viernes, 30 de mayo de 2014

Holmes & Watson


'Elementary' fue una de las sorpresas de la pasada temporada: un procedimental del que no esperaba nada y que, poco a poco, me ganó por completo. No sólo tenía una poderosa pareja protagonista (Jonny Lee Miller y Lucy Liu desprenden una química que atraviesa la pantalla) y un opening de los que da gusto ver, sino que presentó casos interesantes (como ocurre con todos los procedimentales, unos más que otros) y dio un interesante giro al personaje interpretado por, la siempre bienveninda, Natalie Dormer. Su primera temporada tuvo un perfecto final para todo lo sucedido, así que el hype con respecto a la segunda era bastante alto. Su estreno congregó a más de 10 millones de espectadores con un buen 2.1 en demos (un punto menos que un año antes) y se despidió por debajo de los siete millones y medio y un flojo 1.4 (no ha tenido suerte este año con sus lead-in). A pesar de sus flojas audiencias, la CBS no dudó en renovarla por una tercera temporada.

Y, efectivamente, 'Elementary' ha perdido con respecto a su primer año. La serie ha mantenido su seña de identidad: sus casos y sus protagonistas. Pero, en mi opinión, ha perdido ese "algo" que el año pasado la hizo tan especial. No quiero decir que no haya sido una buena temporada (porque no ha sido el caso) es más, ha sido una mejor temporada que la primera, sino que he estado menos pendiente de la serie. Casi que hasta me daba cierta pereza ponerme con ella. Luego veía un episodio y se me pasaba. Pero a la semana siguiente me volvía a ocurrir. Aún así, Sherlock y Joan siguen siendo dos personaje muy bien desarrollados y mejor interpretados. Este año, además, han tenido que hacer frente a la aparición de Mycroft (Rhys Ifans), el hermano de Sherlock, que apareció al comienzo de la temporada, nos dejó intrigados tras escuchar una conversación telefónica y desapareció. Regresó para los últimos cuatro capítulos convirtiéndose en la trama central (implicando a ingleses y franceses) y dejando a un lado a Gregson y Bell. Ambos, curiosamente, tuvieron esta temporada episodios con trama propia.


La aparición de Mycroft ha abierto una pequeña grieta entre Holmes y Watson. Ha tenido que llegar su hermano para que Sherlock fuese consciente de lo que necesita a su lado a Joan. Ya no desde un punto sentimental (no le sentaría nada bien a la relación que se enamorasen), sino como apoyo y compañera profesional. No olvidemos que Joan llegó a la vida de Sherlock para supervisarle por su pasado de drogadicto y terminó convirtiéndose en aprendiz. El siguiente paso natural de Sherlock era encontrar a su sponsor, del que si no recuerdo mal, no hemos vuelto a saber nada. Aunque tampoco es que lo necesite mucho. Volviendo a Joan, ha sido con la llegada de Mycroft cuando se ha dado cuenta de que necesita independencia. Lleva viviendo con Sherlock 18 meses y su necesidad de volar sola es totalmente racional. No quiere decir que no vayan a seguir compartiendo casos, sino que quiere su propio espacio.

Pero Mycroft no sólo ha aparecido para abrir los ojos de Joan, sino que el pasado de la familia ha salido a la luz y hemos conocido su verdadera profesión y sus sentimientos hacia su hermano. Precisamente Sherlock no sabía nada sobre el secreto de su hermano mayor y cuando Joan se lo ha revelado ha sentido la necesidad de pedir perdón. La historia de Mycroft, después de todo lo sucedido, tenía un único final, representado en ese abrazo de despedida que tanto significa. También ha dicho adiós, aunque de manera menos evidente, Joan, a través de esa llamada telefónica para ir a visitar un apartamento. La reacción de Sherlock no se ha hecho esperar: ha recurrido a cierto elemento que descubrió en uno de sus casos y que mantuvo escondido desde entonces. ¿Es su forma de retener a Joan? ¿Su forma de hacerle ver que la necesita a su lado? ¿O su decisión profesional será lo que evite el alejamiento de la doctora?


