martes, 15 de septiembre de 2015

Las chicas Mercury


'The Astronaut Wives Club' ha sido un drama muy agradecido que la ABC estrenó a mediados de junio en formato miniserie. Y a pesar de que no ha tenido mucho éxito entre la audiencia, he disfrutado con las historias de estas sietes esposas de astronautas, relatadas en el best seller del mismo nombre que escribió Lily Koppel basándose en hechos reales. La cadena todavía no se ha pronunciado al respecto, pero es más que probable que la serie no tenga continuación.

El drama ha tenido como protagonistas a las mujeres de los siete miembros del proyecto Mercury, que dio el pistoletazo de salida a la carrera espacial que tuvo en EEUU y la Unión Soviética a sus principales contendientes. Relatado como un drama histórico, 'The Astronaut Wives Club' ha seguido de cerca a estas siete heroínas (tal y como las denomina el personaje al que ha dado vida Evan Handler, en su primera papel televisivo tras el final de 'Californication'). Así hemos conocido a Betty Grissom (JoAnna Garcia Swisher), Rene Carpenter (Yvonne Strahovski), Louise Shepard (Dominique McElligott), Trudy Cooper (Odette Annable), Marge Slayton (Erin Cummings), Annie Glenn (Azure Parsons) y Jo Schirra (Zoe Boyle). Un reparto acertadísimo que, para mí, mezclaba caras conocidas con otras más desconocidas. 


La historia de sus maridos ("Los hombres lideran, nosotros les seguimos") ha sido la que ha marcado sus vidas, aunque diez episodios después las siete han sufrido y vivido en primera persona cambios en sus vidas derivados de la dedicación a sus esposos ("Como decía mi madre: el hogar está donde está el marido"). Unas vidas que no han estado exentas de secretos que, por supuesto, no podían darse a conocer públicamente pues alterarían sus, aparentemente, perfectas vidas. Así, por ejemplo, ni mencionar que una de ellas es divorciada (el divorcio ha sido un tema peliagudo y presente en varias de las tramas), que uno de los matrimonios estuvo a punto de romperse antes de comenzar el proyecto o que una de las esposas es tartamuda. Ellas han formado un grupo simpatiquísimo, repleto de química, y en el que cada una ha desempeñado un papel en concreto, lo que ha derivado en que estableciesen lazos más estrechos entre algunas (o que, al principio, todas envidiasen a Louise por convertirse en "la primera dama del espacio").

Me ha gustado la unidad establecida entre ellas, siempre dispuestas a protegerse y preparadas para plantar cara a las nuevas, aunque las adversidades (el mal trato que les dispensó la NASA) terminó uniéndoles y haciendo frente común. Las circunstancias de cada una (de cada matrimonio, en función de la utilidad que la NASA encontraba en los maridos) han ido cambiando y al final ninguna ha terminado en el mismo sitio que las otras. Así pues, uno de los matrimonios termina desembocando en divorcio (en la season/series finale, el narrador, que es el periodista al que da vida Luke Kirby, informa al espectador que, de los 30 matrimonios que formaron parte del proyecto Mercury, sólo siete sobrevivieron); otro se convierte en los protectores de futuros astronautas y mujeres de astronautas; una de ellas termina viuda y dispuesta a demandar al país para que se reconozcan los errores cometidos; otra es la esposa del único de los siete que llegó a la Luna; otro matrimonio se pasa a la política; otro matrimonio hace aguas, pero de buen rollo, y tanto él como ella conocen el éxito en sus nuevas profesiones; y la última se convierte en empresaria de éxito.

"Un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la Humanidad"
'The Astronaut Wives Club' es una serie fácil de ver que, aunque es más dramática (las muertes de los astronauntas o todo el relato histórico en sí mismo), sí tiene momentos puntuales de pura comedia (Betty y Jo locas por el aire acondicionado de la vecina o Louise y Alan viajando en una furgoneta hippie). Vestuario, peluquería, los temas musicales y demás aspectos técnicos están perfectamente cuidados.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

El asesino de Lakewood (o "La virginidad de Emma Duval")


'Scream' es una saga cinematográfica que cualquier amante del cine de terror en general y del slasher en particular disfrutará. Por lo que, cuando la MTV anunció que iba a hacer una serie con el mismo nombre ('Scream: the TV series'), misma idea, pero con un Ghostface diferente (alegando que esa máscara estaba anticuada y que ya no despertaba el miedo que daba en sus orígenes), la idea pareció tan buena como mala (bueno, seguro que, de primeras, no nos pareció tan buena). Pero saber que Wes Craven (al que se le homenajea en la season finale con un bonito "Thanks for the screams") estaba detrás del proyecto no hacía perder la esperanza. Y tener a Ti West ('La casa del diablo', 'Los huéspedes' o un segmento de 'V/H/S') como director de su penúltimo episodio también era garantía de que algo bueno iba a pasar.

