miércoles, 17 de septiembre de 2014

De un nuevo héroe y una pareja destinada a serlo

La temporada 2014/2015 ya está aquí: las cadenas van a ir estrenando sus principales novedades a lo largo de estas semanas a la vez que las nuevas temporadas de sus series estrella verán la luz. Y para evitarnos una excesiva saturación lo mejor es aprovechar estos días previos para echar un ojo a los Pilotos filtrados. Hoy toca comentar un drama y una comedia: el drama viene de la mano de la cadena más joven y la comedia de la más fracasada.


'The Flash' nace como la hermana pequeña de 'Arrow', el drama que mayores alegrías dio a The CW la temporada pasada. Al igual que sucede en la serie protagonizada por Stephen Amell, 'The Flash' se centrará en un vigilante, Flash, el hómbre más rápido de la tierra. Si Arrow tuvo que pasar por el drama de la isla, a Flash le toca revivir su propio drama familiar (no parará hasta descubrir qué pasó la noche en la que murió su madre), aunque sus poderes no le son atribuidos hasta una noche de tormenta, cuando le cayó un rayo que le dejó en coma durante 9 meses. A Barry Allen este nuevo don le va a ayudar en su trabajo, a pesar de que siempre tuvo un sexto sentido que le ayudó a resolver los casos con mayor facilidad. Los casos semanales a los que se enfrenta la policía acompañarán a los villanos eventuales a los que deberá hacer frente Flash, al igual que a la trama de fondo, que tendrá a Harrison Wells de protagonista (¿implicado en la muerte de la madre de Barry?).

De primeras, Grant Gustin parece más carismático que Amell, aunque eso va más con el personaje (Oliver Queen es menos divertido, a pesar de que por edades no deberían llevarse muchos años). 'The Flash' se estrena el martes 7 de Octubre y tendrá que estar a la altura de su hermana mayor, algo difícil de conseguir después de esa fantástica y adictiva segunda temporada. Junto a Gustin, en el reparto están Candice Patton, Rick Cosnett (visto en la última temporada de 'The Vampire Diaries'), Danielle Panabaker, Carlos Valdes, Tomo Cavanagh y Jesse L. Martin.


'A to Z' viene a reivindicar lo que 'The Mindy Project' (que estrenó anoche su tercera temporada) hizo hace dos temporadas: la comedia romántica en televisión. En este caso sus protagonistas son Andrew y Zelda. A y Z. Se conocen una mañana en el trabajo de él (una web de contactos en Internet) y el flechazo es instantáneo. Ella se hace la dura y él se obsesiona con que lo que les ha unido es el destino. Y especialmente cuando descubre que ambos estuvieron en el mismo festival hace unos años, donde se fijó en la que consideró que sería la mujer de su vida (y que sí, era Zelda). Su confesión en la primera cita le hace quedar como un loco (¡NORMAL!) y ella huye. Pero el amor termina triunfando.

La serie nos contará la historia de la pareja desde la A a la Z y también se centrará en las relaciones de los protagonistas con sus amigos/compañeros de trabajo. Y ahí es donde entra Lenora Crichlow, a la que disfrutamos muy brevemente en 'Back in the Game' y que espero tenga más suerte para poder disfrutarla al máximo. 'A to Z' desprende en su Piloto cierto encanto y confieso que me gustó muchísimo (incluidas sus menciones a 'Titanic' y 'Back to the Future'). A la pareja protagonista les dan vida Ben Feldman y Cristin Milioti, acompañados de Crichlow, Henry Zebrowski, Christina Kirk y Parversh Cheena (Gupta en 'Outsourced'). La comedia está producida por Rashida Jones y Will McCormack.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Hasta pronto, Motherfucker!


Sólo los fans de 'Californication' leerán correctamente el título de esta entrada y es que la palabra "motherfucker" ha sido una de las señas de identidad de la serie (inolvidable el momento "Don't say motherfucker like that, it makes me miss you"). Y precisamente escucharla en boca del imprescindible Hank Moody va a ser una de las cosas que más eche de menos.

Showtime ha decidido renovarse y si ya dijimos adiós a buques insignia de la cadena como 'Weeds', 'Dexter' o 'The Big C', este verano le ha llegado el turno a la serie protagonizada por David Duchovny. Tras 7 temporadas en antena, 84 capítulos y un único Globo de Oro (para Duchovny, por la primera temporada de la comedia), ha llegado el momento de decir adiós a este grupo de amigos. ¿Por qué los Emmy nunca se acordaron de Duchovny o de esos dos monstruos de la comedia que son Evan Handler y Pamela Adlon?