En Otoño conoceremos cuál es el paso que enviará a Sherlock, de nuevo, a su pasado. ¿Salud o profesión? ¿Ambas?

jueves, 29 de mayo de 2014

Country charts


Los fans de 'Nashville' estamos de enhorabuena: a pesar de que este año ha tenido una audiencia digna de cancelación (de comenzar en Septiembre con más de seis millones y medio de espectadores y un buen 2.1 en demos a despedirse con poco más de cinco millones y un flojo 1.3), la ABC ha sido buena y la ha renovado por una tercera temporada; así que en otoño tendremos mucha más Rayna y mucha más Juliette. Su segundo año en emisión ha sido algo inferior al primero, aunque la serie ha sabido mantener su esencia.

Spoilers de la segunda temporada de 'Nashville'.

Leave Juliette alone!
La segunda temporada de 'Nashville' ha sido la de la muerte. Todo comenzó con Rayna luchando por su vida y convertida en una mártir por la que toda América rezó. Rayna salió adelante y Deacon rehizo su vida con su abogada. Luego le llegó la hora a Peggy, la querida de Teddy, que murió asesinada sin haber explotado su falso embarazo. Entonces le llegó el turno a Lamar, que entre asuntos turbios y dramas familiares cruzaba al otro lado. Todo después de enfrentar a sus hijas tras descubrir que Tandy iba a ser la testigo principal en el caso contra el ex alcalde de Nashville. Por el camino, Teddy se acostó con la novia de Deacon, que regresó a su espiral de auto-destrucción. Destrucción como la que la madre de Scarlett trajo a su vida, haciendo que se volviese loca de psiquiátrico (y se escondiese debajo de un piano) durante episodio y medio (lo bien que lo hubiésemos pasado con ella en la versión Nashville de la López Ibor). Eso sí, nos dejó un temazo para el recuerdo ("Black roses"). Por el camino Rayna se enamoró de Luke, su yo versión masculina y su hija Maddie, que ya conocía la identidad de su verdadero padre, lo hizo público. ¡Drama alert en la familia Conrad!

Pero no olvidemos que Rayna es una estrella del country y que tiene una carrera. Después de crear su propia discográfica y de fichar y desfichar cantantes, ella termina siendo la única estrella y el lanzamiento de su nuevo CD es el centro de su universo. Pero Jeff Fordham, su antiguo jefe no va a ponérselo fácil. Primero despide a Juliette por un vídeo montaje de fanáticos cristianos de los que nos dan la vida (maravillosa Juliette vestida de persona random para que no le reconozcan por la calle). Después le roba a Rayna a Will, presentado como el futuro del country. Jeff conoce el secreto de Will, razón por la cual le lía con Layla, la promesa del country que no duró nada. Su mejor idea es convertirlos en protagonistas de su propio reality, al más puro estilo 'Alaska y Mario'. Jeff publicará el primer disco de Will el mismo día  que Rayna su nuevo disco, y así se desata la guerra. Mientras, Maddie y Deacon se acercaron como hija y padre y se dedicaron a componer canciones. Además Avery y Juliette se convirtieron en pareja, a la vez que Gunnar (que se ha hecho de oro) se liaba con la mejor amiga de su ex. ¡Todo queda en casa! Y, lo mejor, fue ese capítulo "God bless America" en el que las estrellas cantaron para sus tropas con la aparición estelar de Michelle Obama.

