen de todo, también lo es que no ha tenido que ver con el resto de la trama. 

Al igual que ocurrió con el drama de Pau Freixas, 'El Accidente', creada por Daniel Écija e Inés París basándose en la serie turca 'Son', ha tenido sus puntos fuertes tanto en su guión como en su reparto. Un reparto en el que nadie ha destacado para mal, pues hasta Joel Bosqued (a quien hay que agradecer lo bien que luce el chándal), que empezó terrible, ha ido mejorando conforme avanzaba la serie y aumentaba su protagonismo. Inma Cuesta ha sido el alma de 'El Accidente' y Berta Vázquez, para mí (no he visto 'Vis a Vis'), la revelación. Sin dejar a un lado a Eusebio Poncela, tremendo villano (con corazón) capaz de imponer el mayor de los miedos desde su silla de ruedas (y secundado por Elena Seijo, Lula en la serie, su hermana, villana en la sombra totalmente revelada en el tramo final de la serie). Quim Gutiérrez, como siempre, ha cumplido (en todos los sentidos) y Alain Hernández me ha convencido (aunque he de confesar que no en todo momento).


'El Accidente' ha girado en torno a José Espada (Quim Gutiérrez, de nuevo en televisión tras la miniserie 'El padre de Caín', en 2016) y su mujer Lucía (Inma Cuesta, a quien próximamente veremos en 'Arde Madrid', el ambicioso proyecto de Paco León con Ava Gardner como protagonista), un matrimonio que se ha visto enfrentado al todo poderoso Joâo, el portugés (Eusebio Poncela, que ya coincidió con Cuesta en 'Águila Roja'), por los malos negocios entre éste y José. Para complicar la situación tenemos a María (Berta Vázquez, que repetirá como Rizos en la continuación de 'Vis a Vis'), mujer de Joâo y amante de José. La conexión de Lucía con Joâo no se hace evidente hasta que entra en juego Ramón (Jorge Bosch), detective que revela sus verdaderas intenciones cuando le convierte a ella en su infiltrada. A Ramón le ha ayudado Nacho (César Mateo, visto en 'B&B, de boca en boca') el personaje cuqui de la serie.

Lucía y José han estado secundados por sus familias: la de ella, gitanos evangelistas; y la de él, con una madre que tiene a su hijo en un altar y con un hermano enamorado de su cuñada. Fue todo un acierto que el padre de Lucía compartiese pasado con Joâo, lo que hizo que todo, literalmente, quedase en casa. Lo que en cambio he visto forzado (desde el principio) es el enamoramiento de Juan (Hernández) hacia Lucía. En esta no relación ha estado muy presente Isabel, vecina y amiguísima de Lucía ("Hola, amiga"), el alivio cómico de la serie y personaje al que tan pronto amabas como deseabas que se ahogase. Sin olvidarme del pequeño Samuel (Hugo Fuertes), el adorable hijo de Lucía y José y que, igual que sucedió en 'Sé Quién Eres' con Noa Fontanals, viene a demostrar que los niños en las series españolas pueden estar (muy) bien interpretados.


'El Accidente' no se ha cortado un pelo (que se lo pregunten a Lucas) y aunque ha tenido fallos (la escena de la muerte de Tomás) y se ha dejado asuntos en el tintero (¿por qué Paul no le contó a su amigo Joâo lo que descubrió de Lucía? ¿entendemos que como su plan era otro no le importaba en absoluto que se produjese la caída del que era su amigo? ¿quién golpeó a Nacho? ¿entendemos que fue el padre de Lucía? ¿quién es el topo que tenían Joâo y Lula en la policía?), ha sido realmente entretenida y adictiva (¡que nunca falten los giros de guión!).

El final de 'El Accidente' ha resultado ser más abierto de lo que esperaba. Imaginamos que fueron Isabel y Julián los que avisaron a Raimundo, Juan y Manuel, siendo el padre de Lucía quien termina con la vida de Lula (que se interpone entre su hermano y la bala que iba a matarle). José se sacrifica por su familia cuando en realidad podría haber vivido, pues la situación ya estaba bajo control. Pero el suyo es el sacrificio que requerían tanto el personaje como la serie. Suponemos que María comienza una vida nueva alejada de Joâo. La misma vida que les toca vivir a Lucía, Samuel y el bebé, juntos los tres en una playa, acompañados por Juan...¡y vigilados por el portugués! ¿Cómo es posible que esté libre? ¿Querrá vengar la muerte de su hermana? Tal vez sea una historia que conozcamos en un futuro...


'El Accidente' ha terminado su andadura televisiva marcando una media de 16'3% de share superando los 2.6 millones de espectadores, convirtiéndole en un acierto de la ficción nacional que, vale, no ha sido un pepinazo, pero sí ha contado con una audiencia híper fiel que la ha acompañado de principio a fin.

martes, 20 de febrero de 2018

El cambio de Rebecca Bunch


'Crazy Ex-Girlfriend' despidió el viernes pasado su tercera temporada con la incertidumbre de si regresará por una cuarta tanda de episodios. The CW no se ha pronunciado respecto a su futuro y, si bien es cierto que sus datos de audiencia son muy flojos, también lo es que la crítica adora esta comedia musical creada (producida, escrita e interpretada) por Rachel Bloom. ¿Sería 'Nathaniel is irrelevant', el capítulo que pone fin a la tercera temporada, una buena series finale? Sí, aunque lo que sucede con Rebecca claramente nos deja con ganas de verle en esa nueva situación.