La cuestión es que tuve claro que iba a ver la serie (que se estrenó el último día del mes de junio, teniendo todas las papeletas para convertirse en la serie del verano, mérito que ha terminado no consiguiendo), a pesar de que los primeros comentarios que leí me animaban a huir de ella. Pero no podía hacer como que no existía. Así que, una vez visto el primer episodio, comprendí por qué tan malas críticas. No podía ser peor aquello: ese grupo de personajes mil veces vistos, pero en la peor de sus versiones. Un guión que no había por dónde cogerlo y que saturaba con sus continuas alusiones a otras series de televisión o películas (que unos críos de 16 años hablen de 'Juegos salvajes' me parece absurdo), para demostrar lo guay que es MTV. Pero, al igual que no hay que juzgar un libro por su portada, no hay que juzgar una serie por su Piloto. El segundo capítulo de 'Scream' fue tremendamente más interesante, y el tercero, incluso más. 

"Tío, Noah, pon cara de virgen malote"
Pero en realidad dejé aparcada la serie porque en verano, al final, consumo menos ficciones televisivas de lo que me gustaría. Al volver a la realidad, y antes del aluvión de estrenos que nos esperan a partir de la semana que viene (tengo tantas ganas como pereza es la que siento), quería aprovechar para ponerme al día. Y bueno, lo he conseguido. No sólo eso: la serie ha conseguido engancharme a pesar de su dudosa calidad. Algo así como lo que me sucede con 'Pretty Little Liars' pero todavía lejos del mundo zorrupio. Serie con la que tiene en común ese elemento de "hay un loco por el pueblo que está matando gente". Aunque, en realidad, en el caso de -A lo de matar todavía no es demostrable.

Los personajes de 'Scream' son, sin ninguna excepción, odiosos. Y su forma de actuar, como no podía ser de otro modo, sirve para poner en bandeja a Ghostface todo lo que necesita para que sus planes salgan adelante. Pero si tengo que elegir uno al que sacrificar sería a Noah Foster (John Karna), el sabelotodo/hacker cuya carta de presentación fue soltar un monólogo en clase sobre por qué un slasher no podría convertirse en serie de televisión y que necesita hacer alusiones a series de televisión cada tres palabras (por ejemplo, al hablar del escondite del arma del asesino y su comparación con la caja de muestras de sangre que Dexter Morgan escondía en 'Dexter'). Lo más divertido fue cuando, al principio de la temporada, llegaron a presentárnoslo como el asesino (no olvidar ese momento "me levanto el flequillo para que veáis mi cicatriz y sospechéis fuertemente de mí").

A partir de aquí, spoilers de la primera temporada de 'Scream.

"My life is not a game"
Esto de hacernos pensar que todos los personajes de la serie son, el algún momento concreto, el asesino, es otro de los rasgos que comparte con 'Pretty Little Liars'. A excepción de todos y cada uno de los que han ido muriendo, el resto han caído en la red de sospechosos. Aunque, curiosamente, ninguna de las chicas ha llegado a parecer la asesina. Emma Duval (Willa Fitzgerald), como protagonista absoluta que ha sido, nunca nos hizo pensar que podía ser la asesina. Bastante tenía con ser la hija de la niña de la que se enamoró el desgraciado de Brandon James, a la que su padre abandonó, que ha visto cómo su instituto le ha visto perder la virginidad y que ha ido viendo morir a sus amigos uno por uno. A su novio Will Belmont (menuda cara de porcelana tiene Connor Weil), en concreto, lo vio morir en directo, con una escena que no mostró la muerte en sí pero que no por ello dejó de ser impactante. Igual que las apariciones del chico con la cabeza partida. No me lo esperaba; me sorprendió; y lo agradecí.

Brooke Maddox (por mucho que se empeñen, Carlson Young, que estuvo en dos capítulos de la primera temporada de 'Pretty Little Liars', es la marca blanquísima de Emma Roberts) ha sido de los pocos personajes "soportables". Su papel de zorra con corazón (qué bonito fue verle deprimida cuando descubrió que nadie la soportaba en el instituto y que todos le elegían como la próxima víctima en la App diseñada por Ghostface) daba a ratos vergüenza ajena, pero hay que reconocer que solía salvar la función. Con un padre que no hace otra cosa que ocultarle secretos (y que apenas podía moverse por lo estirada que tenía la cara), Brooke ha estado solísima, aunque la presencia de Jake Fitzgerald (Tom Maden) le ha servido para consolarse en más de una ocasión. Audrey Jensen (Bex Taylor-Klaus, una de las caras más conocidas) ha dado vida a la rarita del grupo, "la bi-curiosa" (en palabras de su amigo Noah, "el virgen") y la que más razones tenía para cargarse a todos los que tenía a su alrededor. El descubrimiento de la identidad del asesino nos ha dejado ver que entre ambos personajes ha habido relación en el pasado. ¿Será Audrey la sorpresa a la que hace alusión cuando habla con Emma antes de recibir un disparo de la propia Audrey?