Lo que una pota une, que no lo separe el country
Y así llegamos a la season finale. Juliette y Avery son felices. Se quieren, se aman, se desean. Hasta que Fordham llama por teléfono al músico. "¿Por qué no lo coges?" "No me voy a meter en la cama con Jeff Fordham". ¡GUIÑO, GUIÑO! Cómo son estos guionistas, de verdad. Rayna descubre los planes de Fordham para sabotear la salida de su CD, así que decide declararle la guerra improvisando un concierto en un estadio. Porque organizar un concierto de hoy para mañana se puede hacer en cuestión de minutos. Jeff (que está metido en todos los ajos) chantajea a Juliette con contarle a Avery su desliz si ella no firma con su discográfica. Asi que la rubia mueve cielo y tierra para ser despedida por Rayna, pero la Jaymes, que es muy lista, descubre que hay gato encerrado. Después de aparecer borracha en el evento de rehabilitación de Deacon, Rayna la visita en su casa y, después de escuchar toda la verdad, termina sujentando el pelo de su ex némesis mientras vomita. ¡Qué bonita es la amistad! Juntas derrotan a Jeff y llenan el mundo de amor.

Maddie está muy pesada con labrarse una carrera discográfica a la vez que no hace mas que repetir que cómo hubiese sido la vida de sus padres de seguir juntos. Por eso la pedida de mano de Luke les pilla a todos desprevenidos. Rayna es la reina, no lo dudéis: tiene pendientes de ella a su pareja actual, al padre de su hija mayor, y a su ex marido y padre de su hija menor. Los hombres de Rayna. Por supuesto la reina del country lo peta y consigue las ventas deseadas, dejando a Will tocado y hundido. Tal es su situación que decide salir del armario con Layla, sin saber que en realidad está haciéndolo también para las cámaras. Scarlett, que ha decidido volver a casa, se despide de Gunnar, que después de cantarle una balada de las que le ponen tonta, hace que se plantee su destino. Igual que Avery y Juliette, que probablemente volverán a estar juntos. Pero la sorpresa final nos la da Deacon, dejándole claro a Rayna que le quiere: "Ahora sé cómo amarte. Ese hombre que siempre quisiste que fuera...ahora lo soy. Y puedo ser un marido ahora. Y puedo ser un padre. Y puedo darte todo (...)" y, de regalo, le devuelve su anillo.

Dolor de Rayna
'Nashville' lo tiene todo para tener una gran tercera temporada, que vistas las audiencias de su segundo año, probablemente será la última. Por eso debe despedirse por todo lo alto, siguiendo regalándonos temazos y situaciones wtf made in Nashville.

martes, 27 de mayo de 2014

Una, dos y tres esposas


Si hay algo que no me he cansado de repetir desde Septiembre es que 'Trophy Wife' ha sido la mejor nueva comedia de la temporada. Sin ninguna duda. La audiencia le habrá dado la espalda y los premios probablemente vayan a ignorarla por su condición de cancelada, pero el honor de ser la mejor comedia nueva no se lo quita nadie. Es una pena que, a pesar de que la ABC la apoyó desde el principio ('Back in the Game', con unos datos muy similares, fue cancelada muy pronto y se quedó con varios capítulos grabados sin emitir), haya terminado siendo cancelada. Pero es que con los datos que ha ido marcando a lo largo de sus 22 episodios era lo más lógico. 'Trophy Wife' se despidió hace dos semanas por debajo de los 3 millones de espectadores y con un flojo 0.9 en demos (su estreno en Septiembre superó los seis millones y medio y alcanzó un buen 2.3).

¿Qué se puede decir de una serie que lo ha tenido todo? Unos guiones responsables de provocar auténticas carcajadas y un reparto en estado de gracia que desprendió química desde el primer segundo. La historia de Kate (Malin Akerman), la "mujer trofeo" de Pete (Bradley Whitford) ha ido más allá al mostrarnos el día a día del matrimonio lidiando con las ex esposas (Marcia Gay Harden y Michaela Watkins) y los hijos de sus anteriores matrimonios (Bailee Madison, Ryan Lee y Albert Tsai). Una comedia con niños en la que todos están bien. ¡Mucho más que bien! De hecho, el Bert de Albert Tsai se ha convertido en uno de los personajes revelación de la temporada.