Hank y Runkle
'Californication' ha sido la historia de amor de Hank y Karen (Natasha McElhone). Ellos han formado una de mis parejas preferidas de la televisión y han sido los que han puesto punto y final a la historia. Si todo comenzó en una iglesia con una monja pecaminosa, el cierre ha llegado en un avión y con todos los pasajeros como testigos del amor entre la pareja. Pero no todo ha sido amor (y desamor, y odio), sino que 'Californication' ha prestado especial atención a la amistad entre Hank y Runkle (Handler), cuya amistad nos lo ha hecho pasar verdaderamente bien. Igual que la establecida entre Karen y Marcy (Adlon). Y es que, siempre que la serie ha brillado, ha sido porque les ha reunido a los cuatro alrededor de una mesa. Era una máxima que todo seguidor de la serie conocía: ¿capítulo con cena? Capítulo que va a ser genial. Al igual que si tocaba flashbacks de Hank y Karen.


Pero puestos a hablar de genialidades, es innegable que la tercera temporada tiene EL capítulo de 'Californication'. 'The Apartment'. Todas las estrellas invitadas y fichajes de aquella temporada tan universitaria se dejaron caer por casa de Hank. Bueno, todas nos, que Sue Collini (en boca de una deslenguada Kathleen Turner, a la que no le costó nada soltar perlas del tipo "Un coño nunca miente" o su famosísimo "Collini...out!" con la variable "Collini...wet!") no apareció, pero porque no era ese su hábitat natural. Esta trama, al igual que muchísimos otros detalles vistos a lo largo de los 6 primeros años de la serie, se han ido recordando durante la temporada final (incluídas las 100 de Runkle).

Al principio de la última temporada (en la que hemos conocido al hijo secreto de Moody), Hank y Karen mantuvieron una sincera conversación:

- ¿Por qué encontrar una nueva vida cuando no he perfeccionado la perfectamente buena vida anterior?
- ¿No quieres, ya sabes, empezar de cero con alguien nuevo? ¿No te cansas?

Aquello parecía el final de su historia. Pero si algo ha quedado claro durante todo este tiempo es que Hank, por muchas mujeres que hayan pasado por su cama, está perdidamente enamorado de Karen, la madre de su hija (que se dejó ver para avisar que se casaba). Y la carta de amor que le ha escrito y leído en el avión es una buenísima muestra de ello. Becca (Madeleine Martin), en sueños, le preguntaba si alguna vez había sido capaz de mantener una relación; si servía de algo que le quisiesen si él sólo les había decepcionado. Y 'Rocket Man' (que sirvió para poner fin a la tercera temporada) ha sido la banda sonora del último beso entre Hank y Kare del que hemos sido testigos. Juntos se dirigen a Nueva York para asistir a la boda de Becca. Y juntos se han quedado Marcy y Runkle, después de evitar que ella se acostase con Stu.


'Californication' ha dicho adiós de la mejor (y única) manera posible. La historia de Hank y Karen ha tenido el final feliz que ambos personajes necesitaban. Hank y Karen. Karen y Hank. Un reparto de altura al que verdaderamente echaré mucho de menos y que se ha visto reforzado por un amplísimo plantel de secundarios: Stephen Tobolowsky, Madeline Zima, Callum Keith Rennie, Jason Beghe, Michael Imperioli, Oliver Cooper, Scott Michael Foster, Embeth Davidtz, Carla Gugino, Tim Minchin, Maggie Grace, Camilla Luddington, Diane Farr, Eva Amurri, Heather Graham, Peter Gallagher, RZA, Meagan Good, Rob Lowe, Natalie Zea o la ya citada Kathleen Turner.

Hasta siempre, Hank Moody, Karen, Charlie y Marcy Runkle.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Les hicimos recordar


HBO ha contado en su programación estival con dos eventos televisivos: por un lado, la despedida de una de sus series estrella, 'True Blood'; por otro, el estreno de 'The Leftovers', un drama que ha llegado para dejar exhausto al espectador.

Basado en 'Ascensión', la novela de Tom Perrotta (que ha ejercido de guionista junto a Damon Lindelof), 'The Leftovers' nos ha contado a lo largo de su primera temporada (de 10 episodios) la historia de los habitantes de Mapleton (Nueva York) después de que el 14 de Octubre de hace 3 años desapareciesen 100 de sus habitantes (que forman parte de ese 2% de la población mundial desaparecida) sin dejar rastro alguno. Ni explicación.

A partir de aquí, spoilers.

O calla para siempre
En la serie (al igual que en el libro) no importa qué fue lo que causó la desaparición. Quienes importan son "las sobras", aquellos que se han quedado y han tenido que seguir adelante con sus vidas sin la presencia de sus familiares desaparecidos. Como Nora Durst (Carrie Coon, toda una revelación), que perdió a su marido y sus dos hijos. Ella es el perfecto ejemplo de desgraciada máxima y así ha sido elegida por Mapleton. Nora, como nos deja ver en la season finale, ha intentado rehacer su vida. "Quería creer que todo podía ser como antes. (...) Me ha llevado tres años aceptar la verdad". Todo ello después de encontrarse el regalito que han dejado los Culpables Remanentes a todos aquellos que perdieron a alguien aquel 14O. Nora asegura que va a tomar la "salida fácil" y, tras hacernos pensar que veríamos a la nueva Mary Alice Young, coge el coche con intención de alejarse lo máximo posible a un sitio donde nadie sepa lo que le ha pasado. "Pero entonces temo que les olvidaré. No quiero olvidarles. No puedo". 