Podcaster/mamarracha de día, asesina/mamarracha de noche
Al final ha resultado que tras la máscara de Ghostface se encontraba Piper Shaw (Amelia Rose Blaire), la podcaster (¿en serio a nadie le llamaba la atención que se ganase la vida así?) que apareció por Lakewood para cubrir los asesinatos y que ha resultado ser la hija que Maggie Duval (Tracy Middendorf) tuvo con Brandon James y, por lo tanto, la hermana de Emma. ¡BOOM! "Y estabas tan fácilmente convencida de que tenía que ser su hijo el que balanceaba el cuchillo, pero estamos en 2015, Emma. ¿Un poco sexista?". No ha sido una gran sorpresa (es fácil sospechar del ÚNICO personaje ajeno al pueblo y que aparece justo cuando los asesinatos empiezan a producirse), aunque después de todos los cambios de sospechosos que hemos vivido en los últimos capítulos todo podía pasar. ¿Alguien puede explicarme por qué era necesario que madre e hija llevasen esas gafas postizas que gritan "¡Soy una mamarracha!"?

Otra detalle maravilloso de la serie han sido sus hastags (algo que, si no me equivoco, también utilizan en 'Pretty Little Liars'): #HauntingEmma, #SaveTheSheriff, #WhoIsTheKiller. ¡Qué de vida le dan a la serie! El año que viene probablemente tengamos muchos más. Aunque con Ghostface muerta, ¿cuál será el sentido de la serie? ¿Relevará Audrey a Piper? ¿Descubriremos entonces que la muerte de Rachel era algún tipo de venganza hacia Audrey o va a resultar que es Audrey la que la mató?

"Tía, Audrey, pon cara de bi-curiosa malota"

martes, 8 de septiembre de 2015

Un Rey blandito en una corte de cabrones


'Carlos, Rey Emperador' llegó anoche a la parrilla de TVE convirtiéndose en la primera nueva ficción que aterriza en la recién estrenada temporada televisiva (Telecinco, por su parte, estrenó la nueva edición de 'La Voz Kids'). Llamada a convertirse en la sucesora de 'Isabel' (desde TVE se han cansado de repetir que no es la cuarta temporada del drama histórico), la serie protagonizada por Álvaro Cervantes comenzó su andadura televisiva (de un total de 17 episodios) con buen pie, aunque mostrando una lentitud que lo único que conseguirá es alejar a la audiencia.

'Carlos, Rey Emperador' nos cuenta la historia de Carlos, hijo de Juana I (la Loca) y Felipe "el Hermoso", y nieto de los Reyes Católicos; un extranjero en su patria, a la que llega con 17 años para coronarse rey ante los recelos de su hermano Fernando (y todos los personajes que le rodean), que considera usurpados sus derechos sucesorios. Cervantes, que en su papel de rey está correcto, aunque le falta fuerza, está acompañado de un reparto repleto de caras conocidas: Marina Salas (esta chica me fascina, es pura expresividad, y le ha ganado la partida a su hermano en la ficción), Laia Marull (secundaria que se come al protagonista), Helio Pedregal, Félix Gómez (que, sinceramente, me parece un actor terrible), Alberto San Juan, Nathalie Poza, Ramón Barea, Eusebio Poncela, Susi Sánchez (que siempre envuelve a sus personajes de mal rollo) o José Luis García Pérez (la trama de Cuba es suya). 

"Mi familia es mi fuerza", lema de los Austrias
Alfonso Bassave es otro de los protagonistas (da vida a Francisco I de Francia) y ha demostrado muy buen hacer con un personaje desvergonzado, jugosísimo, con grandes frases y que, a pesar de su dudosa moral, contará seguramente con la simpatía de la audiencia. Blanca Suárez (principal reclamo en mi caso para ver la serie), no hace aparición en el primer capítulo. A su Isabel de Portugal se le espera con ganas. Igual que a Mónica López, a la que también veremos más adelante y a la que siempre quiero ver desde que me conquistó en la segunda temporada de 'Acusados'. 

Técnicamente la serie aprueba con nota: vestuario, ambientación y música son sus puntos fuertes. Abarcar en 17 entregas la vida de un rey podría dar la sensación de que faltará tiempo, pero visto el lento ritmo del primer episodio, parece que se van a tomar con calma la Historia. Ojo, he dicho lento, que no tedioso. Y el principal responsable de la lentitud de este capítulo inicial es la división de las tramas en tres escenarios distintos: España (la trama se va moviendo por distintos lugares), Cuba (un sopor absoluto) y Francia (el rey Francisco I se ha coronado, nunca mejor dicho, como el mejor personaje del capítulo). Como he comentado, a Cervantes le falta fuerza para hacer de Carlos su personaje (recordemos que Carlos I llegó a ser uno de los soberanos más poderosos del mundo), misión que quiero pensar que irá consiguiendo conforme Carlos vaya creciendo, madurando y siendo consciente de la cantidad de buitres que le rodean.