Como he comentado, entre los miembros del reparto se nota la química y el buen rollo, especialmente en las numerosas escenas en las que todos han estado presentes. Desde la cena con los consuegros del matrimonio (Megan Mullally, Florence Henderson y Bob Gunton como guest stars), hasta la boda de ensueño, o la escena final con la que la serie se despide (precedida por la guerra de almohadas en la habitación del hotel). Y es que no ha habido nada más grande que ver a las tres esposas interactuando. Ya bien juntas (el capítulo navideño es un buen ejemplo) o por parejas para fastidiar a la tercera. Especialmente genial la alianza entre Diane y Jackie (antes de conocerse que 'True Detective' tendría trío protaognista, ellas eran las verdaderas sucesoras de Rust y Marty). Las que también son muy divertidas cuando se juntan son Kate y Meg (Natalie Morales), mejores amigas de siempre. Si bien al principio eran prácticamente idénticas, Kate ha ido aprendiendo a ser madre y esposa dejando atrás su pasado de locura junto a su amiga, que se ha negado a madurar. Sí, porque ellas también pueden ser unas inmaduras.


'Trophy Wife' ha tenido una única temporada de 22 episodios que han sido una continua sucesión de carcajadas. Y así pasa a engrosar la lista de comedias de una temporada que merecieron más. Mucho más. Os animo a todos a que le deis una oportunidad este verano y difrutéis de la amplia familia Harrison. ¡No os defraudarán!

lunes, 26 de mayo de 2014

New York. New Glee.


'Glee' ha vivido su peor temporada. El querer mantener dos escenarios (McKinley y Nueva York) no le ha sentado nada bien a la serie, que despidió su quinta temporada con mínimo histórico (por debajo de los 2 millones de espectadores) y siendo la última opción de su franja horaria, superada por la season finale de 'The Originals' (0.9 vs 0.6). Podemos decir claramente que 'Glee' ya no le interesa a nadie. FOX la renovó por dos temporadas más tras el final de su cuarta temporada, avisando que la sexta sería la última. Y en los Upfronts se anunció que pasaría a ser una serie de midseason, por lo que tendrá una temporada final de, máximo, 13 capítulos.

Su quinta temporada (la más corta hasta la fecha, con 20 capítulos) ha mantenido las tramas del instituto, donde tan buenos momentos nos dio la serie en sus dos primeras temporadas, hasta su capítulo 13, después de celebrar por todo lo alto el episodio 100 (completamente robado por Gwyneth Paltrow y Kristin Chenoweth). Pero antes tuvimos que afrontar la muerte de Finn, los Beatles llegaron a 'Glee', Gaga y Britney se enfrentaron, vivimos otro horrible capítulo navideño y fuimos testigo de uno de los peores episodios vistos en televisión: el de los teleñecos. Mientras, en NY, Rachel conseguía su sueño, a pesar de que Santana estuviese a punto de robárselo y Demi Lovato y Adam Lambert se dejaron ver. Cuando los protagonistas "de siempre" que todavía quedaban en McKinley se graduaron, dejamos Lima atrás con todos los nuevos (que seguían apareciendo en los créditos), con Sue cerrando el glee club y Will a punto de ser padre.

How to make an entrance, by Santana Lopez
Precisamente fueron Will y Sue los que aparecieron en NY para el estreno de Rachel en 'Funny Girl', en uno de los mejores capítulos de la temporada. A partir de entonces todo ha sido NY y, aunque la serie ya no da más de sí, ha tenido capítulos más decentes. A pesar de la presencia de Mercedes. Los originales han terminado todos en NY, por una razón u otra. Bueno, todos menos Tina, que apareció para el estreno pero que ya no regresó. Imagino que para los últimos capítulos volveremos a verla, a ella y a los que se han quedado en Lima. Aunque sería mucho más interesante eliminarles de la trama porque un huracán se llevó por delante el instituto con todos sus alumnos dentro.

A partir de aquí, spoilers de la season finale.