Esta es la confesión de Nora a Kevin, el jefe de policía de Mapleton. Del que cree haber llegado a enamorarse. Y que le ayudó a seguir adelante. Y cuando va a dejarle la carta a la puerta de su casa encuentra el bebé abandonado por el hijo mayor de Kevin, Tom (un Chris Zylka más guapo que en 'The Secret Circle'). El 14O supuso una prueba de fuego para la familia Garvey. Kevin (Justin Theroux demostrando que a los calcetines de lana se le pueden dar mil y un usos) estaba dispuesto a abandonarles. A dejarles atrás. Pero ese día fue cuando verdaderamente empezó a perderles sin necesidad de alejarse de ellos. Su mujer Laurie (Amy Brenneman), que sufrió un aborto/desaparición, no dudó en unirse a los Culpables Remanentes, una secta cuyas máximas son el silencio, fumar a todas horas y vestir de blanco y que tenían como objetivo hacer recordar lo ocurrido. Tom se fue y terminó formando parte del equipo de Wayne (Paterson Joseph), autoerigido profeta. Y Jill (Margaret Qualley), la hija menor, que dejó atrás la inocencia para convertirse en una adolescente muy adolescente. Jill ha intentado seguir los pasos de su madre a pesar de la oposición de ésta.

El objetivo de los Culpables Remanentes ha sido hacer recordar a los habitantes de Mapleton (entendemos que esta secta se ha extendido por todo el mundo) y su movimiento final, aún a sabiendas de lo que podía costarles (asumido por todos ellos), ha hecho recordar. A lo largo de los últimos capítulos les hemos visto en la iglesia, robada a Matt (interpretado por Christopher Eccleston y protagonista de uno de los mejores epsiodios de la serie), colocando en el suelo ropa. Y ya hemos averiguado el por qué: han querido rememorar los últimos segundos de los desaparecidos en la ciudad a través de unos muñecos que han dispuesto "justo donde me dejaron", como bien dice Nora. Toda una patada en el estómago. Los habitantes de Mapleton no se han quedado quietos y han incendiado el hogar de los CR, enfrentándose directamente a ellos. Tal y como lo ha sufrido Meg (Liv Tyler), que comenzó la temporada preparando su boda y ha terminado convertida en la líder de los CR en ausencia de Patti y Laurie.

Las tres Marías
Pero 'The Leftovers' ha supuesto también el viaje que ha sufrido Kevin Garvey (un personaje muy Jack Shephard), que ha visto cómo la cordura le abandonaba (o no) conforme el caos se desataba en su ciudad. El suyo ha sido uno de los cambios introducidos en la novela en su traslado a televisión: Garvey era el Alcalde, papel aquí desempeñado por Lucy (Amanda Warren), personaje inventado y que en el pasado mantuvo una relación con el padre de Kevin. En el viaje sufrido por Kevin han jugado un papel importante su padre (Scott Glenn), pieza clave en la historia. Él y el National Geographic que le entrega a su hijo (la escena del sueño ha añadido cotas de misterio al drama); Dean (Michael Gaston), un habitante de Mapleton obsesionado con los perros (¿qué papel juegan en la historia?); y Patti (Ann Dowd), la líder de los CR y que quiso abrirle los ojos a Kevin antes de cortarse la garganta. ¿Y Wayne? ¿Qué deseo la ha concedido antes de morir?

La season finale ha supuesto el reencuentro de los hijos con los padres. Kevin y Kevin Sr. mediante un sueño. ¿Qué es ser un buen hombre? Kevin y Jill después de sacarle de la casa en llamas de los CR, siendo la única razón por la que hemos oído a Laurie hablar, más allá del flashback que compartió con Patti. Y Laurie con Tom (recordemos que Tom no es hijo de Kevin), que venía de abandonar al bebé de Christine (Annie Q.) después de que ésta les abandonase al descubrir que no era tan especial como Wayne le hizo pensar. Kevin y Jill han terminado uniéndose a Nora, con el bebé abandonado en sus brazos.