"He venido a conquistaros"
Lo que no he terminado de entender es la jugada de TVE, pues como hemos podido ver en el especial que ha precedido al estreno de la serie, tiene pendiente de estreno, en cines, 'La corona partida', largometraje que servirá de nexo entre 'Isabel' y 'Carlos, Rey Emperador'. Lo normal hubiese sido esperar a que los espectadores pudiesen disfrutar de dicha película para llegar al nuevo drama con los "deberes" hechos. Pero, a fin de cuentas, estamos hablando de una serie que relata unos acontecimientos históricos de sobra conocidos por todos.

lunes, 31 de agosto de 2015

Las zorras de la telerrealidad


'UnREAL' ha sido la serie por la que nadie apostaba un duro (emitiéndose en Lifetime ¿a quién le sorprende?) pero que ha terminado convirtiéndose en la revelación del verano. Y es que un buen grupo de zorras siempre contará con el beneplácito de la audiencia. Y si además nos cuenta lo que hay detrás de los numerosísimos programas de televisión que supuestamente sirven para encontrar el amor, que cuenten siempre conmigo. Mediaset debería animarse a comprar la serie y emitirla en Cuatro después de '¿Quién quiere casarse con mi hijo?'.

'UnREAL' ha sido el drama metatelevisivo del verano, ambientado en el reality 'Everlasting', en el que esta temporada un adinerado y apuesto joven británico ha buscado el amor, conociendo a lo largo de los programas a todas sus candidatas para finalmente terminar quedándose con una, a la que convertiría en su esposa. Todas ellas, por supuesto, han sido unas zorras de cuidado, con contadas excepciones. Pero si hay que hablar de zorras, 'UnREAL' ha tenido dos nombres propios: Rachel Goldberg (Shiri Appleby, a la que, desde que le cancelaron 'Life Unexpected', hemos visto en 'Chicago Fire', 'Girls' o 'Elementary') y Quinn King (Constance Zimmer, de la que me enamoré en 'Love Bites', comedia que vimos dos gatos, aunque se ha dejado ver en 'Anatomía de Grey', 'The Newsroom', 'Entourage' o 'House of Cards'). 


Quinn (uno de los personajes del año sin duda alguna) es una de las productoras del programa y responsable directa de su éxito. Pero ella quiere más: su propio show y que se reconozca su talento. Rachel es una LOCA (sí, en mayúsculas) cuya función en 'Everlasting' es meter toda la mierda posible para que el programa tenga vida y de paso conseguir que sea elegida una de sus chicas. Ellas son el pilar de la serie pero no los únicos personajes importantes. Adam (Freddie Stroma) es el chico de oro por el que las chicas están dispuestas a lo que sea y que dará más de un dolor de cabeza a sus "jefas", especialmente a Rachel. Chet (Craig Bierko) es el jefe de todo esto, un inútil de la cabeza a los pies que no sabe ni por dónde le da el aire pero que ha sabido rodearse del equipo perfecto para hacer que su idea (Quinn pondría el su entre comillas) se convirtiese en un éxito. A él que no le falte nunca el sexo, las drogas y el alcohol. Jeremy (Josh Kelly) era el novio de Rachel hasta que, por lo sucedido en el último capítulo de la anterior temporada de 'Everlasting', la situación cambió.

En el nutrido grupo de zorras tenemos a Grace (Nathalie Kelley, protagonista de la peor película de la saga 'A todo gas') la ardiente latina sin escrúpulos que recurrirá al sexo como su arma para conquistar a Adam. Anna (Johanna Braddy), una joven guapa e inteligente a la que un trágico suceso pondrá en duda su continuidad en el programa. Faith (Breed Wool), una cateta básica y adorable que no ha salido nunca de su pueblo y que aprovecha su paso por 'Everlasting' para vivir al máximo y para abrazar una realidad de la que no terminaba de ser consciente. Mary (Ashley Scott), madre de una niña y que intenta huir de su violento pasado, al que tendrá que hacer frente en un momento concreto durante el programa. O Britney (Arielle Kebbel), la villana que todo reality necesita.


'UnREAL' no se ha cortado un pelo (cierto acontecimiento trágico es como para cerrar el programa y la cadena) a la hora de contarnos los entresijos de un programa en el que hasta la psicóloga y una simple ayudante de producción no dudan en aprovecharse de las circunstancias para sacar tajada. Es muy disfrutable ver cómo las concursantes van siendo manipuladas por los productores, que siguen su propio guión, para ponerse la zancadilla entre ellas.

A partir de aquí, spoilers sobre la season finale.


El regreso de Britney es maravilloso, aunque el suyo es un personaje que hubiésemos necesitado en la serie durante toda la temporada. Me gusta que Rachel y Quinn se puteen la una a la otra por su propio beneficio pero luego sigan siendo la una el mejor apoyo de la otra. Y me gusta que vayan a traer a la madre de Rachel a la serie, lo que significa que van a explotar su locura (anda que no le ha costado tiempo ni nada a Jeremy espabilar).

lunes, 17 de agosto de 2015

El juego de la Sweet TrAnsvestite


Los zorrupiers estamos de enhorabuena: la identidad de -A ha sido desvelada. Tras cinco temporadas y media y 130 capítulos, nuestras queridas y amadas zorrupias han puesto cara a la persona que llevaba acosándoles desde Junio de 2010. Poco más de cinco años en la vida real que, en la ficción, no sabemos realmente en cuántos se traduce. Porque en Rosewood el instituto dura dos vidas y tres cuartos. 'Game over, Charles', la summer finale de la sexta temporada, además de poner fin al misterio (veremos hasta qué punto conocemos toda la verdad, que a la serie le queda una temporada y media por delante), ha terminado con un salto temporal de cinco años que, al parecer, nos ahorrará el paso por la universidad de las protagonistas (mejor, porque en 'Gossip Girl' la universidad le sentó fatal a la serie de la CW).