En la season finale (en la que no ha estado Santana), la que sí ha aparecido es Brittany, a la que Mercedes ha fichado como bailarina estrella en su gira por centros comerciales. Mercedes es una negra moderna que canta cosas como "¿por qué los republicanos odian a los negros? ¿por qué Jesús es blanco si nació en Palestina? ¿por qué bebo CocaCola Light y sigo ganando peso? Jesús, mi señor y salvador". Estamos hablando de la muchacha que va a esperar al matrimonio para perder la virginidad. Que oye, no seré yo el que la critique, que está muy bien que lo haga. Pero claro, tiene al lado a Sam, que desde que se cortó el pelo (¿por qué tardaron tanto?) está guapo de verdad y con su trabajo como modelo puede ponerse las botas. Al final han terminado cortando por el bien de los dos pero, "oye, que si me lo pienso y cambio de opinión, te llamaré, Sam". Kurt y Blaine han vivido su propio drama (y van 234), esta vez por culpa de Shirley MacLaine. ¿Qué droga dura le han dado a esta mujer para aparecer en la serie? Pero primero, el chico de la gomina vivió una crisis de identidad cuando descubrió que estaba "gordo". ¡Drama alert! Ahora vuelven a vivir juntos, con la sombra de la boda ondeando en el horizonte.

The Rachel Project
Pero si algo ha destacado en el último capítulo de la temporada ha sido la presencia de Mary Halloran (Kristen Schaal), una jove guionista que aparece en NY para conocer la vida de Rachel y así escribir el guión de su propia serie de televisión. ¡Hola Lena Dunham! Porque sí, después de 105 capítulos deseando ser la nueva Barba Streisand, Rachel Berry resulta que lo que quiere hacer de verdad es ser una estrella de televisión. "Este es el papel de mis sueños". Rachel, querida, te he querido y defendido siempre, pero este cambio no tiene sentido. Total, que al final en NY se quedan Kurt, Blaine y Artie, porque Sam regresa a Lima (como sea el responsable de volver a McKinley es para matarle), Mercedes y Brittany se van de gira y Rachel se va a Los Ángeles para rodar el Piloto de su serie. "Es el final de otra era para los chicos de Glee'. Pues bien, ¿a santo de qué no es este el final oficial? Son todos felices y han prometido verse dentro de seis meses. Así ya sabemos cómo empezará la sexta temporada.

Habrá que esperar hasta Enero de 2015 para comprobar qué camino toma la serie de cara a su final definitivo. Pero si hay algo que me apetece mucho, es ver la reacción de la audiencia. ¿Bajará del millón de espectadores? ¡Ojalá! Don't stop believing!

viernes, 23 de mayo de 2014

Fuego en la 51


'Chicago Fire' fue una de las series revelación de la pasada temporada: llegó sin hacer ruido y con pocas expectativas, pero, no sólo contó con el beneplácito de la audiencia, sino que, además de ser renovada resultó ser un procedimental mucho más atractivo de lo que parecía. Y así se convirtió en una de las mejores novedades. Este año tenía la difícil tarea de demostrar que podía mantenerse como un producto de nivel. Y así ha sido. La NBC estrenó la segunda temporada por todo lo alto ante más de 9 millones de espectadores y un fuerte 2.8 en demos. El drama se despidió la semana pasada superando los 7 millones marcando un correcto 1.9. Con estos datos la renovación estaba clara. Además, tal fue su éxito el año pasado que la NBC creó un spin-off de la serie ('Chicago PD') con la que se han producido numerosos crossovers. Esta temporada ha tenido 22 capítulos, 2 menos que la primera.

'Chicago Fire' es un procedimental de libro en el que cada semana los bomberos de la estación 51 de Chicago (si perteneciesen a la misma cadena, podrían rescatar a Alicia Florrick y compañía de algún fuego) se enfrentan a un caso distinto. Bueno, caso exactamente no, fuegos. Tenemos el primero, que abre cada capítulo y que suele resolverse pronto. El resto del episodio deja los siguientes incendios de fondo y se centra en las tramas de los personajes. Porque aquí lo que importan son los bomberos. Y aunque son cuatro los protagonistas, los secundarios están bien escritos y desarrollados (la mayoría) e intervienen activamente siempre. De hecho, ¿qué sería de 'Chicago Fire' sin Mills, Otis, Boden, Mouch, Herrman y Cruz? Luego está Capp, que abre la boca 1 de cada 10 episodios, pero que ha aparecido en los 46 emitidos. Y todos son como una gran familia. De hecho, la serie tuvo la capacidad de conseguir que los espectadores les cogiésemos cariño a todos ello pocos capítulos después de su estreno.