El último desayuno
'The Leftovers' regresará el año que viene con la clara intención de seguir dejando al espectador tocado y hundido (no olvidemos el doloroso comienzo del quinto capítulo). El factor sorpresa habrá desaparecido y estaremos prevenidos. Pero el resultado seguro que será igual de devastador. Y los capítulos, igualmente brillantes (como el noveno, centrado en la familia Garvey, como prólogo al final de la temporada).

viernes, 5 de septiembre de 2014

See you, Bon Temps


Por más que nos pese, el de 2014 ha sido el último verano con 'True Blood'. Después de 80 capitulos, el "drama" sobrenatural de la cadena HBO ha llegado a su final. Y aunque la serie pedía a gritos desde hace tiempo terminar, va a ser imposible no echar de menos a Sookie y su tropa con la llegada de las altas temperaturas.

Su primera temporada fue una auténtica revelación (si la memoria no me falla no empecé a ver la serie a ritmo de emisión hasta su tercera temporada) y, curiosamente, la única que tuvo como villano a un ser humano, interpretado por Michael Raymond-James (por aquel entonces no estaba todo lo guapo que se ha dejado ver en 'Once Upon a Time'). En su segunda temporada, lejos de bajar el nivel, la serie decidió dar un paso al frente y volverse más loca que nunca con la llegada de la ménade a la que dio vida Michelle Forbes (para, unos años después, ponerse seria en 'The Killing'). La tercera, en la que la gente empezó a sentir cierto bajón, el malo malísmo (¡y qué malo malísimo!) tuvo la cara de Denis O'Hare, que mostró altas dosis de crueldad y convirtió a su Russell Edgington en uno de los personajes más disfrutables (O'Hare dejó las maldades varias para meterse a juez en 'The Good Wife' y terminar en el universo 'American Horror Story').


Prácticamente a la vez llegó la reina, interpretada por Evan Rachel Wood (que pasó de la erótica del vampirismo al odio absoluto en 'Mildred Pierce'). Y entonces, cuando la serie ya se había vuelto loca y mostrado multitud de seres sobrenaturales, aterrizó en Bon Temps nuestra amiga Antonia Gavilán de Logroño, una bruja con la cara de Fiona Shaw y con la que nos lo pasamos verdaderamente bien. Sus diáologos en español son difíciles de olvidar. Curiosamente, Shaw es la única villana de 'True Blood' que no ha hecho nada destacable tras su paso por el drama de la HBO. Christopher Meloni le tomó (a medias, pues su presencia en la serie se redujo excluvisamente a 5 episodios) el relevo. Fue un villano que respiraba sexualidad por todos los poros de su piel, y su llegada a la serie coincidió con la debacle. La gente ya estaba harta de Bon Tempos y sus locos habitantes y mucho decidieron abandonar el barco. Meloni, por cierto, se dejó ver (de una manera brillante) en 'Veep' y lo intentó con 'Surviving Jack'. En menor medida, aunque sus apariciones en pelota picada (y llena de sangre) no dejaron indiferente a nadie, está Jessica Clark, que dio vida a Lilith, una diosa del mundo del vampirismo que resultó ser el origen (y una loca del coño).

Lilith le cedió el testigo a Bill (Billith), convirtiendo a Stephen Moyer en villano. Una función que compartió con el adorable (y sexy hasta decir basta) Robert Krazinsky, obsesionado con Sookie (¿cuál de los personajes masculinos que ha pasado por Bon Temps no lo ha estado?). Su verdadero rol no se dejó ver hasta el final, cuando la insuperable (y maravillosa) Anna Camp (que en realidad regresó antes) hizo su aparición para quedarse y regalarnos una pelea a taconazos ANTOLÓGICA. La última temporada no ha tenido un villano como tal (al menos uno que no fuera la enfermedad), aunque la yakuza apareció para perseguir a nuestra adorada y querida Sarah Newlin, convertida en pieza clave para salvar a los vampiros.

Besties
'True Blood' se ha ido volviendo más loca con el paso de los años. Pero formaba parte de su encanto y por eso, los que la hemos disfrutado, lo hemos hecho de principio a fin. La historia podía darnos más o menos igual, pero había una colección de personajes a los que no queríamos perderles la pista. Desde Ginger, con una papel pequeño pero increiblemente genial (y que tuvo su recompensa en la temporada final) hasta Pam, revelada como la auténtica reina de Bon Temps, pasando por la fragilidad y amor absoluto que era Jessica. Y, por supuesto, y por si no había quedado claro todavía, Sarah Newlin. Pero no quiero dejar fuera a Sookie, futura tronista de 'Mujeres Y Hombres y Viceversa') y a uno de sus eternos pretendientes, Eric (que siempre que compartía escenas con Pam, lo que ha sido prácticamente el 100% de sus apariciones en la temporada final, nos ha regalado oro). Tara empezó siendo muy TOP, pero fue perdiendo, al contrario que Jason, que era mejor personaje cuanto más tonto y adorable (y más carne enseñaba) era. Arlene y Lafayette también han sido grandes personajes, siempre y cuando los guionistas recordasen que seguían en Bon Temps. Y de Alcide mejor no decir nada porque ha sido un personaje coñazo cuyo único valor estribaba en sus abdominales.