A partir de aquí, y como no podía ser de otro modo, spoilers sobre 'Pretty Little Liars'. 

Mamás borrachas unidas, jamás serán vencidas
¿Cuál es el mayor drama que puede sacudir la vida de un adolescente norteamericano? Quedarse sin baile de graduación. Como si nuestras zorrupias no tuviesen suficiente con sus desgraciadas vidas, el instituto ha decidido vetarles en el baile y prohibirles la entrada. ¿Y qué brillante idea se les ocurre a las madres? Pues que sus hijas celebren su particular baile en el granero de la familia Hastings. Todo muy poético, teniendo en cuenta que el origen de sus males nació allí. "Ahí es donde toda esta pesadilla empezó". ¿Es o no es maravilloso poder disfrutar de TODAS las madres zorrupias juntas? ¿Por qué han tardado tanto en darles una botella de vino? ¿Por qué cojones no tienen una serie propia?

Spencer, Emily, Hanna y Aria se han disfrazado de princesas Disney (bueno, Emily, para llevar la contraria y ser diferente al resto, ha elegido ir de villana) y están preparadas para celebrar por todo lo alto su baile de promoción. La única que falta es Ali (que también va de princesa Disney, aunque en su versión travesti, por lo que podríamos esperar su fichaje para la próxima temporada de 'Once Upon  Time') pero que opta por colarse en el baile oficial para reunirse con Charles. Las zorrupias deciden ir a buscar a su amiga la no muerta, por lo que se pasan la prohibición de entrar al baile por el Arco del Triunfo. Junto a ellas están Ezra, Toby y Sara. Allí se reúnen con ellas Caleb (fascinante su fichaje por una empresa todopoderosa que poco más y le convierte en la persona más rica del Condado) y Lorenzo (Loreunso). 

Yasmín, Maléfica, Cenicienta y Blancanieves
Mientras las niñas juegan a perseguir gente en el baile de disfraces, las mamis allanan la casa de la familia DiLaurentis, conocen a Rhys Matthews (maravilloso que decida ir a la casa en mitad de la noche y entre en ella como Pedro por su casa) y terminan encerradas (¿por quién?) en el sótano de la casa. La sorpresa en el baile se la llevan las zorrrupias al descubrir que Clark, el amigo fotógrafo de Aria, es un policía infiltrado. El cuerpo de policía de Rosewood es un puto chiste. En ese momento Ali pone cara a -A y alucina pepinillos (que probablemente termine comiéndose). En la siguiente escena vemos a las zorrupias, junto a Ali, gritándole a -A que no se tire desde el tejado. "Mira, sólo porque sabemos quién eres no significa que el juego haya terminado". ¿En serio? ¿En serio queréis más, so memas? "Has sido una zorra con nosotras, pero conocemos tu historia". La vida zorrupia es una locura.

Las cuatro zorrupias, a las que se les ha unido Mona (convertida en súper detective espía que ni James Bond) terminan entrando en la nave nodriza de 'V', donde, vía streaming, descubren la identidad de -A, que aprovecha para contarle a Ali toda su historia. ¿Quién es -A, que a su vez e Charles DiLaurentis? Ni más ni menos que ¡¡CeCe Drake!! Sí, porque Charles es en realidad Charlotte, la hermana perdida de Ali y Jason, que no tuvo reparos en liarse con su hermano pequeño, que a punto estuvo de ahogar a su hermana Ali, que terminó encerrado en Radley, donde se hizo amigo de una loca llamada Bethany que asesinó a la madre de Toby, de donde salió para celebrar su funeral y regresar a la López Ibor de Rosewood convertida en Charlotte ("Le mentí para que finalmente tú pudieses ser tú misma"), para terminar escapando y creer haber matado a su hermana (me fascina esa madre PSICÓPATA que decide enterrar a su hija sin contar absolutamente nada a nadie). ¿Y a santo de qué atacar a las amigas de su hermana? Pues porque se habían metido entre ella y Ali. Ya ves tú qué drama. ¿Y el detalle de marcarse un Nikki y Paolo de 'Perdidos'? 