#TeamSeveride
Como he dicho, cuatro son los grandes protagonistas de 'Chicago Fire'. Dos hombres y dos mujeres. Casey, Severide, Dawson y Shay. Y aunque todos interactúan entre ellos, por las circunstancias de los personajes forman dos parejas: Casey y Dawson (amorosa) y Severide y Shay (mejores amigos). Aunque en el trabajo ellos son los bomberos y ellas las paramédicos. La temporada comenzó girando en torno al drama del posible cierre de la estación por los recortes. La mala era Gail McLeod (Michelle Forbes), a la que se frentó el Chief y que consiguió quitarse de encima gracias a la colaboración ciudadana. Shay vivió traumatizada durante un par de capítulos por una llamada que atendió con Dawson, a la que comenzó a acosar "la voz" de la ambulancia. Mouch quiso convertirse en presidente del Sindicato de Bomberos, para lo cual contó con Isabella (Mena Suvari). Casey sufrió un accidente que a punto estuvo de costarle la carrera y Shay, Severide y Otis fueron robados por Devon (Vedette Lim), la última conquista de Shay. Además, Dawson se propuso cumplir su sueño de convertirse en bombero, lo que le granjeó primero enemistad con Rebecca Jones (Daisy Betts), hasta que conoció su historia y se hicieron cómplices.

A la season finale llegamos con muy buenas noticias: Dawson pasa el examen y, aunque va a ser destinada a una estación llena de indeseables (encabezada por Kenny Johnson), ha cumplido su sueño. Devon ha vuelto a la vida de Shay pidiendo perdón, dando explicaciones y devolviendo lo robado, aunque su regreso no es visto con buenos ojos por Severide. Y Boden se casa con Donna (Melissa Ponzio) tras descubrir que está embarazada. Todo es color de rosa (incluida esa boda organizada en pocos días celebrada en la estación). El único que está algo amargado es Severide después de hacerse responsable de un rescate tardío. Pero estamos hablando del último capítulo de la temporada de un drama y no podían despedirse con tanta felicidad. La boda (Otis hace una referencia a la boda roja de 'Juego de Tronos' que es un aviso de la que se les venía encima) es interrumpida por una llamada de la central y todos se ponen manos a la obra. Así el novio es separado de la novia. Dawson no contesta a la pedida de mano de Casey (aunque sepamos que va a decir que sí). Shay y Severide se quedan con una conversación pendiente ("¿Resolveremos esto?" "Sí, siempre"). Y Mouch, que siente una especie de flechazo por la Sargento Platt (de 'Chicago PD'), se separa de ella. Todos, menos Boden, entran en un edificio que, aparentemente, no parece peligroso. Pero se producen tres explosiones. Boden pide ayuda. Veremos.


Este incidente sería la excusa perfecta para despedir a algún personaje, pero llevamos siendo testigo dos temporadas de accidentes sufridos por los personajes y de los que terminan saliendo sin a penas consecuencias. ¿Será éste la excepción? Tocará esperar hasta Otoño para saberlo.

jueves, 22 de mayo de 2014

El niño que cambiará tu vida


La NBC estrenó en Febrero dos comedias que parecía que tendrían el mismo destino: 'About a Boy' y 'Growing Up Fisher'. Emitidas la noche de los martes, presupuse que si una de ellas era renovada la otra correría la misma suerte. De igual modo que si cancelaban una, la otro se iría al hoyo con ella. Pero no ha sido así: la cadena ha decidido que la primera cuente con una segunda temporada, mientras que la serie centrada en la familia Fisher, a pesar de contar con una buena audiencia, no continuará el próximo año.