'True Blood' dijo adiós con un final facilón, pero repleto de recuerdos y guiños al pasado (la aparición de Adele fue muy emotiva). Sookie tuvo el final que anhelaba, en un tono muy tradicional y algo en contra con el espíritu de la serie. Pero bueno, lo compraremos por igual. 


I wanna do bad things with you!

jueves, 4 de septiembre de 2014

La navidad de -A


Como viene siendo habitual al terminar Agosto 'Pretty Little Liars' se marcha de parón hasta Enero, aunque para no hacer tan larga la espera nos regalan un capítulo especial entre verano e invierno. Por primera vez, este año estará ambientado en plena Navidad (a partir de Acción de Gracias), un escenario en el que nunca hemos visto a nuestras queridas (y adoradas) zorrupias. 

Pero antes de conocer qué les traerá Santa Klaus, es necesario hacer un repaso a los hechos acontecidos en el decimosegundo capítulo de la temporada: 'Taking this one to the grave'. Si no sabes quién se vuelve a disfrazar de enfermera de Radley, no sigas leyendo. De lo contrario, no te detengas.

Es muy gratuito, pero necesitaba incluirlo
Acción de Gracias. Aria, Hanna y Emily sufren como sólo las zorrupias saben hacer. Están compungidas. Algo gordo ha sucedido en la casa de un vecino. No sabemos de quién. Se habla de sangre. Mucha sangre. Porque en Rosewood sus habitantes son muy we love drama. Spencer falta. Juegan con el espectador para hacerle creer que Miss Hastings está muerta. Angelicos... Las tres amigas reciben el clásico SMS zorrupio (¿por qué no lo reciben a la vez?): "Todo es por vuestra culpa. -A". ¿Que bien, no? Viajamos un poquito en el tiempo (36 horas) y vemos a Ali en el plató de 'Sálvame Deluxe' y a Conchita preparándole el polígrafo. Ah, no, perdonad. Que estamos en la comisaria y un señor random con bigote está explicando a nuestra zorrupia con cara de pan el funcionamiento de la prueba de la verdad. "Cuando dices la verdad usas la memoria. Cuando mientes, la imaginación". El detective Holbrook, que andaba desaparecido (probablemente en el dermatólogo mirándose la verruga de su cara), vigila atentamente. No hay señal de Tanner. Se ve que el presupuesto de la serie sólo da para un detective por episodio. "¿Cuál es tu verdadero nombre?" "Alison Lauren DiLaurentis". Pues oye, guay, qué interesante, ¿no?

mAmÁ vAnderwAAl
Cambiamos de escenario. Por primera vez pisamos la casa de Mona, que es muy europea y está escuchando música en francés y leyendo una novela en la lengua de Baudelaire. Su madre (sí, SU MADRE) aparece para avisarle que tiene visita. Ojito a la madre de Mona que tiene cara de mala venenosa y está dispuesta a ser la nueva aspirante a ser -A. Seguiremos informando. Las zorrupias acuden en su ayuda "porque eres Mona". Mientras su madre aparece con galletas de chocolate (probablemente envenenadas), Mona les pide perdón y se confiesa: "Cogí toda la rabia que tenía con Ali y lo pagué con vosotras. Lo siento". Comienza así la beatificación de Mona Vanderwaal. Las chicas se van, pero Hanna se queda hablando con Mamá Vandwerwaal. "Alison, ¿está empezando otra vez?". Mona escucha escondida y Hanna reniega de la que otrora fue su mejor amiga. Mona sube corriendo a su cuarto y convoca a sus tropas. Pero Mona, la reina del flop, fracasa en su intento, porque para sus soldados es ahora "Crazy Mona" y Ali una santa. Está claro que en Rosewood son lerdos. LERDOS. Lucas, que desde que tiene cuatro pelos en la barba se cree adulto, es el único que apoya a la loca. Perdón, a Mona.

Las zorrupias + 1 se reúnen en el baño del instituto y Mona (la +1) juega a ser Blancanieves bautizando a sus nuevas amigas: inteligente (Spencer), leal (Emily), admirable (?) (Hanna) y compasiva (Aria). Mona se hace la dura al decir que no esperan ser mejores amigas (cómo miente la loca) y avisa que nadie debe saber que les está ayudando. Pero las gemelas random de Rosewood aparecen en el baño (¿nadie les ha dicho que abrir la puerta del water a la vez queda ridículo con 17 años?). ¡Son las nuevas espías de Ali! ¡Las gemelas del mal! ¡Corred, insensatas! Paige aparece para besar a Spencer y decirle que el día que se disfrazó de mujer fue un error. La que también se deja ver es la madre de Mona (que sí, pesada, que quieres ser -A por todo el dolor que le han causado a la loca de tu hija). Sale del despacho del director, a donde es llamada Ali. ¿Ha ido a chivarse o es todo un poquito de paripé? Por cierto, que las nuevas amigas de Ali son súper distintas a las zorrupias.