'El arte de Rebecca Bunch' me sirvió para repasar los siete primeros capítulos de la temporada, en los que Rebecca dio un paso adelante y pidió ayuda (además de despedir a Josh del título de cada capítulo para ser sustituido por Nathaniel). De aquí en adelante haré un repaso a lo sucedido en la segunda mitad de la temporada, por lo que si no vas al día, mejor no sigas leyendo.


Una de las principales tramas de esta segunda mitad de temporada ha sido la paternidad de Darryl ("Mi esperma es bueno y saludable"), que ha involucrado a Rebecca y Heather; la primera como donante de óvulo y la segunda como vientre. A la vez vimos a Rebecca queriendo presentar a Nathaniel a la que pensaba que era su hermanastra y a Josh siendo incapaz de entender la canción que su madre le cantó invitándole a irse de casa. Fue entonces cuando Rebecca decidió vivir una vida sin amor ("sin amor puedes salvar el mundo") convencida de que nunca podría enamorarse de nadie sin obsesionarse con él, razón por la que Nathaniel se deprimió y se fue de fiesta con White Josh (también deprimido tras terminar su relación con Darryl) a un bar gay ("Este bar no es para ti. Hay bares heteros en todas partes. Sí, se llaman bares") donde terminaron cantando y bailando por lo buenos que están junto a Josh.

Rebecca quiso volver a trabajar, y después de llevar a cabo un plan para conseguirlo, descubrió que Nathaniel había empezado una nueva relación, lo que no impidió que estuviesen acostándose juntos durante más de 8 meses ("este es nuestro ardiente e iracundo tango"). El capítulo de la elipsis temporal nos descubrió a la nueva Valencia, ahora en una relación junto a Beth, a la que conoció como clienta de su empresa de organización de bodas. Rebecca le propuso a Nathaniel aceptar su relación (repleta de "últimas veces" sexuales), hasta que fue consciente de que empezaba a estar celosa de su pareja. Nathaniel le hizo ver que estaba dispuesto a dejar Mona por ella, pero Rebecca, con miedo a que Nathaniel se convirtiese en su nuevo Josh ("sé de lo que soy capaz cuando me siento abandonada, puedo ir a un lugar oscuro, donde puedo hacerme daño, y no quiero volver a sentirme así"), decidió no abrir su corazón por primera vez.


El regreso de Trent fue todo un acierto, especialmente cuando protagonizó la canción de apertura de la segunda temporada (además de ir diciendo frases que ya hemos escuchado en boca de Rebecca). Su aparición llevó a que Rebecca obligase a Paula (mintiéndole) a regresar al pasado, todo por conseguir que Trent desapareciese de su vida. Y cuando pensaba que lo había conseguido, Trent volvió de nuevo dispuesto a culminar su plan. Y así llegamos a la seasone finale: con Heather a punto de dar a luz, Nathaniel mudándose con Mona y Rebecca haciendo públicas sus últimas mentiras para liberarse de la culpabilidad que le acompaña.

Heather da a luz, White Josh reaparece en la vida de Darryl (abriendo la puerta a una posible reconciliación) y Trent intenta asesinar a Nathaniel. Y digo intenta porque Rebecca lo impide tirándole desde la terraza y provocando que se rompa todos los huesos de su cuerpo (por segunda vez). Conclusión: Rebecca es detenida y Nathaniel (que ha terminado dejando a Mona) se convierte en su abogado y le invita a declararse inocente alegando enajenación mental. Rebecca está dispuesta a hacerlo, pues Nathaniel le ofrece un futuro juntos, pero la aparición de Paula en el último momento hace que nuestra protagonista cambie su discurso: "Puede que tenga trastorno de la personalidad, pero no estoy loca. Quiero cambiar, Paula. Y juro que lo voy a intentar". 


'Crazy Ex-Girlfriend' podría terminar con su protagonista entre rejas asumiendo los innumerables fallos y delitos realizados a lo largo de los últimos años. O podría continuar una temporada más con Rebecca viviendo su particular 'Orange is the New Black' para terminar redimiéndose de su pasado. Lo cierto es que la tercera temporada de la serie ha sido otra genialidad, por lo que su cancelación sería una pena. Quiero acompañar a Rebecca en su nueva fase, estar ahí con Paula, ser testigo de la reconciliación de Darryl y White Josh mientras ejercen de padres, ver hundido a Josh, ver feliz a Valencia, ver a Nathaniel queriendo recuperar a Rebecca y decirle a Heather que, aunque lo intente, sus tramas personales no nos importan.