¡Chupitos!
'About a Boy' está basada en la película (basada en la novela de Nick Hornby) del mismo nombre que consiguió colarse en los Oscar de 2003 con la nominación a Mejor Guión Adaptado. La NBC la estrenó un sábado de Febrero para aprovechar el tirón de los JJOO de invierno y la jugada le salió muy bien. El siguiente martes reemitió el Piloto y la semana siguiente, con su capítulo de estreno, consiguió mejorar sus datos: quedó por debajo de los 9 millones de espectadores pero con un fuerte 2.6. La comedia, después de recibir la renovación, se despidió con la emisión de sus dos últimos capítulos hace una semana (sacando de la parrilla a 'Growing Up Fisher') superando los 6 millones de media y un 1.6. Ha perdido audiencia a lo largo de sus trece capítulos, pero ha mantenido datos dignos. Así que su renovación es tan justa como celebrada. Porque sí, 'About a Boy' es una comedia simpaticona que te toca el corazón (ay, la season finale) y que, además, está protagonizada por David Walton, un actor cuyos últimos proyectos televisivos fueron cancelados tras su primera temporada: 'Bent', 'Perfect Couples'. El muchacho me cae muy bien, así que me alegro por que, por fin, haya encontrado su hueco en la pequeña pantalla.

Y ya no es sólo que me caiga bien, es que Walton es un buen actor y su Will (que participa en el crossover con 'Parenthood') es un personaje que le viene como anillo al dedo. Porque, además de ser una comedia que se deja ver y que me gusta, tiene un reparto que da gusto verlo. El pequeño Benjamin Stockham da vida, con buenísima mano, a Marcus, el niño que entabla una especial relación con Will, al que ve como una mezcla de padre y mejor amigo. La nominada al Oscar Minnie Driver es su madre Fiona, inicialmente presentada como un bicho raro pero que luego desmuestra ser una mujer, simplemente, especial. El reparto lo completa Al Madrigal, que interpreta a Andy, el mejor amigo de Will. Son una curiosa pareja porque no pueden ser más opuestos entre sí: mientras Will sigue siendo un niño grande (guiño guiño), Andy es un orgulloso padre de familia casado con Laurie (Annie Mumolo). Pero ahora que Sam (Adrianne Palicki) ha aparecido en la vida de Will, las cosas están empezando a cambiar. La cadena rodó el final de la primera temporada dando un bonito cierre a la historia que, en caso de haber sido cancelada, hubiese sido un buen final definitivo.

¡Renovamos por una segunda temporada!
'About a Boy' regresará en otoño con temporada completa. Veremos qué tal le sientan tantos capítulos a Will, Marcus, Fiona y compañía. Ojalá podamos seguir disfrutando tanto como en la primera temporada.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Adiós Dallas. Adiós Dalia

La ABC, aunque coherente, ha sido cruel. Este año ha decidido que dos comedias no debían renovar por una nueva temporada: ni 'Suburgatory' tendrá cuarto año ni 'Trophy Wife' un segundo. Y es una pena, especialmente por la segunda. Como curiosidad, ambas comedias tienen un elemento en común: Malin Akerman. En 'Suburgatory' era la pelirroja madre ausente de Jane Levy; y en 'Trophy Wife' la rubia mujer "trofeo" de Bradley Whitford.