Aria, Emily, Spencer y Hanna
Mientras Spencer (¿por qué unas están en el instituto y otras en casa? ¿qué coño de horario tienen?) pasea por el pasado y veo fotos de cuando eran "felices", aparece el pavisoso de Toby, disfrazado de policía. ¡Qué gustazo de Academia, que consigues convertirte en agente en tiempo record! Pero lo más bonito es que Toby decidió ser policía, de la noche a la mañana, porque es lo que su novia necesitaba. Menos mal que en ese momento no tenía las cañerías estropeadas porque sino Rosewood tendría nuevo fontanero. Lucas y Mona se infiltran en la comisaria y consiguen acceder al polideluxe de Alison. Ni Ethan Hunt, oye.Emily, Paige, Hanna y Caleb decoran la casa de la hermana pequeña de Nicole Scherzinger porque, como dicen sus tetas "This girl loves Christmas". Las zorrupias + 1 se reúnen para ver los vídeos robados por MoCas y descubren que Ali niega tener nada que ver con el asesinato de Bethany Young, imputando así al enanito inteligente. "Vamos a estar juntas". Tú también, +1. Mientras tanto, Ali y Holbrook se reúnen.

El plan es infiltrarse en Radley. ¿Quiénes? Las dos únicas protagonistas que han sido pacientes: Spencer y Mona. Porque es lo más loco. Metámosles a ellas, que nadie les reconocerá. Caleb y Hanna vigilan desde fuera y Aria sigue jugando a ser instructora de arte para locos. Emily es la encargada de distraer a Ali ("Vi cómo se te erizaba el pelo de la nuca cuando escuchaste mi voz". WE LOVE DRAMA) A la vez que Ali descubre que Emily le ha mentido, Paige ve a las gemelas del mal y SpenOna averiguan que la madre de Alison tuvo un affaire con el padre de Bethany Young, a la que Ali claramente conocía. Es hora de abandonar Radley, justo cuando Toby tiene un accidente de coche. Totalmente gratuito.

Jo, tía, han arrestado a Spencer
Y llegamos a Acción de Gracias. Emily trabaja (jo, tía, ¿cómo es posible?). Paige les confiesa a las zorrupias que ha descubierto que Ali está creando un ejército. Toby está tullido. Y Spencer es arrestada por el asesinato de Bethany Young. Toma drama. Por su parte, Mona está en casa sacando información de las cintas robadas en Radley. Despide a su madre (¡qué beso más cuqui!) y se queda sola en casa. Muy propio. Pero está preocupada. Se le nota en la mirada. Alguien le vigila. Y lo sabe. Llama a Aria para ponerle al día: "Alison atrajo a Bethany a Rosewood. Sabía lo del affaire. Alison le tendió una trampa. Estaba celosa y quería a Bethany muerta. Aría, Alison es 'A' y ahora podemos probarlo". Conclusiones un poco gratuitas porque implicarían que Ali, mientras era enterrada por su madre (que, recordemos, fue cómplice de quien golpease a su hija), golpeó a su vez a Bethany, que iba vestida igual que ella, dejándole inconsciente para que Melissa le encontrase, pensase que era Ali muerta (asesinada por su hermana) y la enterrase viva, siendo la verdadera asesina de Bethany.

Total, que mientras habla en el espejo con Ali, una rubia ataca a Mona. No es Ali. Vamos a ver, señores guionistas, si fuese Ali, ahora que ya nos han hecho sospechar a todos que es -A, nos la mostrarían. Se oye un grito. Hanna, Emily y Aria llegan a la residencia de los Vanderwaal. La puerta está abierta y la casa llena de sangre. Me imagino a Mona corriendo, ensangrentada, por su casa mientras una rubia le persigue con un hacha. Holbrook, muy profesional, antes de dar la noticia a la mdre de Mona, da una rueda de prensa: "Lo consideramos homicidio. Aunque no encontráramos el cuerpo, la cantidad de sangre en la casa indica que las heridas de la víctima fueron letales. Mona Vanderwaal ha sido asesinada". Sin cuerpo que lo demuestre, asesinada. Muy profesional todo. ¡Viva la policía! Las zorrupias (sin Spencer) lloran. Lucas sufre. Ali, en la distancia, sonríe.

-A se acerca a la casa de Emily. Roba el niño Jesús y lo sustituye por la muñeca de Mona. Al niño Jesús lo mete en el maletero, donde está el cadáver de Mona, sometido a un primerísimo plano para dejar claro que la muchacha está muerta. Y para dejar claro que nuestra próxima cita es en Navidad, -A prepara una bola de nieve con la foto de las zorrupias. FIN.