"La audiencia, ha decidido, que debe abandonar la casa..."
Mona (maravilloso ese tacón/pica hielo) desempeñó un papel importante en la historia ("Y me emocioné mucho por volver a jugar otra vez"), en la que faltaba por descubrir la identidad de la pequeña ayudante de -A. ¿La elegida? Sara, la última conquista de Emily (el poder lésbico de esta zorrupia por todas las mujeres que pasan por Rosewood es magia negra cuanto menos). Aquí falta por conocer cómo se conocieron la loca de CeCe con la loca de Sara, que se va calentita de la nave nodriza después de recibir un puñetazo de Emily (¿fue o no fue maravilloso su "Yo me bebería el sudor de un calzoncillo" de la season premiere?). Meses después de lo sucedido vemos a las zorrupias despedirse de Ali, la única que se queda en Rosewood, para poner rumbo a sus nuevas vidas como universitarias. Universitarias o lo que que coño quieran terminar haciendo. El salto de cinco años tarda poco en llegar: descubrimos a Ali (¿con apellido de casada?), ejerciendo de profesora y con cara de Lindsay Lohan. Sus amigas aparecen en el aula. "Viene a por ti. Tenemos que irnos. Ahora, Ali. Hemos vuelto aquí por ti. Así que muévete". "Es demasiado tarde: ya está aquí". ¿De quién demonios están huyendo ahora? ¿Sigue -A dando por culo? ¿Por qué nadie hace nada por las madres que, cinco años después, siguen encerradas en el sótano?

Será más o menos improvisado (y tramposo, que a nadie se le podía ocurrir que nos encontraríamos ante un caso de transexualidad), pero al menos los guionistas han rellenado la historia (aunque hay huecos que es mejor no recordar y seguro que más de una incongruencia). Pero oye, pensemos que pudieron haberse marcado un Dan Humphrey y dejarnos con cara de idiotas. Como zorrupier máximo que soy, compro totalmente la historia y estoy contento con el resultado. Y me indigno por quedarnos este año sin especial de Halloween/Navidad. Así que tocará esperar hasta Enero para seguir con la historia.

jueves, 30 de julio de 2015

El mundo es de los jóvenes


'Wayward Pines' ha sido, desde mi punto de vista, un acierto. Una serie evento (miniserie de toda la vida), basada en las novelas del mismo nombre (no adapta la trama de todos los libros) y producida por M. Night Shyamalan (¿será 'La visita' la película que nos haga recuperar la confianza en el director que nos regaló 'El sexto sentido', 'Señales' y 'El bosque'?), que además dirigió el Piloto. Y aunque considero que revelar el misterio tan pronto (en el quinto capítulo) le hace perder cierta gracia (¿acaso no hubiesen podido contarnos exactamente lo mismo pero contándonos la verdad en el séptimo/octavo capítulo?), como producto veraniego ha sido un digno entretenimiento. FOX ha sido cabal y después de venderla como producto con principio y final, aunque sabemos que en caso de haber tenido mejor audiencia hubiese tenido segunda temporada (no será por falta de historia), la ha terminado cancelando.

"No intentes irte. No hables sobre el pasado. No hables de tu vida anterior. Contesta el teléfono siempre que suene. ¡Trabaja duro, se feliz, y disfruta de tu vida en Wayward Pines!"

Matt Dillon (¿es o no es sexy? ¿por qué no ha protagonizado una serie antes con todo lo que le pega?) ha dado vida a Ethan Burke, agente del FBI que tras sufrir un accidente aparece en Wayward Pines, un misterioso pueblo que se encuentra rodeado por una valla electrificada (lo que nos hizo pensar a todos en 'El bosque'). Allí conoce a algunos de sus habitantes más célebres, a los que dan vida Melissa Leo, Terrence Howard, Juliette Lewis o Toby Jones entre otros. Atrás deja a su mujer (Shannyn Sossamon) y su hijo (Charlie Tahan) y se reencuentra con Kate (Carla Gugino), antigua compañera de trabajo a la que dieron por desaparecida años atrás y que ha rehecho su vida junto Harold (Reed Diamond). ¿Qué pasa por las cabezas de los habitantes de Wayward Pines que asisten, ansiosos, a las decapitaciones/ajustes de cuentas de sus vecinos cuando incumplen alguna de las normas del pueblo? 

Con la aparición de Hope Davis (una vez la familia Burke se reúne en Wayward Pines), dando vida a una de las profesoras del instituto, tanto el personaje de Ben como los espectadores conocemos "la verdad" (en el quinto episodio). Pero para eso paso a utilizar spoilers de la serie, por lo que te recomiendo que dejes de leer si no sabes quiénes son los abbies.

"Hola, soy Pam y quiero ser tu mejor amiga"
La Primera Generación de Wayward Pines. Ellos son la clave. Los abbies (abreviatura de aberraciones) "son el resultado de una serie de mutaciones genéticas o aberraciones (...) ahora son los carnívoros más eficientes (...) una vez fueron hombres". Todos y cada uno de los habitantes de Wayward Pines fueron escogidos y traídos (por medio de accidentes que sufren en sus vidas) "para formar parte de una comunidad especial, una comunidad que no forma parte del mundo que una vez conocisteis, sino más bien de uno muy diferente, un mundo en el que los abbies prosperan, mandan". Resulta que la raza humana desapareció hace casi 2000 años y que no estamos en el año 2014, sino en el 4028. Ahí es nada. Como consecuencia de los accidentes sufridos por los elegidos, éstos fueron puestos en cámaras de hibernación y despertados en el momento en el que eran necesarios en Wayward Pines (interesantísima esta idea: tener en el "banquillo" siempre reservas). Dentro de todos los elegidos, los jóvenes son los más importantes. Ellos forman la Primera Generación, obra y gracia del salvador, David Pilcher (Toby Jones). "No se lo contéis a ningún adulto por una simple razón: el futuro de esta gran ciudad se asienta en vosotros". Literalmente, pues el personaje de Davis pretende que Ben, el hijo de Ethan, se ponga manos a la obra para concebir la primera generación "pura" de Wayward Pines.