'Suburgatory' fue una de las comedias revelación de su año de nacimiento (se estrenó rozando los 10 millones de espectadores) y aunque conforme avanzó la temporada perdió gas, dio lo suficiente como para seguir con ella. Su segunda temporada vio la luz por debajo de los 8 millones de espectadores y aunque supo mantener el nivel (a pesar de tener episodios muy flojos) siempre le faltó mala leche. Además se puso melodramática con la aparición de la madre de Tessa, lo que fue un poco bajón. En Enero de este año se estrenó su tercera temporada (con nueva cabecera incluida) por encima de los 5 millones de espectadores, mostrando un claro desgaste. Además, la serie vio cómo pasaba de los 22 episodios de sus dos primeros años a los 13 de este último, dejando claro que, a pesar de que la ABC seguía contando con ella, vivía con el agua al cuello. Su último capítulo, emitido la semana pasada, reunió a 5 millones de espectadores, insuficientes para la cadena, que no dudó en cancelarla. Y sí, da pena que una comedia con la que te lo has pasado bien (a veces muy bien) se despida por la puerta de atrás, sin un final en condiciones. Porque, de acuerdo, las comedias no exigen el cierre que los dramas necesitan, pero es bonito decir adiós a los personajes de una forma adecuada.

El principal problema con el que ha contado 'Suburgatory' ha sido la irregularidad de sus capítulos. Tan pronto te daba grandes tramas (afortunadamente la serie se ha despedido con los mejores episodios de la temporada) como nos metían un soberano coñazo que no había por donde pillar (George y Fred viajando a Nueva York). En cuanto a sus personajes, si bien es cierto que ha contado con una protagonista interesante (perfectamente interpretado por Jane Levy), han sido dos secundarias las que han robado completamente la serie: Dallas y Dalia Royce. Cheryl Hines y Carly Chaikin. La madre y la hija más rubias de Chatswin han sido las verdaderas estrellas de 'Suburgatory', a las que no se les ha exprimido lo suficiente. Sus apariciones a veces eran anecdóticas (casi no hemos podido despedirnos de Dalia en la series finale), pero han sido unas auténticas robaescenas. ¿Quién es capaz de ponerse cuatro pares de gafas en la cabeza para tapar su raíz? ¿Quién llora mejor que Dalia? Si por algo siento la cancelación de la serie es por ellas dos, que merecían un spin-off que nunca llegó.


El resto de personajes me han dado más igual, a excepción de Tessa y, en ocasiones, George. ¿Por qué no han dejado que George y Dallas sean felices por siempre? La hija, al menos, ha conseguido su final deseado (Parker Young siguiendo con la bonita tradición de desnudarse en 2 de cada 3 capítulos de la serie en los que ha aparecido).  La familia Shay, que ha acaparado muchas más tramas de las que merecía, tan pronto tenían gracia como nos colaban tramas que a nadie importaban. Querida Allie Grant: ¿por qué no sigues siendo tan divertida como lo eras en 'Weeds'? Su Lisa Shay ha rozado, la mayor parte del tiempo, altas cotas de irratibilidad. Y si se juntaba con Malik (Maestro Harrell), que era la mayor parte del tiempo, estaba deseando que se los llevase un coche por delante. Si algo bueno hemos sacado de su boda ha sido el momento "mhysa", a Dalia saludando a los invitados y a los Shay llegando al altar a lo Rich Homie Quan. Noah (Alan Tudyk) desapareció tras el final de la segunda temporada y regresó (renovado) en algún capítulo de la tercera temporada. Otro que también desapareció, y que tenía gracia, aunque fuese por lo ridículo de su personaje, fue el Wolfe (Rex Lee).


Otra cosa buena que ha tenido la tercera temporada ha sido ese capítulo homenaje a 'Chicas Malas' que se emitió una semana antes de la celebración del décimo aniversario de la película protagonizada por Lindsay Lohan. Por 'Suburgatory' han pasado muchas estrellas invitadas, como Mae Whitman, Lindsey Shaw, Alicia Silverstone, Paula Newsome, Malin Akerman, Tim Meadows, Wilmer Valderrama, Whoopi Goldberg (que puso voz a Yakult, el perro de Dalia) o Carmen Electra. 

'Suburgatory' termina su etapa televisiva después de 57 episodios que han ido desde lo peor hasta lo mejor. Y después de habernos regalado dos auténticos bombones de personajes. Ojalá Cheryl Hines encuentre su sitio en otra comedia.

Bye, Dalia Oprah!