Probablemente el niño Jesús sea el único que la entienda

'Pretty Little Liars' regresará en Navidad con su capítulo especial y luego ya en 2015 podremos disfrutar de la segunda mitad de la temporada. La serie está renovada por dos temporadas más (una de ellas, o las dos, probablemente ambientadas en la universidad, con toda la coba que están dándole al tema). Y aunque adoro la serie por encima de todas las cosas, el zorrupismo tiene que llegar a su final en algún momento. No queda gente en Rosewood de la que sospechar. Salvo que aparezca Dan Humphrey y nos haga salir de dudas.

You now you love me, bitches.

XoXo,
-A

miércoles, 9 de julio de 2014

Jacqueline Peyton: te jodes


Showtime ha decidido que 'Nurse Jackie' no termine nunca. Total, lleva desde el principio dando vueltas al mismo tema y, cuando parece que hay luz al final del túnel, volvemos a la casilla de salida. Jackie Peyton ha estado durante 6 temporadas viviendo al límite y sin ningún tipo de pudor a la hora de engañar a los suyos (amigos, compañeros de trabajo y parejas). 

Su última temporada emitida, que llegó a su final el domingo pasado, ha servido para mostrarnos a una Jackie Peyton muy hija de puta, dejando atrás el personaje por el que era imposible no sentir cierta atracción. A Jackie siempre la he querido y defendido, pero en este último año (especialmente conforme iba avanzando la temporada) no ha sido tarea fácil. Es más, ahora le deseo lo peor y que sea descubierta. Y parece ser que con lo acontecido en la season finale comenzará el final de Jacqueline Peyton.

A partir de aquí spoilers de la sexta temporada.

La decepción de Zoey
Si alguien ha salido beneficiada por la actitud de Jackie ha sido Zoey. Aunque partía con ventaja, porque adorable lo ha sido siempre. Pero este año ha ido ganando, hasta el punto de querer dar un paso más en su vida profesional. Jackie ha sido cómplice en esta aventura de la que, imagino, veremos más la próxima temporada. Pero si algo hay que reconocerle a Zoey es que haya sido capaz de enfrentarse a su jefa. Ella es quien pone en alerta a Akalitus (¿su trama arrasando en el poker a santo de qué?), que avisa a su enfermera más eficiente de que es consciente de su (enésima) recaida. Luego la propia Zoey le planta cara y le avisa de que hará público que es la autora del robo sufrido por la doctora Roman, por lo que podría terminar en prisión. Roman, por su parte, ha comenzado una relación seria con Cooper y, si ella no miente, van a ser padres. Absurdo que metan esta trama si ya sabemos que Peter Facinelli no estará en la próxima temporada. ¿Se irá con él Betty Gilpin?

Jackie, que de esta forma se distancia de sus compañeros en el All Saints (a excepción de Eddie, primero ayudándole en su recuperación y luego convertido en cómplice de su fallida escapada) decide abandonar la ciudad. Nada le retiene ya: su futuro profesional está en duda y su familia ya no la quiere cerca desde todo lo ocurrido durante la boda de Kevin. Hasta Grace termina cayendo bien al espectador con todo el mal que ha dado. Frank ha ejercido de pareja ciega, siendo incapaz de ver la mentira en la mujer a la que ama, algo que sí supo ver Antoinette, quien por culpa de su "ahijada" ha roto su sobriedad y ha terminada en un centro de desintoxicación por engaño.

Jódete, Jacqueline
Esta ha sido la nueva Jackie: la amiga a la que no le tiembla la mano a la hora de traicionar a su compañera; la amante que engaña a su pareja y se tira a quien haga falta para conseguir sus drogas; la madre preocupada que ve cómo pierde a sus hijas por su adicción y que no hace nada efectivo por recuperarlas. Esta Jackie ha sido detenida con multitud de medicamentos después de auxiliar a una herida en un accidente de tráfico. Si la serie sigue el camino marcado hasta ahora, se saldrá con la suya (¿intervendrá Frank como policía que es?). Pero es verdad que Jackie jamás se las vio contra la ley. ¿Vamos a ser testigo, por fin, de su final? ¿Y por qué sigue teniendo una de las cabeceras más feas de la televisión?

jueves, 3 de julio de 2014

Nunca debieron abandonar Mystic Falls


Desde que vi el Piloto de ‘The Originals’ en la última edición del Festival de Series hasta que he visto la season finale de la primera temporada del drama vampírico ambientado en Nueva Orleans y que emite la CW han pasado casi nueve meses. Es más: pasaron tres meses entre el primer y el segundo capítulo, ya que el Piloto me dejó tan frío y me decepcionó de tal manera que la serie se quedó cogiendo polvo y acumulándose los capítulos en el ordenador. En Enero, y aprovechando el parón navideño, vi 3 capítulos más y no ha sido hasta Junio, cuando las series han ido cerrando temporadas, que he retomado ‘The Originals’.