A partir de ese momento ponemos rostro a los abbies, seres humanos convertidos en bestias que arrasan a su paso y que se alimentan de todo lo que encuentran. Pilcher es el constructor del arca (Wayward Pines) y cuenta con todo lo necesario para desarrollar la vida en ella. "Las mentes jóvenes no tienen miedo. Están menos arraigadas al viejo mundo. Pueden aceptar la verdad". Ésta es la razón por la que sólo unos pocos adultos conocen la razón por la cual Wayward Pines está rodeada por una valla. Y no es por mero capricho de Pilcher, sino porque el primer grupo de habitantes que pobló la ciudad lo hizo conociendo la verdad y terminó siendo un fracaso, así que Pilcher hizo borrón y cuenta nueva. Lo mismo que pretende hacer cuando Ethan, cansado de los secretos y el mal hacer de Pilcher, decide contar toda la verdad al pueblo, coincidiendo con el descubrimiento de la facción rebelde, liderada por Kate y Harold.

No te fíes de Truman Capote
La locura se desata cuando todo lo que puede salir mal sale mal. Parte de los rebeldes consigue escapar, provocando la ira en Pilcher, que mientras ve cómo Ethan cuenta toda la verdad, decide dejar desprotegido el pueblo y permitir la entrada de los abbies para que arrasen y comiencen de nuevo. "En invierno, en cuanto las aberraciones hayan emigrado, podremos empezar de nuevo desde cero" le comenta a su hermana Pam (Melissa Leo), que ve atónita cómo su hermano se ha vuelto loco. Curioso y radical el cambio sufrido por Pam, que comienza presentándose como una villana sin corazón que cree completamente en la causa y que termina mostrando compasión y corazón. Y matando a su hermano, claro. Megan Fisher (Hope Davis) se entrega completamente a su Salvador y pierde la vida, igual que Ethan, que se sacrifica (totalmente innecesario) para salvar a los demás, sin saber que el resto de miembros de la Primera Generación se ha refugiado también en su arca. Este detalle es importante pues, tres años y cuatro meses después, cuando Ben despierta (sufrió un golpe que le dejó inconsciente) descubre que Wayward Pines (y, en definitiva, el mundo y la humanidad) está en manos de la Primera Generación (que tragan con todo lo que Pilcher les vende). ¿Los adultos? En hibernación.

"Do not try to leave"
Debo confesa que este cruel giro final me ha gustado muchísimo y que, claramente, la serie podría haber continuado con una segunda temporada en la que Ben haría lo imposible por despertar a los adultos. 'Wayward Pines' es una serie perfecta para el verano. Es verdaderamente adictiva en su primer tramo, decayendo tras el descubrimiento de la verdad y remontando el vuelo cuando todas las cartas quedan sobre la mesa. Si hasta los fallos del guión (¿de verdad son incapaces de contarles la verdad a los rebeldes para ahorrarse todo el drama? ¿de verdad los jóvenes aceptan sin problemas la situación que se esconde tras la valla? ¿no les cuentan la verdad a los adultos por miedo a que se suiciden pero luego se cargan a todos aquellos con inquietudes? ¿no se trata de no perder población?) son aceptables, igual que la presencia de Adam Hassler (Tim Griffin), un personaje totalmente prescindible y que sólo contribuye a liar al espectador cuando le vemos compartir escenas con Toby Jones. Recomendable.

miércoles, 22 de julio de 2015

El estúpido súper poder de Jackie Peyton


Showtime decidió que ya era hora de cerrar (literalmente) el All Saints Hospital y confirmó que la séptima temporada de 'Nurse Jackie' iba a ser la última. Tarde, pero saber que iba a llegar a su final fue abrazado con entusiasmo por sus seguidores (que cada vez éramos menos). La gran pregunta era: tras el final de la sexta temporada, ¿íbamos a ser testigos del verdadero cambio de Jackie Peyton o iba a ser un espejismo de los tantos que hemos ido viendo a lo largo de los siete años que la dramedia ha estado en antena?

Que Jackie Peyton (una Edie Falco que ha estado impecable de principio a fin y que ganó el Emmy por la primera temporada de la serie de un total de seis nominaciones, además de conseguir cuatro nominaciones al Globo de Oro) ha sido una buena enfermera no lo duda nadie. Que ha sido buena compañera, tampoco. Que ha sido buena madre, tampoco, aunque sus decisiones personales lo hayan puesto en duda en más de una ocasión. Que está enferma, nadie lo cuestiona. Su adicción ha sido el centro de atención de la serie. Un centro de atención inamovible y que ha sido exactamente el mismo durante todo este tiempo. Hemos visto ir a Jackie a rehabilitación en varias ocasiones. Y tantas veces le hemos visto recuperarse como ser incapaz de admitir su condición, lo que echaba a perder los esfuerzos hechos por todas aquellas personas que ha tenido a su alrededor intentando ayudarle. Y este ha sido el lastre de 'Nurse Jackie' en sus últimas temporadas. Cuando parecía que la situación de Jackie daba un paso adelante el castillo de naipes caía por su estúpido súper poder: ella no está enferma y, por tanto, no tiene que recuperarse de nada.

Cuando descubres que O'Hara regresa a casa
Enfermos nos hemos puesto los espectadores viendo que era imposible hacerle avanzar (como muy bien le dice O'Hara en su esperadísimo regreso "Eso no es avanzar, es andar en círculos"). Es de agradecer que Jackie haya dejado atrás el hijoputismo máximo que practicó en la sexta temporada (sufrido especialmente por Antoinette) y que me hizo pedir su cabeza en bandeja de plata, cual Salomé (¿a qué biene ese guiño cristiano con Jackie lavándose los pies al enfermo?). "Hazme buena" le pide Jackie a Dios. Su adicción le ha costado prácticamente todo, aunque es cierto que en ningún momento a llegado a perder nada. Y no le ha importado mentir, engañar y/o traicionar a quien hiciese falta (marido, mejor amiga, hijas, aprendiz, jefa). Tal vez el único con el que ha sido más clara ha sido con Eddie, que ha estado a su lado en todo momento, siendo consciente de muchos de los engaños de su actual pareja.

A partir de aquí, spoilers de la series finale de 'Nurse Jackie'.


O'Hara ha regresado para la confirmación de Fiona, su ahijada, y así de paso volver a trabajar por unas horas en el hospital que tanto le ha echado de menos. Si bien Zoey ha sido siempre un amor de personaje, creo que no fue hasta la salida de O'Hara cuando se convirtió en la Zoey que es hoy. Como si no hubiese sitio para dos secundarias potentes (tres si sumamos a Gloria) de las que enamorarse (de hecho, Merrit Wever ganó su único Emmy por la temporada en la que Eve Best dejó la serie). El regreso de O'Hara ha dejado claro que a pesar de la distancia la inglesa conoce muy bien a su amiga Jackie y que es capaz de detectar cuándo trabaja "hasta arriba". Y lo peor es ver a Jackie mintiendo, cuando sabe que no es capaz de engañar a su mejor amiga. Zoey supo aprovecharse de los bajones de Jackie, ya no acaparando protagonismo, sino porque los seguidores de la serie casi teníamos más interés en saber qué era de ella que por conocer la última de su jefa. Que en esta temporada final la "alumna" ha ya tenido que convertirse en supervisora de su "profesora" ha sido un acierto que ha terminado con la confesión de la primera: "Lo supe la primera vez que te conocí, tenía miedo de ti. Y desde entonces quise ser como tú. Y ahora lo único que hago es preocuparme por ti". Así Zoey le hace ver que desea continuar sola, alejada de su mentora, labrándose su propio camino.

Como no podía ser de otro modo, la suspensión de Jackie no supuso que ésta decidiese poner fin a sus problemas. Simplemente se encontró ante una situación de la que salió airosa, a modo de paréntesis en su vida como adicta, a la que regresó poco después de recuperar su situación profesional y volver a vestir su uniforme azul. Pero ¡ah, amiga Jaqueline! esa dosis que te metes a modo en la fiesta con la que los trabajadores del All Saints se despiden unos de otros parece ser la definitiva. Nos dejan claro que la protagonista sigue viva, aunque quiero pensar que no consigue llegar al hospital y se muere. Porque de otro modo todos sabemos que Jackie volvería a hacer uso de su (estúpido) poder y se pondría a andar, de nuevo, en círculos.


Ha sido una buena temporada de despedida, que nos hace olvidar lo floja que fue la anterior. Una pena despedir a Coop (que ya no era ni la sombra de lo que llegó a ser) a siete episodios del final, cuando Peter Facinelli podría haberse quedado hasta el último. Pero bueno, su salida fue cubierta por el (acertado) fichaje de Tony Shalhoub, que ha sido un pilar fundamental para Jackie y al que hemos visto llegar, también, a su final. Es curioso, porque Betty Gilpin (la Doctora Roman) llegó a 'Nurse Jackie' para cubrir la baja de Eve Best y, aunque al principio no parecía que fuese a ganarse un hueco en nuestros corazones, lo ha terminado consiguiendo. Y con nota. La pareja que ha formado junto a Zoey en estos últimos capítulos ha sido adorable a más no poder. Me ha gustado el detalle de despedirnos también de Dios, ese vecino loco que tantos problemas dio en los inicios de la serie. Y Akalitus, esa otra gran secundaria, la única que le plantó cara a Jackie, y una auténtica superviviente.

'Nurse Jackie' termina su andadura televisiva recuperándose del bache, pero lejos de lo gran serie que fue y con un final correcto, pero que como espectador me ha dejado indiferente.