Y la conclusión tras haber visto los 22 capítulos que componen su primera temporada es que los Originales nunca debieron abandonar Mystic Falls. Pero voy a ser justo: la primera parte de la temporada es aburrida, un continuo reseteo de la historia cada capítulo (o cada dos), con esos cambios de alianzas y enfrentamientos entre hermanos tan absurdos. Luego hubo un par de capítulos (los de los flashbacks en los que se desvela el secreto que guardan Rebekah y Marcel) mucho más interesantes que los anteriores y que terminan con una salida inesperada. Le toca entonces el turno a un par más de capítulos random hasta que comienza la guerra por Nueva Orleans, en la que las alianzas vuelven a cambiar al antojo de los guionistas y en los que la serie se pone todo lo interesante que no había estado hasta el momento. Y sí, confieso que me lo he pasado muy bien con sus últimos tres capítulos. Han llegado tarde, pero han llegado.


Y es una pena, porque si por algo se caracterizaron los Mikaelson (especialmente Klaus y Rebekah) es por ser unos personajes secundarios muy poderosos y que supieron robar protagonismo a los protagonistas que pululaban por Mystic Falls. A Elijah no le cuento porque me cuesta mucho soportarle (y porque su presencia en ‘The Vampire Diaries’ era prácticamente anecdótica). Elijah es un coñazo de hombre (oops, de vampiro) cuyos discursos (demasiados) permitían que el espectador se pusiese a repasar la lista de la compra. Pero tener su propia serie no les ha sentado todo lo bien que debiera. Primero porque han estado rodeados de una panda de personajes infumables (Hola Marcel, hola Cami, hola Diego, hola Monique). Y segundo, porque los guionistas han estado haciendo un baile de alianzas y de cambio de objetivos que era imposible tomársela en serio. Tan pronto los hermanos estaban unidos, como se tiraban los muebles a la cabeza como Klaus decidía que su “hijo adoptivo” debía morir.

Ha sido toda una fiesta ver cómo vampiros (dos grupos enfrentados que hubiesen ganado mucho de haber unido en uno solo), brujas (que han dado todo el por culo que han querido y han demostrado más poder que el resto de seres sobrenaturales), hombres lobo (que han sido un coñazo enorme y que ganan protagonismo en exceso en el último tramo de la temporada) y hombres (aunque esta facción habría que entrecomillarla porque aquí ni pinchan ni cortan) se disputaban el control sobre Nueva Orleans, no importándoles en absoluto a quién se unían y contra quién luchaban. Al final la trama (bueno, la “trama”) desarrollada a lo largo de su primera temporada ha llegado a un final satisfactorio, cerrándose la historia y preparándolo todo para una segunda temporada en la que espero se enmienden todos los errores cometidos por el camino.


A partir de aquí spoilers.

Lo que es una pena es haber perdido a Rebekah por el camino, aunque su aparición en la season finale abre las puertas a su posible participación en la serie en el futuro (además que así lo han confirmado tanto la actriz como desde la cadena). Veremos. Otros que han sido baja pero cuyas muertes he celebrado mucho han sido Diego y Thierry, los amiguitos de Marcel, que como líder ha dejado muchísimo que desear, viendo cómo masacraban a su “familia” dos veces. Un desgraciado de la vida. Kieran (Father K.) tampoco ha llegado hasta el final, aunque bastante tuvo con la maldición (gitana) que le echó Bastianna (fascinante personaje anciano con una aún más fascinante voz). Pero si hay algo que me ha fascinado de verdad ha sido la resistencia de Hayley, que estando embarazada, ha superado todo lo posible e imaginable. Y oye, que ha conseguido dar a la luz sin mayores problemas (más allá del secuestro sufrido a manos de las brujas, el casi sacrificio de su bebé y su breve muerte). Eso sí, lo que menos me ha gustado ha sido el regreso del patriarca del clan Mikaelson. ¡Qué pesadilla de hombre! Su presencia en la serie puede dar mucho juego, de acuerdo, pero nada más allá de un enemigo más a batir. De momento Davina (que ha mejorado como personaje considerablemente a lo largo de la temporada) le tiene encerrado. Cuando le salga del parrús brujo le liberará. Pero que lo haga junto a Josh, un personaje secundario que espero siga la próxima temporada y que a pesar de lo breve de sus apariciones me ha gustado mucho. ¿Cómo afectará a los Mikaelson el regreso de su madre versión joven?

¡Vuelve, a casa vuelve!
‘The Originals’ regresará en otoño con su nueva temporada. Y hasta Nueva Orleans iremos para ver qué tal le sienta a Klaus la paternidad en la distancia.